viernes, diciembre 28, 2012

un poema de Giorgio Bassani

Me preguntas por qué y cuándo


Me preguntas por qué y cuándo
te respondo que fue así
reparar simplemente en un atardecer cualquiera
pongamos por caso -ya que ni siquiera sabemos cuál- de octubre
en cómo golpeaba la luz del sol el rosáceo
e inaccesible flanco sudeste del palacio
                         Sacchetti
-la luz golpeaba y al tiempo bañaba no sé si me
entiendes?-
reparar en las hojitas negras y agudas de la hiedra -hacía viento
¿comprendes?- recorridas a trechos
hacia arriba en el sendero de obscuras ramificaciones por una especie de
descarga eléctrica reiterada que simultáneamente
estuviese empapada sabe Dios cómo de auténtico y líquido
                           oro
y sentir deseos de pronto después de infinitos años
de reír reír y a la vez todo lo
                          contrario

Giorgio Bassani (Italia)
Del libro Epitafio (Editorial Visor).
Traducido por Carlos Manzano
Publicado en http://www.lanacion.com.ar/1531422-me-preguntas-por-que-y-cuando

lunes, diciembre 24, 2012

un poema de Hayat Saif


Alguien existe

 
Alguien existe al otro lado de este silencio
existe alguien más allá de esta inmediata existencia .
Tal vez El no se encuentre exactamente ante nuestra vista.
                                        O quizás ni siquiera lejos.
Permaneciendo muy cerca
palpitando en las venas de la garganta
Es así como uno perdura viviendo en el corazón
en la profundidad del alma, desconocido para los otros
permanece fiel a su propia naturaleza.


 
Luz y sombra juegan continuamente
alrededor de la visión panorámica
Uno puede escuchar desde nuestro patio cristalino
el balanceo de los pájaros sobre las copas de los árboles
En lo profundo de esta atmósfera alguien vive
quizás muy lejos y sin embargo tan cerca
visitando nuestro aliento innumerables veces
alguien se encuentra al borde
                                  de nuestra existencia cotidiana,
parece morar allí, desconocido para los otros,
                                  y parece sentirse en casa.
Nuestro doble yo tras nuestra vida cotidiana
absolutamente distinto a esta vida, alguien permanece
                                 encumbrado en las antípodas.

Aquel que vive más allá de la mirada
permanece bien vivo al alcance de nuestra vista.

 

Hayat Saif (Bangladesh)
Publicado en http://hayatsaif.com/poems/poem_Someone_Exists.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

martes, diciembre 18, 2012

un poema de Alda Merini

Invocación

No te vayas de esta región de amor
                              que es el corazón
y de esta veleidad de vida donde cada confín está sacio
de amoroso silencio y donde todo comienza el día
antes para andar a morir en el tormento. Hay
                          cosas que
tú no sabes que son dichas y calladas en el tiempo
cuchillos avaros de sí mismos, canciones inmemoriales
ciegos que vienen a mendigar hasta tu puerta aún
viéndonos bien y que piden ser recibidos
en nombre del mito de Edipo. De hecho esos
                          son ladrones son
ladrones que mendigan el amor para dejarlo luego afuera
de la puerta como un horrendo delito y Julio el
malhechor a entreabrir mi puerta y llevarme lejos
Cadmo y Armonía una pareja de benefactores la luz
que siempre ha entrado del convento de mi miedo
y aún la divina Aspacia del collar de oro macizo
y aún ciertas musas devota y aún ciertas cosas que
permanecen dentro de la pared de la canción que alza
sus frentes mejores. Entra y sal también tú de aquello que
yo no digo, hazme decir la historia del amor que
un día ha caído en el tiempo.


Alda Merini (Italia)
Del libro Clínica del Abandono (Editorial Bajo la Luna).
Traducido del italiano por Delfina Muschietti

sábado, diciembre 15, 2012

un poema de Margaret Atwood

El cantor de los búhos


El cantor de los búhos ha desaparecido en la oscuridad.
Una vez más, no había ganado el premio.
Así pasaba en el colegio.
Prefería las esquinas con luz tenue, donde camuflarse
con el pelo y las orejas de los otros,
y pensar en vocales largas y en el hambre,
y en la amargura de la nieve profunda.
Tal mal humor no atrae muchos destellos.

¿Qué me pasa?, preguntó a las sombras
-a esa hora, eran sombras de árboles-.
¿Por qué he malgastado el hilo de mi vida?
Me abrí a tus silencios.
Permití que la crueldad
y las plumas me poseyeran.
Me tragué los ratones.
Ahora, cuando llego al final, vacío
de palabras y sin aliento,
no me has ayudado.
Espera, dijo el búho sigilosamente.
Entre nosotros no hay premios.
Tú cantabas por necesidad,
como yo. Tú cantabas para mí
y para mi selva, mi luna, mi lago.
Nuestro canto es un canto nocturno.
Hay poca gente despierta.


Margaret Atwood (Canadá)
Del libro La puerta (Editorial Bruguera)
Traducción del inglés por María Pilar Somacarrera Iñigo

domingo, diciembre 09, 2012

Kohelet (Eclesiastés) Capítulo 3.


Hay una estación para cada cosa, un tiempo correcto para cada propósito debajo del cielo:

 
Un tiempo para nacer
y un tiempo para morir

Un tiempo para plantar
y un tiempo para cosechar

Un tiempo para matar
y un tiempo para sanar

Un tiempo para llorar
y un tiempo para reír

Un tiempo para lamentar
y un tiempo para danzar

Un tiempo para tirar piedras
y un tiempo para recogerlas

Un tiempo para abrazar
y un tiempo para contenerse

Un tiempo para buscar
y un tiempo para perder

Un tiempo para guardar
y un tiempo para desechar

Un tiempo para rasgar
y un tiempo para coser

Un tiempo para callar
y un tiempo para hablar

Un tiempo para amar
y un tiempo para odiar

Un tiempo para la guerra
y un tiempo para la paz

 


Fragmento de Kohelet (Eclesiastés) Capítulo 3. La Biblia .