....soy de la rosa y la mar... soy el escaramujo
(Silvio Rodríguez)

domingo, octubre 30, 2011

un poema de Lucia Koury

Certidumbre

El embarazo
cayó sobre mi cabeza
como una fruta madura.

Puf.
Y germinó, suculento,
en todos mis sentidos.

Lo presentí en un sueño
petulante y obstinado…

Lo sentí en los pechos
mayores y entumecidos.

Lo confirmé
en los exámenes de costumbre.

Antes de la decisión
el pánico desmedido.

Después,
las ganas locas de conocer a Ana,
Mariana, Camila,
quizás Isabel.


Lucia Koury (Brasil)
http://rebra.org/escritora/escritora_ptbr.php?assunto=texto&id=1245
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

jueves, octubre 27, 2011

un poema de Judith Herzberg

Sonidos de la ciudad

Los Sonidos de la ciudad en una noche tibia
tienen, como en una pintura, un antecedente.
Un avión ruge contra el sustrato de autos,
una motocicleta se abate clamorosamente hacia la izquierda.
Me gusta escucharla, me hace pensar en
el 22 de junio de 1964, que es esta tarde.


Judith Herzberg (Holanda)
Publicado en http://cs-music.com/features/looking.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

jueves, octubre 20, 2011

un poema de Robert Bly

Rezo por mi padre

Tu cabeza está todavía
inquieta, rodando
hacia el este y el oeste.
Ese cuerpo en ti
insistiendo en vivir
es el viejo halcón
para quien el mundo
se oscurece.
Si no estoy contigo
cuando mueras
es eso.

Está bien.
Esa parte de ti limpió
mis huesos más
de una vez. Pero
te encontraré
en el halcón joven
a quien veo tanto
dentro de ti como de mi; el
te guiará
hasta el Señor de la Noche,
que te dará la ternura
que quisiste aquí.

Roberto Bly (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/poem/26066

Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

domingo, octubre 16, 2011

poemas de Catalina Boccardo

Monte (relatos de mi madre)



1


animales serpentean aquel monte



2



la mujer lleva agua



ondulante cántaro



                                                  
3



su corazón

bendiciones tierra y lluvia




4



hacia la madrugada

buscará cosechas



cualquier espina de algodón

es de temer




5



palmeras recortan soles



su mano una sombra



el tábano

muere en un salto

del fuego



todos los pequeños

corren riesgo



la inmensidad




6



ahí

sin descanso

orilla cada fruta




7



la guayaba

es sólo débil por fuera

luego te fagocita los labios




8



y bajo el mosquitero

séptimo



pequeño lobizón



su noche láctea




9



dos balas de plata



el vecino jala el gatillo



un gemido y

desmemoria



un gemido



10



trajinada la piel



como mis abuelas




11



peregrinaje



desde algún silencio

                      algodonar




12



 tristeza

                  de mi madre



se nutre con sonidos antiguos




13



sus poemas



agrietan mis pies



desnudos




14



desnuda




15



sobre la vertiente

yacarés



su arena espermática



la tarde



caída




16



nace con ojos amarillos




17



dentro

una herida de víbora

se defiende




                                                                       a mis ancestros formoseños


---------------------------

hierro 3                                                                   a kim ki duk









del golpe 3

su desliz corporal



las manos tocan

una pelotita

en el estómago

dicen basta

o no dicen



es amor_ me digo

luego de observar

algunas posibilidades



que la policía llegue

dónde la morada

mientras el corte

sangra menos



la casa vacía

un buen sitio

y no atiendas el teléfono



por ese infalible enojo

contra tu boca         o deseos

que no puedas reprimir



el corte

sangra menos

con su ausencia



Catalina Boccardo (Argentina)

miércoles, octubre 12, 2011

un poema de Vanja Izova Veleva

Botón

Me soñé como un botón
De la camisa de alguien.
Permanecí sostenido y cosido
Los dedos de alguien me apretaron
Una y otra vez a través del ojal.
Me clavaré-pienso.
Me recuesto y siento
Los hilos asiéndome
Y apretándome fuerte.
Mi ojal permaneció inalterado
Me mantiene derecho, solo para colgar
Dentro de su cuerpo vacío.
Siento alivio a través de mis
Dos huecos el viento sopla
Sobre mi plástico.
Me tiro y cuelgo fuertemente
Para quebrar mis hilos
Le hago trampas a mi mano para equivocarme
En desabotonarme y, aquí estoy
En el suelo,
Yo, el botón y mis cuatro agujeros.

Vanja Izova Veleva (Macedonia)
Publicado en http://www.macedonia.co.uk/client/index1.aspx?idp=modules&page=204
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

domingo, octubre 09, 2011

un poema de Álvaro Alves de Faria

Rojo

Mi poema había de ser rojo
como la sangre roja
como la nube roja
como el crepúsculo
tenía que ser mi poema
y no
blanco como es,
que nada tiene que ver conmigo
ni con la poesía árida
de los días que me siguen.

Álvaro Alves de Faria (Brasil)
Publicado en http://blogs.jovempan.uol.com.br/poeta/geral/poema-de-toda-sexta-feira-34/
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

jueves, octubre 06, 2011

un poema de Maricruz Patiño

A propósito de Justine

... dice Durrell que la pareja
es un animal bicéfalo
por eso yo
prefiero andar a solas con mi propio cuerpo
yo se que
el beso casto enloquece a las bestias
haciéndolas bramar
Y eso es hermoso

Lo mejor sería
un solo cuerpo sin cabeza
un corazón radiante y bueno
que pueda sublimar el recuerdo salado
de las futuras lágrimas, digo
cuando los cuerpos vuelvan a sus cabezas
y se digan adiós

Sí, inventar un espejo de cuatro dimensiones
en el que reposar despiertos
haciendo el amor en otro mundo.

Maricruz Patiño (México)
Publicado en http://mujerespoetasdemexico.blogspot.com/search/label/maricruz%20pati%C3%B1o

lunes, octubre 03, 2011

un poema de Lizbeth Padilla

De sirenas y engendros


Las manos pesan más que los días
pesan las coyunturas de cemento
el vientre reventado de hijos
los hijos hartos de su madre
Una pared de piedras en desorden
el barril de aguardiente
los hombres rascan madera de mujer
no encuentran la traición la inventan
ellas astutamente imbéciles ceden al darse
Lascivia necesidad de carne entre los dientes
La mujer hace al hombre
lo talla con murmullos de sirena terrestre
llegan de lejos desde siempre
apresuran la madurez en sus pezones
suavizan la espalda curvan la cadera
para reencarnar en criaturas
Oscilan entre dos aguas
Danzan el ritual del trastorno
orgullosas del canto fruto de los abismos
máscara de ningún rostro hechiceras del mar
tejedoras de lamentos
La sirena se arrastra entre los hombres
mordisquea el sabor
Ante el madero ardiente la mano se levanta
los vientres abultados conchas de engendros
se vacían paren seres enfermos sudor de Dios.


Lizbeth Padilla (México)
Publicado en
http://www.alforjapoesia.com/monografico/contenidos/monografia_28.pdf

viernes, septiembre 30, 2011

un poema de Victoria Guerrero Peirano

Perro negro

Oye, besémonos intensamente,
Una nostalgia llama al mundo
en el que debemos morir
Else Lasker-Shuler

un perro negro toca mi puerta
un perro negro abre su hocico
y escupe su angustia sobre mi rostro
todas mis erupciones
todo el lado derecho llagado
se humedecen ante su tierna baba

lo que hay dentro es pura materia del olvido
inútil recuerdo que se envenena sobre sí mismo
mientras la frágil costra cae y se regenera
lentamente
bajo mis dedos

no hay de dónde más pelar la carne
la sucia piel del nacimiento
que se agazapa
ante la negra picadura del animal

qué extraño es todo esto
me avergüenza haber crecido entre los muertos
oh cadáveres
cómo pesa la cabeza y la tierna cabellera
de un hijo no nacido
mientras el perro rasga
implacable
la puerta al otro extremo

y tú
hunde tus patas en la sangre que nace del deseo
muestra tus erupciones
las macabras heridas de tu lomo
deja caer la leche blanquísima
en la celda del condenado
remoja la miga de pan en el té silencioso
y ofrece tu cuerpo toda la sucesión de los ocasos
a esta amarga enfermedad

oh si pudieras abandonar todo ahora
tapar los orificios de tu nariz con un puñal
hundiéndolo como una flor que cae sobre sí misma
pero ahora todo te deslumbra o te hiere
eres una cerda
y caminas con el hocico abierto
hundiendo tus patas en el fango

toda la noche ha caído sobre mi rostro
animales que llevé entre mis brazos
algún día les daré de beber
de un cuerpo limpio y sano

Victoria Guerrero Peirano (Perú)
Publicado en http://www.andes.missouri.edu/andes/Literatura/VG_TresPoetas.html

martes, septiembre 27, 2011

Un número en este tiempo

Tenemos el número.
Tres.
Ya no representa nada.
El que mira
no encuentra ligazón.

¿Qué vendría a ser
un número
en este tiempo de caos
de este torrente
de anti todo?

Ahora nos abrazan
por el miedo.
Antes nos carneaban
nos daban vuelta
la cara.
Ahora nos rodean
nos alientan
a que resucitemos.

Todos saben
que somos
este nombre.

sábado, septiembre 24, 2011

Tiempo de mudanzas

Ella anda con la mente perdida.
Como si no escuchara nada.
Nosotras,
sin embargo,
sí escuchamos,
números repetidos,
precios de cuartos de verano.

Hay algo raro en todo esto:
un horario que se parte,
un resfrío,
hijos que se cagan.

En tres meses
oleremos
plátanos y muertos.

Pero hoy es primavera
tiempo de mudanzas.

martes, septiembre 20, 2011

un poema de Eunice Arruda

Un día

Un día yo
moriré
de sol; de
vida acumulada
en la convulsión
de las calles

un día yo
moriré y
no podía:

hay poemas
escurriéndose de mis dedos
y un vino no
probado

Eunice Arruda (Brasil)
Publicado en http://rebra.org/escritora/escritora_ptbr.php?assunto=texto&id=1622
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

sábado, septiembre 17, 2011

un poema de Ed Hoornik

Ilusión

Fui a la estación de tren,
No para despedirme
O para iniciar un viaje,
Pero sí para pararme entre toda la gente
Que vive para alguna meta
Para algún lugar donde ir.

Ed Hoornik (Holanda)
Publicado en http://cs-music.com/features/signs-to-love.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

miércoles, septiembre 14, 2011

un poema de Rolf Jacobsen

Bosque antena

Sobre los techos de la ciudad hay campos grandes.
Allí es donde el silencio se acerca sigilosamente
cuando no hay habitación para él en las calles.
Ahora el bosque entra en su giro.
Necesita estar donde vive el silencio.
Árbol sobre árbol en extrañas arboledas.
No lo hacen muy bien, porque el suelo es tan duro.
Entonces hacen un bosque ralo, una rama hacia el este,
y una hacia el oeste. Hasta que parezcan cruces. Un bosque
de cruces. Y el viento pregunta
-Quién se queda aquí
en estas tumbas profundas?


Rolf Jacobsen (Noruega)
Publicado en http://neweuropeanpoets.blogspot.com/2009/04/norwegian-matters.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

domingo, septiembre 11, 2011

un poema de Karen Alkalay-Gut

Guerra en directo

Es como las payasadas donde dos personas están peleando detrás del diván
Y tú ves una persona saltando y zambullirse y luego al otro emerger,
Luego ir abajo nuevamente, ambos con caras de falsa fiereza y brazos amenazantes.
Pero esta vez ellos están aporreando algo debajo de la ventana que no puedo ver
Y haciendo la ve de la victoria a la multitud que está fuera de la estación de policía.
Este puede ser mi hermano, mi hijo, mi esposo allí abajo
siendo golpeado hasta la muerte porque perdió su camino.
Para entonces lo sacan de la calle y lo encienden.
El rostro es irreconocible, aunque parece seguir vivo.
Este es el programa de la mañana. La tarde
es para retribuir- bombas inteligentes ensartadas dentro de las ventanas
de la misma estación en Ramallah, y luego las oficinas de Arafat en Gaza
Cambio el canal pero la guerra está toda allí, la guerra y la culpa.
Muévete a través del video en reverso, regresa lo suficientemente lejos y tendremos esa línea
que recuerdo desde la nursery: todo comenzó cuando él me golpeó desde atrás.
Pero estamos hablando de sangre real, agonía real, y para cada persona asesinada
Hay una hamula entera que sufrirá-los ocho chicos del rabino
que no podrán incluso enterrar su padre en paz, el padre palestino, escondido
de sus francotiradores con sus hijos, madres que nunca olvidarán haber visto a sus hijos asesinados en directo. Podría continuar para siempre.
En vez de eso, apago el televisor, deseo
poder apagar la guerra con un giro del interruptor.

Karen Alkalay-Gut (Israel)
Publicado en http://www.kolibrisbookshop.eu/store/?p=productMore&iProduct=28
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

jueves, septiembre 08, 2011

un poema de Norge Espinosa Mendoza

Poema de situación

Yo no necesito la muerte de los mártires.

No necesito de sus rostros en la ira de la muchedumbre,
no preciso sus voces que golpean en la pancarta,
en los muros, en las redes, en las piezas de domingo.
No me hacen falta sus nombres,
la sangre en que crecieron.
Sus ojos, sus gritos, no son angustias para mí,
no son las furias que hierven en las manos de los otros.

Me vale más saber que ellos rieron como yo,
que de mi edad sufrieron como yo ahora sufro:
Desnudo, Gris, Bebido e Insolente.
me vale más saber que somos gemelos de un tiempo
donde quizás sus mujeres lleguen a ser las mías
y podamos confundirnos en lo febril de las puertas.
Me vale más tenerlos como aporte de mis días,
como el almuerzo elemental gracias al que vivo,
y no en lo solemne, no en lo ya perdido,
donde ahora se pasean en un círculo de sombras
apuntalando con sus muertes la historia de un país.

Yo no necesito la gloria de estos mártires.

Norge Espinosa Mendoza (Cuba)
Publicado en www.alascuba.blogspot.com

lunes, septiembre 05, 2011

un poema de Julieta Dobles

La casa cerrada

La casa de mi madre sigue allí, en pie,
extrañamente en pie, como el tronco de un árbol
ya vacío a ras de la tormenta.
Pero nada se mueve en ella.
Nada bulle detrás de las paredes agobiadas,
nada pulsa, excepto el desamparo
que busca ansiosamente viejos ecos
en los amplios zaguanes,
donde el silencio anida como pájaro roto,
más penoso aún después de tanta música.
El reino de la ausencia:
esta es la verdadera ventana de la muerte,
que cristaliza todo lo vivido
en una urna imposible a los retornos.
Camino por las habitaciones
desiertas como espejos
que ya nada reflejan.
Con los muebles ausentes se marcharon
lo poco que quedaba de tu aura, madre,
y de nuestra presencia de infancias tan vividas
que su hálito terrestre
perfumaba aún mosaicos y rincones.
Quiero creer que tu saludo
desde la muerte fue veraz.
Que el sueño de las niñas
viéndote entrar de nuevo
con tu sonrisa de flor antigua
a la casa que nos vivió por medio siglo
fue un mensaje certero
para mi duelo sin respuestas.
Pero no hay resonancia en mi congoja.

La materia es tan sorda,
mi llanto tan espeso y tan urgente
que tan solo me queda este poema
donde converso a solas con la ausencia,
frente a aquel patio nuestro,
donde los árboles ancianos
sembrados por la mano paterna
-¿los recuerdas en su cortina de abandonos?-
se nos mueren también.

Julieta Dobles (Costa Rica)
Publicado en http://www.artepoetica.net/Julieta_Dobles.pdf

viernes, septiembre 02, 2011

Para llegar a esto

Hoy , casi seguro, llueve
porque ella llama para saber
y él llama para saber
Me estuve preguntando por qué no grité antes
tener que ahogarme para llegar a esto

No puedo dormir
la flema envuelve mi garganta
-establecen un diálogo incesante-

Luego intento abrir mi boca
para sacar la palma
de la mano que creo sentir
ahorcándome

Nunca mis dedos penetraron tan lejos
Ni tampoco el llanto.

martes, agosto 30, 2011

un poema de Pam Ayres

Sí, me casaré contigo, mi querido

Sí, me casaré contigo, mi querido, y esta es la razón por qué;
Así puedo empujarte de la cama cuando el bebé empieza a llorar,
Y si escuchamos un golpeteo, y es escalofriante y es tarde
Te doy la antorcha para que veas e investigues.

Sí, me casaré contigo, mi querido, no podrás detenerlo,
Pero cuando la secadora marche, serás tú quien deba repararla,
Tú tendrás que enfrentar al vecino, debería nuestro labrador atacarlo,
Y si un borracho me sobe, debes ser tú quien tiene que aporrearle.

Sí, me casaré contigo, eres viril y eres delgado.
Mi casa es como una pocilga, tú vas a ayudar a mantenerla limpia,
Y esa pequeña cena sexy que sirves, a la luz de una vela
Como yo hago chipolatas, puedes cocinar cada noche!

Eres tú el que tiene que usar el taladro y poner el riel de las cortinas
Y cuando tenga la tensión premenstrual eres tú el que tiene las críticas
Veo grandes ventajas pero ninguna de ellas para ti
Y por eso, antes que veas la luz, sí, quiero, sí, quiero, sí, quiero.

Pam Ayres (Reino Unido)
Publicado en http://www.poetryarchive.org/poetryarchive/singlePoem.do?poemId=11737
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

sábado, agosto 27, 2011

un poema de Maya Angelou

Trabajo de mujer

Tengo chicos de los cuales ocuparme
Las ropas para remendar
El piso para pasarle el trapo
La comida para comprar
Luego el pollo para freír
El bebé para secar
Tengo compañía a la que alimentar
El jardín para desmalezar
Tengo camisas para planchar
Los chicos para vestir
La lata para cortar
Tengo que limpiar la cabaña
Luego mirar a los enfermos
Y el algodón para recolectar

Brilla sobre mí, luz de sol
Llueve sobre mí, llueve
Cae suavemente gotas de rocío
Y enfría mi frente nuevamente

Tormenta, sóplame desde aquí
Con tu viento más feroz
Permíteme cruzar a través del cielo
Hasta que pueda descansar nuevamente

Caigan gentilmente, copos de nieve
Cúbranme con blancos
Fríos, helados besos y
Déjenme descansar esta noche

Sol, lluvia, cielo tortuoso,
Montaña, océanos, hoja y piedra
Brillo de la estrella, rubor de la luna
Son todo lo que puedo llamar mío.


Maya Angelou (Estados Unidos)
Publicado en http://famouspoetsandpoems.com/poets/maya_angelou/poems/502
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

miércoles, agosto 24, 2011

un poema de Shel Silverstein

¿Y si?

La otra noche, mientras estaba acostado pensando aquí
Algunos ¿y si? se arrastraron dentro de mi oído
Y entraron meneándose y se divirtieron toda la noche
Y cantaron la misma canción vieja del ¿y si?:
¿Y si soy el tonto en la escuela?
¿Y si cerraron la pileta?
¿Y si me pego una paliza?
¿Y si hay veneno en mi taza?
¿Y si empiezo a llorar?
¿Y si me enfermo y muero?
¿Y si repruebo ese examen?
¿Y si crece vello verde en mi pecho?
¿Y si nadie me quiere?
¿Y si un rayo me golpea?
¿Y si no crezco?
¿Y si mi cabeza empieza a empequeñecer?
¿Y si el pez no pica?
¿Y si el viento rompe mi barrilete?
¿Y si empiezan una guerra?
¿Y si mis padres se divorcian?
¿Y si el ómnibus llega tarde?
¿Y si mis dientes no crecen parejos?
¿Y si mis pantalones se rompen?
¿Y si nunca aprendo a bailar?
Todo parece bien y luego
los ¿y si? de la noche golpean nuevamente.


Shel Silverstein (Estados Unidos)
Publicado en http://famouspoetsandpoems.com/poets/shel_silverstein/poems/14819
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

sábado, agosto 20, 2011

un poema de William Heyen

Otto Pressburger, 18 años, en Birkenau, 1942


Fuimos a trabajar para construir rutas- los Kapos y los hombres de la SS
nos supervisaban. Había un judío de nuestro pueblo.

alto y fuerte, de una rica familia. El Kapo reconoció
los dientes de oro y dijo dámelos.

El hombre le respondió que no podía, pero el Kapo dijo nuevamente
dámelos a mí, pero el hombre insistió en que no podía

abandonar sus dientes de oro. El Kapo tomó
una pala y lo golpeó en la cabeza hasta

que el hombre cayó. El Kapo se volvió sobre él
y puso la pala en su garganta y se paró sobre ella.

Partió el cuello del hombre y uso la pala para sacar
los dientes de su boca. Otro judío preguntó

cómo pudiste hacer esto. El Kapo lo mató de la misma manera.
Nos advirtió no hacer preguntas, meternos en nuestros propios asuntos.

Esa tarde cargamos doce cuerpos de vuelta hacia las barracas.
Él los mató sólo por divertirse. Eso ocurrió el primer día.


William Heyen (Estados Unidos)
Publicado en http://www.thebluejewyorker.com/issue7/issue7pages/Heyen.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

miércoles, agosto 17, 2011

un poema de Rick Lupert

Día japonés

Hoy en el Museo Nacional
Japonés Americano, nos sirvieron
té caro y nos quejamos
que la otra mesa tenía postre
de chocolate en vez del de bananay nuez
que nos trajeron.
Hoy en Japón una ola arrastró una casa
diez mil veces.

Rick Lupert (Estados Unidos)
Publicado en http://poetrysuperhighway.com/RulesForPoetry.pdf
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

domingo, agosto 14, 2011

ropa sin usar

Me dice que ese nuevo pulóver que compró
lo va a dejar para salir
que aquel vestido viejo es para entrecasa
que tiene ropa interior sin estrenar
por si cae enferma y tiene que internarse.
Entonces le contesto
que no sale nunca
más que para cobrar su pensión una vez por mes,
para ir al médico cuando ocasionalmente se siente mal
o si va de visita a la casa de sus hijos o sus nietos.
Que las cosas se hicieron para usarse aquí y ahora
y que no voy a colocar sus bombachas
en el cajón
para que se las ponga más allá de esta tierra
a la manera de las ofrendas hechas a los faraones.

jueves, agosto 11, 2011

un texto de Tarsicio Valencia

Flor y mar

La madre María Josefa de la Concepción y Palacios pasó de Toledo a Cádiz sin ninguna novedad. Iba camino a Lima a fundar el convento de María y José.
Llevaba las reales órdenes. Cuarenta cajas con ornamentos religiosos y hábitos, doce pares de cruces de oro y plata. Llevaba seis religiosas; todas entre los diez y seis y diez y ocho años cumplidos.

En el puerto de Santa María corrían los rumores de piratas franceses y holandeses. Ella se despidió de las hermanas con lágrimas en los ojos. Era el primero de marzo de mil setecientos. Seis de la mañana.

El piloto del navío San José no quería dejar aquel puerto. Tengo un sino entre ceja y ceja y algo me dice que seremos prisioneros de los holandeses. La madre María Josefa le replicaba: Piloto Núñez, no mira usted que vamos en el San José? ¿Y qué tiene que vayamos en el San José, reverendísima hermana? Que el San José florece en las aguas, dijo ella. Hacía buen viento cuando despegaron velas. Por entre la niebla un barco aparecía.

Los piratas tomaron las cruces y el aceite, el tocino, las jóvenes vírgenes miraban con ojos suplicantes.

A una desnudaron en presencia de todos. Trinidad de diez y siete años se llamaba. Primero se desmayó. Así la contemplaron. Luego, entre alcoholes y risas le vistieron el manto de una india. Esta la quiero para mí, dijo el corsario Lipika.

La Madre María José no levantó los ojos en toda la noche. Lo mismo hicieron las otras cinco compañeras. La pasearon de mano en mano, la besaban, la acariciaban, la montaron encima de un perro negro. La emborracharon. La jugaron a los dados y a las cartas.

En la noche hicieron aparición los juegos de san Telmo. María Josefa tomó un rosario de pétalos de rosa y lo arrojó a la mar. El cielo se tiño de rojo. Los piratas dormían.
Luciérnagas en la mar. El San José florecía con los pájaros del amanecer.


Tarsicio Valencia (Colombia)
Publicado en Festival de poesía de Medellin

lunes, agosto 08, 2011

un poema de Ludovic Janvier

Bajo tu grito

No sólo tu grito sino el sí bajo tu grito
no sólo el sí sino el cielo bajo el sí
no sólo el cielo sino el eco bajo el cielo
no sólo el eco pero la noche bajo el eco
no sólo la noche pero la sed bajo la noche
no sólo la sed sino el azul bajo la sed
no sólo el azul sino la sombre bajo el azul
no sólo la sombra sino la risa bajo la sombra
y bajo la risa el campo en pleno verano

Ludovic Janvier (Francia)
Publicado en http://terresdefemmes.blogs.com/mon_weblog/2007/01/ludovic_janvier.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg

viernes, agosto 05, 2011

un poema de Alberto Barrera Tyszka

Mujeres

Hay mujeres que se llevan las manos a la cabeza.
Sus manos parecen tijeras. O pájaros
cuyo único sur es la angustia.

Conocí a una que perdió a un hijo en una alberca.
Un niño de seis años que flotaba
como la colilla de un cigarro en un vaso de vodka.

Hay mujeres que se llevan las manos a la cabeza.
Sus manos no son nubes.

A veces las veo pasar como si nada les pasara.
Un precipicio debajo de la sangre.
Un rencor de cebollas y de ortografía.
(El amor es una inocencia inútil.)

Hay mujeres que se llevan las manos a la cabeza.
Sus manos son tijeras. Nunca nubes.

Sé también de una Alejandra que fue violada
siete veces.
Un mordisco de metal.
Un reptil que se entierra en tu vientre.
Un cuchillo que te orina.
Siete veces.

Hay mujeres que se llevan las manos a la cabeza.

Tal vez tan sólo esperan atajar un grito sobre el aire.
Tal vez tan sólo cavan un túnel en su almohada.


Alberto Barrera Tyszka (Venezuela)
Publicado en http://www.letraslibres.com/index.php?art=7752&rev=2

martes, agosto 02, 2011

un poema de Sidonio Muralha

Ultimo de “Tres poemas para Cecilia Meireles”

Corría feliz. E incauta.
Y el viento su trenza destrenzaba
mientras un sonido de flauta
ondeaba.

Cuantos años pasaron para que
su cabello de oro y espiga
se cubriera de nieve? Si
alguien lo sabe que lo diga.

O no lo diga. Para qué decirlo?
Si hay algún cabello al viento
ya no es su cabello;

es el de otra niña incauta
que no sabe que cada olvido
tiene escondido un sonido de flauta.

Sidonio Muralha (Portugal)
Publicado en http://www.verinverso.com/search/label/Sid%C3%B3nio%20Muralha
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

sábado, julio 30, 2011

un poema de Rosa Alice Branco

Pasos sin memoria

Miro por la ventana y no veo el mar. Las gaviotas
andan por ahí y la hierba se va secando en el varal. A la mañana temprano,
el mar todavía no vino. Vino el pan, vino la lumbre
y el diario. La saliva con que te he de decir buen día.
Las palabras son las primeras en llegar. Lo que queda de ellas
suaviza el papel. Pan caliente con el sueño de ayer
y los sueños de hoy. Se prepara el día, los pasos
de ir y venir. Estoy cada día más cerca. Me miras
como si supieses lo que he de saber enseguida.
En esta ciudad nunca es mediodía. Hay siempre una dulzura
de otras horas. Y recuerdos sueltos. Déjalas salir
de dentro del vestido, deja sueltas las olas del mar.
La ventana está vacía. Mi hijo camina en la playa
y tú descifras las gaviotas. Camina frente a mí
sin dejarlas prendidas. Me pierdo como todas las madres,
todos los amantes. Invento pasos y palabras
para dormir. A esta hora mi abuela enrollaba el rosario
en las manos. Yo estaba dentro de las cuentas, dentro del sueño
que rondaba el rezo. Durante mucho tiempo estuve afuera.
Ahora caminamos juntos. Sin memoria.


Rosa Alice Branco (Portugal)
Publicado en Jornal de poesia
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

miércoles, julio 27, 2011

un poema de Noémia de Sousa

Aforismo

Había una hormiga
compartiendo conmigo el aislamiento
y comiendo juntos.

Estábamos iguales
con dos diferencias:

No era interrogada
y por descuido podían pisarla.

Pero a los dos intencionalmente
podían desacreditarnos
pero no podían
ponernos de rodillas.


Noémia de Sousa(Mozambique)
Publicado en http://www.antoniomiranda.com.br/poesia_africana/mocambique/nomia_de_sousa.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

domingo, julio 24, 2011

un poema de Miriam Ulinover

Un remedio

A veces, cuando una infección
Aparece en el ojo de una niña
Mi abuela trae de su Makhzor
Un maravillo tallo de remedio:

“Cuando el hambre haga vacilar a la ciudad,
Querida niña, protege tus ojos
Dándole cebada a una cierva
Para mantenerte segura de los orzuelos”

Abuela, quizás tengas
Mas remedios en tu libro de rezos?
Quizás puedas proteger mis ojos
De grandes y cálidas lágrimas?


Miriam Ulinover (Polonia)
Publicado en http://www.thedrunkenboat.com/ulinover.html
Traducido del yiddish al inglés por Kathryn Hellerstein
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

jueves, julio 21, 2011

paisajes en simultáneo


Afuera está lloviendo.
Es viernes santo y la ciudad dormita.
Y mientras esto escribo
una abeja recolecta polen de una flor en Biessenhofen, Alemania.
un camboyano corre carreras con su carreta de bueyes
una devota pandit reza en el templo del dios Rama
una mujer empuja su balsa cargada de agua potable en una aldea de Indonesia
un soldado rebelde libio camina con una sola pierna por la ruta que une Ajdabiya y Brega
el sol se levanta sobre el río Ob al este de Moscú.

lunes, julio 18, 2011

un texto de Kate Greenstreet

13 de diciembre

Ella considera un campo. Ella considera un campo y lo compra. Que tenga el fruto de sus manos.

Bajamos desde las montañas. Arboles amarillos, arboles verdes. Estaba dejando la Tierra pero antes de que lo hiciera, tenía que deshacerme de todos los animales. El principal, mi principal modelo de comportamiento era mi serpiente. Se había adherido a la planta de mi pie, pero se había vuelto aparentemente peligrosa y tenía miedo de que me mordiera si tenía la oportunidad. Mi hermana estaba allí y dije: “Antes de irme, tengo que deshacerme de todos mis animales”, pensando que tal vez ella podría ayudarme. Dije: “Mi caballo, mi sapo, mi serpiente…” pero no mencioné que estaba preocupada acerca de cómo dejar mi serpiente en forma segura. Como me estaba despertando, pensé en ir a un lugar donde pudieran darle a la serpiente una inyección para que perdiera el conocimiento o incluso matarla antes de que intentaran sacarla de mi pie. Lo que parecía ser una buena idea, pero inconveniente.


Kate Greenstreet (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poetryfoundation.org/poem/241710
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

viernes, julio 15, 2011

un poema de Eduardo Chirinos

Raritan Blues

Para Margarita Sánchez

Aquí no hay bulla ni miseria,
sólo un bosque de árboles mojados y cientos de ardillas
correteando vivaces o escarbando una nuez.
A lo lejos un puente
una interminable fila de automóviles retorna a sus hogares
y nubes balando ante un perro pastor y amarillo.
¿Eres tú quien camina en las riberas del Raritan?
Recuerdo un río triste y marrón donde las ratas
disputan su presa con los perros
y aburridos gallinazos espulgándose las plumas bajo el sol.
Ni bulla ni miseria.
El río fluye educado como en una tarjeta postal
y nos habla igual que hace siglos, congelándose y
descongelándose,
viendo crecer a sus orillas cabañas, iglesias, burdeles,
plantas refinadoras de petróleo.
Escucho el vasto rumor del Raritan, el silencio de los patos,
de los enormes gansos salvajes.
Han venido desde Ontario hasta New Brunswick,
con las primeras nieves volarán al sur.
Dicen que el río es la vida y el mar la muerte.
He aquí mi elegía:
un río es un río
y la muerte un asunto que no nos debe importar.

Eduardo Chirinos (Perú)
Publicado en http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Diario/06_14_10_08.html

martes, julio 12, 2011

la forma versátil de las gotas

Como si tanto viaje no bastara, estamos ahora en las cataratas
Vayamos en bote dijo.
Estuvimos en el cañón del Colorado
¿Qué puede ser peor
que estar colgado en las alturas?

La selva oculta el horizonte.
Solos entre el agua
incomoda darse cuenta que la felicidad es fugaz
como la forma versátil de las gotas.

A borde de este bote somos seis
y sonreímos con asombro cuando se hace visible
aquello que los seres de ciudad apenas percibimos:
ruidos, ojos de animales que nos miran pasar tan extrañados,
pájaros que huyen de nuestra violenta presencia.

Cuando apenas en un rato naufraguemos
y yo choque contra el muro de una piedra
¿Habré de recordar
que sentía compasión
por la belleza
y que tenía un profundo rencor
por lo inmutable?

sábado, julio 09, 2011

un poema de Mark Strand


                                            (Miriam Kosarenski-Solsticio de verano)

Despejado en la luz de septiembre

Un hombre se para debajo de un árbol, mirando una pequeña casa no muy lejana. Aletea sus brazos como si fuera un pájaro, quizás señalando a alguien que no podemos ver. Podría estar gritando, pero debido a que no escuchamos nada, probablemente no. Ahora el viento envía un estremecimiento a través del árbol, y aplasta el césped. El hombre cae sobre sus rodillas, una vez nuevamente aleteando sus brazos. Lo que él hace no tiene nada que ver conmigo. Su desesperación no es mi desesperación. Yo no me paro debajo de los árboles y miro casas pequeñas. No tengo perro.

Mark Strand (Estados Unidos)
Publicado en Boston Review
http://www.bostonreview.net/BR36.2/mark_strand_poetry.php
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

miércoles, julio 06, 2011

un poema de Chinua Achebe

Una madre en un campo de refugiados

Ninguna Virgen con el niño podría conmover
Su ternura por un hijo
Pronto debería olvidar…
El aire estaba tan pesado con los olores de diarrea,
De niños no lavados con costillas macilentas
Y traseros desecados balanceándose con pasos dificultosos
Detrás de vientres vacíos reventados. Otras madres allí
Hace rato han parado de cuidar, pero no ésta:
Sostiene una sonrisa fantasmal entre sus dientes,
Y en sus ojos la memoria
Del orgullo de una madre….ello lo había bañado
Lo había masajeado con las palmas desnudas.
Ella tomó de su atado de posesiones
Un peino roto y peinó
El cabello color ladrillo que quedaba en su cráneo
Y luego-zumbando en sus ojos-comenzó cuidadosamente a separarlo
En su antigua vida esto era tal vez
Un pequeño acto cotidiano sin consecuencias
Antes de su desayuno y escuela, ahora ella lo hizo
Como poniendo flores en una tumba diminuta.


Chinua Achebe (Nigeria)
Publicado en http://www.universeofpoetry.org/nigeria_p2.shtml
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

domingo, julio 03, 2011

un poema de Aaron Zeitlin

No tuve el privilegio

Me fui a tiempo y Dios me ocultó
los terrores
por qué, por qué dejé Polonia?

No tuve el privilegio junto a mi nación
de ir al camino de las llamas.
y como un pecado imperdonable, tormentos,
la culpa de permanecer vivo
de permanecer vivo y componer rimas.
La culpa me envenenará
a menos que siga a una de tres figuras,
que se paran listas para esconderme de la culpa,
que esperan y me llaman acaloradamente:
Una figura es la santidad-la segunda es la insania,
El suicidio es la tercera.

Pero el suicidio es demasiado fuerte para mí, el alfeñique,
Mi pequeñez no se permite a sí misma la santidad,
Y no puedo ni siquiera escapar de mi mente.


Aaron Zeitlin (Polonia)
Publicado en Jewishwebsight
Traducido del yiddish al inglés por Morris Feierstein
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

jueves, junio 30, 2011

un poema de Seth Landman

Las cuatro preguntas

En una gran abundancia de armamento, soñé con mi tía abuela Lillian suavizó mi columna y borró mi aflicción. Me perdía y no quería una dirección. Su acolchado estaba liso sobre mi cama y parecía ser una elipsis en la que no podía descansar. Ella me habló en yiddish. Había una luz tenue en la habitación y mis ojos se sintieron hinchados. Supe que mi vida continuaría. Todas mis preocupaciones eran innecesarias. Llevé al acolchado afuera. Un aeroplano pestañeó a través del cielo y pensé en todos mis mandamientos. Cómo podía soñarlos? Como podría haber inventado esto? Cerré mis ojos y comencé a saber que los puntos eran una señal. Un trapezoide significaría problemas hacia adelante. Ninguna forma. Hay un legado de nada para entender, decía el acolchado en letras. Construirás un acueducto, y no serás destruido.


Seth Landman (Estados Unidos)
Publicado en Boston Review
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

lunes, junio 27, 2011

un poema de Suzy Saul

Un poema

Mi coche se llama Lydia. Me lo dijo en forma privada una noche en el garaje. Me sentí halagada. Tiene sus gomas de verano puestas ahora, tal vez eso le daba un sentimiento ligeramente amigable. Es una chica agradable. Le dije hoy “hay docenas como tú correteando, pero ninguno de ellos se llama Lydia”. Sonrió su sonrisa secreta. Lo sabe.


Suzy Saul (Estados Unidos)
Publicado en http://www.shampoopoetry.com/ShampooTwo/saul.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

viernes, junio 24, 2011

un poema de Abdel Ilah Salhi

El jugador

Todas las rutas conducen hasta este momento
Le pides disculpas a tu invitada excusándote con algo urgente
Corres a través de las filas del restaurant
Te escrutas en el espejo del baño
Dándote cuenta que esta es la hora de la verdad
Y que obtener placer es una apuesta en donde la ganancia y la pérdida son iguales

Vuelves a la mesa
Y en frente de todos saltas sobre ella con un beso repentino

Abdel Ilah Salhi (Marruecos)
Publicado en Poetry International
Traducido del árabe al inglés por Norddine Zouitni
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

martes, junio 21, 2011

un poema de María Eloy García

El hombre medio raya en medio

se plantea el hombre medio raya en medio
la aceleración constante de su esposa
tras haberla arrojado desde el quinto
se plantea ella -también media y nadie media-
o el suelo sistemático o el hacha
la muerte acelera más de nueve metros por segundo
descoyunta el fémur
la planta de la calle diseñada
a abiertos espacios de arboleda
el miedo desciende cambia a cero
el hombre medio de la raya en medio
rellena el marco de la ventana
se acomoda a la vista de los edificios
y quién sabe si ya está pensando en el radio
de alguna plácida circunferencia

María Eloy García (España)
Publicado en http://codexdepoetas.blogspot.com/

sábado, junio 18, 2011

la humedad a cada instante



Sentado sobre la luna de papel
pienso que no existen las sombras
Hay una nube en los ojos
los mismos ojos que duelen en tierra
Orientado hacia el cielo
quito el brillo de la crueldad
de las hazañas de los hombres.
No vengo extrañando el daño en los huesos
los tropiezos permanentes como augurios.
Sin embargo, yo también estoy hecho
de un material maleable, corrompible.
Así, como repiten a cada instante en Buenos Aires,
la humedad me derrumba
me destruye.

miércoles, junio 15, 2011

un poema de Tadeusz Rozewicz

El sobreviviente

Soy una persona de 24 años
conducido a la matanza.
Sobreviví.

Los siguientes son sinónimos vacíos:
hombre y bestia
amor y odio
amigo y enemigo
oscuridad y claridad.

La forma de matar hombres y bestias es la misma
lo he visto
camiones llenos de hombres tajeados
que no serán salvados.

Las ideas son meras palabras:
virtud y crimen
verdad y mentiras
belleza y fealdad
coraje y cobardía.

La virtud y el crimen pesan lo mismo
lo he visto
en un hombre que era tanto
criminal como virtuoso

Busco a un maestro y a un Maestro
pueda restaurar mi vista audición y habla
pueda él nombrar nuevamente objetos e ideas
pueda separar oscuridad de claridad

Soy una persona de 24 años
conducido a la matanza.
Sobreviví.


Tadeusz Rozewicz (Polonia)
Publicado en http://www.freewebs.com/everybreeze/poet2.html#The Survivor
Traducido del polaco al inglés por Adam Czerniawski
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

domingo, junio 12, 2011

un poema de Jordi Doce

Madrigal

Volver a casa oliendo el aire dulzón, irrespirable, de la tierra empapada, los grumos opulentos de la fermentación. Volver mientras las hojas descosidas liberan sus metales y el agua del estanque es un bozal de plomo que nos sigue con la mirada. Esto es lo que insiste, lo que existe en nosotros. Ácido y frío. El ascua silenciosa del invierno. La hoja que penetra y adormece la piel. La cara y cruz del hielo. Y todo por vivir aún, y la promesa torva de otro día, y un cielo de nevada donde la luz entrechoca sus huesos con un hilo de sangre. Es la noche rapaz, que viene a someternos. Es la noche rapaz, que está en nosotros.

Jordi Doce(España)
Publicado en su blog

jueves, junio 09, 2011

un poema de Fleur Adcock

Richey

Mi abuelo Richey Brooks
Comenzó en el barro, en Moneymore
“Un lugar de barro y nada más”
lo llamaba (no la forma en que lucía
pero lo que se extendía debajo de aquellas colinas verdes?)
Emigró en el 74
terminó en Drury,; barro nuevamente-
Resbaló en el corral de los patos a los noventa y tres
(no podía dejar de criar aves
siempre tenía que criar algo en granjas)
Se agarró neumonía; murió diciendo
“Te acuerdas de Martha Hamilton
de Roritor Road?”-siempre cortejando a
la misma chica en su mente. Y ella lo
sobrevivió, viuda virulenta,
en la casa de la hija de ambos; miró al ciruelo-
las ramas nudosas, tontas, la fruta
amarilla. Formas de vivir y morir.

Fleur Adcock (Gran Bretaña)
Publicado en http://www.poetrymagazines.org.uk/magazine/record.asp?id=1693
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

lunes, junio 06, 2011

un poema de Piotr Sommer

Mañana en la tierra

Mañana en la tierra, nieve leve, y justo
Cuando estaba tan tibio, prácticamente primavera.
Pero el termómetro en la ventana de la cocina
Dice siete grados,
Y bien soleado.
Aquí está
El chico de la compañía eléctrica que me gusta,
Y no hay señal del chico del gas
Que no soporto.
Y de repente dos Señores M.-
Uno por el que he caído, el otro
Un poco figura-
Volviendo, ambos de nueve años,
Pasando el arbusto de jazmín,
Un bouquet gigante de ramas.
Detrás de la puerta
El perro está excitado, nada
Está en desacuerdo con nada.

Piotr Sommer (Polonia)
Publicado en http://nationalhumanitiescenter.org/newsletter2005/nhcnewsspr2005sommer.htm
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

viernes, junio 03, 2011

un poema de Timothy O’Keefe

Poema en un libro que nunca fue abierto

El viento está dando, dando,
tomando. Arce rojo, arce rojo
sol de una raíz sin sol.
Había una casa.
La llamamos aquí.
Las grandes lámparas se quemaron
y el viento estaba zumbando
entonces: tomando, tomando,
dando rojo
arce, rojo arce.

Las ramas se mueven una forma de aire:
El viento está allí y aquí hay
una lata que hace ruido a lo largo de la calle, la prisa
del metal de los pies de los soldados.

Diremos
las formas no están despojadas de peso.

Dijimos
el pueblo no está asediado.

Timothy O’Keefe (Estados Unidos)
Publicado en http://www.bostonreview.net/BR36.1/okeefe.php
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

lunes, mayo 30, 2011

un poema de María Inés Zaldívar

Arriba


Tanto pariente, tantas cosas, tantas casas,
tanto empeño, tanto trabajo, tantos desvelos,
tanto embeleco sobre la cómoda, tanto papel revuelto
por todo el piso y hojas blancas y sucias con pies y
manos y labios en la solitaria pieza vecina y
tanta familia familiar reunida y ruido, y ruido y
tanta foto a color y en blanco y negro y
la familia ante todo, cuidado con las palabras y
el comentario y ese gesto procaz que los niños
uno nunca sabe, el ejemplo, el ejemplo, ¿a ver,
haber?


Tanto orden, tantos cuidados, tanta norma, tanta educación
tanto viaje, tanto comentario, tanta lindura, tan habilosa
tanto cubierto y servilleta y mantel con plato y copa,
tantos manjares, y fuentes y bordados en el mantel.
Tan cumplido es un encanto, un verdadero encanto y
tanto éxito, tanta fineza, tanto deber, tanto deber siempre
para que lo gocemos todos, en postales, en recuerdos,
qué responsable, el deber ante todo el deber siempre
¡qué amor, pero qué amor!


Tanto adjetivo, tanto adverbio, tanto grito
tanta soledad y hambre en el estómago
¿dónde está el sustantivo y la cocinera
y la cocina, para comer con las manos y en silencio?

María Inés Zaldívar (Chile)
Publicado en http://laseleccionesafectivaschile.blogspot.com/search/label/Mar%C3%ADa%20In%C3%A9s%20Zaldivar

viernes, mayo 27, 2011

un poema de Elisha Porat

Regreso a casa

Esperaban que él volviera a casa
el campo recortado, el árbol en su platillo,
las sillas plásticas descoloridas, la puerta
oxidada, chirriante en sus bisagras.
Madre, hermano, padre, hermana,
congelados en el tiempo: languideciendo, transparentes,
doblegados con el peso de los días.
Y luego, cuando de pronto él entra,
todo empieza a moverse, el campo se espesa,
los árboles dan a luz frutas, las sillas
plásticas son fregadas, la puerta gira
y chirria, moviéndose infinitamente.
Si solamente él entrara, volviera a casa.
La burbuja del tiempo se rompe. El corazón cicatrizado
late de nuevo. Lentamente caen
sobre sus rodillas, levantan sus ojos
hasta él en duelo, en gratitud.

Elisha Porat (Israel)
Publicado en War poetry http://www.warpoetry.co.uk/Elisha_Porat_poetry_08.html
Traducido del hebreo al inglés por Eddie Levenston
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

martes, mayo 24, 2011

un poema de Walter de Camilli

Exhortación

Compañeros:
Es muy fácil decir:
mientras tomamos mate
"Revolución"
aguardando el momento
en que suceda
(marchando todos a la vez
por las grandes avenidas
puño y fusil en alto
"y la justicia social será
verdad
contra la absurda burguesía"...

Pero yo veo compañeros
que en estos días
el pan nuestro no es tan nuestro
y para ir a recogerlo
entre manos alzadas
y hambrientas
es imposible no aplastar un niño
destrozarlo en las corridas
aunque nos mire con sus cuencas hundidas
sin provocar mi odio
y el de mis compañeros
revolucionarios.


Walter de Camilli (Uruguay)
Publicado en http://www.periodicas.edu.uy/Temas/pdfs/Temas_3_set-oct_1965.pdf

sábado, mayo 21, 2011

un poema de Samuel Vázquez

Mi ciudad

Señor forastero
 en mi ciudad se fabrican los mismos ladrillos
para la cárcel y el templo
En mi ciudad
de la misma troza de Madera

se hace una cama y un fusil
En mi ciudad
 al agricultor lo han convertido en jardinero
En mi ciudad
oigo desde la puerta del banco
al oro que se burla de mí
En mi ciudad, señor forastero

he sentido orgullo de ser humano

y vergüenza de pertenecer a la humanidad
En mi ciudad

los árboles no trabajan
pero nunca pierden el tiempo
*

El pan
ha partido
al hombre
en dos
*

Samuel Vázquez (Colombia)
Publicado en http://www.laurenmendinueta.com/seis-poetas-colombianos-nacidos-en-1949/

miércoles, mayo 18, 2011

un poema de Orlando Punzi

El gato

--Yo soy el gato, monseñor del techo.
Escruto con mis ojos canutines
la bronca de los perros malandrines
y la neura de gallo mascafrecho.

--¿Hígado, bofe, lomo?
--Satisfecho.
Yo reviso, de guantes y escarpines,
sótanos, vigas, azoteas, güines
para mi show de lauchas.
--Buen provecho.

--Con morrongas de moños y bluyines
(por jailaif, por felino, por derecho)
le doy a los nocturnos bailetines.

--¿No se gasta la vida?
--Dicho y hecho.
Pero guardo seis más en los piolines
de sobra, de reserva, de requecho


domingo, mayo 15, 2011

el derrame no es infinito


Los días son secos
El bote espera que el agua regrese al lecho del río.
Mientras tejo en el telar me acuerdo de los pescadores
¿Has visto a los chicos cruzando los puentes en bicicleta?
Ellos aún no entienden de redes, de canastas, de malezas comestibles
Juegan al cricket
esa herencia no olvidada
Sin consultarnos, los vecinos deciden qué hacer con las represas
Vemos la caída del nivel del agua
¿Quién atiende clientes en el mercado del pescado?
¿Quién le ha de comprar?