sábado, julio 30, 2011

un poema de Rosa Alice Branco

Pasos sin memoria

Miro por la ventana y no veo el mar. Las gaviotas
andan por ahí y la hierba se va secando en el varal. A la mañana temprano,
el mar todavía no vino. Vino el pan, vino la lumbre
y el diario. La saliva con que te he de decir buen día.
Las palabras son las primeras en llegar. Lo que queda de ellas
suaviza el papel. Pan caliente con el sueño de ayer
y los sueños de hoy. Se prepara el día, los pasos
de ir y venir. Estoy cada día más cerca. Me miras
como si supieses lo que he de saber enseguida.
En esta ciudad nunca es mediodía. Hay siempre una dulzura
de otras horas. Y recuerdos sueltos. Déjalas salir
de dentro del vestido, deja sueltas las olas del mar.
La ventana está vacía. Mi hijo camina en la playa
y tú descifras las gaviotas. Camina frente a mí
sin dejarlas prendidas. Me pierdo como todas las madres,
todos los amantes. Invento pasos y palabras
para dormir. A esta hora mi abuela enrollaba el rosario
en las manos. Yo estaba dentro de las cuentas, dentro del sueño
que rondaba el rezo. Durante mucho tiempo estuve afuera.
Ahora caminamos juntos. Sin memoria.


Rosa Alice Branco (Portugal)
Publicado en Jornal de poesia
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

miércoles, julio 27, 2011

un poema de Noémia de Sousa

Aforismo

Había una hormiga
compartiendo conmigo el aislamiento
y comiendo juntos.

Estábamos iguales
con dos diferencias:

No era interrogada
y por descuido podían pisarla.

Pero a los dos intencionalmente
podían desacreditarnos
pero no podían
ponernos de rodillas.


Noémia de Sousa(Mozambique)
Publicado en http://www.antoniomiranda.com.br/poesia_africana/mocambique/nomia_de_sousa.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

domingo, julio 24, 2011

un poema de Miriam Ulinover

Un remedio

A veces, cuando una infección
Aparece en el ojo de una niña
Mi abuela trae de su Makhzor
Un maravillo tallo de remedio:

“Cuando el hambre haga vacilar a la ciudad,
Querida niña, protege tus ojos
Dándole cebada a una cierva
Para mantenerte segura de los orzuelos”

Abuela, quizás tengas
Mas remedios en tu libro de rezos?
Quizás puedas proteger mis ojos
De grandes y cálidas lágrimas?


Miriam Ulinover (Polonia)
Publicado en http://www.thedrunkenboat.com/ulinover.html
Traducido del yiddish al inglés por Kathryn Hellerstein
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

jueves, julio 21, 2011

paisajes en simultáneo


Afuera está lloviendo.
Es viernes santo y la ciudad dormita.
Y mientras esto escribo
una abeja recolecta polen de una flor en Biessenhofen, Alemania.
un camboyano corre carreras con su carreta de bueyes
una devota pandit reza en el templo del dios Rama
una mujer empuja su balsa cargada de agua potable en una aldea de Indonesia
un soldado rebelde libio camina con una sola pierna por la ruta que une Ajdabiya y Brega
el sol se levanta sobre el río Ob al este de Moscú.

lunes, julio 18, 2011

un texto de Kate Greenstreet

13 de diciembre

Ella considera un campo. Ella considera un campo y lo compra. Que tenga el fruto de sus manos.

Bajamos desde las montañas. Arboles amarillos, arboles verdes. Estaba dejando la Tierra pero antes de que lo hiciera, tenía que deshacerme de todos los animales. El principal, mi principal modelo de comportamiento era mi serpiente. Se había adherido a la planta de mi pie, pero se había vuelto aparentemente peligrosa y tenía miedo de que me mordiera si tenía la oportunidad. Mi hermana estaba allí y dije: “Antes de irme, tengo que deshacerme de todos mis animales”, pensando que tal vez ella podría ayudarme. Dije: “Mi caballo, mi sapo, mi serpiente…” pero no mencioné que estaba preocupada acerca de cómo dejar mi serpiente en forma segura. Como me estaba despertando, pensé en ir a un lugar donde pudieran darle a la serpiente una inyección para que perdiera el conocimiento o incluso matarla antes de que intentaran sacarla de mi pie. Lo que parecía ser una buena idea, pero inconveniente.


Kate Greenstreet (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poetryfoundation.org/poem/241710
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

viernes, julio 15, 2011

un poema de Eduardo Chirinos

Raritan Blues

Para Margarita Sánchez

Aquí no hay bulla ni miseria,
sólo un bosque de árboles mojados y cientos de ardillas
correteando vivaces o escarbando una nuez.
A lo lejos un puente
una interminable fila de automóviles retorna a sus hogares
y nubes balando ante un perro pastor y amarillo.
¿Eres tú quien camina en las riberas del Raritan?
Recuerdo un río triste y marrón donde las ratas
disputan su presa con los perros
y aburridos gallinazos espulgándose las plumas bajo el sol.
Ni bulla ni miseria.
El río fluye educado como en una tarjeta postal
y nos habla igual que hace siglos, congelándose y
descongelándose,
viendo crecer a sus orillas cabañas, iglesias, burdeles,
plantas refinadoras de petróleo.
Escucho el vasto rumor del Raritan, el silencio de los patos,
de los enormes gansos salvajes.
Han venido desde Ontario hasta New Brunswick,
con las primeras nieves volarán al sur.
Dicen que el río es la vida y el mar la muerte.
He aquí mi elegía:
un río es un río
y la muerte un asunto que no nos debe importar.

Eduardo Chirinos (Perú)
Publicado en http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Diario/06_14_10_08.html

martes, julio 12, 2011

la forma versátil de las gotas

Como si tanto viaje no bastara, estamos ahora en las cataratas
Vayamos en bote dijo.
Estuvimos en el cañón del Colorado
¿Qué puede ser peor
que estar colgado en las alturas?

La selva oculta el horizonte.
Solos entre el agua
incomoda darse cuenta que la felicidad es fugaz
como la forma versátil de las gotas.

A borde de este bote somos seis
y sonreímos con asombro cuando se hace visible
aquello que los seres de ciudad apenas percibimos:
ruidos, ojos de animales que nos miran pasar tan extrañados,
pájaros que huyen de nuestra violenta presencia.

Cuando apenas en un rato naufraguemos
y yo choque contra el muro de una piedra
¿Habré de recordar
que sentía compasión
por la belleza
y que tenía un profundo rencor
por lo inmutable?

sábado, julio 09, 2011

un poema de Mark Strand


                                            (Miriam Kosarenski-Solsticio de verano)

Despejado en la luz de septiembre

Un hombre se para debajo de un árbol, mirando una pequeña casa no muy lejana. Aletea sus brazos como si fuera un pájaro, quizás señalando a alguien que no podemos ver. Podría estar gritando, pero debido a que no escuchamos nada, probablemente no. Ahora el viento envía un estremecimiento a través del árbol, y aplasta el césped. El hombre cae sobre sus rodillas, una vez nuevamente aleteando sus brazos. Lo que él hace no tiene nada que ver conmigo. Su desesperación no es mi desesperación. Yo no me paro debajo de los árboles y miro casas pequeñas. No tengo perro.

Mark Strand (Estados Unidos)
Publicado en Boston Review
http://www.bostonreview.net/BR36.2/mark_strand_poetry.php
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

miércoles, julio 06, 2011

un poema de Chinua Achebe

Una madre en un campo de refugiados

Ninguna Virgen con el niño podría conmover
Su ternura por un hijo
Pronto debería olvidar…
El aire estaba tan pesado con los olores de diarrea,
De niños no lavados con costillas macilentas
Y traseros desecados balanceándose con pasos dificultosos
Detrás de vientres vacíos reventados. Otras madres allí
Hace rato han parado de cuidar, pero no ésta:
Sostiene una sonrisa fantasmal entre sus dientes,
Y en sus ojos la memoria
Del orgullo de una madre….ello lo había bañado
Lo había masajeado con las palmas desnudas.
Ella tomó de su atado de posesiones
Un peino roto y peinó
El cabello color ladrillo que quedaba en su cráneo
Y luego-zumbando en sus ojos-comenzó cuidadosamente a separarlo
En su antigua vida esto era tal vez
Un pequeño acto cotidiano sin consecuencias
Antes de su desayuno y escuela, ahora ella lo hizo
Como poniendo flores en una tumba diminuta.


Chinua Achebe (Nigeria)
Publicado en http://www.universeofpoetry.org/nigeria_p2.shtml
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

domingo, julio 03, 2011

un poema de Aaron Zeitlin

No tuve el privilegio

Me fui a tiempo y Dios me ocultó
los terrores
por qué, por qué dejé Polonia?

No tuve el privilegio junto a mi nación
de ir al camino de las llamas.
y como un pecado imperdonable, tormentos,
la culpa de permanecer vivo
de permanecer vivo y componer rimas.
La culpa me envenenará
a menos que siga a una de tres figuras,
que se paran listas para esconderme de la culpa,
que esperan y me llaman acaloradamente:
Una figura es la santidad-la segunda es la insania,
El suicidio es la tercera.

Pero el suicidio es demasiado fuerte para mí, el alfeñique,
Mi pequeñez no se permite a sí misma la santidad,
Y no puedo ni siquiera escapar de mi mente.


Aaron Zeitlin (Polonia)
Publicado en Jewishwebsight
Traducido del yiddish al inglés por Morris Feierstein
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg