lunes, abril 30, 2012

un poema de Ramón Cote Baraibar

La soledad luminosa


Al sur de la India,
en Colomboa, capital de Ceilán,
en el suburbio de Wellawatha
un hombre;
es extranjero y por lo tanto
acepta su condición y es tratado como tal.
La soledad sale a cumplir su ronda:
vigila el nervioso cordón de las hormigas,
cuenta los anillos de la serpiente
que resbala de una rama a otra
hasta sumergirse en el agua sigilosa.
Acecha, va de casa en casa
precipitando su voz por el espacio,
acosando esa sonata para violín y piano;
es celosa la soledad y monta guardia
con su cuchillo verde a la altura del pecho;
en la mesa, cubierta por trámites de aduana,
cartas sin abrir, entre "el mar se ha puesto a golpear por años"
y "se trata de una súbita estación"
busca algo que en realidad le corresponde.
En el suburbio de Wellawatha; un hombre
cede su corazón a la maleza. La tierra
tan redonda, tan ocupada en sus asuntos, y pensar
que acá, en la isla de Ceilán, un hombre
socava la razón, la vocación de su tristeza;
ahora otro verde, el de la selva oriental
se sienta a la mesa, se mete en las venas
como después la fiebre, el opio,
el monzón de mayo, "las enfermedades de mi casa".
Un hombre, notablemente desconocido
como los ríos de pocos nombres,
suda su soledad
y desde su catre de soldado mira la ventana;
dos grandes estrellas, en la amplia noche desolada
toman volumen
como los pezones de una mujer inalcanzable.

Ramón Cote Baraibar (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm

jueves, abril 26, 2012

cotidiano 04



04.


Estoy enferma
parados al lado de la cama
mamá y mi hermano hablan de los chicos
en la escuela no comprenden la energía
sólo leen garabatos en las páginas

mi abuela empuña su voz como una ganzúa
me mira con tristeza y repite
pobrecita.

domingo, abril 22, 2012

cotidiano 03

03.


                                                            Tener frío

helarse hasta la extenuación

                                                que el dolor entre por la espalda
lágrimas que ruedan por el rostro
nariz hinchada de mocos
                                                              pura congestión


estadio de la mujer que
                                                  no permite

                                                   distinguir

                                                   la otredad
llamaradas ahogan
cadencias miserables
                                          
                                                 que moran en un cuerpo

la luna ya no rije

de esos relámpagos

                                                  somos esclavas





miércoles, abril 18, 2012

cotidiano 02

02.


Me falta el equilibrio en esa esquina
el edificio del Instituto Biológico Argentino
se desarma
5 y 8 no son números continuos
presagian viajes largos
vamos agua arriba
y ellas hablan
no hace falta explicar lo inexplicable

y sin embargo

una cabra es una cabra
tiene cuatro patas como cualquier mamífero
¿pero qué quiere decir el hombre tras su oficio?
qué insistencia
no preguntes
no entendí
lo que se lee es un destello de fuego
gira en círculos concéntricos

no lo capto

sábado, abril 14, 2012

cotidiano

Ellos arman lazos invisibles
Un lenguaje de espacios
miradas
pormenores
que saltan por encima de las mesas
Él empieza de nuevo
la historia anterior apenas existió
aunque la presencia cercana de la otra
y el coro feminista de sus amigas
se lo recuerden
Ella aún no concluye
de la memoria apenas un novio que bucea
bajo las olas de su familia
Los pasos imposibles tropiezan en la vuelta manzana
Se arman espacios encima de la historia

martes, abril 10, 2012

un poema de David Birembaum

Ultima fotografía del zar y su familia

Siguiendo la tradición familiar
voy a tomarles una fotografía.
Ubíquense más juntos.
El niño delante de su madre.
Las hijas más altas atrás.
Los criados más atrás.

Señor Romanov,no tiemble así
que va a salir movido.
Y usted Alexandra Fiodorovna
séquese esas lágrimas
no querrá pasar a la Historia en ese estado.
Y quítese el sombrero por favor
que me tapa los cocineros
-ellos también tienen que salir-
¿Y los niños? pregunta la zarina.
Ya crecerán, le contesto.
¡Dignidad por favor! ¡Mueran como vivieron!

Doce fogonazos iluminan el húmedo sótano.
Doce cuerpos golpean duro sobre la madera podrida.


David Birembaum (Uruguay-Argentina)
Del libro Clase turista. Ediciones La Carta de Oliver.

viernes, abril 06, 2012

un poema de Jaime Retamales

La idiosincracia nacional

No hubo discursos ese día y nunca.
La carcacha se hizo mierda en el aire.
Sospeché del Rasputín de la cultura
y nos fuimos todos:
los corsarios del ron barato,
el Gotario de La Antena,
los de la Angustia,
y el vino.
Y otra ez vino
llevándonos de parranda
a los suburbios de Crotona.
Así comencé a tomar ese tono azulino
que luego adquirió un matiz verdoso,
pálido de aburrimiento.


Jaime Retamales (Chile)
Del libro Dominey en la Vía Crotona. Pentagrama Ediciones.

lunes, abril 02, 2012

un poema de Georges Schehadé

XI

Hay iglesias donde los Santos están afuera
Por amor de la soledad
-Mi amor no digamos eso
Ellos están lejos por obediencia
Tienen el ojo azul de los viajes
Como esos pastores que duermen sonriendo

En un cielo monótono como un cuarto
La luna triste con su familia


Georges Schehadé (Líbano)
Publicado en http://leb.net/~philo/poesies.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg