Un minuto
Homenaje a Natan Zach
Sólo un minuto. Quise
chillar. Le disparé. El avanzó
con una cara sospechosa. Quién sabía que sus bolsillos
estaban vacíos, su bolso lleno de ropa.
Quizás él no tenía permiso de trabajo,
o una vez robó a través de la frontera. Tal vez él no escuchó
mis manos gritando, la sangre
latiendo fuertemente en el pecho, golpeando en mis sienes.
A veces despierta mi sueño
pesado como plomo, vacío como el viento,
me dice: Mi asesino.
nunca imaginé
que eras de ese tipo de persona.
Shai Dotan (Israel)
Publicado en http://www.poetryinternationalweb.net/pi/site/poem/item/14646/auto/ONE-MINUTE
Traducido del hebreo por Rachel Tzvia Back
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
....soy de la rosa y la mar... soy el escaramujo
(Silvio Rodríguez)
lunes, agosto 27, 2012
jueves, agosto 23, 2012
un poema de Ilka Brunhilde Laurito
Publicidad
Prohibido colocar carteles:
sobre el piso
pared
poste.
(Sobre hombre:
puede.)
Ilka Brunhilde Laurito (Brasil)
Publicado en http://www.jornaldepoesia.jor.br/ibrunhilde1.html#publicidade
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Prohibido colocar carteles:
sobre el piso
pared
poste.
(Sobre hombre:
puede.)
Ilka Brunhilde Laurito (Brasil)
Publicado en http://www.jornaldepoesia.jor.br/ibrunhilde1.html#publicidade
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
domingo, agosto 19, 2012
un poema de Marianne Boruch
Lápiz
Mi maestra de dibujo dijo: Mira, piensa, haz una marca.
Mira, me dije.
Y esperé para ser marcada.
Las nubes son blancas pero oscurecen
con la lluvia. aún un niño las desdibuja
en pequeñas lanitas en una ladera, pequeños
paquetes sin piernas. Mira, mi maestra
seguramente me diría, dime, no son nada
Como eso. Como eso: la mentira. Como eso: el poema.
Ella dijo: contesta a la parte más pesada
de la figura primero. La densidad es
forma. Que sigo escuchando destino
no es una marca de carácter. Como peregrinación
transformada en milagro en una habitación ruidosa, alguien
tan ferviente en mi oído. Luego matrimonio deslizó
Espe-jismo. Espe-jismo. Escuché al famoso poeta dejarse
derrotar en su micrófono, triunfante.
La figura a dibujar
ni siquiera la mitad de mi edad. Ella ha vaciado
completamente su rostro
para su empleo inmóvil una hora.
Mira. Okay. Pero el pequeño
sueño allí adentro, adentro del Piensa
que sigue luego. Un lápiz en mi mano, su vida secreta
es carbón, la madera casi ardida,
un sacrificio.
Marianne Boruch (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/poem/243956
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Mi maestra de dibujo dijo: Mira, piensa, haz una marca.
Mira, me dije.
Y esperé para ser marcada.
Las nubes son blancas pero oscurecen
con la lluvia. aún un niño las desdibuja
en pequeñas lanitas en una ladera, pequeños
paquetes sin piernas. Mira, mi maestra
seguramente me diría, dime, no son nada
Como eso. Como eso: la mentira. Como eso: el poema.
Ella dijo: contesta a la parte más pesada
de la figura primero. La densidad es
forma. Que sigo escuchando destino
no es una marca de carácter. Como peregrinación
transformada en milagro en una habitación ruidosa, alguien
tan ferviente en mi oído. Luego matrimonio deslizó
Espe-jismo. Espe-jismo. Escuché al famoso poeta dejarse
derrotar en su micrófono, triunfante.
La figura a dibujar
ni siquiera la mitad de mi edad. Ella ha vaciado
completamente su rostro
para su empleo inmóvil una hora.
Mira. Okay. Pero el pequeño
sueño allí adentro, adentro del Piensa
que sigue luego. Un lápiz en mi mano, su vida secreta
es carbón, la madera casi ardida,
un sacrificio.
Marianne Boruch (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/poem/243956
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
miércoles, agosto 15, 2012
nada que decir
Las palabras salen de su boca sin dormir siesta
revolotean sus ojos pero no mira
acentúa el tono cuando lanza
te parece admirar a un hombre que anda armado
no sabía que en el fondo de mi boca está anclada la historia
con la misma fuerza que los dientes
no es sólo que he comido libros y diarios como un menú recetado
sino que me he alimentado de años y años de experiencia
-ese trago tan amargo-
le contesté que me nombre uno tan sólo uno
que desde los años 40
no haya goteado plomo
entre sus protestas
como si por primera vez escuchara la palabra sindicato
aparece un bostezo sobre la mesa
y ya no tiene nada que decir
revolotean sus ojos pero no mira
acentúa el tono cuando lanza
te parece admirar a un hombre que anda armado
no sabía que en el fondo de mi boca está anclada la historia
con la misma fuerza que los dientes
no es sólo que he comido libros y diarios como un menú recetado
sino que me he alimentado de años y años de experiencia
-ese trago tan amargo-
le contesté que me nombre uno tan sólo uno
que desde los años 40
no haya goteado plomo
entre sus protestas
como si por primera vez escuchara la palabra sindicato
aparece un bostezo sobre la mesa
y ya no tiene nada que decir
sábado, agosto 11, 2012
un poema de Valérie Rouzeau
Recipientes de aire
Soy siempre niña, dibujo con cuidado largas vías
Férreas, y barcos que danzan
(Tengo más recuerdos que si tuviera mil años)
Mi buen navío oh mi memoria
Hay también un cucú en madera
Hay un hoyo con un nido de bichos blancos
(Pero la esperanza es una pequeña niña)
Valérie Rouzeau (Francia)
Publicado en http://www.lieux-dits.eu/Tourne%20la%20page/valerie_rouzeau.htm
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
Soy siempre niña, dibujo con cuidado largas vías
Férreas, y barcos que danzan
(Tengo más recuerdos que si tuviera mil años)
Mi buen navío oh mi memoria
Hay también un cucú en madera
Hay un hoyo con un nido de bichos blancos
(Pero la esperanza es una pequeña niña)
Valérie Rouzeau (Francia)
Publicado en http://www.lieux-dits.eu/Tourne%20la%20page/valerie_rouzeau.htm
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
martes, agosto 07, 2012
gente rara
¿Uno se torna diferente a la distancia?
¿Se deforma?¿O es apenas
hacer lo mismo, lejos?
¿Dormir,
lavarse la cara, tener sexo
comer barato,
sacarse fotos , miles,
como si atestiguaran algo
que pronto
habrá de evaporarse?
¿Un largo viaje
para buscar a la intemperielo que se guarece
en la propia morada?
Quizás es cierto.
Soy la rara.
No me hace falta
tanto radiopara conocer el centro.
viernes, agosto 03, 2012
un poema de Myriam Fraga
Inquisición
Cosieron
su boca
Con alfileresY él decía que NO
Y preguntaban.
Y cortaron
sus dedos
Y lo
lanzaron Bien al fondo del pozo
Y él
decía que no, que no, que no
Y sus
cabellos crecían como llamashttp://www.jornaldepoesia.jor.br/my1.html#inquisicao
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
lunes, julio 30, 2012
un poema de António José Cravo
Las cosas elementales
Hablo de las cosas más
elementales
un canto rodado
guardando el tiempo
dentro de sí
un terrón de tierra
grávido de una simiente
las lágrimas
ríos de salados
en los lechos de los rostros abandonados
en los hogares/depósitos
y leer poemas de amor
con tanto desamor
para caminar por ahí
el vientre de las palabras por parir
António José Cravo (Portugal)
Publicado en http://portuguesapoesia.blogspot.com.ar/2011/12/as-coisas-elementares.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
elementales
la campana de la iglesia
donde un gallo no cantaun canto rodado
guardando el tiempo
dentro de sí
un terrón de tierra
grávido de una simiente
más elementales todavía
las sonrisas presas en los labios
de los niños tristeslas lágrimas
ríos de salados
en los lechos de los rostros abandonados
en los hogares/depósitos
hablo porque
estoy cansado de comer silencioy leer poemas de amor
con tanto desamor
para caminar por ahí
las cosas más elementales
son las que deberían ocuparel vientre de las palabras por parir
Publicado en http://portuguesapoesia.blogspot.com.ar/2011/12/as-coisas-elementares.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, julio 26, 2012
un poema de Laurent Albarracin
La rueda se engendra sin cesar
de no poder desplegarse
ni salir del vientre de la rueda.
la rueda es prisionera de la rueda
y no conocerá jamás del mundo
más que la gran rueda de la ruta.
los rayos de la rueda
no brillan más que el cubo
hacia la llanta.
la rueda no puede
no repetirse.
si la rueda evolucionara
sería el fin de la rueda
y de la perfección.
y si la rueda muriera
su cabeza vendría incluso
a caer entre sus muslos.
Laurent Albarracin (Francia)
Publicado en http://www.poezibao.typepad.com/poezibao/page/4/
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
de no poder desplegarse
ni salir del vientre de la rueda.
la rueda es prisionera de la rueda
y no conocerá jamás del mundo
más que la gran rueda de la ruta.
los rayos de la rueda
no brillan más que el cubo
hacia la llanta.
la rueda no puede
no repetirse.
si la rueda evolucionara
sería el fin de la rueda
y de la perfección.
y si la rueda muriera
su cabeza vendría incluso
a caer entre sus muslos.
Laurent Albarracin (Francia)
Publicado en http://www.poezibao.typepad.com/poezibao/page/4/
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
domingo, julio 22, 2012
territorios yermos
I
ráfagas fuertes, crujidos del desierto
agua dulce que corre por debajobalas más rápidas que los rayos de sol agobian
granjeros compran territorios yermos
esperan mujeres que hierven
ocultan sus vestidos pasados de fáciles entregas
el bandido en cadenas reconoce la puta
que habita en la hembra que recuerda a su madre
por eso, quizás, no se atreve
ojos celestes también atesoran el mal
una familia deshechala joven viuda que acontece
encuentra maquetas
mapas, estaciones ,pueblos
nada que su cuerpo ambiciona
ojos celestes enturbian deseos
III
nobleza del destierroser compañeros
aun sabiendo
que nada más
que esa batalla los enlaza
-o nada menos-
picardía, venganza
están unidos pariendo el hijo
de un hombre desconocido y muertoantes que vibre el silbato del tren
IV
ese sonido que tensa y despiertagritan y lloran por los dientes de una armónica
los nombres de los asesinados
se mezclan en el polvo
que traga la boca del único cowboy que fue niño
miércoles, julio 18, 2012
un poema de Pierre Garnier
Saint-Quentin
mariposas en el jardín del Museo,
siglo XVIII
Jean-Jacques acá bueno y joven
piensa en las vincas
y en los pensamientos que son también flores.
Georges de la Tour- Quentin Latour
nocturnos: aquellos de Quentin están
en el tiempo que él hace, no
en aquel que pasa.
los nocturnos del primero están
en la noche eterna,
los nocturnos del segundo
iluminados por el día.
en el fin de siglo esas mismas cabezas
no serán más que un círculo en el cielo:
aquella de María-Antonieta.
Robespierre habría podido ser pintado
por Latour- pero no Saint-Just
que restableció su rostro más luego
todos esperando aquí para actuar
en una obra todavía no escrita:
aquella del más allá.
El más allá, el acá abajo-
dónde están ellos?
En todo caso, muy delgados
intentan pasar entre la vida y la muerte
Pierre Garnier (Francia)
Publicado en http://www.poezibao.typepad.com/
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
mariposas en el jardín del Museo,
siglo XVIII
Jean-Jacques acá bueno y joven
piensa en las vincas
y en los pensamientos que son también flores.
Georges de la Tour- Quentin Latour
nocturnos: aquellos de Quentin están
en el tiempo que él hace, no
en aquel que pasa.
los nocturnos del primero están
en la noche eterna,
los nocturnos del segundo
iluminados por el día.
en el fin de siglo esas mismas cabezas
no serán más que un círculo en el cielo:
aquella de María-Antonieta.
Robespierre habría podido ser pintado
por Latour- pero no Saint-Just
que restableció su rostro más luego
todos esperando aquí para actuar
en una obra todavía no escrita:
aquella del más allá.
El más allá, el acá abajo-
dónde están ellos?
En todo caso, muy delgados
intentan pasar entre la vida y la muerte
Pierre Garnier (Francia)
Publicado en http://www.poezibao.typepad.com/
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
sábado, julio 14, 2012
un poema de Jane Hirshfield
Mano
Una mano no es cuatro dedos y un pulgar.
No los tendones, estrella del hueso de la muñeca, meandro de venas.
No lo que ha escrito
No en la página
No en el cuerpo extasiado.
No rotor de suavidad de giro
No tinta.
Lo que la vacía cae dentro del lugar abierto.
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Ni una palma y nudillos
Ni ligamentos o la almohada amarilla de la
grasaNo los tendones, estrella del hueso de la muñeca, meandro de venas.
Una mano no es la delgada paja de sus líneas
Con sus infinitos dramas,No lo que ha escrito
No en la página
No en el cuerpo extasiado.
Ni es la mano sus praderas de asir, de dar
forma-
No esponja de pan de levadura que incrementaNo rotor de suavidad de giro
No tinta.
Las manos verdes del arce no ahuecan
La lluvia que se dispersa.Lo que la vacía cae dentro del lugar abierto.
Una mano vuelta hacia arriba posee sólo una
pregunta transparente, única.
Incontestable, zumbando como abejas, sube, enjambra,
parte.
Jane Hirshfield(Estados
Unidos)
Publicado en
http://www.poets.org/viewmedia.php/prmMID/19011Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
martes, julio 10, 2012
tatuajes exquisitos
¿Cuántos tatuajes tenés puestos?
esas imágenes pesan como ochenta kilos
hacerlas fue todo un calvario
hay un hombre de unos cuarenta años disparando
una mujer acomoda el ramo de flores como defensa
esto es lo más común / lo más evidente
el hombre se acerca a la víctima
cuando dobla su brazo
se unen dos secciones
y a la hora exacta
se separan por colores
viernes, julio 06, 2012
cotidiano 08
08.
el oráculo anunciaba:
nunca escupas para arribay no le hizo caso
mitología-dijo
como la que aprendí en la escuela
luego sacó de
adentro un árbol
que la tuvo
enferma varios meses
la guadaña cae
sobre el empinamiento
lunes, julio 02, 2012
un texto de Pedro Lipcovich
Niños envueltos
La costumbre de conservar los niños envueltos en vinagre asusta a los niños propiamente dichos que,cuando van a dormir, se imaginan sumergidos en un frasco y tienen pesadillas. En generaciones anteriores , cuando la ingestión de los niños envueltos no podía diferirse porque no existía la receta que permite enfrascarlos,los niños podían constatar de inmediato con todos sus sentidos, incluido el del gusto, que la designación "niños envueltos" no se refería a ellos y sólo daba cuenta del humor de algún antecesor , aunque ¿por qué ese humor había sido preservado a lo largo de las generaciones?
Hoy los adultos les explicamos a los niños que los niños que se apilan unos sobre otros bajo el líquido no son más que un relleno de carne rodeado por hoja de repollo. Ellos nos creen, o creen creernos pero alguno, el hijo del farmacéutico, les revela la existencia de fetos encerrados en frascos de formol en las vitrinas. Todavía les decimos que no es lo mismo,todavía levantan sus caritas para oirnos pero basta que un solo adulto, un solo instante, flaquee en su convicción para que nuestra palabra caiga.
Pedro Lipcovich (Argentina)
Publicado en el libro Muñecos chicos.Editorial El cuenco de plata.
La costumbre de conservar los niños envueltos en vinagre asusta a los niños propiamente dichos que,cuando van a dormir, se imaginan sumergidos en un frasco y tienen pesadillas. En generaciones anteriores , cuando la ingestión de los niños envueltos no podía diferirse porque no existía la receta que permite enfrascarlos,los niños podían constatar de inmediato con todos sus sentidos, incluido el del gusto, que la designación "niños envueltos" no se refería a ellos y sólo daba cuenta del humor de algún antecesor , aunque ¿por qué ese humor había sido preservado a lo largo de las generaciones?
Hoy los adultos les explicamos a los niños que los niños que se apilan unos sobre otros bajo el líquido no son más que un relleno de carne rodeado por hoja de repollo. Ellos nos creen, o creen creernos pero alguno, el hijo del farmacéutico, les revela la existencia de fetos encerrados en frascos de formol en las vitrinas. Todavía les decimos que no es lo mismo,todavía levantan sus caritas para oirnos pero basta que un solo adulto, un solo instante, flaquee en su convicción para que nuestra palabra caiga.
Pedro Lipcovich (Argentina)
Publicado en el libro Muñecos chicos.Editorial El cuenco de plata.
jueves, junio 28, 2012
cotidiano 07
07.
Ella tiene
comportamiento de reloj
tic tac tic tacsi la lengua la convoca, habla
por detrás
porque de frente
es fatiga, incertidumbreoculta en las paredes es más fácil
destrozar con la mira telescópica
al soldado
una línea de sombra culebrea
y ella no quiere ceder
me llaman dice
al despedirse
las armas se besan
con la arena
domingo, junio 24, 2012
un poema de Pedro Paredes
¿De qué astros son aquellos seres que se multiplican?
¿Qué nave invisible los transporta en un instante?
¡Habla, Beatriz!
¿De qué material son las columnas de tu templo?
Y dime por qué
.............................la hoja no se agita cuando pasas
y dime por qué
..............................mi lunes cae en este vuelo puro....
..............................y es mi martes adivinanza cruel
..............................y la hora que sigue un año
ardiente desorden del combustible de la tierra.
¡Habla, Beatriz!
Qué hacías en la quietud de la tarde,
en la soledad de la lluvia,
en la multitud de las calles.
Hoy en el mar entre gaviotas
como una gran pregunta y gobernarla...
¡Quién eres!
Ola para un viaje equivocado
Carta arrepentida o tormento arrodillado
Que mi ciudad se hace una isla fuera de Chile.
...................Beatriz es la pregunta más hermosa.
Pedro Paredes (Chile)
Publicado en http://sureando-sureando.blogspot.com/2008_01_01_archive.html
¿Qué nave invisible los transporta en un instante?
¡Habla, Beatriz!
¿De qué material son las columnas de tu templo?
Y dime por qué
.............................la hoja no se agita cuando pasas
y dime por qué
..............................mi lunes cae en este vuelo puro....
..............................y es mi martes adivinanza cruel
..............................y la hora que sigue un año
ardiente desorden del combustible de la tierra.
¡Habla, Beatriz!
Qué hacías en la quietud de la tarde,
en la soledad de la lluvia,
en la multitud de las calles.
Hoy en el mar entre gaviotas
como una gran pregunta y gobernarla...
¡Quién eres!
Ola para un viaje equivocado
Carta arrepentida o tormento arrodillado
Que mi ciudad se hace una isla fuera de Chile.
...................Beatriz es la pregunta más hermosa.
Pedro Paredes (Chile)
Publicado en http://sureando-sureando.blogspot.com/2008_01_01_archive.html
miércoles, junio 20, 2012
de otra bandera
estoy buscando la bandera
es la casa de gobierno
no hay señalización por dónde se entra
no creo que nos pidan documentos
veo jóvenes fumando en la puerta
-algo bueno, es libre de humo-
me acerco y pregunto
entro por la puerta del costado, la de los empleados
algo me arrastra siempre a los edificios gubernamentales
-¿sentirme hormiga entre los leones?
¿león entre las hormigas?-
hombres atienden en los pasillos
hablan de impuestos planes de pago
en el centro
una bandera que hizo historia
cruzó montañas con un general enfermo
los empleados pasan por su lado, la circundan
es demasiada cúspide para tanta vida mediocre
el soldado que custodia se disloca
me cuenta los hechos
sabe más que los libros
después de la charla
me indica la salida
salgo por la puerta grande
bajo numerosos escalones
es la casa de gobierno
no hay señalización por dónde se entra
no creo que nos pidan documentos
veo jóvenes fumando en la puerta
-algo bueno, es libre de humo-
me acerco y pregunto
entro por la puerta del costado, la de los empleados
algo me arrastra siempre a los edificios gubernamentales
-¿sentirme hormiga entre los leones?
¿león entre las hormigas?-
hombres atienden en los pasillos
hablan de impuestos planes de pago
en el centro
una bandera que hizo historia
cruzó montañas con un general enfermo
los empleados pasan por su lado, la circundan
es demasiada cúspide para tanta vida mediocre
el soldado que custodia se disloca
me cuenta los hechos
sabe más que los libros
después de la charla
me indica la salida
salgo por la puerta grande
bajo numerosos escalones
sábado, junio 16, 2012
cotidiano 06
06.
Cuevas donde los
fantasmas recorren antiguas hosterías
maderas que el
viento desprende sabiamenteEn ese rincón
el sol salía solamente en la ruta
Adentro
una rara milanesa con una salsa roja
El francés salió del baúl de la boca
como un silbido
y armó tímidamente unas preguntas
Así
en la mitad de la mesa
se pudieron comunicar
un matrimonio apacible de Toulouse
con una joven porteña
En esos trotes
supieron que a los trenes
no los había arrastrado el zonda
sino apenas
singulares
decisiones
del hombre.
martes, junio 12, 2012
un poema de Elías Uriarte
Donde el poeta desde un oscuro país del sur
propone una inversión de la cultura de su tiempo
El mundo no es el lenguaje.
Esa hoja
No es tocada por la palabra
Hoja,
Ese cielo en retirada,
Esa ventana incendiada
En el centro del follaje
No son tocados por el lenguaje.
Hay una soledad
perfecta,
Oculta,Tras las palabras.
Escucha ese
viento:
Él se nombraAunque no supieras cómo se llama,
No lo rozará un solo dedo de inteligencia,
No lo empañará el más leve pétalo de cálculo,
Retiren los Documentos de Identidad al Universo.
Ahí van los ríos,
Los amores,Las dinastías,
Las guerras.
Secretos,
Por debajo.
Escucha ese
murmullo.
Pon el oído,
Poeta comanche:
Al mundo, te digo, no lo toca el lenguaje.
Elías Uriarte (Uruguay)
Del libro Hiroshima. Vintén Editor.Publicado en http://www.vinten-uy.com/pdf/hiro.pdf
sábado, junio 09, 2012
Río Rojo
Rio Rojo
río:
paso que divide
las orillas
aguas rojas
cruce como una
letra
S
de un lado al
otro
etapas de la vida
de un lado: un
joven con un niño
del otro:
cientos de arrieros comandados por un hombre
en el medio el
desierto
un viejo difícil vende
su ganado
y entonces
hambruna /castigo/
rebelión/ biblias/ tumbas
más solos
cuidarse las espaldas
mujer que aparece
tras los indios
¿adónde van los búfalos, sus cuernos en punta?
lastiman
igual que las
armas
que resuelven conflictos
a disparos
un viejo que fue
joven se deja vencer por un hombre que fue niño
martes, junio 05, 2012
un poema de Ana Arzoumanian
Envenenado. ¿O habrás muerto por haber bebido agua helada
cuando te subió la fiebre? Te abrazaré durante diecinueve años.
Prepararé especias y aceites perfumados, postergaré lo inevitable.
Mirra pura molida, canela. Una pequeña hoz corta la piel sobre el
esternón, unos golpes de mazo de madera sobre el cuchillo, como de
latonero. Levantan el hueso del pecho; te buscan la raíz de la lengua.
No por la boca. Por el esófago. Sacan la lengua por el esófago. Te
abrazo, grito: lo que yo necesito mi lengua tu boca tu lengua.
Yo estoy desesperado desto.
Incisiones en los brazos, las piernas y los muslos para que
penetre el tomillo, la flor de lirio, la canela. Cosen con costura de
pellejero, y luego pintan con acacia. Treinta kilogramos de mirra y
aloe y una piedra de ágata para pulir.
La Católica Reyna echa una resina de olíbano sobre un pedazo
de carbón encendido. Supura y cristaliza; huele.
Deseo más que ninguno bolver a Flandes.
Están tus dedos, y tu mano; están tu cuello y tus hombros.
Estás para siempre, tan quieto. Mientras, te crecen las uñas. Comerte
esas uñas que van creciendo.
Tus dedos están ahí, pero es acá adentro donde se mueven;
cálidos, dibujan lunas, soles, elementos circulares. Tus dedos
moviéndose. Tengo una caja llena. Las reliquias de la corona; los
cabellos de Cristo y de la Virgen, miles de huesos de distintas partes
de cuerpos santos. Mi caja llena de un sudor dulce. Una colección
de cuernos de rinocerontes, cornamentas.
No iré a misa. En los monasterios, en las criptas, saquearán mi
caja llena. En esta caja donde te crecen las uñas. Donde te como las
uñas mientras te miro, mientras viajo hacia la capilla real de
Granada. Viajo abrazada con tus dedos rozándome la primerísima
cuna.
Disponen una venda con un lienzo de seis centímetros de
ancho. Sin embargo, no podrán vendarte aquí adentro donde estás.
Acá, no entran vendas.
Yo estoy desesperado desto
Sahumar en incienso. El tercer, el séptimo, el trigésimo día.
Desengancho los alfileres de hierro que sostienen el velo para que
vengas desnudo. Desnudo el ombligo. A la altura de la pelvis, en
columnas de espesor, hacia abajo; agua dura. Visos, ondulaciones
que tienen las piedras, las maderas. Siento el latido del agua, su
lecho vibra de azul río hasta mi vientre. Erguido, al mar, volcarte
agua.
Debajo del hielo, Alteza, hay agua líquida.
Ana Arzoumanian (Argentina)
Del libro Juana I (fragmento)
Puede leerse completo en la página de la autora http://anaarzoumanian.com.ar/descargas/libros/Juana_I.pdf
cuando te subió la fiebre? Te abrazaré durante diecinueve años.
Prepararé especias y aceites perfumados, postergaré lo inevitable.
Mirra pura molida, canela. Una pequeña hoz corta la piel sobre el
esternón, unos golpes de mazo de madera sobre el cuchillo, como de
latonero. Levantan el hueso del pecho; te buscan la raíz de la lengua.
No por la boca. Por el esófago. Sacan la lengua por el esófago. Te
abrazo, grito: lo que yo necesito mi lengua tu boca tu lengua.
Yo estoy desesperado desto.
Incisiones en los brazos, las piernas y los muslos para que
penetre el tomillo, la flor de lirio, la canela. Cosen con costura de
pellejero, y luego pintan con acacia. Treinta kilogramos de mirra y
aloe y una piedra de ágata para pulir.
La Católica Reyna echa una resina de olíbano sobre un pedazo
de carbón encendido. Supura y cristaliza; huele.
Deseo más que ninguno bolver a Flandes.
Están tus dedos, y tu mano; están tu cuello y tus hombros.
Estás para siempre, tan quieto. Mientras, te crecen las uñas. Comerte
esas uñas que van creciendo.
Tus dedos están ahí, pero es acá adentro donde se mueven;
cálidos, dibujan lunas, soles, elementos circulares. Tus dedos
moviéndose. Tengo una caja llena. Las reliquias de la corona; los
cabellos de Cristo y de la Virgen, miles de huesos de distintas partes
de cuerpos santos. Mi caja llena de un sudor dulce. Una colección
de cuernos de rinocerontes, cornamentas.
No iré a misa. En los monasterios, en las criptas, saquearán mi
caja llena. En esta caja donde te crecen las uñas. Donde te como las
uñas mientras te miro, mientras viajo hacia la capilla real de
Granada. Viajo abrazada con tus dedos rozándome la primerísima
cuna.
Disponen una venda con un lienzo de seis centímetros de
ancho. Sin embargo, no podrán vendarte aquí adentro donde estás.
Acá, no entran vendas.
Yo estoy desesperado desto
Sahumar en incienso. El tercer, el séptimo, el trigésimo día.
Desengancho los alfileres de hierro que sostienen el velo para que
vengas desnudo. Desnudo el ombligo. A la altura de la pelvis, en
columnas de espesor, hacia abajo; agua dura. Visos, ondulaciones
que tienen las piedras, las maderas. Siento el latido del agua, su
lecho vibra de azul río hasta mi vientre. Erguido, al mar, volcarte
agua.
Debajo del hielo, Alteza, hay agua líquida.
Ana Arzoumanian (Argentina)
Del libro Juana I (fragmento)
Puede leerse completo en la página de la autora http://anaarzoumanian.com.ar/descargas/libros/Juana_I.pdf
viernes, junio 01, 2012
un poema de Monique Facuseh
Ciudad al fondo
El viento se extendía como un bosque de grosellas.
A lo lejos, el banco de nubes semejaba la ciudad.
Sus finas torres como alfiles me aproximaban
secretamente a sus orillas.
Atrás queda el vaho que escasamente se sujeta del
recuerdo.
Soy otra. Me convierto entonces, en el pensamiento
diario, ese compuesto de bulla y carcajada o de
silencio; un silencio abreviado, justo y vengativo.
Me convierto en los sueños sin memoria o en
aquellos peregrinos que se plantan al costado como
un pedazo perdido.
Llego. Del otro lado soy habitante desprendido.
Mi cobija es otro sol y es otro canto.
La ciudad al fondo tiene la forma del amor.
Monique Facuseh (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
El viento se extendía como un bosque de grosellas.
A lo lejos, el banco de nubes semejaba la ciudad.
Sus finas torres como alfiles me aproximaban
secretamente a sus orillas.
Atrás queda el vaho que escasamente se sujeta del
recuerdo.
Soy otra. Me convierto entonces, en el pensamiento
diario, ese compuesto de bulla y carcajada o de
silencio; un silencio abreviado, justo y vengativo.
Me convierto en los sueños sin memoria o en
aquellos peregrinos que se plantan al costado como
un pedazo perdido.
Llego. Del otro lado soy habitante desprendido.
Mi cobija es otro sol y es otro canto.
La ciudad al fondo tiene la forma del amor.
Monique Facuseh (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
lunes, mayo 28, 2012
cotidiano 05
05.
Montamos en el cuerpo
blando de los caracoles
a la distancia
vemos los guanacos ellos nos dejan mirarlos porque también nos miran
mientras los caracoles trepan
a veces les perdemos el rastro
los guanacos siguen allí
fijados a la
piedra
como es
previsible
me mareo
mis oídos también
tienen vueltas y escondites
si ascienden
ignoro
hacia qué montañas.
jueves, mayo 24, 2012
un poema de Iván Oñate
Ironía
Yo que arremetí contra el futuro
Que del mundo
hice un paisaje reseco y adverso
A último momento
tornarme ecologista
Y todo
Porque habían talado
un árbol
El único árbol
Que yo elegí para colgarme.
Iván Oñate (Ecuador)
Publicado en http://comunpresenciapoemas.blogspot.com/2007/01/yo-que-he-sido-cruel-tierno-torpe-lcido.html
Yo que arremetí contra el futuro
Que del mundo
hice un paisaje reseco y adverso
A último momento
tornarme ecologista
Y todo
Porque habían talado
un árbol
El único árbol
Que yo elegí para colgarme.
Iván Oñate (Ecuador)
Publicado en http://comunpresenciapoemas.blogspot.com/2007/01/yo-que-he-sido-cruel-tierno-torpe-lcido.html
domingo, mayo 20, 2012
un poema de Tomasz Różycki
Antípodas
Todo lo que nos contaron fue mentira.
Nadie entró, pero simularon que lo hicieron:
solo se sentaron un minuto en la puerta,
luego fanfarronearon jovialmente sobre cuán fácil
son estas cosas cuando uno es valiente. Patear el cráneo
o tocar los huesos. La puerta era de metal y
completamente herrumbrada. Uno iba allí de a tres
a lo largo del banco hasta los estanques donde los tritones eran cazados
y donde los nativos a veces iban a picnics
y peleaban con cuchillos. El padre de Anka se ahogó allí.
Anka que se fue y ahora está viviendo en
Australia, el fin del mundo, tierra de osos
Bumeran salvajes. Nunca se lo conté a nadie,
pero todos sabían que yo estaba enamorado de ella.
Íbamos de a tres, Anka, Peter y yo.
Lo que sucedió entonces nunca podrá ser deshecho.
Tomasz Różycki (Polonia)
Publicado en http://www.arcpublications.co.uk/content.htm?content_id=247
Traducido del polaco al inglés por Mira Rosenthal
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Todo lo que nos contaron fue mentira.
Nadie entró, pero simularon que lo hicieron:
solo se sentaron un minuto en la puerta,
luego fanfarronearon jovialmente sobre cuán fácil
son estas cosas cuando uno es valiente. Patear el cráneo
o tocar los huesos. La puerta era de metal y
completamente herrumbrada. Uno iba allí de a tres
a lo largo del banco hasta los estanques donde los tritones eran cazados
y donde los nativos a veces iban a picnics
y peleaban con cuchillos. El padre de Anka se ahogó allí.
Anka que se fue y ahora está viviendo en
Australia, el fin del mundo, tierra de osos
Bumeran salvajes. Nunca se lo conté a nadie,
pero todos sabían que yo estaba enamorado de ella.
Íbamos de a tres, Anka, Peter y yo.
Lo que sucedió entonces nunca podrá ser deshecho.
Tomasz Różycki (Polonia)
Publicado en http://www.arcpublications.co.uk/content.htm?content_id=247
Traducido del polaco al inglés por Mira Rosenthal
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
miércoles, mayo 16, 2012
un poema de Dina Bellrham
Los cuerpos se curten solidarios en los abismos, alquímicos y arrendados.Las voces subyugan lluvias parpadeantes. Cinco minutos y jadeantes volvemos a injertarnos los relojes. Los cuerpos y las almas jamás confunden placer con negocios. El silencio se cuartea, los esqueletos tiemblan vacuos, y salimos como balas a las quimeras propias,huérfanos. Los cuerpos nunca hablan del padre muerto o de la pareja infiel. Son analgésicos, sucursales del tedio. Sexo de canciones arcaicas y poemas muertos. Cigarrillos de sepelios, suicidas fracasados. Los cuerpos se curten, aprenden a sobrellevar los saltos de rayuelas mielínicas, se saben lámparas o floreros y protestan cuando les atribuyen alas o escaleras al músculo hastiado de puertas. A veces se enferman, se cortocircuitan, gritan horizontales, son finitos,nauseabundos. Cuerpos. Caminar, fornicar, morirnos impares. El polvo no sirvió de mucho en nuestros músculos. Ni siquiera para obligar al rostro a erigir una sonrisa.
Dina Bellrham (Ecuador)
Publicado en su blog http://bellrham.blogspot.com/search?updated-max=2009-08-04T23:26:00-05:00
Dina Bellrham (Ecuador)
Publicado en su blog http://bellrham.blogspot.com/search?updated-max=2009-08-04T23:26:00-05:00
sábado, mayo 12, 2012
un poema de Perla Sneh
castelli y corrientes
¿En qué se detuvo ese ojo que no se quiere
cerrar? Soplo de páramo, tierra golosa, voz
de maestro empeñado en decir. Me guardo
tu herencia, papel de diario, algunos plurales,
la voz ronca, la verguenza, tus nombres,
tantos que son, la órbita oscura, el pómulo
alto, el mirar de los desiertos. Refugio de
tanta historia, morral de arena y de sal,
inocencia loca o triste de soldado sin
batalla. Te fuiste como llegaste, decías que
habías matado. Y lavarte te lavaron como
a los recién nacidos. Quehaceres de hombres,
llorar de mujeres, rasgón de las vestiduras,
pascuas de abandonar. También queda una
gana de sangre. Y la máquina de escribir.
Perla Sneh (Argentina)
Del libro Ciudad Autónoma. Editorial Zama.
¿En qué se detuvo ese ojo que no se quiere
cerrar? Soplo de páramo, tierra golosa, voz
de maestro empeñado en decir. Me guardo
tu herencia, papel de diario, algunos plurales,
la voz ronca, la verguenza, tus nombres,
tantos que son, la órbita oscura, el pómulo
alto, el mirar de los desiertos. Refugio de
tanta historia, morral de arena y de sal,
inocencia loca o triste de soldado sin
batalla. Te fuiste como llegaste, decías que
habías matado. Y lavarte te lavaron como
a los recién nacidos. Quehaceres de hombres,
llorar de mujeres, rasgón de las vestiduras,
pascuas de abandonar. También queda una
gana de sangre. Y la máquina de escribir.
Perla Sneh (Argentina)
Del libro Ciudad Autónoma. Editorial Zama.
martes, mayo 08, 2012
un poema de Hugo Vera Miranda
Una mañana en Puerto Natales
Íbamos con mi novia al puerto,
íbamos con mi novia a comprar pescado,
al puerto,
de improviso el cielo estalla,
una bandada de gorriones
se posa delicadamente sobre la nieve;
la nieve del puerto.
Me alejé de mi novia,
el pescado se olvidó de mí
y eché a volar con los gorriones.
Hugo Vera Miranda (Chile)
Publicado en http://muninatales.blogspot.com/2011/08/hugo-vera-miranda-poesia-en-silencio.html
Íbamos con mi novia al puerto,
íbamos con mi novia a comprar pescado,
al puerto,
de improviso el cielo estalla,
una bandada de gorriones
se posa delicadamente sobre la nieve;
la nieve del puerto.
Me alejé de mi novia,
el pescado se olvidó de mí
y eché a volar con los gorriones.
Hugo Vera Miranda (Chile)
Publicado en http://muninatales.blogspot.com/2011/08/hugo-vera-miranda-poesia-en-silencio.html
viernes, mayo 04, 2012
un poema de Rafa Villar
Puerto de A Coruña, año mil novecientos y poco
yo quería que mi bisabuelo fuera pirata barbazul
pero él se sube a aquel barco, con sus primeros zapatos de 18 años,
sin más tierra que la de sus uñas campesinas
América era su horizonte de espuma
y mi bisabuelo dice un adiós sin apenas dirección
con lágrimas sequísimas y un silencio gris
hasta llegar a Argentina
mi bisabuelo nunca me habló de Buenos Aires
yo quería que mi bisabuelo cantara por las avenidas
tangos meláncolicos
en el recuerdo de un país que tal vez era un destino,
o un amor,
pero mi bisabuelo sólo conoció
la ciudad raulgonzaleztuñón y tabernaria
un puerto que era una isla olvidada
y hombres tatuados
en las sombras nocturnas de los arrabales
mi bisabuelo volvió con un bandaneón debajo del brazo
y cicatrices como esquirlas de memoria y soledad
mi bisabuelo se baja de aquel otro barco,
enfermo de atlántico,
tosiendo un tiempo que se difumina en su hambre lenta
yo quería que mi bisabuelo fuera indiano
de chaleco, levita, sombrero y reloj de bolsillo
pero mi bisabuelo trabajaba día y noche
para hacer un enorme banco de carpintero
y entre garlopas, martillos, clavos, sierras, tablas..
consumía su vida y fabricaba olvidos
mi bisabuelo nunca me habló de Buenos Aires
pocos días antes de morirse
mi bisabuelo apenas si nos reconocía
y sólo hablaba de gente enterrada en la lluvia de la memoria
y de una tierra, más allá del mar,
que aún debía guardar su sudor
y su juventud
Rafa Villar (Galicia - España)
Publicado en http://www.enfocarte.com/PoesiaGallega/rvillar.html
yo quería que mi bisabuelo fuera pirata barbazul
pero él se sube a aquel barco, con sus primeros zapatos de 18 años,
sin más tierra que la de sus uñas campesinas
América era su horizonte de espuma
y mi bisabuelo dice un adiós sin apenas dirección
con lágrimas sequísimas y un silencio gris
hasta llegar a Argentina
mi bisabuelo nunca me habló de Buenos Aires
yo quería que mi bisabuelo cantara por las avenidas
tangos meláncolicos
en el recuerdo de un país que tal vez era un destino,
o un amor,
pero mi bisabuelo sólo conoció
la ciudad raulgonzaleztuñón y tabernaria
un puerto que era una isla olvidada
y hombres tatuados
en las sombras nocturnas de los arrabales
mi bisabuelo volvió con un bandaneón debajo del brazo
y cicatrices como esquirlas de memoria y soledad
mi bisabuelo se baja de aquel otro barco,
enfermo de atlántico,
tosiendo un tiempo que se difumina en su hambre lenta
yo quería que mi bisabuelo fuera indiano
de chaleco, levita, sombrero y reloj de bolsillo
pero mi bisabuelo trabajaba día y noche
para hacer un enorme banco de carpintero
y entre garlopas, martillos, clavos, sierras, tablas..
consumía su vida y fabricaba olvidos
mi bisabuelo nunca me habló de Buenos Aires
pocos días antes de morirse
mi bisabuelo apenas si nos reconocía
y sólo hablaba de gente enterrada en la lluvia de la memoria
y de una tierra, más allá del mar,
que aún debía guardar su sudor
y su juventud
Rafa Villar (Galicia - España)
Publicado en http://www.enfocarte.com/PoesiaGallega/rvillar.html
lunes, abril 30, 2012
un poema de Ramón Cote Baraibar
La soledad luminosa
Al sur de la India,
en Colomboa, capital de Ceilán,
en el suburbio de Wellawatha
un hombre;
es extranjero y por lo tanto
acepta su condición y es tratado como tal.
La soledad sale a cumplir su ronda:
vigila el nervioso cordón de las hormigas,
cuenta los anillos de la serpiente
que resbala de una rama a otra
hasta sumergirse en el agua sigilosa.
Acecha, va de casa en casa
precipitando su voz por el espacio,
acosando esa sonata para violín y piano;
es celosa la soledad y monta guardia
con su cuchillo verde a la altura del pecho;
en la mesa, cubierta por trámites de aduana,
cartas sin abrir, entre "el mar se ha puesto a golpear por años"
y "se trata de una súbita estación"
busca algo que en realidad le corresponde.
En el suburbio de Wellawatha; un hombre
cede su corazón a la maleza. La tierra
tan redonda, tan ocupada en sus asuntos, y pensar
que acá, en la isla de Ceilán, un hombre
socava la razón, la vocación de su tristeza;
ahora otro verde, el de la selva oriental
se sienta a la mesa, se mete en las venas
como después la fiebre, el opio,
el monzón de mayo, "las enfermedades de mi casa".
Un hombre, notablemente desconocido
como los ríos de pocos nombres,
suda su soledad
y desde su catre de soldado mira la ventana;
dos grandes estrellas, en la amplia noche desolada
toman volumen
como los pezones de una mujer inalcanzable.
Ramón Cote Baraibar (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
Al sur de la India,
en Colomboa, capital de Ceilán,
en el suburbio de Wellawatha
un hombre;
es extranjero y por lo tanto
acepta su condición y es tratado como tal.
La soledad sale a cumplir su ronda:
vigila el nervioso cordón de las hormigas,
cuenta los anillos de la serpiente
que resbala de una rama a otra
hasta sumergirse en el agua sigilosa.
Acecha, va de casa en casa
precipitando su voz por el espacio,
acosando esa sonata para violín y piano;
es celosa la soledad y monta guardia
con su cuchillo verde a la altura del pecho;
en la mesa, cubierta por trámites de aduana,
cartas sin abrir, entre "el mar se ha puesto a golpear por años"
y "se trata de una súbita estación"
busca algo que en realidad le corresponde.
En el suburbio de Wellawatha; un hombre
cede su corazón a la maleza. La tierra
tan redonda, tan ocupada en sus asuntos, y pensar
que acá, en la isla de Ceilán, un hombre
socava la razón, la vocación de su tristeza;
ahora otro verde, el de la selva oriental
se sienta a la mesa, se mete en las venas
como después la fiebre, el opio,
el monzón de mayo, "las enfermedades de mi casa".
Un hombre, notablemente desconocido
como los ríos de pocos nombres,
suda su soledad
y desde su catre de soldado mira la ventana;
dos grandes estrellas, en la amplia noche desolada
toman volumen
como los pezones de una mujer inalcanzable.
Ramón Cote Baraibar (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
jueves, abril 26, 2012
cotidiano 04
04.
Estoy enferma
parados al lado de la cama
mamá y mi hermano hablan de los chicos
en la escuela no comprenden la energía
sólo leen garabatos en las páginas
mi abuela empuña su voz como una ganzúa
me mira con tristeza y repite
pobrecita.
domingo, abril 22, 2012
cotidiano 03
03.
Tener frío
helarse hasta la extenuación
que el dolor entre por la espalda
lágrimas que ruedan por el rostro
nariz hinchada de mocos
pura congestión
estadio de la mujer que
no permite
distinguir
la otredad
llamaradas ahogan
cadencias miserables
que moran en un cuerpo
la luna ya no rije
de esos relámpagos
somos esclavas
Tener frío
helarse hasta la extenuación
que el dolor entre por la espalda
lágrimas que ruedan por el rostro
nariz hinchada de mocos
pura congestión
estadio de la mujer que
no permite
distinguir
la otredad
llamaradas ahogan
cadencias miserables
que moran en un cuerpo
la luna ya no rije
de esos relámpagos
somos esclavas
miércoles, abril 18, 2012
cotidiano 02
02.
Me falta el equilibrio en esa esquina
el edificio del Instituto Biológico Argentino
se desarma
5 y 8 no son números continuos
presagian viajes largos
vamos agua arriba
y ellas hablan
no hace falta explicar lo inexplicable
y sin embargo
una cabra es una cabra
tiene cuatro patas como cualquier mamífero
¿pero qué quiere decir el hombre tras su oficio?
qué insistencia
no preguntes
no entendí
lo que se lee es un destello de fuego
gira en círculos concéntricos
no lo capto
Me falta el equilibrio en esa esquina
el edificio del Instituto Biológico Argentino
se desarma
5 y 8 no son números continuos
presagian viajes largos
vamos agua arriba
y ellas hablan
no hace falta explicar lo inexplicable
y sin embargo
una cabra es una cabra
tiene cuatro patas como cualquier mamífero
¿pero qué quiere decir el hombre tras su oficio?
qué insistencia
no preguntes
no entendí
lo que se lee es un destello de fuego
gira en círculos concéntricos
no lo capto
sábado, abril 14, 2012
cotidiano
Ellos arman lazos invisibles
Un lenguaje de espacios
miradas
pormenores
que saltan por encima de las mesas
Él empieza de nuevo
la historia anterior apenas existió
aunque la presencia cercana de la otra
y el coro feminista de sus amigas
se lo recuerden
Ella aún no concluye
de la memoria apenas un novio que bucea
bajo las olas de su familia
Los pasos imposibles tropiezan en la vuelta manzana
Se arman espacios encima de la historia
Un lenguaje de espacios
miradas
pormenores
que saltan por encima de las mesas
Él empieza de nuevo
la historia anterior apenas existió
aunque la presencia cercana de la otra
y el coro feminista de sus amigas
se lo recuerden
Ella aún no concluye
de la memoria apenas un novio que bucea
bajo las olas de su familia
Los pasos imposibles tropiezan en la vuelta manzana
Se arman espacios encima de la historia
martes, abril 10, 2012
un poema de David Birembaum
Ultima fotografía del zar y su familia
Siguiendo la tradición familiar
voy a tomarles una fotografía.
Ubíquense más juntos.
El niño delante de su madre.
Las hijas más altas atrás.
Los criados más atrás.
Señor Romanov,no tiemble así
que va a salir movido.
Y usted Alexandra Fiodorovna
séquese esas lágrimas
no querrá pasar a la Historia en ese estado.
Y quítese el sombrero por favor
que me tapa los cocineros
-ellos también tienen que salir-
¿Y los niños? pregunta la zarina.
Ya crecerán, le contesto.
¡Dignidad por favor! ¡Mueran como vivieron!
Doce fogonazos iluminan el húmedo sótano.
Doce cuerpos golpean duro sobre la madera podrida.
David Birembaum (Uruguay-Argentina)
Del libro Clase turista. Ediciones La Carta de Oliver.
Siguiendo la tradición familiar
voy a tomarles una fotografía.
Ubíquense más juntos.
El niño delante de su madre.
Las hijas más altas atrás.
Los criados más atrás.
Señor Romanov,no tiemble así
que va a salir movido.
Y usted Alexandra Fiodorovna
séquese esas lágrimas
no querrá pasar a la Historia en ese estado.
Y quítese el sombrero por favor
que me tapa los cocineros
-ellos también tienen que salir-
¿Y los niños? pregunta la zarina.
Ya crecerán, le contesto.
¡Dignidad por favor! ¡Mueran como vivieron!
Doce fogonazos iluminan el húmedo sótano.
Doce cuerpos golpean duro sobre la madera podrida.
David Birembaum (Uruguay-Argentina)
Del libro Clase turista. Ediciones La Carta de Oliver.
viernes, abril 06, 2012
un poema de Jaime Retamales
La idiosincracia nacional
No hubo discursos ese día y nunca.
La carcacha se hizo mierda en el aire.
Sospeché del Rasputín de la cultura
y nos fuimos todos:
los corsarios del ron barato,
el Gotario de La Antena,
los de la Angustia,
y el vino.
Y otra ez vino
llevándonos de parranda
a los suburbios de Crotona.
Así comencé a tomar ese tono azulino
que luego adquirió un matiz verdoso,
pálido de aburrimiento.
Jaime Retamales (Chile)
Del libro Dominey en la Vía Crotona. Pentagrama Ediciones.
No hubo discursos ese día y nunca.
La carcacha se hizo mierda en el aire.
Sospeché del Rasputín de la cultura
y nos fuimos todos:
los corsarios del ron barato,
el Gotario de La Antena,
los de la Angustia,
y el vino.
Y otra ez vino
llevándonos de parranda
a los suburbios de Crotona.
Así comencé a tomar ese tono azulino
que luego adquirió un matiz verdoso,
pálido de aburrimiento.
Jaime Retamales (Chile)
Del libro Dominey en la Vía Crotona. Pentagrama Ediciones.
lunes, abril 02, 2012
un poema de Georges Schehadé
XI
Hay iglesias donde los Santos están afuera
Por amor de la soledad
-Mi amor no digamos eso
Ellos están lejos por obediencia
Tienen el ojo azul de los viajes
Como esos pastores que duermen sonriendo
En un cielo monótono como un cuarto
La luna triste con su familia
Georges Schehadé (Líbano)
Publicado en http://leb.net/~philo/poesies.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
Hay iglesias donde los Santos están afuera
Por amor de la soledad
-Mi amor no digamos eso
Ellos están lejos por obediencia
Tienen el ojo azul de los viajes
Como esos pastores que duermen sonriendo
En un cielo monótono como un cuarto
La luna triste con su familia
Georges Schehadé (Líbano)
Publicado en http://leb.net/~philo/poesies.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
jueves, marzo 29, 2012
un poema de Eduardo Langagne
Definiciones
Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo.
Se parece a la noche,
o mejor: a una noche sin ausencias.
Ella es exacta.
Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece.
Me permite trepar por mis temblores
y agitar su nombre desde la oscuridad.
Ella es irrepetible.
Nació en las piedras donde empieza mi desorden.
Donde Habita el Cangrejo.
Eduardo Langagne (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/langagne.htm
Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo.
Se parece a la noche,
o mejor: a una noche sin ausencias.
Ella es exacta.
Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece.
Me permite trepar por mis temblores
y agitar su nombre desde la oscuridad.
Ella es irrepetible.
Nació en las piedras donde empieza mi desorden.
Donde Habita el Cangrejo.
Eduardo Langagne (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/langagne.htm
domingo, marzo 25, 2012
un poema de J.A.Rauskin
Itaipú
Ahora viene un joven que no sabe
cómo se hizo la represa.
Viene a estudiar el río prisionero,
el diseño,la roca, la construcción.
En este caso, la historia le interesa
porque el hombre pudo más que el río.
Más que las muchas boas de ciego
en el abrazo de sus remolinos.
Más que su irresistible,
divina fuerza resistida.
Un dios de agua y olvido;
un río, el Paraná,
apenas por un tiempo desviado
y alzado para siempre a nuevas alturas.
Ya vive el río lejos de la selva.
Y el joven mira lejos,
pero no puede oír una queja distante.
Además, nadie sabe
si ella viene de un hombre,
de un tapir, de un tucán.
J.A.Rauskin (Paraguay)
Del libro La calle del violín allá lejos. Arandurá Editorial
Ahora viene un joven que no sabe
cómo se hizo la represa.
Viene a estudiar el río prisionero,
el diseño,la roca, la construcción.
En este caso, la historia le interesa
porque el hombre pudo más que el río.
Más que las muchas boas de ciego
en el abrazo de sus remolinos.
Más que su irresistible,
divina fuerza resistida.
Un dios de agua y olvido;
un río, el Paraná,
apenas por un tiempo desviado
y alzado para siempre a nuevas alturas.
Ya vive el río lejos de la selva.
Y el joven mira lejos,
pero no puede oír una queja distante.
Además, nadie sabe
si ella viene de un hombre,
de un tapir, de un tucán.
J.A.Rauskin (Paraguay)
Del libro La calle del violín allá lejos. Arandurá Editorial
miércoles, marzo 21, 2012
un poema de Tomasz Jastrun
Piel
Mi madre
Es vieja
Y era joven y hermosa
De sus pechos rosados
Brotaba la leche
Ahora está en tierra quemada
Y me muestra unos jirones
Que le cuelgan de los hombros
Como pieles
De animales muertos
Dice
Mira qué me ha pasado
No es nada mamá
Sólo es la vejez
No te darás ni cuenta
Y habrá pasado
Tomasz Jastrun (Polonia)
Publicado en http://altrasluz1.blogspot.com/2011/12/tomasz-jastrun-v.html
Traducido del polaco por Abel Murcia
Mi madre
Es vieja
Y era joven y hermosa
De sus pechos rosados
Brotaba la leche
Ahora está en tierra quemada
Y me muestra unos jirones
Que le cuelgan de los hombros
Como pieles
De animales muertos
Dice
Mira qué me ha pasado
No es nada mamá
Sólo es la vejez
No te darás ni cuenta
Y habrá pasado
Tomasz Jastrun (Polonia)
Publicado en http://altrasluz1.blogspot.com/2011/12/tomasz-jastrun-v.html
Traducido del polaco por Abel Murcia
sábado, marzo 17, 2012
un poema de Bùi Chát
No puede ser de otra manera
Esos hermanos
Nos han traicionado
Nos metieron en la cárcel
Tiñeron nuestras pieles de rojo
Sacrificaron nuestras vidas
Por sus sueños impulsivos
Esos hermanos
Nos siguen engañando
Nos siguen privando de nuestra luz, nuestra voz
Nos siguen amenazando
Con armas y comida
Más allá de su imaginación
Nosotros
Bajo este cielo profundamente oscuro
Todos los días
Nunca jamás cesaremos
De pensar en ellos
Rezando
Y
Jurando
Bùi Chát (Vietnam)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=163&L=1&author=b06&poemId=9209&cHash=c284fd1d50
Traducido del vietnamita al inglés por Lê Đình Nhất-Lang
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Esos hermanos
Nos han traicionado
Nos metieron en la cárcel
Tiñeron nuestras pieles de rojo
Sacrificaron nuestras vidas
Por sus sueños impulsivos
Esos hermanos
Nos siguen engañando
Nos siguen privando de nuestra luz, nuestra voz
Nos siguen amenazando
Con armas y comida
Más allá de su imaginación
Nosotros
Bajo este cielo profundamente oscuro
Todos los días
Nunca jamás cesaremos
De pensar en ellos
Rezando
Y
Jurando
Bùi Chát (Vietnam)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=163&L=1&author=b06&poemId=9209&cHash=c284fd1d50
Traducido del vietnamita al inglés por Lê Đình Nhất-Lang
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
martes, marzo 13, 2012
un poema de Bessy Reyna
¿Es esta la calle Broad en Hartford?
La vara reposando en la pared del frente
de la bodega. ¿Es una caña?
¿Qué está haciendo aquí rodeada de colillas
y frutas tan aporreadas que casi no han
sobrevivido el viaje.
Estas frutas y yo, convergiendo miles de millas de distancia
de lo que fue el inicio de nuestras jornadas.
Nuestras imágenes reflejándose juntas en los pequeños
espacios de la vidriera
que no han sido tapadas con anuncios para Café Bustelo
y detergentes.
Estas frutas. Esa caña. Yo.
¿Qué hacemos en este rincón de Broad Street?
¿Cuanto tiempo pasará antes de que empecemos a recordar
esas brisas tropicales y las atormentadas nubes de nuestras islas?
San Luís, el pequeño pueblo en Cuba
donde aprendí a decir caña, a saborearla, a querer más.
Juegos infantiles, inocentes, deliciosos como las cañas
que nos robábamos de los trenes cargados en el Central Unión.
Chiquillos peleándose para ser los héroes liberando de las cañas.
Yo quiero adueñarme de esa caña en Broad Street
bailar con ella. Correr de espaldas.
¡Ven, saboréame! me susurra Soy tan dulce
Si. Yo quiero saborear otra vez esta caña tan dulce.
Quiero disfrutarla ahora como lo hice antes. Ella quiere
que la posea, que la haga mía en medio de la calle.
Mis labios la rodean
mientras ella me promete llevarme al pasado
ser tan dulce, tan dulce,
como las tardes en San Luís cuando lo único que nos
importaba era el sonido del tren tentándonos
Sígueme, sígueme, sígueme, sígueme.
Tengo caña tan dulce, tan dulce.
Bessy Reyna (Panamá)
Publicado en su página http://www.bessyreyna.com/poem6.html
La vara reposando en la pared del frente
de la bodega. ¿Es una caña?
¿Qué está haciendo aquí rodeada de colillas
y frutas tan aporreadas que casi no han
sobrevivido el viaje.
Estas frutas y yo, convergiendo miles de millas de distancia
de lo que fue el inicio de nuestras jornadas.
Nuestras imágenes reflejándose juntas en los pequeños
espacios de la vidriera
que no han sido tapadas con anuncios para Café Bustelo
y detergentes.
Estas frutas. Esa caña. Yo.
¿Qué hacemos en este rincón de Broad Street?
¿Cuanto tiempo pasará antes de que empecemos a recordar
esas brisas tropicales y las atormentadas nubes de nuestras islas?
San Luís, el pequeño pueblo en Cuba
donde aprendí a decir caña, a saborearla, a querer más.
Juegos infantiles, inocentes, deliciosos como las cañas
que nos robábamos de los trenes cargados en el Central Unión.
Chiquillos peleándose para ser los héroes liberando de las cañas.
Yo quiero adueñarme de esa caña en Broad Street
bailar con ella. Correr de espaldas.
¡Ven, saboréame! me susurra Soy tan dulce
Si. Yo quiero saborear otra vez esta caña tan dulce.
Quiero disfrutarla ahora como lo hice antes. Ella quiere
que la posea, que la haga mía en medio de la calle.
Mis labios la rodean
mientras ella me promete llevarme al pasado
ser tan dulce, tan dulce,
como las tardes en San Luís cuando lo único que nos
importaba era el sonido del tren tentándonos
Sígueme, sígueme, sígueme, sígueme.
Tengo caña tan dulce, tan dulce.
Bessy Reyna (Panamá)
Publicado en su página http://www.bessyreyna.com/poem6.html
viernes, marzo 09, 2012
un poema de Oscar Arcos Palma
Saludo con Niebla
Le regalo, querida Violante
estas anebladas montañas de Oriente.
Obsequio digno de diosa
de inimaginables grises
verdes vivos y apocados
y ladrillos emparentados con el ocre
que los hombres hicieron surgir
desde tiempos sin memoria
del barro cocido a temperaturas de Averno.
No debería despreciar estas magníficas montañas.
Me dirá: "¿Qué hago con semejante regalo?
¿Dónde guardarlo, si en mi aposento
no hay cabida para enormes cachivaches?"
Pero será una broma en su boca
solo por contrariarme unos instantes.
Oscar Arcos Palma (Colombia)
http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
Le regalo, querida Violante
estas anebladas montañas de Oriente.
Obsequio digno de diosa
de inimaginables grises
verdes vivos y apocados
y ladrillos emparentados con el ocre
que los hombres hicieron surgir
desde tiempos sin memoria
del barro cocido a temperaturas de Averno.
No debería despreciar estas magníficas montañas.
Me dirá: "¿Qué hago con semejante regalo?
¿Dónde guardarlo, si en mi aposento
no hay cabida para enormes cachivaches?"
Pero será una broma en su boca
solo por contrariarme unos instantes.
Oscar Arcos Palma (Colombia)
http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
lunes, marzo 05, 2012
un poema de Nadia Tuéni
Sucesos en Beirut
En la insignificancia de una vida,
un hombre
rompe la geometría.
Amablemente.
-Romper amablemente
la geometría euclidiana?
Vivir un quid pro quo imperial.
New York
es un dibujo de niño
que amenaza
la Vía Láctea.
Nadia Tuéni (Líbano)
Publicado en http://www.leb.net/~philo/arretee.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
En la insignificancia de una vida,
un hombre
rompe la geometría.
Amablemente.
-Romper amablemente
la geometría euclidiana?
Vivir un quid pro quo imperial.
New York
es un dibujo de niño
que amenaza
la Vía Láctea.
Nadia Tuéni (Líbano)
Publicado en http://www.leb.net/~philo/arretee.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
jueves, marzo 01, 2012
un poema de Juana Rosa Pita
Poema Viajes De Penélope (27)
Te has dado a la pasión de los espejos
quijote de los mares:
echas tu vida a pique por la fama
te das brillo en los hombros
y crees que los gigantes se convierten
en rústicos delfines
Se te detiene el tiempo en los palacios
donde cantan tus glorias
y lloras a luz viva
los recuentos de olvido:
con bravo sacramento
comulgas propia vida en canto ajeno
Ah si te desbautizaras…llegarías
Juana Rosa Pita (Cuba)
Publicado en http://www.poemas911.com/poema-viajes-de-penelope-27-juana-rosa-pita-poemas-de-amor/
Te has dado a la pasión de los espejos
quijote de los mares:
echas tu vida a pique por la fama
te das brillo en los hombros
y crees que los gigantes se convierten
en rústicos delfines
Se te detiene el tiempo en los palacios
donde cantan tus glorias
y lloras a luz viva
los recuentos de olvido:
con bravo sacramento
comulgas propia vida en canto ajeno
Ah si te desbautizaras…llegarías
Juana Rosa Pita (Cuba)
Publicado en http://www.poemas911.com/poema-viajes-de-penelope-27-juana-rosa-pita-poemas-de-amor/
domingo, febrero 26, 2012
un poema de Carmen Boullosa
El hilo olvida
El hilo olvida,
pierde la memoria que le dicta la postura de sus hilazas y se descompone.
No sabe cómo curvarse para tener la forma del carrete.
El hilo se deshila y entra, indócil, como traspasando
el filo de un grueso cuchillo, en la sabana densa,
en las guías de las hojas del guayabo, en el tallo tranquilo
que se convierte en raíz sin subordinarse, silencioso
y tenaz hasta alcanzar la caña, hasta ser la húmeda tierra.
Pero no es de ti de quien debo hablar sino de la sorda persecución
que he proseguido hoy de mi oído a mi otro oído.
De oreja a oreja corro cuando llego más lejos.
La sorda persecución de la cólera.
Y tú duermes.
Descansas simulando agitar con tu respiración el viento.
De oreja a oreja corro;
nada puede detener mi marcha; nada la olvida.
Y no escucho la única palabra que podría detener este
silencio desflorado.
(Tú duermes.
Acaricias el borde de mi cuerpo,
simulando.)
De oreja a oreja.
Nada puede traspasar un silencio que de oreja a oreja
corre protegido por el pabellón vegetal de su sordera.
Carmen Boullosa (México)
Publicado en http://www.poemasde.net/el-hilo-olvida-carmen-boullosa/
El hilo olvida,
pierde la memoria que le dicta la postura de sus hilazas y se descompone.
No sabe cómo curvarse para tener la forma del carrete.
El hilo se deshila y entra, indócil, como traspasando
el filo de un grueso cuchillo, en la sabana densa,
en las guías de las hojas del guayabo, en el tallo tranquilo
que se convierte en raíz sin subordinarse, silencioso
y tenaz hasta alcanzar la caña, hasta ser la húmeda tierra.
Pero no es de ti de quien debo hablar sino de la sorda persecución
que he proseguido hoy de mi oído a mi otro oído.
De oreja a oreja corro cuando llego más lejos.
La sorda persecución de la cólera.
Y tú duermes.
Descansas simulando agitar con tu respiración el viento.
De oreja a oreja corro;
nada puede detener mi marcha; nada la olvida.
Y no escucho la única palabra que podría detener este
silencio desflorado.
(Tú duermes.
Acaricias el borde de mi cuerpo,
simulando.)
De oreja a oreja.
Nada puede traspasar un silencio que de oreja a oreja
corre protegido por el pabellón vegetal de su sordera.
Carmen Boullosa (México)
Publicado en http://www.poemasde.net/el-hilo-olvida-carmen-boullosa/
miércoles, febrero 22, 2012
un poema de Agnes Nemes Nagy
Árboles
Hay que aprender. Los árboles de invierno.
Ese cubrirse hasta los pies de escarcha.
Inamovibles cortinajes.
Hay que aprender la franja
donde el cristal ya humea,
y el árbol va cruzando la neblina
como los cuerpos la memoria.
Y tras los árboles el río,
las alas silenciosas de los ánades,
la cegadora noche azul y blanca
donde hay paradas cosas en capuchas.
Hay que aprender aquí los gestos
inenarrables de los árboles.
Agnes Nemes Nagy (Hungría)
Publicado en http://www.poesiademujeres.com/search/label/Agnes%20Nemes%20Nagy-%20Hungr%C3%ADa
Traducido por Rodrigo Escobar Holguín y Vera Székács
Hay que aprender. Los árboles de invierno.
Ese cubrirse hasta los pies de escarcha.
Inamovibles cortinajes.
Hay que aprender la franja
donde el cristal ya humea,
y el árbol va cruzando la neblina
como los cuerpos la memoria.
Y tras los árboles el río,
las alas silenciosas de los ánades,
la cegadora noche azul y blanca
donde hay paradas cosas en capuchas.
Hay que aprender aquí los gestos
inenarrables de los árboles.
Agnes Nemes Nagy (Hungría)
Publicado en http://www.poesiademujeres.com/search/label/Agnes%20Nemes%20Nagy-%20Hungr%C3%ADa
Traducido por Rodrigo Escobar Holguín y Vera Székács
sábado, febrero 18, 2012
un poema de Juan Bañuelos
El mapa
He mirado la patria largamente.
Se le nota tristeza hasta en el mapa.
Las personas mayores nos explican
que es libre, sin acecho atentísimo de zarpas.
Y a punto estuve de quedarme ciego
porque a la patria la oscurecen llagas,
la pisan botas, se le cierran puertas:
necesaria prisión con calles vigiladas.
Con el sudor de todos levantamos la espera,
pues no hay dolor que dure lo que dura una mancha.
Que sabemos de noches, de sentencias, amigos,
pero también sabemos que llega la mañana.
Despertemos, seamos el metal derretido,
lo que quiera la sed, la tierra trabajada,
lo que quieran las piedras, la sencillez del huerto,
lo que pidan las llamas,
en fin -al fin- la piel abierta en surco.
He visto largamente el mapa.
Pensé en mis hijos. Duele. Y eran todos los niños.
Fui deletreando el nombre de la patria
mientras buscaba dónde, dónde poner los ojos.
Y recordé de pronto algo que sangra:
Mexicano de tierra ensalinada,
desollado haraposo,
comedor de la noche y de las hojas,
catástrofe de costa a costa,
ando buscando a un pueblo,
ando buscando a un pueblo.
Habla.
Juan Bañuelos (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/banueloj.htm
He mirado la patria largamente.
Se le nota tristeza hasta en el mapa.
Las personas mayores nos explican
que es libre, sin acecho atentísimo de zarpas.
Y a punto estuve de quedarme ciego
porque a la patria la oscurecen llagas,
la pisan botas, se le cierran puertas:
necesaria prisión con calles vigiladas.
Con el sudor de todos levantamos la espera,
pues no hay dolor que dure lo que dura una mancha.
Que sabemos de noches, de sentencias, amigos,
pero también sabemos que llega la mañana.
Despertemos, seamos el metal derretido,
lo que quiera la sed, la tierra trabajada,
lo que quieran las piedras, la sencillez del huerto,
lo que pidan las llamas,
en fin -al fin- la piel abierta en surco.
He visto largamente el mapa.
Pensé en mis hijos. Duele. Y eran todos los niños.
Fui deletreando el nombre de la patria
mientras buscaba dónde, dónde poner los ojos.
Y recordé de pronto algo que sangra:
Mexicano de tierra ensalinada,
desollado haraposo,
comedor de la noche y de las hojas,
catástrofe de costa a costa,
ando buscando a un pueblo,
ando buscando a un pueblo.
Habla.
Juan Bañuelos (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/banueloj.htm
martes, febrero 14, 2012
un poema de Murièle Modély
Le echo raíz al baniano?
No te arraigo
nada
Nada de nada
mi amor
Yo sé
Tú sabes
los sentimentos no
son
más que hiedras en
descomposición
las raíces en
el aire
no llevan a ninguna
parte
en el cielo no
impulsan
más que briznas
del azar
Tú ves
Yo veo
sobre nuestras pieles en la
cama
nuestras viejas
mordeduras
bajo las nubes
todos
los viejos
choques
Murièle Modély (Francia)
Publicado en su blog http://l-oeil-bande.blogspot.com/2011/12/je-tenracine-le-banian_13.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
No te arraigo
nada
Nada de nada
mi amor
Yo sé
Tú sabes
los sentimentos no
son
más que hiedras en
descomposición
las raíces en
el aire
no llevan a ninguna
parte
en el cielo no
impulsan
más que briznas
del azar
Tú ves
Yo veo
sobre nuestras pieles en la
cama
nuestras viejas
mordeduras
bajo las nubes
todos
los viejos
choques
Murièle Modély (Francia)
Publicado en su blog http://l-oeil-bande.blogspot.com/2011/12/je-tenracine-le-banian_13.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
viernes, febrero 10, 2012
un poema de Georges Castera
La carta sobre el mar
El tiempo amenaza la ciudad
de un cañón de ondas
Tu me escribes que los árboles
estrangulan los pájaros
y que la muerte hace centro
sin juego de palabras
el bilingüismo entre los muslos
No sé más si afuera
mi pasión aterriza en castástrofe
O si…
Tres puntos suspensivos
la luz se transformó en gritos
el viento lastimado es inhallable
Tomé todos los riesgos
sin bandera blanca
hacia la cima de las palabras
Ciudad absoluta en lo efímero
ciudad agobiada en el mal vivir del poema
ciudad para la vida anecdótica
sin importancia
sin puerta de seguridad
sin puerta de salida
vida alcanzada a primera vista por el mar
bajo peso de alambradas de espinos
Georges Castera (Haití)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=162&L=1&author=gc00&show=Bio&cHash=350fd45e85
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
El tiempo amenaza la ciudad
de un cañón de ondas
Tu me escribes que los árboles
estrangulan los pájaros
y que la muerte hace centro
sin juego de palabras
el bilingüismo entre los muslos
No sé más si afuera
mi pasión aterriza en castástrofe
O si…
Tres puntos suspensivos
la luz se transformó en gritos
el viento lastimado es inhallable
Tomé todos los riesgos
sin bandera blanca
hacia la cima de las palabras
Ciudad absoluta en lo efímero
ciudad agobiada en el mal vivir del poema
ciudad para la vida anecdótica
sin importancia
sin puerta de seguridad
sin puerta de salida
vida alcanzada a primera vista por el mar
bajo peso de alambradas de espinos
Georges Castera (Haití)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=162&L=1&author=gc00&show=Bio&cHash=350fd45e85
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
lunes, febrero 06, 2012
un poema de Samuca Santos
poema frito en la lengua
de la ventana
marea inflando
en el mangle del huerto
saúnas festejan no-sé-qué
aratus suben en las cercas
los barcos, sabios
no dicen nada, se balancean
y a la mañana hay dos caminos:
la espiral de los errores
las esquinas del caos
y un tercero, innombrable
y secreto, herméticamente callado
no soporto estos días
que comienzan con poemas así
Samuca Santos (Brasil)
Publicado en http://www.interpoetica.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=765&catid=47
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
de la ventana
marea inflando
en el mangle del huerto
saúnas festejan no-sé-qué
aratus suben en las cercas
los barcos, sabios
no dicen nada, se balancean
y a la mañana hay dos caminos:
la espiral de los errores
las esquinas del caos
y un tercero, innombrable
y secreto, herméticamente callado
no soporto estos días
que comienzan con poemas así
Samuca Santos (Brasil)
Publicado en http://www.interpoetica.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=765&catid=47
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, febrero 02, 2012
un poema de Philippe Denis
Rápido en ser-
se está allá
recluido
en la espera.
La afección del lagarto-
se sabe.
El estiramiento de lo posible-
se sabe.
El nombre
se levanta-
tiene el sabor
de un cólquico
despedazado
Philippe Denis (Francia)
Publicado en Poezibao
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
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