jueves, octubre 18, 2012

cotidianos 11


 

Sacaba fotos por la calle con el celular
rejas antiguas, buzones raros, inscripciones
Una cerámica decía electricista y disparé
Oí los gritos temblorosos
de una mujer que señalaba atorrantes
Quise suponer que no se trataba de mí
quizás me habían observado por alguna cámara oculta
Pero entonces vi salir un muchacho de una casa
correr hacia el lugar de donde salía la voz
y al darme vuelta
una anciana que venía de hacer las compras
pleno mediodía
bolsa en mano
conmovía a todos con su miedo:
ladrones habían forzado la puerta de su casa
no se animaba a entrar
Unos jóvenes se pararon en la esquina
Uno llamó al 911
el otro marcó el número de la hija
Como una curiosa más me acerqué hasta donde pude
y cuando entendí que mirando no podía ayudar en nada
me fui con la angustia de la preocupación ajena
que ahora se había hecho mía.

domingo, octubre 14, 2012

un poema de Jorge Fondebrider

Trabajo de poeta


No estoy seguro de las razones que me llevan a pensar
en la lluvia que habia detrás de la ventana.
Tenía en brazos a mi hija, que había empezado a hablar,
    y dijo "taxi"
cuando efectivamente pasó un taxi por la calle.
Según Borges, afecto al idealismo y admirador del Buda,
   las palabras
del Veda o el silencio ocupan los eclipses de los ciclos
que dividen a la historia universal.
Son arquetipos, sirven
para crear las cosas.
Pero lo nuestro fue distinto, más simple y muy banal.
   Pasó una tarde,
del otro lado de la lluvia. Sin testigos
las cosas empezaron a existir.

Jorge Fondebrider (Argentina)
Publicado en el libro Los últimos tres años (Libros de Tierra Firme)

sábado, octubre 06, 2012

un poema de Julia Wong Kcomt

no te das cuenta de quién soy, tigre.mimas mi vientre pensando
en la repetición de tu linaje.
la nostalgia de los pueblos es sagrada, por eso la gente moderna
necesita un uzquil.
 
respeta tigre la carne ajena.
 
tan lejos, observa. quién entra y sale de la cueva, quién viene y
va de su casa. oscura casa de paredes altas. allí no entra un tigre,
solo su alma.
 
la casa tiene un alma de tigre lamiendo los marcos de las ventanas,
baboseando los baños y los balcones. el tigre anhela, el tigre
desea, pero la mujer que habita los rincones solloza como niña
asustada y dice vete alma de algo que ha inundado este lugar. el
alma del tigre se enfurce y responde: inquilina bruta.
 
Julia Wong Kcomt (Perú)
Publicado en Un salmón ciego (Borrador editores)

martes, octubre 02, 2012

cotidiano 10


Agujas subterráneas en la espalda
arenilla en el centro de las piernas
sangre dispersándose  en el útero
órdenes que no obedece el laberinto
incidentes que arden en los ojos
disciplina y firmeza de los músculos

 
¿Y si salgo del duro bibliorato donde me he archivado?


                          ¿Y desobstruyo?

¿Y  salto al fin


                       desde

                       el

                       abismo


                       y lloro?

 

Porque todo lo que duele en el cuerpo
es llanto
¿no?