miércoles, enero 24, 2007

el rocío y el cristal

Pareciera que no hay nada que decir
cuando todo se repite
estacional
y la arena es un silencio ciego
que desnuda con su brillo.
Tendida al sol
yo no pienso en sepulcros que fundaron religión
sino en verdades más sencillas.
Si este poema puede mostrar la desmesura
que nunca represento
discurriendo entre fulgores repentinos.
Si se asoma en las palabras
el rocío y el cristal.

Uno de mis versos
habla de una mujer ante la cruz
y quizás la madera pesada
que se hincha, desgasta y mortifica
sea yo.
Inevitable. Todo tiene parentesco.
Todo se asocia libremente.

Que nadie se arrodille.
que nunca erijan un templo frente a mí.
¿ No ven que soy efímera
vulgar
imperfecta
intrascendente?

martes, enero 23, 2007

un poema de Elizabeth Azcona Cranwell

Esa venganza estéril
Esta carga de luz que a veces duele,
condena o gozo,es un destino necesario.
¿Cuál es el reino del poeta, su privilegio,
el poderío de sus ojos?

Nuestro albergue es pequeño.
Como el canto del gallo nos lastima tres veces
la medida del tiempo.
Y hacemos una frase con el Réquiem de Mozart
y el resabio de una tarde de sol.
Un personaje con harapos se nos antoja bello
en el andén de la mañana,
las palabras se cargan como un rito
y es el mandato que nos urge la vida.
toda salmodia se comenta en rezo, vibra y cae
y es la palabra un fuego que consume las cosas
cuando las cambia con lo intangible de la voz
y las convierte en tiempo por una enunciación que roba
su gravedad y su cuerpo.

¿Es privilegio esa venganza estéril
sobre la tiranía de las cosas?
Yo te pregunto por la tierra,
qué formas nuevas rescatamos en este hablado amanecer.
Yo te pregunto por los árboles,
por su sereno resplandor en la lluvia
y por las calles y los diarios y los objetos cotidianos
por las tareas, los saludos y los enseres de la vida.

Nuestro desorden, esa región que nos hermana
en la lengua feroz, la rebeldía,
la intención de domar el equilibrio de las cosas
no alcanza para un reino
donde un gesto crispado nos convenza
de que esta insurrección es el amor.



Elizabeth Azcona Cranwell (Argentina)
De "El Escriba de mirada fija". Editorial Fraterna
.

ante la puerta

(Mujer en turquesa- G R Mullan)
Entonces abrió su puerta y me acomodé en su corazón
(La Sibila-Alejandra del Río)




años como el esperador de Kafka ante la ley
asfixiada de tiempo viendo que otras
sí ingresaban
con estrellas por cabeza
al paraíso de Adán
oliendo cómo el fresco licor del amor
los congregaba
sentada en mi banquito
nocturno y claridad
manzana en mano
la picadura de la serpiente
herida abierta todavía

la ansiedad requiere de paciencia
y aunque el silencio pegajoso
me parta sus muelas gastadas
sé que merezco al hombre tanto como al poema
por eso lo aguardé le confié y anhelé
doliéndome su idioma
su charla sincera dentro de mis tripas

y un día abrió
no sé cómo fue
porque a veces intentaba descansar
para no pensar en los impropios besos y deleites
tan distintos al ruido que hacen mis medias al desplomarse

no es que ahora sea más feliz
porque ya lo amaba aunque él no permitía
una sensación rara ésta
vaso borracho colmado de su vino
y quizás ahora adentro
del palacio rojo invencible como el Kremlin
hagamos el amor haciendo equilibrio
los dos sobre el banquito

viernes, enero 19, 2007

hija del laberinto

la cinta es hija del laberinto
la forma de una espina antigua que se clavó en las víctimas
marcharse para qué?
se preguntaba el monstruo perdido en el instante
si devorar al hombre
es llevarse su tempestad

en cada diente un pasillo un aullido y una vértebra
como si esa melena fuera única
en desgarrar muslos y cráneos recién llegados
límites admirables de los cuerpos junturas deliciosas

afuera hay más salvajes
que pudren con sus armas nobles siluetas adolescentes
efímeras en compasión
pero el horror es él con su cabeza de toro
bestia bicho fiera animal alimaña

farsantes esperan que se cumpla el compromiso
lema de todos los tiempos
ojo por ojo
muerte por muerte
sangre del animal sobre los huesos de las vírgenes
y entonces sí aplausos
a la cinta que nos salvó a todos los que venimos naciendo
hilo que nos redime a las nuevas generaciones
mujer ingenua sabia en la geometría del amor

martes, enero 16, 2007

aviso clasificado


-compro pelo natural sin teñir
de 60 centímetros de largo
pago contado
mi celular es xxxx-xxxx

-tengo posibilidad de conseguir pelo natural
desde 30 centímetros como mínimo
son aproximadamente entre 5 y 8 kilos por semana
le interesa?


Conozco el modo exacto
de conseguir la cabellera de una mujer.
Primero hagamos el amor con ella
después acariciemos cada hebra
tanteando así la eficacia del producto.
Luego matémosla con el desinterés:
una agonía lenta
que mantenga irrigada la zona.
Una vez sin vida
sólo basta tirar de las raíces
para hacerse también
con el deseo.

domingo, enero 14, 2007

la vela

caminante
fue preciso que pararas esa noche
por el catarro que te produjo la tormenta
estampa breve alejada del ruido
de los cuerpos que se doblan
en los carros
mientras pasan a tu lado
hacia una desmedida lejanía

en la fonda
la señora simuló que no escuchaba tu pedido
té caliente dijiste
y sólo apareció por todo mandato
con una vela
tenías sed y la llama se consumió veloz
porque los muertos siempre necesitan
que se encienda una luz en su memoria

sábado, enero 13, 2007

un poema de Miriam Van Hee

Invierno en el sur


Imaginé al viento
sin arbustos ni árboles
y el sol sin nuestra piel

luego te vi caminando con tus brazos
separados de tu cuerpo como si
estuvieras por dejar la tierra
como si estuvieras probando el viento

más allá de la montaña en la distancia
en algún lugar el mar tuvo que mentir
pero no dentro de la escena

y pensé si cada cosa era como debería ser
el íntimo azul del cielo
y nuestras sombras púrpuras
a través de la nieve


Miriam Van Hee (Bélgica)
traducción al inglés de Judith Wilkinson
traducida al español por Myriam Rozenberg

en Poetry International

viernes, enero 05, 2007

escena

Cuando cruza la calle
una mujer con su bebé de meses
es embestida por un auto
Ella cae, el bebé da un vuelco
y mientras el marido observa la escena un poco atontado
el conductor, con mucho miedo,
en vez de retroceder, acelera
Se sienten los crujidos
los huesitos del niño que se parten

El marido, o mejor dicho, el papá del pequeño
reacciona
y tomando adoquines que aparecen de la nada
como si hubieran surgido de un modo espontáneo
para manifestar la furia
arroja uno dos tres cuántos al conductor
que, molido por las heridas,
también muere

Horas después
dos familias ya no brindan
No hay año nuevo vida nueva
ahora sí la felicidad es tan distante

Dios nunca es culpable de estas cosas

lunes, enero 01, 2007

sostén

Una mujer acostada
desde el vientre pariendo una flor
que se enlaza con otra flor lejana
que sostiene una cuerda
que soporta el peso de cinco hombres
o niños quién sabe
que largan flechas que no se ven
excepto la punta del que está a la izquierda
de la que nace una flor
que suda