lunes, octubre 31, 2005

vaivén

Lo ha intentado muchas veces.
En el árbol aquel colgó una voz y una palabra.
No le sirvió la sonrisa tonta de la buena gente
la confianza ilimitada de los ilusos.
Entre tantos poemas lo azul se diluyó como un cielo lejano.
Lo indecible fue una hebra voladora.
Tejió una tela extraña: no sabía a dónde asirse.
Para poder escapar ahora escribe flores
dibuja en la piel caricias descendiendo de los pájaros.
No sabe hablar de amor:
las cuatro letras requieren de estrategia
la sensatez de un cuerpo acompasado
mas el suyo es un permanente vaivén
entre el futuro que no llega y un ayer que apenas toca.

viernes, octubre 28, 2005

Londres en el sueño


El tiempo contraía la enfermedad de los relojes.
Pero sólo había un presente
que desdeñaba el manantial de la palabra.
En esa destreza de mujer pragmática
jamás pensé en calles costaneras
ni en puentes antiguos sobre el río Támesis.
La mirada abarcaba un trayecto sinuoso heterogéneo
para el cual hay que nacer ejercitado.

Londres era una intensa niebla.
Yo la atravesaba
como quien acepta su destino
en una tragedia inevitable
de la que no se tiene culpa.

sábado, octubre 22, 2005

a la sombra del diluvio

qué es esa lluvia?
hacia dónde construye su corriente?
hay que encontrar el curso que se viste por la noche
una imagen sin edad
un puerto inverosímil

tanta agua no me purifica
más bien me hunde al fondo de la fosa
no es un flujo ilimitado
-solamente el amor se acerca al infinito-

mas cuando va a acabarse?
para qué sirve un diluvio duradero
sin que el esfuerzo de uno solo de los hombres
pueda salvarlo en el tiempo de su arca?

miércoles, octubre 19, 2005

materia transitoria



At night I lay alone in my bed
With an image of you goin' around in my head


Traveling Wilburys-Congratulations

A la noche los sonidos que se mezclan son el eco de su voz
y las palabras calientes que ella nunca ha pronunciado.
Habla y calla alternadamente
al ritmo del cuerpo que se embriaga
frente a otro lejano inaccesible.

En la cabeza es materia transitoria
silueta que viene reclamando una cosa bien constituida.
A partir de esta especie de dolor ella domina el arte de la duda.
Qué es la emoción ocupada por el verso de un poema?
Hacia dónde se encamina para redimir las negaciones?

En la ventana ella observa venir una sombra que fractura la propia en mil pedazos.
Acostada en la cama dispone de un fortuito erotismo:
cede a los deseos de la imagen fantasma
susurra el amor en un orgasmo que carga el peso de los años.
La misma melodía se repite de modo infatigable.

Quien la pueda ver deberá soportar las lágrimas
que por diversas razones se derrumban de sus ojos
y un intenso aroma a hombre que quedó ardiendo en el aire.
Ella recoge ese olor y cobija con ese abrigo fugaz
cada desnivel de su pequeño mundo.

viernes, octubre 07, 2005

su nombre en el cristal

Ella escribe con el dedo su nombre en el cristal

(Zoé Valdés- Vagón para fumadores)


No hay un gong que suene irreverente
que diga ahora entre sonrisas frías
debes caer en sus brazos
La palabra es un punto esencial de este mundo extravagante
Está prohibido callarse
aunque también es un derecho
dejar la boca semiabierta

A veces para apagar el fuego
ella escribe su nombre breve en el cristal ahumado
deseando que el tiempo pase para acorralar las penas
se echa a cuentagotas la niebla en la mañana
para no ver las luces
el sol es un contacto amargo
si no sale de su boca

Ella dice
con la primera costilla nací de él
Nací con él al inicio de los tiempos
Sólo que ella lo supo años más tarde
mirándose los pies descalzos
desnudos ya los pechos
sin ombligo
pura desmesura

En la pequeña mano se deslizan verbos
que duermen sueños justos
amar desear gozar sentir
beber libar chupar tener
y en el papel escribe
poemas ciertos y también monstruosos
de nada de eso puede desdecirse

En el cristal por cierto es más efímero
aunque ella quiere que sea para siempre