El hilo olvida
El hilo olvida,
pierde la memoria que le dicta la postura de sus hilazas y se descompone.
No sabe cómo curvarse para tener la forma del carrete.
El hilo se deshila y entra, indócil, como traspasando
el filo de un grueso cuchillo, en la sabana densa,
en las guías de las hojas del guayabo, en el tallo tranquilo
que se convierte en raíz sin subordinarse, silencioso
y tenaz hasta alcanzar la caña, hasta ser la húmeda tierra.
Pero no es de ti de quien debo hablar sino de la sorda persecución
que he proseguido hoy de mi oído a mi otro oído.
De oreja a oreja corro cuando llego más lejos.
La sorda persecución de la cólera.
Y tú duermes.
Descansas simulando agitar con tu respiración el viento.
De oreja a oreja corro;
nada puede detener mi marcha; nada la olvida.
Y no escucho la única palabra que podría detener este
silencio desflorado.
(Tú duermes.
Acaricias el borde de mi cuerpo,
simulando.)
De oreja a oreja.
Nada puede traspasar un silencio que de oreja a oreja
corre protegido por el pabellón vegetal de su sordera.
Carmen Boullosa (México)
Publicado en http://www.poemasde.net/el-hilo-olvida-carmen-boullosa/
....soy de la rosa y la mar... soy el escaramujo
(Silvio Rodríguez)
domingo, febrero 26, 2012
miércoles, febrero 22, 2012
un poema de Agnes Nemes Nagy
Árboles
Hay que aprender. Los árboles de invierno.
Ese cubrirse hasta los pies de escarcha.
Inamovibles cortinajes.
Hay que aprender la franja
donde el cristal ya humea,
y el árbol va cruzando la neblina
como los cuerpos la memoria.
Y tras los árboles el río,
las alas silenciosas de los ánades,
la cegadora noche azul y blanca
donde hay paradas cosas en capuchas.
Hay que aprender aquí los gestos
inenarrables de los árboles.
Agnes Nemes Nagy (Hungría)
Publicado en http://www.poesiademujeres.com/search/label/Agnes%20Nemes%20Nagy-%20Hungr%C3%ADa
Traducido por Rodrigo Escobar Holguín y Vera Székács
Hay que aprender. Los árboles de invierno.
Ese cubrirse hasta los pies de escarcha.
Inamovibles cortinajes.
Hay que aprender la franja
donde el cristal ya humea,
y el árbol va cruzando la neblina
como los cuerpos la memoria.
Y tras los árboles el río,
las alas silenciosas de los ánades,
la cegadora noche azul y blanca
donde hay paradas cosas en capuchas.
Hay que aprender aquí los gestos
inenarrables de los árboles.
Agnes Nemes Nagy (Hungría)
Publicado en http://www.poesiademujeres.com/search/label/Agnes%20Nemes%20Nagy-%20Hungr%C3%ADa
Traducido por Rodrigo Escobar Holguín y Vera Székács
sábado, febrero 18, 2012
un poema de Juan Bañuelos
El mapa
He mirado la patria largamente.
Se le nota tristeza hasta en el mapa.
Las personas mayores nos explican
que es libre, sin acecho atentísimo de zarpas.
Y a punto estuve de quedarme ciego
porque a la patria la oscurecen llagas,
la pisan botas, se le cierran puertas:
necesaria prisión con calles vigiladas.
Con el sudor de todos levantamos la espera,
pues no hay dolor que dure lo que dura una mancha.
Que sabemos de noches, de sentencias, amigos,
pero también sabemos que llega la mañana.
Despertemos, seamos el metal derretido,
lo que quiera la sed, la tierra trabajada,
lo que quieran las piedras, la sencillez del huerto,
lo que pidan las llamas,
en fin -al fin- la piel abierta en surco.
He visto largamente el mapa.
Pensé en mis hijos. Duele. Y eran todos los niños.
Fui deletreando el nombre de la patria
mientras buscaba dónde, dónde poner los ojos.
Y recordé de pronto algo que sangra:
Mexicano de tierra ensalinada,
desollado haraposo,
comedor de la noche y de las hojas,
catástrofe de costa a costa,
ando buscando a un pueblo,
ando buscando a un pueblo.
Habla.
Juan Bañuelos (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/banueloj.htm
He mirado la patria largamente.
Se le nota tristeza hasta en el mapa.
Las personas mayores nos explican
que es libre, sin acecho atentísimo de zarpas.
Y a punto estuve de quedarme ciego
porque a la patria la oscurecen llagas,
la pisan botas, se le cierran puertas:
necesaria prisión con calles vigiladas.
Con el sudor de todos levantamos la espera,
pues no hay dolor que dure lo que dura una mancha.
Que sabemos de noches, de sentencias, amigos,
pero también sabemos que llega la mañana.
Despertemos, seamos el metal derretido,
lo que quiera la sed, la tierra trabajada,
lo que quieran las piedras, la sencillez del huerto,
lo que pidan las llamas,
en fin -al fin- la piel abierta en surco.
He visto largamente el mapa.
Pensé en mis hijos. Duele. Y eran todos los niños.
Fui deletreando el nombre de la patria
mientras buscaba dónde, dónde poner los ojos.
Y recordé de pronto algo que sangra:
Mexicano de tierra ensalinada,
desollado haraposo,
comedor de la noche y de las hojas,
catástrofe de costa a costa,
ando buscando a un pueblo,
ando buscando a un pueblo.
Habla.
Juan Bañuelos (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/banueloj.htm
martes, febrero 14, 2012
un poema de Murièle Modély
Le echo raíz al baniano?
No te arraigo
nada
Nada de nada
mi amor
Yo sé
Tú sabes
los sentimentos no
son
más que hiedras en
descomposición
las raíces en
el aire
no llevan a ninguna
parte
en el cielo no
impulsan
más que briznas
del azar
Tú ves
Yo veo
sobre nuestras pieles en la
cama
nuestras viejas
mordeduras
bajo las nubes
todos
los viejos
choques
Murièle Modély (Francia)
Publicado en su blog http://l-oeil-bande.blogspot.com/2011/12/je-tenracine-le-banian_13.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
No te arraigo
nada
Nada de nada
mi amor
Yo sé
Tú sabes
los sentimentos no
son
más que hiedras en
descomposición
las raíces en
el aire
no llevan a ninguna
parte
en el cielo no
impulsan
más que briznas
del azar
Tú ves
Yo veo
sobre nuestras pieles en la
cama
nuestras viejas
mordeduras
bajo las nubes
todos
los viejos
choques
Murièle Modély (Francia)
Publicado en su blog http://l-oeil-bande.blogspot.com/2011/12/je-tenracine-le-banian_13.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
viernes, febrero 10, 2012
un poema de Georges Castera
La carta sobre el mar
El tiempo amenaza la ciudad
de un cañón de ondas
Tu me escribes que los árboles
estrangulan los pájaros
y que la muerte hace centro
sin juego de palabras
el bilingüismo entre los muslos
No sé más si afuera
mi pasión aterriza en castástrofe
O si…
Tres puntos suspensivos
la luz se transformó en gritos
el viento lastimado es inhallable
Tomé todos los riesgos
sin bandera blanca
hacia la cima de las palabras
Ciudad absoluta en lo efímero
ciudad agobiada en el mal vivir del poema
ciudad para la vida anecdótica
sin importancia
sin puerta de seguridad
sin puerta de salida
vida alcanzada a primera vista por el mar
bajo peso de alambradas de espinos
Georges Castera (Haití)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=162&L=1&author=gc00&show=Bio&cHash=350fd45e85
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
El tiempo amenaza la ciudad
de un cañón de ondas
Tu me escribes que los árboles
estrangulan los pájaros
y que la muerte hace centro
sin juego de palabras
el bilingüismo entre los muslos
No sé más si afuera
mi pasión aterriza en castástrofe
O si…
Tres puntos suspensivos
la luz se transformó en gritos
el viento lastimado es inhallable
Tomé todos los riesgos
sin bandera blanca
hacia la cima de las palabras
Ciudad absoluta en lo efímero
ciudad agobiada en el mal vivir del poema
ciudad para la vida anecdótica
sin importancia
sin puerta de seguridad
sin puerta de salida
vida alcanzada a primera vista por el mar
bajo peso de alambradas de espinos
Georges Castera (Haití)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=162&L=1&author=gc00&show=Bio&cHash=350fd45e85
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
lunes, febrero 06, 2012
un poema de Samuca Santos
poema frito en la lengua
de la ventana
marea inflando
en el mangle del huerto
saúnas festejan no-sé-qué
aratus suben en las cercas
los barcos, sabios
no dicen nada, se balancean
y a la mañana hay dos caminos:
la espiral de los errores
las esquinas del caos
y un tercero, innombrable
y secreto, herméticamente callado
no soporto estos días
que comienzan con poemas así
Samuca Santos (Brasil)
Publicado en http://www.interpoetica.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=765&catid=47
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
de la ventana
marea inflando
en el mangle del huerto
saúnas festejan no-sé-qué
aratus suben en las cercas
los barcos, sabios
no dicen nada, se balancean
y a la mañana hay dos caminos:
la espiral de los errores
las esquinas del caos
y un tercero, innombrable
y secreto, herméticamente callado
no soporto estos días
que comienzan con poemas así
Samuca Santos (Brasil)
Publicado en http://www.interpoetica.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=765&catid=47
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, febrero 02, 2012
un poema de Philippe Denis
Rápido en ser-
se está allá
recluido
en la espera.
La afección del lagarto-
se sabe.
El estiramiento de lo posible-
se sabe.
El nombre
se levanta-
tiene el sabor
de un cólquico
despedazado
Philippe Denis (Francia)
Publicado en Poezibao
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
domingo, enero 29, 2012
un poema de Luís Carlos Patraquim
(Egipto en el Nilo - Foto de Edwin Tump)
Elegia del Nilo
Azul y blanco y el dios cocodrilo en el margen
Delante de las ruinas de Karnak,
como subes, visto desde aquí, de las aguas oscuras
Donde Ogum vertió sus lágrimas y cant´
El surco venidero, persistente y duro caminante
De sul para norte sobre las arenas, rasgando la voluble piel
De los dioses.
Reyes y templos, en tus márgenes ordenaron el mundo
Entre cada ciclo solar, suspendidos del fin;
Y alabo la ciudad de los que partieron, el flujo de la piedra
que todavia interrumpem la geometria del eterno
emergiendo de tu indiferncia; Tu, que escondes los gatos
inmóviles y los sabes para siempre espíritus sueltos, erizados; y te delitas,
los vendo en la ronda de los dibujos enigmáticos, escondiéndose junto a los
Sarcófagos que extrapolan de Ti, como si tu lecho derramado
Se hubiese erguido, de la soledad granular, el perfil oblongo
De la cabeza de Nefertiti y te extendieses en la belleza efímera
De los esponsales de la Carne;
Oh materia perecedera que las ánforas guardan,aguardan,
Nosotros que perdemos el divino sello de las libaciones inaugurales y salmodiamos,
En el miedo litúrgico de la palabra olvidada, el simulacro del Libro
Y la salvación de los muertos;
Lo que subía de ellos, extirpadas las vísceras , iluminados por el oro y el agua
De la que eras la sustancia!
Bajaron las noches y el desmundo bebió en tus márgenes
Mientras Tú cantabas y era de ti el canto
Moldeando la forma, lastimando las ciudades y levantándolas,
Con nuestros pies descalzos sobre la hierba, agachados
Y ligeros, una inscripción de sangre diluyéndose
Hasta el mar.
Luís Carlos Patraquim (Mozambique)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=162&L=1&author=lp01&show=Poems&poemId=5391&cHash=dc3bbe4d40
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
miércoles, enero 25, 2012
un texto de Angela Pradelli
(Moisés recibiendo las Tablas de la Ley- Marc Chagall)
La lectura enlaza la memoria con el instante del puro presente; une los tiempos de los textos, todos diferentes, con el modo más inmediato en que vivimos la vida de cada día. Cada jornada renovamos la acción milenaria de leer.
Enlazar la lectura con el presente sugiere llegar hasta el primer lector de la humanidad para conocer la matriz de la lectura. Ese lector habita en nuestros modos de leer y en la marca que la lectura deja en el desciframiento de la herida del mundo, en la comprensión del sentido de los signos.
Quién es el primer lector de la Biblia, el libro de los libros en el que se escribió la historia de la humanidad y en el que se contaron ya todas las historias. De las tres religiones monoteístas, dos de ellas, leen sus propias vidas en ese libro sagrado, que es historia y simbolismo al mismo tiempo.
En Exodo, Dios llama a Moisés para que suba al monte Sinaí y lo designa como único lector de las tablas.
Claro que hubo lectura y escritura antes de Moisés, pero para él escribe Dios por primera vez, y es a él a quien por primera vez hace leer y escribir al dictado de su palabra.
Moisés, que había sido educado en la corte, sabía leer y escribir pero tenía problemas de tartamudez y por eso se sorprende cuando Dios lo elige, cuestiona la elección divina porque lo angustia: “Yo soy torpe de palabra” dice, “Yo soy torpe de lengua”. Pero finalmente acepta, sube al monte y pasa cuarenta días con sus noches leyendo las tablas en soledad. Cuando regresa al campamento y ve el becerro que habían mandado a construir los israelitas se enfurece con ellos y rompe las tablas. Pero en seguida Dios se presenta de nuevo a Moisés y le ordena: “Labra dos tablas de piedra como las primeras, sube donde mí, al monte y yo escribiré en las tablas las palabras que había en las primeras tablas que rompiste”.
Y aunque Dios le dice a Moisés, que él mismo reescribirá las palabras sobre las tablas, más adelante le ordena que escriba esta segunda versión. “Dijo Yahveh a Moisés: ‘Consigna por escrito estas palabras, pues a tenor de ellas hago alianza contigo y con Israel. Moisés estuvo allí con Yahveh cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las diez palabras’”. (Ex. 34, 27-28). La escena de Moisés lector y escritor fortalece la alegoría en el sentido de que funde lectura y escritura en un mismo gesto de un único acto.
En el medievalismo, el aprendizaje de la lectura se celebraba con carácter de rito iniciático. La celebración de los iniciados en la lectura siempre se realizaba durante la fiesta de Pentecostés, fiesta que recuerda los cincuenta días de la aparición de Dios en el monte Sinaí y la entrega a Moisés de las tablas.
De Moisés descendemos lectores. Nuestra matriz de lectores tiene estas características: la tartamudez, la torpe lengua, la lectura de las palabras divinas (que son órdenes, reglas, normas), la destrucción del texto, la reescritura humana, pero dictada por Dios, para recuperar el texto destruido.
Tal vez Dios haya elegido a un torpe de palabras para mostrarnos en un didactismo exagerado que podremos abordar la lectura aun partiendo de la torpeza más incómoda.
Cuarenta días y cuarenta noches permaneció Moisés en el monte, se abocó a esa lectura, sin comer pan ni beber agua. En ese ensimismamiento, en la intimidad del hombre que lee hay también un signo que es propio de la lectura. Cuarenta días con sus noches leyendo sólo diez palabras: la lectura exige un tiempo lento para descifrar los signos.
Las dos veces que Dios convoca a Moisés para leer las tablas le pide que suba al Sinaí. Hay una relación entre la altura y la lectura. Se lee desde cierta altura, y también: la elevación de la lectura, de la lectura como ascensión, ciertos vuelos.
En Una historia de la lectura, ese bello libro de Alberto Manguel, el autor afirma: “Según el midrash –una colección de comentarios eruditos sobre los significados posibles de los textos sagrados, la Torá que Dios entregó a Moisés en el monte Sinaí era al mismo tiempo un texto escrito y una glosa oral. Durante los cuarenta días que Moisés pasó en el desierto antes de regresar a su gente, leía la palabra escrita de día y estudiaba el comentario oral de noche”. ¿Qué nos dicen estos comentarios eruditos?
Que la lectura de un texto nunca es pura en el sentido de que siempre está enriquecida por otras lecturas, distintas voces, interpretaciones. Los pretextos y los textos posteriores también van a desembocar en el texto madre, aumentan su caudal, cargan sus aguas. Las diversas lecturas, capa tras capa, van explorando la complejidad de las palabras y, una tras otra, todos los lectores enriquecen los signos que leemos.
No tenemos el primer texto divino, no tenemos el escrito original. Nuestro mundo se ha regido por una segunda versión mitad divina, la dicta Dios, y mitad humana, la escribe un hombre.
De la escena bíblica recibimos tal vez el legado de pronunciar todas las letras, aun en la dificultad y la angustia de la propia tartamudez que esparcimos sobre los textos.
Suele decirse que escritura y lectura son dos caras de una misma moneda. La afirmación tiene la intención de unirlas pero las presenta separadas. El relato de Moisés es rico también en el borramiento de la escisión entre lectura y escritura. Moisés sube al monte Sinaí a leer pero para leer tiene que escribir. Leer es escribir y escribir es leer. No son dos, es una única operación.
Hay un énfasis en el valor de la relectura. La reescritura humana es una operación tan poderosa que hasta puede escribir la palabra de Dios y soportar su dictado divino. Y una pregunta implícita: lo que nosotros escribimos, y en consecuencia lo que leemos, ¿nos lo dicta Dios? ¿Son nuestras palabras o es la suya? Un legado que dice también que la lectura y la escritura, aun cuando se experimente en ella fracaso y frustración, aun así, la lectura puede recuperarnos de la destrucción y rescatarnos del aniquilamiento.
Angela Pradelli (Argentina)
Publicado en Revista Ñ.
http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Biblia-aventura-primer-lector_0_602339777.html
sábado, enero 21, 2012
un poema de Marcia Frazão
Grafito, Sartre & Lee Konitz
Por qué los portaminas no conmueven?
Los grafitos bien que podían conmover.
Improvisar notas
Sin verbos
Conjunciones
Preposiciones
Señales.
Los grafitos debían ser maleables
Rápidos y reticentes
Como un solo de Lee Konitz.
Los grafitos bien que podían ser sueltos,
Etéreos
Ásperos
Inexplicables.
Los grafitos debían parar de intentar
Explicar el mundo,
Personas
Estados y tiempo.
Los grafitos debían olvidar la náusea
y escuchar más música.
Marcia Frazão (Brasil)
Publicado en http://www.blocosonline.com.br/literatura/poesia/pcoisas/poecoi116.php
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Por qué los portaminas no conmueven?
Los grafitos bien que podían conmover.
Improvisar notas
Sin verbos
Conjunciones
Preposiciones
Señales.
Los grafitos debían ser maleables
Rápidos y reticentes
Como un solo de Lee Konitz.
Los grafitos bien que podían ser sueltos,
Etéreos
Ásperos
Inexplicables.
Los grafitos debían parar de intentar
Explicar el mundo,
Personas
Estados y tiempo.
Los grafitos debían olvidar la náusea
y escuchar más música.
Marcia Frazão (Brasil)
Publicado en http://www.blocosonline.com.br/literatura/poesia/pcoisas/poecoi116.php
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
martes, enero 17, 2012
un poema de Sebastião Edson Macedo
Una cosa otra cosa
Una cosa es este poema ahora
llamar a mi amigo para adentro
Muchas son las páginas de la gameleira
Aguas que me atraviesan
Sé de espliegos un rezo fuerte
Para desamarrar pajarito
Y porque recojo hojas en la calle
Otra cosa es abrir la casa
Dejar este poema para después
Sebastião Edson Macedo (Brasil)
Publicado en http://adrianolobao.blogspot.com/2009/01/6-poemas-de-sebastio-edson-macedo-02.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Una cosa es este poema ahora
llamar a mi amigo para adentro
Muchas son las páginas de la gameleira
Aguas que me atraviesan
Sé de espliegos un rezo fuerte
Para desamarrar pajarito
Y porque recojo hojas en la calle
Otra cosa es abrir la casa
Dejar este poema para después
Sebastião Edson Macedo (Brasil)
Publicado en http://adrianolobao.blogspot.com/2009/01/6-poemas-de-sebastio-edson-macedo-02.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
viernes, enero 13, 2012
un poema de Lorezo García Vega
Astas
Astas,¿astas de qué ?, ¿es que esty mirando por mirar?
mirando,mirándome quizá, de abajo arriba, de arriba abajo.
Así que por el estilo, diremos, a lo que es dar vueltas (¿qué clase de vueltas?) en torno a lo que de mí se ha ido.
Me explico, pero ¿cómo me podré explicar? pues desde una zona, pero ¿dónde esta esa zona?, lo increíble, lo tan perdido que es incríble que ahora tan, como diminuto objeto, reaparezca:nombre, o una ceja recordada (?), o una astilla.
Con lo que se trata, quizá, de lo que pudiera meterse en un escapulario de ceniza. pero, pensándolo bien, ¿es un escapulario de ceniza? No,no es eso; si fuera no podría ser eso; ¿cómo podría ser eso? A lo más sería, si queremos decir algo, la Forma que no cuaja, que nunca cuajará.
Forma que es mi inmadurez petrificada.
Y yo además,y yo además, y yo además. Y es que, de esa zona de la cual acabo de hablar, no distingo, a veces, ni un pequeño detalle de mi cuerpo. Pero ¿no es demasiado tonto intentar cajas de música silente, con tantas, todas:esas capas de pasado que,ya, se me han ido muriendo?
Lorenzo García Vega (Cuba)
Del libro No mueras sin laberinto. Editorial Bajo la Luna.
Astas,¿astas de qué ?, ¿es que esty mirando por mirar?
mirando,mirándome quizá, de abajo arriba, de arriba abajo.
Así que por el estilo, diremos, a lo que es dar vueltas (¿qué clase de vueltas?) en torno a lo que de mí se ha ido.
Me explico, pero ¿cómo me podré explicar? pues desde una zona, pero ¿dónde esta esa zona?, lo increíble, lo tan perdido que es incríble que ahora tan, como diminuto objeto, reaparezca:nombre, o una ceja recordada (?), o una astilla.
Con lo que se trata, quizá, de lo que pudiera meterse en un escapulario de ceniza. pero, pensándolo bien, ¿es un escapulario de ceniza? No,no es eso; si fuera no podría ser eso; ¿cómo podría ser eso? A lo más sería, si queremos decir algo, la Forma que no cuaja, que nunca cuajará.
Forma que es mi inmadurez petrificada.
Y yo además,y yo además, y yo además. Y es que, de esa zona de la cual acabo de hablar, no distingo, a veces, ni un pequeño detalle de mi cuerpo. Pero ¿no es demasiado tonto intentar cajas de música silente, con tantas, todas:esas capas de pasado que,ya, se me han ido muriendo?
Lorenzo García Vega (Cuba)
Del libro No mueras sin laberinto. Editorial Bajo la Luna.
lunes, enero 09, 2012
un poema de Amos Oz
(El Rey David- Eugène Ristau)
Salmo de David
En la casa del ahorcado no se debe decir que la cuerda fue
detrás del cubo. No es banal que una mujer sea hechizada
por una sombra ambulante en Adullam o aquí,
en las llanuras de Bhután. A tu edad, David,
el de los bellos ojos, no tocaba el arpa,
tan sólo con la flauta hacía bailar a las ciervas.
Y con ese instrumento cautivó a Mijal,
a Ajinoam y a Abigail como si fuera una cuerda.
era un instrumento sencillo y pobre, pero las jóvenes
eran embaucadas por la triste melodía de ese extraño,
sonrosado y pícaro, que danzaba y bailaba y pastoreaba
entre los lirios y apacentaba el viento y desfloraba mujeres
cuyos cuerpos tempestuosos se estremecían
bajo su mano, empapada de grasa y sangre de héroes y hábil
con la honda. Así deambuló, mató, amó, venció a diez mil,
y así se convirtió en rey. Años después, en aquel terebinto,
fue la cuerda detrás del cubo. Después, duelo. La casa
del ahorcado. Después, el arpa de los salmos. Al final, la daga.
Cómo ha declinado el día. Ha terminado.
Ahora, polvo.
Amos Oz (Israel).
Publicado en el libro El mismo mar. Editorial Siruela.
traducido del hebreo por Raquel García Lozano.
jueves, enero 05, 2012
un poema de Giovanna Ianni
IV
En un lugar
la vía abierta del mundo
Y en el fondo están los ojos
y no se siente frío ni calor
Sobre el pico más alto de la noche
hay una senda que se traza
En un lugar
el agua cálida durmiente
Y el jardín de lunas que se mueve
y el vestido entre las manos
Sobre el deseo más alto de la noche
hay una osadía de alas
En un lugar
el suspiro minúsculo se transforma
Y el deseo se llora y se ríe
y la ventana separa del mundo
Sobre el espejo más alto de la noche
la senda el deseo las alas
Giovanna Ianni (Argentina)
Del libro Esta frágil realidad. Editorial Vinciguerra.
En un lugar
la vía abierta del mundo
Y en el fondo están los ojos
y no se siente frío ni calor
Sobre el pico más alto de la noche
hay una senda que se traza
En un lugar
el agua cálida durmiente
Y el jardín de lunas que se mueve
y el vestido entre las manos
Sobre el deseo más alto de la noche
hay una osadía de alas
En un lugar
el suspiro minúsculo se transforma
Y el deseo se llora y se ríe
y la ventana separa del mundo
Sobre el espejo más alto de la noche
la senda el deseo las alas
Giovanna Ianni (Argentina)
Del libro Esta frágil realidad. Editorial Vinciguerra.
domingo, enero 01, 2012
un poema de Primo Levi
Partigia
¿Dónde estáis, partisanos de todos los valles,
Tarzán, Riccio, Sparviero, Saetta, Ulises?
Muchos duermen en tumbas decorosas,
El resto, blanco ya el cabello,
Narran a los hijos de los hijos
Cómo, en el remoto tiempo de la certeza,
Rompieron el cerco de los alemanes
Arriba donde pareciera flotar el telesférico.
Algunos compran y venden terrenos,
Otros mordisquean la pensión de la Seguridad Social
O se arrugan en las dependencias de la Administración.
Alzaos, ancianos: para nosotros no hay descanso.
Vayámonos de nuevo a la montaña.
Lentos, cansados, vendadas las rodillas,
Con el peso del invierno en la espalda.
El descenso del camino será duro,
Duro nuestro lecho, duro el pan.
Nos miraremos sin reconocernos,
Desconfiados unos de los otros, dolidos, oscuros.
Como en aquel entonces, centinelas,
Vigilando al alba el ataque enemigo.
¿Cuál enemigo? Todos somos enemigos.
Vencido cada cual por su propio límite,
La mano derecha enemiga de la izquierda.
Viejos: alzaos, enemigos de vosotros mismos:
Nuestra guerra nunca ha terminado.
Primo Levi (Italia)
Del libro A una hora incierta. Editorial La Poesía, señor hidalgo.
Traducido del italiano por Jeannette L. Clariond.
¿Dónde estáis, partisanos de todos los valles,
Tarzán, Riccio, Sparviero, Saetta, Ulises?
Muchos duermen en tumbas decorosas,
El resto, blanco ya el cabello,
Narran a los hijos de los hijos
Cómo, en el remoto tiempo de la certeza,
Rompieron el cerco de los alemanes
Arriba donde pareciera flotar el telesférico.
Algunos compran y venden terrenos,
Otros mordisquean la pensión de la Seguridad Social
O se arrugan en las dependencias de la Administración.
Alzaos, ancianos: para nosotros no hay descanso.
Vayámonos de nuevo a la montaña.
Lentos, cansados, vendadas las rodillas,
Con el peso del invierno en la espalda.
El descenso del camino será duro,
Duro nuestro lecho, duro el pan.
Nos miraremos sin reconocernos,
Desconfiados unos de los otros, dolidos, oscuros.
Como en aquel entonces, centinelas,
Vigilando al alba el ataque enemigo.
¿Cuál enemigo? Todos somos enemigos.
Vencido cada cual por su propio límite,
La mano derecha enemiga de la izquierda.
Viejos: alzaos, enemigos de vosotros mismos:
Nuestra guerra nunca ha terminado.
23 de julio de 1981.
Primo Levi (Italia)
Del libro A una hora incierta. Editorial La Poesía, señor hidalgo.
Traducido del italiano por Jeannette L. Clariond.
jueves, diciembre 29, 2011
un poema de Dolors Alberola
Refranero del can
El poema es el mejor amigo del hombre.
Detrás de un gran poeta existe un perro.
París bien vale un ladrido y Edith Piaf es la luna.
Hasta mayo, no te rasques el verso.
No sólo de la gramática vive el hombre.
Más vale canto en mano que aullido en los bares de la vida.
Vine, mordí y vencí. Vino, lamió y triunfó
-el hueso estaba echado-.
Las autoridades solitarias advierten
que la vacunación puede dañar, terriblemente, a la poesía.
Dolors Alberola (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/Dolors_Alberola.pdf
El poema es el mejor amigo del hombre.
Detrás de un gran poeta existe un perro.
París bien vale un ladrido y Edith Piaf es la luna.
Hasta mayo, no te rasques el verso.
No sólo de la gramática vive el hombre.
Más vale canto en mano que aullido en los bares de la vida.
Vine, mordí y vencí. Vino, lamió y triunfó
-el hueso estaba echado-.
Las autoridades solitarias advierten
que la vacunación puede dañar, terriblemente, a la poesía.
Dolors Alberola (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/Dolors_Alberola.pdf
domingo, diciembre 25, 2011
un poema de Linda Zisquit
Un Midrash moderno
¿Hemos envejecido
antes de nuestro tiempo
cruzando nuestros brazos
sin una sonrisa
o un pedazo de pan
como monos, nuestros rostros
Irreconociblemente humanos?
Saltamos y aplaudimos
para ser malditos o burlados.
Y cuando hablamos
nadie presta atención.
Y cuando dormimos
Incluso un pájaro puede despertarnos.
Linda Zisquit (Israel)
Publicado en http://bostonreview.net/BR18.1/zisquit.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
¿Hemos envejecido
antes de nuestro tiempo
cruzando nuestros brazos
sin una sonrisa
o un pedazo de pan
como monos, nuestros rostros
Irreconociblemente humanos?
Saltamos y aplaudimos
para ser malditos o burlados.
Y cuando hablamos
nadie presta atención.
Y cuando dormimos
Incluso un pájaro puede despertarnos.
Linda Zisquit (Israel)
Publicado en http://bostonreview.net/BR18.1/zisquit.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
miércoles, diciembre 21, 2011
un poema de Rachid Khaless
Extracto 2
Del río que, en lo oscuro, roda sus olvidos, amo las piedras y amo más el agua que corre, libre de su camino. Como el líquido que repta viajo a la orilla de una casa violenta donde la luz vendrá a encadenarse. Tengo dudas sobre mi camino, y serpenteo allí donde la razón es línea recta. Lo desconocido es mi cosecha y de mi mano amaso mi cólera y la ofrezco en pan. Nada contradice mis entrañas. Modelo los vientos, pulo las piedras,-las mismas aceradas-, cincelo la arcilla y el aluvión, engaño la ilusión y a las pestañas mismas las maquillo, a la cisura le ofrezco las muletas-¡y me río de eso!- a la muerte le doy, mientras que la noche esposa lo blanco, de mi ladera, doy una línea del horizonte.
Rachid Khaless (Marruecos)
Publicado en http://www.maisondelapoesie.be/textes_et_poemes/textes_et_poemes.php?id=236
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
Del río que, en lo oscuro, roda sus olvidos, amo las piedras y amo más el agua que corre, libre de su camino. Como el líquido que repta viajo a la orilla de una casa violenta donde la luz vendrá a encadenarse. Tengo dudas sobre mi camino, y serpenteo allí donde la razón es línea recta. Lo desconocido es mi cosecha y de mi mano amaso mi cólera y la ofrezco en pan. Nada contradice mis entrañas. Modelo los vientos, pulo las piedras,-las mismas aceradas-, cincelo la arcilla y el aluvión, engaño la ilusión y a las pestañas mismas las maquillo, a la cisura le ofrezco las muletas-¡y me río de eso!- a la muerte le doy, mientras que la noche esposa lo blanco, de mi ladera, doy una línea del horizonte.
Rachid Khaless (Marruecos)
Publicado en http://www.maisondelapoesie.be/textes_et_poemes/textes_et_poemes.php?id=236
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
sábado, diciembre 17, 2011
un texto de Paulo Polzonoff
Cosas banales acaban determinando toda una vida de alegría o sufrimiento. Episodios sobre los cuales no tenemos control. Al final, ¿quién puede saber lo que va, o no, ser internalizado por un niño? Tenemos la impresión de que solamente los hechos importantes se amarran a la memoria profunda. Cuando, en verdad, un día cualquiera puede ser determinante.
Esta es la historia de un día cualquiera que fue determinante para mí.
Era el primer boletín de primer grado. Un momento ansiado. Aquel pedazo de papel mediría, con precisión matemática, cuanto aprendí en varios campos del conocimiento humano, desde lengua portuguesa a matemática, pasando por la ciencia. Y , con precisión cromática (marcas verdes, amarillas o rojas) , afirmaría o negaría mi aptitud para la vida en sociedad, diciendo si yo era participativo o si tenía buena conducta por ejemplo.
Siempre fui un niño de buena conducta. Nunca me suspendieron. Nunca pelee.
Pero, por algún motivo, la maestra Tania, de primer grado, halló mejor, en aquel primer boletín, alertar a mis padres de que mi comportamiento en el aula era AMARILLO. No verde, lo ideal, ni rojo, abominable. Amarillo. Alerta. Fue con terror que vi aquel amarillo manchando mi boletín. Mi primer boletín. Fui a hablar con la maestra y ella dio una respuesta evasiva cualquiera. Dijo, probablemente, que yo conversaba demasiado en El aula. Mentira. Hoy sé que Ella probablemente ni se acordaba de mi y completó aquellos cuadraditos amarillos al azar motivada por el cansancio de la noche o una tensión premenstrual.
Cosas banales determinan la vida de las personas.
Llegué a casa y le mostré el boletín a mi madre. Hasta entonces, yo no estaba muy preocupado. Enojado con la injusticia, tal vez, pero no preocupado. Cuando mi mamá llegó del trabajo, más cansada de lo que yo era capaz de comprender en esa época, le entregué orgulloso, mi boletín. Mi esperanza era que ella me elogiara por las notas altas. Pero las cosas banales, marcas amarillas contra un pedazo de papel color rosa, determinan la vida de las personas.
Mi madre prestó atención solamente para mi comportamiento amarillo. Peligroso. Al borde del abismo. Era como si yo fuera un potencial psicópata. Las notas pasaron desapercibidas. Al inicio de esa noche, todo lo que escuché fue que mi comportamiento era horrible, indigno, etc. Pedí disculpas. Prometí mejorar. Pero el daño estaba hecho. Ni la maestra ni mi madrea ni yo sabíamos de eso en esa época.
Dos meses más tarde, el segundo boletín. Notas altas. Y las mismas marcas amarillas en el espacio “comportamiento”. Estaba maldito.
Después de eso, todas las referencias a mi comportamiento fueron buenas. Las notas continuaron altas. Hice de las mías, como todo niño saludable, pero siempre supe esconder mis travesuras mas graves. Crecí, me hice adulto y padre. Pero aquellos espacios amarillos todavía me asombran. Me sacan de quicio. Me dan ganas de llorar.
(Debido a estas marcas amarillas, ya tuve ganas de morir).
Nadie tiene obligación de conocer esta historia. Ninguno está obligado a calmar mi dolor por causa de aquellos cuadraditos amarillos. Pero, ya dije, cosas banales determinan la vida de las personas. Y siempre que recibo cualquier tipo de mala anotación en mi boletín emocional, entro en pánico. Porque me doy cuenta, que por más que me esfuerce para ser el niño ideal, siempre habrá cosas banales, sobre las cuales no tengo control ( el cansancio de la maestra, la confusión entre algún alumno conmigo), que me señalarán como alguien reprobable.
Paulo Polzonoff (Brasil)
Publicado en su blog http://www.polzonoff.com.br/page/12/
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Esta es la historia de un día cualquiera que fue determinante para mí.
Era el primer boletín de primer grado. Un momento ansiado. Aquel pedazo de papel mediría, con precisión matemática, cuanto aprendí en varios campos del conocimiento humano, desde lengua portuguesa a matemática, pasando por la ciencia. Y , con precisión cromática (marcas verdes, amarillas o rojas) , afirmaría o negaría mi aptitud para la vida en sociedad, diciendo si yo era participativo o si tenía buena conducta por ejemplo.
Siempre fui un niño de buena conducta. Nunca me suspendieron. Nunca pelee.
Pero, por algún motivo, la maestra Tania, de primer grado, halló mejor, en aquel primer boletín, alertar a mis padres de que mi comportamiento en el aula era AMARILLO. No verde, lo ideal, ni rojo, abominable. Amarillo. Alerta. Fue con terror que vi aquel amarillo manchando mi boletín. Mi primer boletín. Fui a hablar con la maestra y ella dio una respuesta evasiva cualquiera. Dijo, probablemente, que yo conversaba demasiado en El aula. Mentira. Hoy sé que Ella probablemente ni se acordaba de mi y completó aquellos cuadraditos amarillos al azar motivada por el cansancio de la noche o una tensión premenstrual.
Cosas banales determinan la vida de las personas.
Llegué a casa y le mostré el boletín a mi madre. Hasta entonces, yo no estaba muy preocupado. Enojado con la injusticia, tal vez, pero no preocupado. Cuando mi mamá llegó del trabajo, más cansada de lo que yo era capaz de comprender en esa época, le entregué orgulloso, mi boletín. Mi esperanza era que ella me elogiara por las notas altas. Pero las cosas banales, marcas amarillas contra un pedazo de papel color rosa, determinan la vida de las personas.
Mi madre prestó atención solamente para mi comportamiento amarillo. Peligroso. Al borde del abismo. Era como si yo fuera un potencial psicópata. Las notas pasaron desapercibidas. Al inicio de esa noche, todo lo que escuché fue que mi comportamiento era horrible, indigno, etc. Pedí disculpas. Prometí mejorar. Pero el daño estaba hecho. Ni la maestra ni mi madrea ni yo sabíamos de eso en esa época.
Dos meses más tarde, el segundo boletín. Notas altas. Y las mismas marcas amarillas en el espacio “comportamiento”. Estaba maldito.
Después de eso, todas las referencias a mi comportamiento fueron buenas. Las notas continuaron altas. Hice de las mías, como todo niño saludable, pero siempre supe esconder mis travesuras mas graves. Crecí, me hice adulto y padre. Pero aquellos espacios amarillos todavía me asombran. Me sacan de quicio. Me dan ganas de llorar.
(Debido a estas marcas amarillas, ya tuve ganas de morir).
Nadie tiene obligación de conocer esta historia. Ninguno está obligado a calmar mi dolor por causa de aquellos cuadraditos amarillos. Pero, ya dije, cosas banales determinan la vida de las personas. Y siempre que recibo cualquier tipo de mala anotación en mi boletín emocional, entro en pánico. Porque me doy cuenta, que por más que me esfuerce para ser el niño ideal, siempre habrá cosas banales, sobre las cuales no tengo control ( el cansancio de la maestra, la confusión entre algún alumno conmigo), que me señalarán como alguien reprobable.
Paulo Polzonoff (Brasil)
Publicado en su blog http://www.polzonoff.com.br/page/12/
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
martes, diciembre 13, 2011
Cuando lo que importa es el nombre
¿Cómo se llamaba
la heladería?
La memoria es un alambre maleable.
Doblado y doblado
llega a un punto
y se corta.
La proposición dice:
recuerda.
Cerró apenas unos meses.
Quizás Verona o Venecia o Trieste.
Se enredan las ciudades
en mis cejas
porque el buen helado
viene de Italia
(así dice la historia
y hay que creerle).
Gelatteria.
Un átomo es un nombre
una astilla en un suburbio.
¿ Qué podría definir
a un heladero
que era al mismo tiempo,
arquitecto,
hincha de Racing
y exponía con cariño
la foto de un gato
blanco y negro?
Dolce. Se llamaba Dolce.
Por eso lo olvidaba.
la heladería?
La memoria es un alambre maleable.
Doblado y doblado
llega a un punto
y se corta.
La proposición dice:
recuerda.
Cerró apenas unos meses.
Quizás Verona o Venecia o Trieste.
Se enredan las ciudades
en mis cejas
porque el buen helado
viene de Italia
(así dice la historia
y hay que creerle).
Gelatteria.
Un átomo es un nombre
una astilla en un suburbio.
¿ Qué podría definir
a un heladero
que era al mismo tiempo,
arquitecto,
hincha de Racing
y exponía con cariño
la foto de un gato
blanco y negro?
Dolce. Se llamaba Dolce.
Por eso lo olvidaba.
viernes, diciembre 09, 2011
un poema de Amelina Correa
XVII
(Juan de la Cruz se complace en introducir a unos novicios en el éxtasis divino)
Fray Juan contempla
a los novicios.
Entran azorados en el recinto
oscuro,
con la luz de una vela dorando su tez pálida...
Muchachos
apenas
con el furor bullendo
dentro de las venas,
prendiéndose en sus cuerpos
como una mariposa enfebrecida.
La inocente claridad de su mirada
perpleja.
Nunca sintieron antes
nada parecido.
El fulgor de una llama,
apenas.
Un relámpago brillante
apenas.
Un amado entrevisto en la espesura
apenas. Un deseo punzante.
Y ellos no comprenden
sino su cuerpo pleno
y señalado.
Sino la extática visión
arrebatada.
Sino el amor dormido.
Y extrañados, perplejos,
duermen arrebolados esa noche.
Fray Juan sonríe.
Amelina Correa (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/AMELINA_CORREA.pdf
(Juan de la Cruz se complace en introducir a unos novicios en el éxtasis divino)
Fray Juan contempla
a los novicios.
Entran azorados en el recinto
oscuro,
con la luz de una vela dorando su tez pálida...
Muchachos
apenas
con el furor bullendo
dentro de las venas,
prendiéndose en sus cuerpos
como una mariposa enfebrecida.
La inocente claridad de su mirada
perpleja.
Nunca sintieron antes
nada parecido.
El fulgor de una llama,
apenas.
Un relámpago brillante
apenas.
Un amado entrevisto en la espesura
apenas. Un deseo punzante.
Y ellos no comprenden
sino su cuerpo pleno
y señalado.
Sino la extática visión
arrebatada.
Sino el amor dormido.
Y extrañados, perplejos,
duermen arrebolados esa noche.
Fray Juan sonríe.
Amelina Correa (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/AMELINA_CORREA.pdf
lunes, diciembre 05, 2011
un poema de Ana Marques Gastão
Siempre uno de nosotros
Siempre uno de nosotros
huye. Agua sombría
asustada y continua
agua en cielo diverso
como diverso soy yo
suelo sin flor.
Vana palabra, múltiple
palabra, distante
simiente entre el arco
y la cuerda. Nada sana
en mi cuerpo ciego
yo que imagen soy,
no alegoría.
Temblor antiguo, árbol
sin fruto, nada resiste
en esta ciudad sin casa
-sólo la garza llega en su
planeo porque el tiempo
nunca es largo.
Ana Marques Gastão (Portugal)
Publicado en http://poesiaseprosas.no.sapo.pt/ana_marques_gastao/poetas_anamarquesgastao_sempreum01.htm
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Siempre uno de nosotros
huye. Agua sombría
asustada y continua
agua en cielo diverso
como diverso soy yo
suelo sin flor.
Vana palabra, múltiple
palabra, distante
simiente entre el arco
y la cuerda. Nada sana
en mi cuerpo ciego
yo que imagen soy,
no alegoría.
Temblor antiguo, árbol
sin fruto, nada resiste
en esta ciudad sin casa
-sólo la garza llega en su
planeo porque el tiempo
nunca es largo.
Ana Marques Gastão (Portugal)
Publicado en http://poesiaseprosas.no.sapo.pt/ana_marques_gastao/poetas_anamarquesgastao_sempreum01.htm
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, diciembre 01, 2011
Shelf life
El local persiste mas se arrumba.
Apellido italiano bautiza la farmacia
famosa por mil robos.
Las drogas tuvieron olores
que se perdieron.
Después las góndolas resistieron vacías.
Gondolieri. Barco que transita un agua sucia.
Mantengo mis canciones.
Doy clases de guitarra, enseño artesanías
La música y el arte son otras de las formas
que presentan los remedios.
El local es una caja de hierros oxidados.
El cartel con el nombre se vino abajo.
No sólo los fármacos poseen vencimiento.
Apellido italiano bautiza la farmacia
famosa por mil robos.
Las drogas tuvieron olores
que se perdieron.
Después las góndolas resistieron vacías.
Gondolieri. Barco que transita un agua sucia.
Mantengo mis canciones.
Doy clases de guitarra, enseño artesanías
La música y el arte son otras de las formas
que presentan los remedios.
El local es una caja de hierros oxidados.
El cartel con el nombre se vino abajo.
No sólo los fármacos poseen vencimiento.
domingo, noviembre 27, 2011
un poema de Ana Patricia Santaella
Un pájaro visita en noviembre un patio de guzmanas
Sintió en el costado
la fuerza incontenible de la noche,
la trémula venida de lo indecible.
El patio a oscuras,
la oscura maroma del brocal,
y la negritud del alba
sumergida en lo profundo.
Un pájaro se guarneció en la galería,
miró,
la roja retirada de los pétalos,
la cobriza hojarasca,
la enea,
resplandecer por la escarcha.
Acongojado saltó,
al musgo abúlico del pozo,
a las hojas lacias de los Ficus,
a los yermos tiestos del anochecer.
Sintió,
el frío intransigente de lo gris,
el agua incolora de las demoras,
la tierra
sin embargo,
caudalosa del brotar.
Ana Patricia Santaella (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/Ana_Patricia_Santaella.pdf
Sintió en el costado
la fuerza incontenible de la noche,
la trémula venida de lo indecible.
El patio a oscuras,
la oscura maroma del brocal,
y la negritud del alba
sumergida en lo profundo.
Un pájaro se guarneció en la galería,
miró,
la roja retirada de los pétalos,
la cobriza hojarasca,
la enea,
resplandecer por la escarcha.
Acongojado saltó,
al musgo abúlico del pozo,
a las hojas lacias de los Ficus,
a los yermos tiestos del anochecer.
Sintió,
el frío intransigente de lo gris,
el agua incolora de las demoras,
la tierra
sin embargo,
caudalosa del brotar.
Ana Patricia Santaella (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/Ana_Patricia_Santaella.pdf
miércoles, noviembre 23, 2011
un poema de Aline Pettersson
Estofado
¿Y cómo hablar del sencillo placer
del tiempo que se dilata
en la cóncava oscuridad
del barro?
¿Y cómo del crepitar
de la cazuela
anundando fragancias y texturas
al calor de su fiebre?
Suave borbotear de transparencias,
matices,
sabores,
el espesarse lento de los jugos en la oquedad
donde arde la vida
que será transfigurada.
El blanco iridiscente en la cebolla,
el manto de cobre
que arrebuja a la zanahoria
en su danza.
Y las negras esferas de pimienta,
y la carne sellada al rojo vivo
con adorno de laurel
y de hinojo.
El humo se eleva por los aires,
se cuela por la nariz palpitante.
La boca se humedece,
anticipa el deleite
que mi manos
-cumplido su oficio-
dejaron al tardo transcurrir
de este tiempo de fuego.
En torno al viejo encino de la mesa,
yo y mi madre y mis hijos y sus hijos
en sosiego esperamos.
Pero mi hambre es tan agónica
y tan ávida la sed
que mientras arda la vida,
mientras aliente su fuego
jamás podrán saciarse.
Aline Petterson (México)
Publicado en http://www.periodicodepoesia.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=580&Itemid=82
¿Y cómo hablar del sencillo placer
del tiempo que se dilata
en la cóncava oscuridad
del barro?
¿Y cómo del crepitar
de la cazuela
anundando fragancias y texturas
al calor de su fiebre?
Suave borbotear de transparencias,
matices,
sabores,
el espesarse lento de los jugos en la oquedad
donde arde la vida
que será transfigurada.
El blanco iridiscente en la cebolla,
el manto de cobre
que arrebuja a la zanahoria
en su danza.
Y las negras esferas de pimienta,
y la carne sellada al rojo vivo
con adorno de laurel
y de hinojo.
El humo se eleva por los aires,
se cuela por la nariz palpitante.
La boca se humedece,
anticipa el deleite
que mi manos
-cumplido su oficio-
dejaron al tardo transcurrir
de este tiempo de fuego.
En torno al viejo encino de la mesa,
yo y mi madre y mis hijos y sus hijos
en sosiego esperamos.
Pero mi hambre es tan agónica
y tan ávida la sed
que mientras arda la vida,
mientras aliente su fuego
jamás podrán saciarse.
Aline Petterson (México)
Publicado en http://www.periodicodepoesia.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=580&Itemid=82
sábado, noviembre 19, 2011
trama que se irradia
Es un cuestionamiento narcisista
¿Esa imagen invertida es
la forma bruta
en su esencia
o la reconstrucción
que la mente
en su amplio laberinto
imagina?
Humo que se esconde entre paréntesis
(soy)
esa trama que se irradia
entre el cuerpo
y el espejo.
¿Esa imagen invertida es
la forma bruta
en su esencia
o la reconstrucción
que la mente
en su amplio laberinto
imagina?
Humo que se esconde entre paréntesis
(soy)
esa trama que se irradia
entre el cuerpo
y el espejo.
martes, noviembre 15, 2011
un poema de Alicia Poderti
TRASLACIÓN
Siete gritos
fueron cruz
siete palabras.
(Ya echan suertes
para ver
a quién le toca
la ropa
del que vive
condenado).
Alicia Poderti (Argentina)
Siete gritos
fueron cruz
siete palabras.
(Ya echan suertes
para ver
a quién le toca
la ropa
del que vive
condenado).
Alicia Poderti (Argentina)
viernes, noviembre 11, 2011
II (no vayas al oeste)
II
No vayas al oeste
No abras la puerta que prohibe
No mires el mar
No escuches sus rugidos arteros
como carcajada de hombre
La libertad
es un camino ignominioso
te desconcierta
se expande bajos tus pies
te pierde
El este es el ala rota de los herejes
No puedes disponer
No hay botes que amarrar
ni sótanos donde morir un día
No sopla el viento que ensucie tu cabello
(De la serie inconclusa de Rebecca)
No vayas al oeste
No abras la puerta que prohibe
No mires el mar
No escuches sus rugidos arteros
como carcajada de hombre
La libertad
es un camino ignominioso
te desconcierta
se expande bajos tus pies
te pierde
El este es el ala rota de los herejes
No puedes disponer
No hay botes que amarrar
ni sótanos donde morir un día
No sopla el viento que ensucie tu cabello
(De la serie inconclusa de Rebecca)
lunes, noviembre 07, 2011
un poema de Kléber Adorno
Pasividad
Fue deprisa,
Un relampagueo indiscreto
Se instaló en mí.
Vino de adentro
Mil años de sabiduría.
Y me olvidé.
Fue deprisa,
Ya dije.
Un relampagueo apenas.
Kléber Adorno (Brasil)
Publicado en http://www.ubebr.com.br/post/poesia/poesias-de-kleber-adorno
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Fue deprisa,
Se instaló en mí.
Vino de adentro
Mil años de sabiduría.
Y me olvidé.
Fue deprisa,
Ya dije.
Un relampagueo apenas.
Kléber Adorno (Brasil)
Publicado en http://www.ubebr.com.br/post/poesia/poesias-de-kleber-adorno
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, noviembre 03, 2011
un poema de Chico Perna
Serpiente de fuego
No saben los hombres
que el fuego consume
así como el agua,
todo lo que ve.
Un corredor de fuego,
una serpiente de llamaradas,
una convulsión de calor y amarillo.
Lo espeso tiembla,
grita,
estalla.
Rápidamente
es consumido.
Los hombres
endemoniados
roban de los dioses el fuego,
y lanzan sus llamas,
quemando lo seco
que brotaría,
lo verde todavía tierno.
Los hombres,
sin escrúpulos,
sin culpa,
sin misericordia,
roban de la naturaleza la vida.
De un lado,
el río,
“serpiente de vidrio”,
navega.
Del otro,
lo espeso,
serpiente de fuego,
sangra.
Los hombres,
señores del fuego,
se burlan de los dioses,
al anunciar su negligencia,
su insensatez,
paseando por las calles anchas de la ciudad,
en sus autos de aire.
Los barrios,
dolidos por abandono,
con sus galles atragantadas de humo,
gimen desolados.
Las casas,
que también gritan,
vomitan el tizne de las hojas quemadas,
el polvo que se propaga por sus balcones,
asistidas por el bochorno de esos largos días.
Chico Perna (Brasil)
Publicado en http://www.ubebr.com.br/post/poesia/cobra-de-fogo-por-chico-perna
Traducido de portugués por Myriam Rozenberg
No saben los hombres
que el fuego consume
así como el agua,
todo lo que ve.
Un corredor de fuego,
una serpiente de llamaradas,
una convulsión de calor y amarillo.
Lo espeso tiembla,
grita,
estalla.
Rápidamente
es consumido.
Los hombres
endemoniados
roban de los dioses el fuego,
y lanzan sus llamas,
quemando lo seco
que brotaría,
lo verde todavía tierno.
Los hombres,
sin escrúpulos,
sin culpa,
sin misericordia,
roban de la naturaleza la vida.
De un lado,
el río,
“serpiente de vidrio”,
navega.
Del otro,
lo espeso,
serpiente de fuego,
sangra.
Los hombres,
señores del fuego,
se burlan de los dioses,
al anunciar su negligencia,
su insensatez,
paseando por las calles anchas de la ciudad,
en sus autos de aire.
Los barrios,
dolidos por abandono,
con sus galles atragantadas de humo,
gimen desolados.
Las casas,
que también gritan,
vomitan el tizne de las hojas quemadas,
el polvo que se propaga por sus balcones,
asistidas por el bochorno de esos largos días.
Chico Perna (Brasil)
Publicado en http://www.ubebr.com.br/post/poesia/cobra-de-fogo-por-chico-perna
Traducido de portugués por Myriam Rozenberg
domingo, octubre 30, 2011
un poema de Lucia Koury
Certidumbre
El embarazo
cayó sobre mi cabeza
como una fruta madura.
Puf.
Y germinó, suculento,
en todos mis sentidos.
Lo presentí en un sueño
petulante y obstinado…
Lo sentí en los pechos
mayores y entumecidos.
Lo confirmé
en los exámenes de costumbre.
Antes de la decisión
el pánico desmedido.
Después,
las ganas locas de conocer a Ana,
Mariana, Camila,
quizás Isabel.
Lucia Koury (Brasil)
http://rebra.org/escritora/escritora_ptbr.php?assunto=texto&id=1245
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
El embarazo
cayó sobre mi cabeza
como una fruta madura.
Puf.
Y germinó, suculento,
en todos mis sentidos.
Lo presentí en un sueño
petulante y obstinado…
Lo sentí en los pechos
mayores y entumecidos.
Lo confirmé
en los exámenes de costumbre.
Antes de la decisión
el pánico desmedido.
Después,
las ganas locas de conocer a Ana,
Mariana, Camila,
quizás Isabel.
Lucia Koury (Brasil)
http://rebra.org/escritora/escritora_ptbr.php?assunto=texto&id=1245
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, octubre 27, 2011
un poema de Judith Herzberg
Sonidos de la ciudad
Los Sonidos de la ciudad en una noche tibia
tienen, como en una pintura, un antecedente.
Un avión ruge contra el sustrato de autos,
una motocicleta se abate clamorosamente hacia la izquierda.
Me gusta escucharla, me hace pensar en
el 22 de junio de 1964, que es esta tarde.
Judith Herzberg (Holanda)
Publicado en http://cs-music.com/features/looking.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Los Sonidos de la ciudad en una noche tibia
tienen, como en una pintura, un antecedente.
Un avión ruge contra el sustrato de autos,
una motocicleta se abate clamorosamente hacia la izquierda.
Me gusta escucharla, me hace pensar en
el 22 de junio de 1964, que es esta tarde.
Judith Herzberg (Holanda)
Publicado en http://cs-music.com/features/looking.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
jueves, octubre 20, 2011
un poema de Robert Bly
Rezo por mi padre
Tu cabeza está todavía
inquieta, rodando
hacia el este y el oeste.
Ese cuerpo en ti
insistiendo en vivir
es el viejo halcón
para quien el mundo
se oscurece.
Si no estoy contigo
cuando mueras
es eso.
Está bien.
Esa parte de ti limpió
mis huesos más
de una vez. Pero
te encontraré
en el halcón joven
a quien veo tanto
dentro de ti como de mi; el
te guiará
hasta el Señor de la Noche,
que te dará la ternura
que quisiste aquí.
Roberto Bly (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/poem/26066
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Tu cabeza está todavía
inquieta, rodando
hacia el este y el oeste.
Ese cuerpo en ti
insistiendo en vivir
es el viejo halcón
para quien el mundo
se oscurece.
Si no estoy contigo
cuando mueras
es eso.
Está bien.
Esa parte de ti limpió
mis huesos más
de una vez. Pero
te encontraré
en el halcón joven
a quien veo tanto
dentro de ti como de mi; el
te guiará
hasta el Señor de la Noche,
que te dará la ternura
que quisiste aquí.
Roberto Bly (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/poem/26066
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
domingo, octubre 16, 2011
poemas de Catalina Boccardo
Monte (relatos de mi madre)
1
animales serpentean aquel monte
2
3
4
5
6
7
8
9
11
12
13
14
15
16
17
---------------------------
Catalina Boccardo (Argentina)
animales serpentean aquel monte
la mujer lleva agua
ondulante cántaro
su corazón
bendiciones tierra y lluvia
hacia la madrugada
buscará cosechas
cualquier espina de algodón
es de temer
palmeras recortan soles
su mano una sombra
el tábano
muere en un salto
del fuego
todos los pequeños
corren riesgo
la inmensidad
ahí
sin descanso
orilla cada fruta
la guayaba
es sólo débil por fuera
luego te fagocita los labios
y bajo el mosquitero
séptimo
pequeño lobizón
su noche láctea
dos balas de plata
el vecino jala el gatillo
un gemido y
desmemoria
un gemido
10
trajinada la piel
como mis abuelas
peregrinaje
desde algún silencio
algodonar
tristeza
de mi madre
se nutre con sonidos antiguos
sus poemas
agrietan mis pies
desnudos
desnuda
sobre la vertiente
yacarés
su arena espermática
la tarde
caída
nace con ojos amarillos
dentro
una herida de víbora
se defiende
a mis ancestros formoseños
---------------------------
hierro 3 a kim ki duk
del golpe 3
su desliz corporal
las manos tocan
una pelotita
en el estómago
dicen basta
o no dicen
es amor_ me digo
luego de observar
algunas posibilidades
que la policía llegue
dónde la morada
mientras el corte
sangra menos
la casa vacía
un buen sitio
y no atiendas el teléfono
por ese infalible enojo
contra tu boca o deseos
que no puedas reprimir
el corte
sangra menos
con su ausencia
Catalina Boccardo (Argentina)
miércoles, octubre 12, 2011
un poema de Vanja Izova Veleva
Botón
Me soñé como un botón
De la camisa de alguien.
Permanecí sostenido y cosido
Los dedos de alguien me apretaron
Una y otra vez a través del ojal.
Me clavaré-pienso.
Me recuesto y siento
Los hilos asiéndome
Y apretándome fuerte.
Mi ojal permaneció inalterado
Me mantiene derecho, solo para colgar
Dentro de su cuerpo vacío.
Siento alivio a través de mis
Dos huecos el viento sopla
Sobre mi plástico.
Me tiro y cuelgo fuertemente
Para quebrar mis hilos
Le hago trampas a mi mano para equivocarme
En desabotonarme y, aquí estoy
En el suelo,
Yo, el botón y mis cuatro agujeros.
Vanja Izova Veleva (Macedonia)
Publicado en http://www.macedonia.co.uk/client/index1.aspx?idp=modules&page=204
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Me soñé como un botón
De la camisa de alguien.
Permanecí sostenido y cosido
Los dedos de alguien me apretaron
Una y otra vez a través del ojal.
Me clavaré-pienso.
Me recuesto y siento
Los hilos asiéndome
Y apretándome fuerte.
Mi ojal permaneció inalterado
Me mantiene derecho, solo para colgar
Dentro de su cuerpo vacío.
Siento alivio a través de mis
Dos huecos el viento sopla
Sobre mi plástico.
Me tiro y cuelgo fuertemente
Para quebrar mis hilos
Le hago trampas a mi mano para equivocarme
En desabotonarme y, aquí estoy
En el suelo,
Yo, el botón y mis cuatro agujeros.
Vanja Izova Veleva (Macedonia)
Publicado en http://www.macedonia.co.uk/client/index1.aspx?idp=modules&page=204
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
domingo, octubre 09, 2011
un poema de Álvaro Alves de Faria
Rojo
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Mi poema había de ser rojo
como la sangre roja
como la nube roja
como el crepúsculo
tenía que ser mi poema
y no
blanco como es,
que nada tiene que ver conmigo
ni con la poesía árida
de los días que me siguen.
como la sangre roja
como la nube roja
como el crepúsculo
tenía que ser mi poema
y no
blanco como es,
que nada tiene que ver conmigo
ni con la poesía árida
de los días que me siguen.
Álvaro Alves de Faria (Brasil)
Publicado en http://blogs.jovempan.uol.com.br/poeta/geral/poema-de-toda-sexta-feira-34/Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, octubre 06, 2011
un poema de Maricruz Patiño
A propósito de Justine
... dice Durrell que la pareja
es un animal bicéfalo
por eso yo
prefiero andar a solas con mi propio cuerpo
yo se que
el beso casto enloquece a las bestias
haciéndolas bramar
Y eso es hermoso
Lo mejor sería
un solo cuerpo sin cabeza
un corazón radiante y bueno
que pueda sublimar el recuerdo salado
de las futuras lágrimas, digo
cuando los cuerpos vuelvan a sus cabezas
y se digan adiós
Sí, inventar un espejo de cuatro dimensiones
en el que reposar despiertos
haciendo el amor en otro mundo.
Maricruz Patiño (México)
Publicado en http://mujerespoetasdemexico.blogspot.com/search/label/maricruz%20pati%C3%B1o
... dice Durrell que la pareja
es un animal bicéfalo
por eso yo
prefiero andar a solas con mi propio cuerpo
yo se que
el beso casto enloquece a las bestias
haciéndolas bramar
Y eso es hermoso
Lo mejor sería
un solo cuerpo sin cabeza
un corazón radiante y bueno
que pueda sublimar el recuerdo salado
de las futuras lágrimas, digo
cuando los cuerpos vuelvan a sus cabezas
y se digan adiós
Sí, inventar un espejo de cuatro dimensiones
en el que reposar despiertos
haciendo el amor en otro mundo.
Maricruz Patiño (México)
Publicado en http://mujerespoetasdemexico.blogspot.com/search/label/maricruz%20pati%C3%B1o
lunes, octubre 03, 2011
un poema de Lizbeth Padilla
De sirenas y engendros
Lizbeth Padilla (México)
Publicado en http://www.alforjapoesia.com/monografico/contenidos/monografia_28.pdf
Las manos pesan más que los días
pesan las coyunturas de cemento
el vientre reventado de hijos
los hijos hartos de su madre
Una pared de piedras en desorden
el barril de aguardiente
los hombres rascan madera de mujer
no encuentran la traición la inventan
ellas astutamente imbéciles ceden al darse
Lascivia necesidad de carne entre los dientes
La mujer hace al hombre
lo talla con murmullos de sirena terrestre
llegan de lejos desde siempre
apresuran la madurez en sus pezones
suavizan la espalda curvan la cadera
para reencarnar en criaturas
Oscilan entre dos aguas
Danzan el ritual del trastorno
orgullosas del canto fruto de los abismos
máscara de ningún rostro hechiceras del mar
tejedoras de lamentos
La sirena se arrastra entre los hombres
mordisquea el sabor
Ante el madero ardiente la mano se levanta
los vientres abultados conchas de engendros
se vacían paren seres enfermos sudor de Dios.Lizbeth Padilla (México)
Publicado en http://www.alforjapoesia.com/monografico/contenidos/monografia_28.pdf
viernes, septiembre 30, 2011
un poema de Victoria Guerrero Peirano
Perro negro
un perro negro toca mi puerta
un perro negro abre su hocico
y escupe su angustia sobre mi rostro
todas mis erupciones
todo el lado derecho llagado
se humedecen ante su tierna baba
lo que hay dentro es pura materia del olvido
inútil recuerdo que se envenena sobre sí mismo
mientras la frágil costra cae y se regenera
lentamente
bajo mis dedos
no hay de dónde más pelar la carne
la sucia piel del nacimiento
que se agazapa
ante la negra picadura del animal
qué extraño es todo esto
me avergüenza haber crecido entre los muertos
oh cadáveres
cómo pesa la cabeza y la tierna cabellera
de un hijo no nacido
mientras el perro rasga
implacable
la puerta al otro extremo
y tú
hunde tus patas en la sangre que nace del deseo
muestra tus erupciones
las macabras heridas de tu lomo
deja caer la leche blanquísima
en la celda del condenado
remoja la miga de pan en el té silencioso
y ofrece tu cuerpo toda la sucesión de los ocasos
a esta amarga enfermedad
oh si pudieras abandonar todo ahora
tapar los orificios de tu nariz con un puñal
hundiéndolo como una flor que cae sobre sí misma
pero ahora todo te deslumbra o te hiere
eres una cerda
y caminas con el hocico abierto
hundiendo tus patas en el fango
toda la noche ha caído sobre mi rostro
animales que llevé entre mis brazos
algún día les daré de beber
de un cuerpo limpio y sano
Victoria Guerrero Peirano (Perú)
Publicado en http://www.andes.missouri.edu/andes/Literatura/VG_TresPoetas.html
Oye, besémonos intensamente,
Una nostalgia llama al mundo
en el que debemos morir
Else Lasker-Shuler
un perro negro toca mi puerta
un perro negro abre su hocico
y escupe su angustia sobre mi rostro
todas mis erupciones
todo el lado derecho llagado
se humedecen ante su tierna baba
lo que hay dentro es pura materia del olvido
inútil recuerdo que se envenena sobre sí mismo
mientras la frágil costra cae y se regenera
lentamente
bajo mis dedos
no hay de dónde más pelar la carne
la sucia piel del nacimiento
que se agazapa
ante la negra picadura del animal
qué extraño es todo esto
me avergüenza haber crecido entre los muertos
oh cadáveres
cómo pesa la cabeza y la tierna cabellera
de un hijo no nacido
mientras el perro rasga
implacable
la puerta al otro extremo
y tú
hunde tus patas en la sangre que nace del deseo
muestra tus erupciones
las macabras heridas de tu lomo
deja caer la leche blanquísima
en la celda del condenado
remoja la miga de pan en el té silencioso
y ofrece tu cuerpo toda la sucesión de los ocasos
a esta amarga enfermedad
oh si pudieras abandonar todo ahora
tapar los orificios de tu nariz con un puñal
hundiéndolo como una flor que cae sobre sí misma
pero ahora todo te deslumbra o te hiere
eres una cerda
y caminas con el hocico abierto
hundiendo tus patas en el fango
toda la noche ha caído sobre mi rostro
animales que llevé entre mis brazos
algún día les daré de beber
de un cuerpo limpio y sano
Victoria Guerrero Peirano (Perú)
Publicado en http://www.andes.missouri.edu/andes/Literatura/VG_TresPoetas.html
martes, septiembre 27, 2011
Un número en este tiempo
Tenemos el número.
Tres.
Ya no representa nada.
El que mira
no encuentra ligazón.
¿Qué vendría a ser
un número
en este tiempo de caos
de este torrente
de anti todo?
Ahora nos abrazan
por el miedo.
Antes nos carneaban
nos daban vuelta
la cara.
Ahora nos rodean
nos alientan
a que resucitemos.
Todos saben
que somos
este nombre.
Tres.
Ya no representa nada.
El que mira
no encuentra ligazón.
¿Qué vendría a ser
un número
en este tiempo de caos
de este torrente
de anti todo?
Ahora nos abrazan
por el miedo.
Antes nos carneaban
nos daban vuelta
la cara.
Ahora nos rodean
nos alientan
a que resucitemos.
Todos saben
que somos
este nombre.
sábado, septiembre 24, 2011
Tiempo de mudanzas
Ella anda con la mente perdida.
Como si no escuchara nada.
Nosotras,
sin embargo,
sí escuchamos,
números repetidos,
precios de cuartos de verano.
Hay algo raro en todo esto:
un horario que se parte,
un resfrío,
hijos que se cagan.
En tres meses
oleremos
plátanos y muertos.
Pero hoy es primavera
tiempo de mudanzas.
Como si no escuchara nada.
Nosotras,
sin embargo,
sí escuchamos,
números repetidos,
precios de cuartos de verano.
Hay algo raro en todo esto:
un horario que se parte,
un resfrío,
hijos que se cagan.
En tres meses
oleremos
plátanos y muertos.
Pero hoy es primavera
tiempo de mudanzas.
martes, septiembre 20, 2011
un poema de Eunice Arruda
Un día
Un día yo
moriré
de sol; de
vida acumulada
en la convulsión
de las calles
un día yo
moriré y
no podía:
hay poemas
escurriéndose de mis dedos
y un vino no
probado
Eunice Arruda (Brasil)
Publicado en http://rebra.org/escritora/escritora_ptbr.php?assunto=texto&id=1622
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Un día yo
moriré
de sol; de
vida acumulada
en la convulsión
de las calles
un día yo
moriré y
no podía:
hay poemas
escurriéndose de mis dedos
y un vino no
probado
Eunice Arruda (Brasil)
Publicado en http://rebra.org/escritora/escritora_ptbr.php?assunto=texto&id=1622
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
sábado, septiembre 17, 2011
un poema de Ed Hoornik
Ilusión
Fui a la estación de tren,
No para despedirme
O para iniciar un viaje,
Pero sí para pararme entre toda la gente
Que vive para alguna meta
Para algún lugar donde ir.
Ed Hoornik (Holanda)
Publicado en http://cs-music.com/features/signs-to-love.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Fui a la estación de tren,
No para despedirme
O para iniciar un viaje,
Pero sí para pararme entre toda la gente
Que vive para alguna meta
Para algún lugar donde ir.
Ed Hoornik (Holanda)
Publicado en http://cs-music.com/features/signs-to-love.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
miércoles, septiembre 14, 2011
un poema de Rolf Jacobsen
Bosque antena
Sobre los techos de la ciudad hay campos grandes.
Allí es donde el silencio se acerca sigilosamente
cuando no hay habitación para él en las calles.
Ahora el bosque entra en su giro.
Necesita estar donde vive el silencio.
Árbol sobre árbol en extrañas arboledas.
No lo hacen muy bien, porque el suelo es tan duro.
Entonces hacen un bosque ralo, una rama hacia el este,
y una hacia el oeste. Hasta que parezcan cruces. Un bosque
de cruces. Y el viento pregunta
-Quién se queda aquí
en estas tumbas profundas?
Rolf Jacobsen (Noruega)
Publicado en http://neweuropeanpoets.blogspot.com/2009/04/norwegian-matters.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Sobre los techos de la ciudad hay campos grandes.
Allí es donde el silencio se acerca sigilosamente
cuando no hay habitación para él en las calles.
Ahora el bosque entra en su giro.
Necesita estar donde vive el silencio.
Árbol sobre árbol en extrañas arboledas.
No lo hacen muy bien, porque el suelo es tan duro.
Entonces hacen un bosque ralo, una rama hacia el este,
y una hacia el oeste. Hasta que parezcan cruces. Un bosque
de cruces. Y el viento pregunta
-Quién se queda aquí
en estas tumbas profundas?
Rolf Jacobsen (Noruega)
Publicado en http://neweuropeanpoets.blogspot.com/2009/04/norwegian-matters.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
domingo, septiembre 11, 2011
un poema de Karen Alkalay-Gut
Guerra en directo
Es como las payasadas donde dos personas están peleando detrás del diván
Y tú ves una persona saltando y zambullirse y luego al otro emerger,
Luego ir abajo nuevamente, ambos con caras de falsa fiereza y brazos amenazantes.
Pero esta vez ellos están aporreando algo debajo de la ventana que no puedo ver
Y haciendo la ve de la victoria a la multitud que está fuera de la estación de policía.
Este puede ser mi hermano, mi hijo, mi esposo allí abajo
siendo golpeado hasta la muerte porque perdió su camino.
Para entonces lo sacan de la calle y lo encienden.
El rostro es irreconocible, aunque parece seguir vivo.
Este es el programa de la mañana. La tarde
es para retribuir- bombas inteligentes ensartadas dentro de las ventanas
de la misma estación en Ramallah, y luego las oficinas de Arafat en Gaza
Cambio el canal pero la guerra está toda allí, la guerra y la culpa.
Muévete a través del video en reverso, regresa lo suficientemente lejos y tendremos esa línea
que recuerdo desde la nursery: todo comenzó cuando él me golpeó desde atrás.
Pero estamos hablando de sangre real, agonía real, y para cada persona asesinada
Hay una hamula entera que sufrirá-los ocho chicos del rabino
que no podrán incluso enterrar su padre en paz, el padre palestino, escondido
de sus francotiradores con sus hijos, madres que nunca olvidarán haber visto a sus hijos asesinados en directo. Podría continuar para siempre.
En vez de eso, apago el televisor, deseo
poder apagar la guerra con un giro del interruptor.
Karen Alkalay-Gut (Israel)
Publicado en http://www.kolibrisbookshop.eu/store/?p=productMore&iProduct=28
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Es como las payasadas donde dos personas están peleando detrás del diván
Y tú ves una persona saltando y zambullirse y luego al otro emerger,
Luego ir abajo nuevamente, ambos con caras de falsa fiereza y brazos amenazantes.
Pero esta vez ellos están aporreando algo debajo de la ventana que no puedo ver
Y haciendo la ve de la victoria a la multitud que está fuera de la estación de policía.
Este puede ser mi hermano, mi hijo, mi esposo allí abajo
siendo golpeado hasta la muerte porque perdió su camino.
Para entonces lo sacan de la calle y lo encienden.
El rostro es irreconocible, aunque parece seguir vivo.
Este es el programa de la mañana. La tarde
es para retribuir- bombas inteligentes ensartadas dentro de las ventanas
de la misma estación en Ramallah, y luego las oficinas de Arafat en Gaza
Cambio el canal pero la guerra está toda allí, la guerra y la culpa.
Muévete a través del video en reverso, regresa lo suficientemente lejos y tendremos esa línea
que recuerdo desde la nursery: todo comenzó cuando él me golpeó desde atrás.
Pero estamos hablando de sangre real, agonía real, y para cada persona asesinada
Hay una hamula entera que sufrirá-los ocho chicos del rabino
que no podrán incluso enterrar su padre en paz, el padre palestino, escondido
de sus francotiradores con sus hijos, madres que nunca olvidarán haber visto a sus hijos asesinados en directo. Podría continuar para siempre.
En vez de eso, apago el televisor, deseo
poder apagar la guerra con un giro del interruptor.
Karen Alkalay-Gut (Israel)
Publicado en http://www.kolibrisbookshop.eu/store/?p=productMore&iProduct=28
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
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