Envenenado. ¿O habrás muerto por haber bebido agua helada
cuando te subió la fiebre? Te abrazaré durante diecinueve años.
Prepararé especias y aceites perfumados, postergaré lo inevitable.
Mirra pura molida, canela. Una pequeña hoz corta la piel sobre el
esternón, unos golpes de mazo de madera sobre el cuchillo, como de
latonero. Levantan el hueso del pecho; te buscan la raíz de la lengua.
No por la boca. Por el esófago. Sacan la lengua por el esófago. Te
abrazo, grito: lo que yo necesito mi lengua tu boca tu lengua.
Yo estoy desesperado desto.
Incisiones en los brazos, las piernas y los muslos para que
penetre el tomillo, la flor de lirio, la canela. Cosen con costura de
pellejero, y luego pintan con acacia. Treinta kilogramos de mirra y
aloe y una piedra de ágata para pulir.
La Católica Reyna echa una resina de olíbano sobre un pedazo
de carbón encendido. Supura y cristaliza; huele.
Deseo más que ninguno bolver a Flandes.
Están tus dedos, y tu mano; están tu cuello y tus hombros.
Estás para siempre, tan quieto. Mientras, te crecen las uñas. Comerte
esas uñas que van creciendo.
Tus dedos están ahí, pero es acá adentro donde se mueven;
cálidos, dibujan lunas, soles, elementos circulares. Tus dedos
moviéndose. Tengo una caja llena. Las reliquias de la corona; los
cabellos de Cristo y de la Virgen, miles de huesos de distintas partes
de cuerpos santos. Mi caja llena de un sudor dulce. Una colección
de cuernos de rinocerontes, cornamentas.
No iré a misa. En los monasterios, en las criptas, saquearán mi
caja llena. En esta caja donde te crecen las uñas. Donde te como las
uñas mientras te miro, mientras viajo hacia la capilla real de
Granada. Viajo abrazada con tus dedos rozándome la primerísima
cuna.
Disponen una venda con un lienzo de seis centímetros de
ancho. Sin embargo, no podrán vendarte aquí adentro donde estás.
Acá, no entran vendas.
Yo estoy desesperado desto
Sahumar en incienso. El tercer, el séptimo, el trigésimo día.
Desengancho los alfileres de hierro que sostienen el velo para que
vengas desnudo. Desnudo el ombligo. A la altura de la pelvis, en
columnas de espesor, hacia abajo; agua dura. Visos, ondulaciones
que tienen las piedras, las maderas. Siento el latido del agua, su
lecho vibra de azul río hasta mi vientre. Erguido, al mar, volcarte
agua.
Debajo del hielo, Alteza, hay agua líquida.
Ana Arzoumanian (Argentina)
Del libro Juana I (fragmento)
Puede leerse completo en la página de la autora http://anaarzoumanian.com.ar/descargas/libros/Juana_I.pdf
....soy de la rosa y la mar... soy el escaramujo
(Silvio Rodríguez)
martes, junio 05, 2012
viernes, junio 01, 2012
un poema de Monique Facuseh
Ciudad al fondo
El viento se extendía como un bosque de grosellas.
A lo lejos, el banco de nubes semejaba la ciudad.
Sus finas torres como alfiles me aproximaban
secretamente a sus orillas.
Atrás queda el vaho que escasamente se sujeta del
recuerdo.
Soy otra. Me convierto entonces, en el pensamiento
diario, ese compuesto de bulla y carcajada o de
silencio; un silencio abreviado, justo y vengativo.
Me convierto en los sueños sin memoria o en
aquellos peregrinos que se plantan al costado como
un pedazo perdido.
Llego. Del otro lado soy habitante desprendido.
Mi cobija es otro sol y es otro canto.
La ciudad al fondo tiene la forma del amor.
Monique Facuseh (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
El viento se extendía como un bosque de grosellas.
A lo lejos, el banco de nubes semejaba la ciudad.
Sus finas torres como alfiles me aproximaban
secretamente a sus orillas.
Atrás queda el vaho que escasamente se sujeta del
recuerdo.
Soy otra. Me convierto entonces, en el pensamiento
diario, ese compuesto de bulla y carcajada o de
silencio; un silencio abreviado, justo y vengativo.
Me convierto en los sueños sin memoria o en
aquellos peregrinos que se plantan al costado como
un pedazo perdido.
Llego. Del otro lado soy habitante desprendido.
Mi cobija es otro sol y es otro canto.
La ciudad al fondo tiene la forma del amor.
Monique Facuseh (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
lunes, mayo 28, 2012
cotidiano 05
05.
Montamos en el cuerpo
blando de los caracoles
a la distancia
vemos los guanacos ellos nos dejan mirarlos porque también nos miran
mientras los caracoles trepan
a veces les perdemos el rastro
los guanacos siguen allí
fijados a la
piedra
como es
previsible
me mareo
mis oídos también
tienen vueltas y escondites
si ascienden
ignoro
hacia qué montañas.
jueves, mayo 24, 2012
un poema de Iván Oñate
Ironía
Yo que arremetí contra el futuro
Que del mundo
hice un paisaje reseco y adverso
A último momento
tornarme ecologista
Y todo
Porque habían talado
un árbol
El único árbol
Que yo elegí para colgarme.
Iván Oñate (Ecuador)
Publicado en http://comunpresenciapoemas.blogspot.com/2007/01/yo-que-he-sido-cruel-tierno-torpe-lcido.html
Yo que arremetí contra el futuro
Que del mundo
hice un paisaje reseco y adverso
A último momento
tornarme ecologista
Y todo
Porque habían talado
un árbol
El único árbol
Que yo elegí para colgarme.
Iván Oñate (Ecuador)
Publicado en http://comunpresenciapoemas.blogspot.com/2007/01/yo-que-he-sido-cruel-tierno-torpe-lcido.html
domingo, mayo 20, 2012
un poema de Tomasz Różycki
Antípodas
Todo lo que nos contaron fue mentira.
Nadie entró, pero simularon que lo hicieron:
solo se sentaron un minuto en la puerta,
luego fanfarronearon jovialmente sobre cuán fácil
son estas cosas cuando uno es valiente. Patear el cráneo
o tocar los huesos. La puerta era de metal y
completamente herrumbrada. Uno iba allí de a tres
a lo largo del banco hasta los estanques donde los tritones eran cazados
y donde los nativos a veces iban a picnics
y peleaban con cuchillos. El padre de Anka se ahogó allí.
Anka que se fue y ahora está viviendo en
Australia, el fin del mundo, tierra de osos
Bumeran salvajes. Nunca se lo conté a nadie,
pero todos sabían que yo estaba enamorado de ella.
Íbamos de a tres, Anka, Peter y yo.
Lo que sucedió entonces nunca podrá ser deshecho.
Tomasz Różycki (Polonia)
Publicado en http://www.arcpublications.co.uk/content.htm?content_id=247
Traducido del polaco al inglés por Mira Rosenthal
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Todo lo que nos contaron fue mentira.
Nadie entró, pero simularon que lo hicieron:
solo se sentaron un minuto en la puerta,
luego fanfarronearon jovialmente sobre cuán fácil
son estas cosas cuando uno es valiente. Patear el cráneo
o tocar los huesos. La puerta era de metal y
completamente herrumbrada. Uno iba allí de a tres
a lo largo del banco hasta los estanques donde los tritones eran cazados
y donde los nativos a veces iban a picnics
y peleaban con cuchillos. El padre de Anka se ahogó allí.
Anka que se fue y ahora está viviendo en
Australia, el fin del mundo, tierra de osos
Bumeran salvajes. Nunca se lo conté a nadie,
pero todos sabían que yo estaba enamorado de ella.
Íbamos de a tres, Anka, Peter y yo.
Lo que sucedió entonces nunca podrá ser deshecho.
Tomasz Różycki (Polonia)
Publicado en http://www.arcpublications.co.uk/content.htm?content_id=247
Traducido del polaco al inglés por Mira Rosenthal
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
miércoles, mayo 16, 2012
un poema de Dina Bellrham
Los cuerpos se curten solidarios en los abismos, alquímicos y arrendados.Las voces subyugan lluvias parpadeantes. Cinco minutos y jadeantes volvemos a injertarnos los relojes. Los cuerpos y las almas jamás confunden placer con negocios. El silencio se cuartea, los esqueletos tiemblan vacuos, y salimos como balas a las quimeras propias,huérfanos. Los cuerpos nunca hablan del padre muerto o de la pareja infiel. Son analgésicos, sucursales del tedio. Sexo de canciones arcaicas y poemas muertos. Cigarrillos de sepelios, suicidas fracasados. Los cuerpos se curten, aprenden a sobrellevar los saltos de rayuelas mielínicas, se saben lámparas o floreros y protestan cuando les atribuyen alas o escaleras al músculo hastiado de puertas. A veces se enferman, se cortocircuitan, gritan horizontales, son finitos,nauseabundos. Cuerpos. Caminar, fornicar, morirnos impares. El polvo no sirvió de mucho en nuestros músculos. Ni siquiera para obligar al rostro a erigir una sonrisa.
Dina Bellrham (Ecuador)
Publicado en su blog http://bellrham.blogspot.com/search?updated-max=2009-08-04T23:26:00-05:00
Dina Bellrham (Ecuador)
Publicado en su blog http://bellrham.blogspot.com/search?updated-max=2009-08-04T23:26:00-05:00
sábado, mayo 12, 2012
un poema de Perla Sneh
castelli y corrientes
¿En qué se detuvo ese ojo que no se quiere
cerrar? Soplo de páramo, tierra golosa, voz
de maestro empeñado en decir. Me guardo
tu herencia, papel de diario, algunos plurales,
la voz ronca, la verguenza, tus nombres,
tantos que son, la órbita oscura, el pómulo
alto, el mirar de los desiertos. Refugio de
tanta historia, morral de arena y de sal,
inocencia loca o triste de soldado sin
batalla. Te fuiste como llegaste, decías que
habías matado. Y lavarte te lavaron como
a los recién nacidos. Quehaceres de hombres,
llorar de mujeres, rasgón de las vestiduras,
pascuas de abandonar. También queda una
gana de sangre. Y la máquina de escribir.
Perla Sneh (Argentina)
Del libro Ciudad Autónoma. Editorial Zama.
¿En qué se detuvo ese ojo que no se quiere
cerrar? Soplo de páramo, tierra golosa, voz
de maestro empeñado en decir. Me guardo
tu herencia, papel de diario, algunos plurales,
la voz ronca, la verguenza, tus nombres,
tantos que son, la órbita oscura, el pómulo
alto, el mirar de los desiertos. Refugio de
tanta historia, morral de arena y de sal,
inocencia loca o triste de soldado sin
batalla. Te fuiste como llegaste, decías que
habías matado. Y lavarte te lavaron como
a los recién nacidos. Quehaceres de hombres,
llorar de mujeres, rasgón de las vestiduras,
pascuas de abandonar. También queda una
gana de sangre. Y la máquina de escribir.
Perla Sneh (Argentina)
Del libro Ciudad Autónoma. Editorial Zama.
martes, mayo 08, 2012
un poema de Hugo Vera Miranda
Una mañana en Puerto Natales
Íbamos con mi novia al puerto,
íbamos con mi novia a comprar pescado,
al puerto,
de improviso el cielo estalla,
una bandada de gorriones
se posa delicadamente sobre la nieve;
la nieve del puerto.
Me alejé de mi novia,
el pescado se olvidó de mí
y eché a volar con los gorriones.
Hugo Vera Miranda (Chile)
Publicado en http://muninatales.blogspot.com/2011/08/hugo-vera-miranda-poesia-en-silencio.html
Íbamos con mi novia al puerto,
íbamos con mi novia a comprar pescado,
al puerto,
de improviso el cielo estalla,
una bandada de gorriones
se posa delicadamente sobre la nieve;
la nieve del puerto.
Me alejé de mi novia,
el pescado se olvidó de mí
y eché a volar con los gorriones.
Hugo Vera Miranda (Chile)
Publicado en http://muninatales.blogspot.com/2011/08/hugo-vera-miranda-poesia-en-silencio.html
viernes, mayo 04, 2012
un poema de Rafa Villar
Puerto de A Coruña, año mil novecientos y poco
yo quería que mi bisabuelo fuera pirata barbazul
pero él se sube a aquel barco, con sus primeros zapatos de 18 años,
sin más tierra que la de sus uñas campesinas
América era su horizonte de espuma
y mi bisabuelo dice un adiós sin apenas dirección
con lágrimas sequísimas y un silencio gris
hasta llegar a Argentina
mi bisabuelo nunca me habló de Buenos Aires
yo quería que mi bisabuelo cantara por las avenidas
tangos meláncolicos
en el recuerdo de un país que tal vez era un destino,
o un amor,
pero mi bisabuelo sólo conoció
la ciudad raulgonzaleztuñón y tabernaria
un puerto que era una isla olvidada
y hombres tatuados
en las sombras nocturnas de los arrabales
mi bisabuelo volvió con un bandaneón debajo del brazo
y cicatrices como esquirlas de memoria y soledad
mi bisabuelo se baja de aquel otro barco,
enfermo de atlántico,
tosiendo un tiempo que se difumina en su hambre lenta
yo quería que mi bisabuelo fuera indiano
de chaleco, levita, sombrero y reloj de bolsillo
pero mi bisabuelo trabajaba día y noche
para hacer un enorme banco de carpintero
y entre garlopas, martillos, clavos, sierras, tablas..
consumía su vida y fabricaba olvidos
mi bisabuelo nunca me habló de Buenos Aires
pocos días antes de morirse
mi bisabuelo apenas si nos reconocía
y sólo hablaba de gente enterrada en la lluvia de la memoria
y de una tierra, más allá del mar,
que aún debía guardar su sudor
y su juventud
Rafa Villar (Galicia - España)
Publicado en http://www.enfocarte.com/PoesiaGallega/rvillar.html
yo quería que mi bisabuelo fuera pirata barbazul
pero él se sube a aquel barco, con sus primeros zapatos de 18 años,
sin más tierra que la de sus uñas campesinas
América era su horizonte de espuma
y mi bisabuelo dice un adiós sin apenas dirección
con lágrimas sequísimas y un silencio gris
hasta llegar a Argentina
mi bisabuelo nunca me habló de Buenos Aires
yo quería que mi bisabuelo cantara por las avenidas
tangos meláncolicos
en el recuerdo de un país que tal vez era un destino,
o un amor,
pero mi bisabuelo sólo conoció
la ciudad raulgonzaleztuñón y tabernaria
un puerto que era una isla olvidada
y hombres tatuados
en las sombras nocturnas de los arrabales
mi bisabuelo volvió con un bandaneón debajo del brazo
y cicatrices como esquirlas de memoria y soledad
mi bisabuelo se baja de aquel otro barco,
enfermo de atlántico,
tosiendo un tiempo que se difumina en su hambre lenta
yo quería que mi bisabuelo fuera indiano
de chaleco, levita, sombrero y reloj de bolsillo
pero mi bisabuelo trabajaba día y noche
para hacer un enorme banco de carpintero
y entre garlopas, martillos, clavos, sierras, tablas..
consumía su vida y fabricaba olvidos
mi bisabuelo nunca me habló de Buenos Aires
pocos días antes de morirse
mi bisabuelo apenas si nos reconocía
y sólo hablaba de gente enterrada en la lluvia de la memoria
y de una tierra, más allá del mar,
que aún debía guardar su sudor
y su juventud
Rafa Villar (Galicia - España)
Publicado en http://www.enfocarte.com/PoesiaGallega/rvillar.html
lunes, abril 30, 2012
un poema de Ramón Cote Baraibar
La soledad luminosa
Al sur de la India,
en Colomboa, capital de Ceilán,
en el suburbio de Wellawatha
un hombre;
es extranjero y por lo tanto
acepta su condición y es tratado como tal.
La soledad sale a cumplir su ronda:
vigila el nervioso cordón de las hormigas,
cuenta los anillos de la serpiente
que resbala de una rama a otra
hasta sumergirse en el agua sigilosa.
Acecha, va de casa en casa
precipitando su voz por el espacio,
acosando esa sonata para violín y piano;
es celosa la soledad y monta guardia
con su cuchillo verde a la altura del pecho;
en la mesa, cubierta por trámites de aduana,
cartas sin abrir, entre "el mar se ha puesto a golpear por años"
y "se trata de una súbita estación"
busca algo que en realidad le corresponde.
En el suburbio de Wellawatha; un hombre
cede su corazón a la maleza. La tierra
tan redonda, tan ocupada en sus asuntos, y pensar
que acá, en la isla de Ceilán, un hombre
socava la razón, la vocación de su tristeza;
ahora otro verde, el de la selva oriental
se sienta a la mesa, se mete en las venas
como después la fiebre, el opio,
el monzón de mayo, "las enfermedades de mi casa".
Un hombre, notablemente desconocido
como los ríos de pocos nombres,
suda su soledad
y desde su catre de soldado mira la ventana;
dos grandes estrellas, en la amplia noche desolada
toman volumen
como los pezones de una mujer inalcanzable.
Ramón Cote Baraibar (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
Al sur de la India,
en Colomboa, capital de Ceilán,
en el suburbio de Wellawatha
un hombre;
es extranjero y por lo tanto
acepta su condición y es tratado como tal.
La soledad sale a cumplir su ronda:
vigila el nervioso cordón de las hormigas,
cuenta los anillos de la serpiente
que resbala de una rama a otra
hasta sumergirse en el agua sigilosa.
Acecha, va de casa en casa
precipitando su voz por el espacio,
acosando esa sonata para violín y piano;
es celosa la soledad y monta guardia
con su cuchillo verde a la altura del pecho;
en la mesa, cubierta por trámites de aduana,
cartas sin abrir, entre "el mar se ha puesto a golpear por años"
y "se trata de una súbita estación"
busca algo que en realidad le corresponde.
En el suburbio de Wellawatha; un hombre
cede su corazón a la maleza. La tierra
tan redonda, tan ocupada en sus asuntos, y pensar
que acá, en la isla de Ceilán, un hombre
socava la razón, la vocación de su tristeza;
ahora otro verde, el de la selva oriental
se sienta a la mesa, se mete en las venas
como después la fiebre, el opio,
el monzón de mayo, "las enfermedades de mi casa".
Un hombre, notablemente desconocido
como los ríos de pocos nombres,
suda su soledad
y desde su catre de soldado mira la ventana;
dos grandes estrellas, en la amplia noche desolada
toman volumen
como los pezones de una mujer inalcanzable.
Ramón Cote Baraibar (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
jueves, abril 26, 2012
cotidiano 04
04.
Estoy enferma
parados al lado de la cama
mamá y mi hermano hablan de los chicos
en la escuela no comprenden la energía
sólo leen garabatos en las páginas
mi abuela empuña su voz como una ganzúa
me mira con tristeza y repite
pobrecita.
domingo, abril 22, 2012
cotidiano 03
03.
Tener frío
helarse hasta la extenuación
que el dolor entre por la espalda
lágrimas que ruedan por el rostro
nariz hinchada de mocos
pura congestión
estadio de la mujer que
no permite
distinguir
la otredad
llamaradas ahogan
cadencias miserables
que moran en un cuerpo
la luna ya no rije
de esos relámpagos
somos esclavas
Tener frío
helarse hasta la extenuación
que el dolor entre por la espalda
lágrimas que ruedan por el rostro
nariz hinchada de mocos
pura congestión
estadio de la mujer que
no permite
distinguir
la otredad
llamaradas ahogan
cadencias miserables
que moran en un cuerpo
la luna ya no rije
de esos relámpagos
somos esclavas
miércoles, abril 18, 2012
cotidiano 02
02.
Me falta el equilibrio en esa esquina
el edificio del Instituto Biológico Argentino
se desarma
5 y 8 no son números continuos
presagian viajes largos
vamos agua arriba
y ellas hablan
no hace falta explicar lo inexplicable
y sin embargo
una cabra es una cabra
tiene cuatro patas como cualquier mamífero
¿pero qué quiere decir el hombre tras su oficio?
qué insistencia
no preguntes
no entendí
lo que se lee es un destello de fuego
gira en círculos concéntricos
no lo capto
Me falta el equilibrio en esa esquina
el edificio del Instituto Biológico Argentino
se desarma
5 y 8 no son números continuos
presagian viajes largos
vamos agua arriba
y ellas hablan
no hace falta explicar lo inexplicable
y sin embargo
una cabra es una cabra
tiene cuatro patas como cualquier mamífero
¿pero qué quiere decir el hombre tras su oficio?
qué insistencia
no preguntes
no entendí
lo que se lee es un destello de fuego
gira en círculos concéntricos
no lo capto
sábado, abril 14, 2012
cotidiano
Ellos arman lazos invisibles
Un lenguaje de espacios
miradas
pormenores
que saltan por encima de las mesas
Él empieza de nuevo
la historia anterior apenas existió
aunque la presencia cercana de la otra
y el coro feminista de sus amigas
se lo recuerden
Ella aún no concluye
de la memoria apenas un novio que bucea
bajo las olas de su familia
Los pasos imposibles tropiezan en la vuelta manzana
Se arman espacios encima de la historia
Un lenguaje de espacios
miradas
pormenores
que saltan por encima de las mesas
Él empieza de nuevo
la historia anterior apenas existió
aunque la presencia cercana de la otra
y el coro feminista de sus amigas
se lo recuerden
Ella aún no concluye
de la memoria apenas un novio que bucea
bajo las olas de su familia
Los pasos imposibles tropiezan en la vuelta manzana
Se arman espacios encima de la historia
martes, abril 10, 2012
un poema de David Birembaum
Ultima fotografía del zar y su familia
Siguiendo la tradición familiar
voy a tomarles una fotografía.
Ubíquense más juntos.
El niño delante de su madre.
Las hijas más altas atrás.
Los criados más atrás.
Señor Romanov,no tiemble así
que va a salir movido.
Y usted Alexandra Fiodorovna
séquese esas lágrimas
no querrá pasar a la Historia en ese estado.
Y quítese el sombrero por favor
que me tapa los cocineros
-ellos también tienen que salir-
¿Y los niños? pregunta la zarina.
Ya crecerán, le contesto.
¡Dignidad por favor! ¡Mueran como vivieron!
Doce fogonazos iluminan el húmedo sótano.
Doce cuerpos golpean duro sobre la madera podrida.
David Birembaum (Uruguay-Argentina)
Del libro Clase turista. Ediciones La Carta de Oliver.
Siguiendo la tradición familiar
voy a tomarles una fotografía.
Ubíquense más juntos.
El niño delante de su madre.
Las hijas más altas atrás.
Los criados más atrás.
Señor Romanov,no tiemble así
que va a salir movido.
Y usted Alexandra Fiodorovna
séquese esas lágrimas
no querrá pasar a la Historia en ese estado.
Y quítese el sombrero por favor
que me tapa los cocineros
-ellos también tienen que salir-
¿Y los niños? pregunta la zarina.
Ya crecerán, le contesto.
¡Dignidad por favor! ¡Mueran como vivieron!
Doce fogonazos iluminan el húmedo sótano.
Doce cuerpos golpean duro sobre la madera podrida.
David Birembaum (Uruguay-Argentina)
Del libro Clase turista. Ediciones La Carta de Oliver.
viernes, abril 06, 2012
un poema de Jaime Retamales
La idiosincracia nacional
No hubo discursos ese día y nunca.
La carcacha se hizo mierda en el aire.
Sospeché del Rasputín de la cultura
y nos fuimos todos:
los corsarios del ron barato,
el Gotario de La Antena,
los de la Angustia,
y el vino.
Y otra ez vino
llevándonos de parranda
a los suburbios de Crotona.
Así comencé a tomar ese tono azulino
que luego adquirió un matiz verdoso,
pálido de aburrimiento.
Jaime Retamales (Chile)
Del libro Dominey en la Vía Crotona. Pentagrama Ediciones.
No hubo discursos ese día y nunca.
La carcacha se hizo mierda en el aire.
Sospeché del Rasputín de la cultura
y nos fuimos todos:
los corsarios del ron barato,
el Gotario de La Antena,
los de la Angustia,
y el vino.
Y otra ez vino
llevándonos de parranda
a los suburbios de Crotona.
Así comencé a tomar ese tono azulino
que luego adquirió un matiz verdoso,
pálido de aburrimiento.
Jaime Retamales (Chile)
Del libro Dominey en la Vía Crotona. Pentagrama Ediciones.
lunes, abril 02, 2012
un poema de Georges Schehadé
XI
Hay iglesias donde los Santos están afuera
Por amor de la soledad
-Mi amor no digamos eso
Ellos están lejos por obediencia
Tienen el ojo azul de los viajes
Como esos pastores que duermen sonriendo
En un cielo monótono como un cuarto
La luna triste con su familia
Georges Schehadé (Líbano)
Publicado en http://leb.net/~philo/poesies.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
Hay iglesias donde los Santos están afuera
Por amor de la soledad
-Mi amor no digamos eso
Ellos están lejos por obediencia
Tienen el ojo azul de los viajes
Como esos pastores que duermen sonriendo
En un cielo monótono como un cuarto
La luna triste con su familia
Georges Schehadé (Líbano)
Publicado en http://leb.net/~philo/poesies.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
jueves, marzo 29, 2012
un poema de Eduardo Langagne
Definiciones
Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo.
Se parece a la noche,
o mejor: a una noche sin ausencias.
Ella es exacta.
Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece.
Me permite trepar por mis temblores
y agitar su nombre desde la oscuridad.
Ella es irrepetible.
Nació en las piedras donde empieza mi desorden.
Donde Habita el Cangrejo.
Eduardo Langagne (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/langagne.htm
Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo.
Se parece a la noche,
o mejor: a una noche sin ausencias.
Ella es exacta.
Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece.
Me permite trepar por mis temblores
y agitar su nombre desde la oscuridad.
Ella es irrepetible.
Nació en las piedras donde empieza mi desorden.
Donde Habita el Cangrejo.
Eduardo Langagne (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/langagne.htm
domingo, marzo 25, 2012
un poema de J.A.Rauskin
Itaipú
Ahora viene un joven que no sabe
cómo se hizo la represa.
Viene a estudiar el río prisionero,
el diseño,la roca, la construcción.
En este caso, la historia le interesa
porque el hombre pudo más que el río.
Más que las muchas boas de ciego
en el abrazo de sus remolinos.
Más que su irresistible,
divina fuerza resistida.
Un dios de agua y olvido;
un río, el Paraná,
apenas por un tiempo desviado
y alzado para siempre a nuevas alturas.
Ya vive el río lejos de la selva.
Y el joven mira lejos,
pero no puede oír una queja distante.
Además, nadie sabe
si ella viene de un hombre,
de un tapir, de un tucán.
J.A.Rauskin (Paraguay)
Del libro La calle del violín allá lejos. Arandurá Editorial
Ahora viene un joven que no sabe
cómo se hizo la represa.
Viene a estudiar el río prisionero,
el diseño,la roca, la construcción.
En este caso, la historia le interesa
porque el hombre pudo más que el río.
Más que las muchas boas de ciego
en el abrazo de sus remolinos.
Más que su irresistible,
divina fuerza resistida.
Un dios de agua y olvido;
un río, el Paraná,
apenas por un tiempo desviado
y alzado para siempre a nuevas alturas.
Ya vive el río lejos de la selva.
Y el joven mira lejos,
pero no puede oír una queja distante.
Además, nadie sabe
si ella viene de un hombre,
de un tapir, de un tucán.
J.A.Rauskin (Paraguay)
Del libro La calle del violín allá lejos. Arandurá Editorial
miércoles, marzo 21, 2012
un poema de Tomasz Jastrun
Piel
Mi madre
Es vieja
Y era joven y hermosa
De sus pechos rosados
Brotaba la leche
Ahora está en tierra quemada
Y me muestra unos jirones
Que le cuelgan de los hombros
Como pieles
De animales muertos
Dice
Mira qué me ha pasado
No es nada mamá
Sólo es la vejez
No te darás ni cuenta
Y habrá pasado
Tomasz Jastrun (Polonia)
Publicado en http://altrasluz1.blogspot.com/2011/12/tomasz-jastrun-v.html
Traducido del polaco por Abel Murcia
Mi madre
Es vieja
Y era joven y hermosa
De sus pechos rosados
Brotaba la leche
Ahora está en tierra quemada
Y me muestra unos jirones
Que le cuelgan de los hombros
Como pieles
De animales muertos
Dice
Mira qué me ha pasado
No es nada mamá
Sólo es la vejez
No te darás ni cuenta
Y habrá pasado
Tomasz Jastrun (Polonia)
Publicado en http://altrasluz1.blogspot.com/2011/12/tomasz-jastrun-v.html
Traducido del polaco por Abel Murcia
sábado, marzo 17, 2012
un poema de Bùi Chát
No puede ser de otra manera
Esos hermanos
Nos han traicionado
Nos metieron en la cárcel
Tiñeron nuestras pieles de rojo
Sacrificaron nuestras vidas
Por sus sueños impulsivos
Esos hermanos
Nos siguen engañando
Nos siguen privando de nuestra luz, nuestra voz
Nos siguen amenazando
Con armas y comida
Más allá de su imaginación
Nosotros
Bajo este cielo profundamente oscuro
Todos los días
Nunca jamás cesaremos
De pensar en ellos
Rezando
Y
Jurando
Bùi Chát (Vietnam)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=163&L=1&author=b06&poemId=9209&cHash=c284fd1d50
Traducido del vietnamita al inglés por Lê Đình Nhất-Lang
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Esos hermanos
Nos han traicionado
Nos metieron en la cárcel
Tiñeron nuestras pieles de rojo
Sacrificaron nuestras vidas
Por sus sueños impulsivos
Esos hermanos
Nos siguen engañando
Nos siguen privando de nuestra luz, nuestra voz
Nos siguen amenazando
Con armas y comida
Más allá de su imaginación
Nosotros
Bajo este cielo profundamente oscuro
Todos los días
Nunca jamás cesaremos
De pensar en ellos
Rezando
Y
Jurando
Bùi Chát (Vietnam)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=163&L=1&author=b06&poemId=9209&cHash=c284fd1d50
Traducido del vietnamita al inglés por Lê Đình Nhất-Lang
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
martes, marzo 13, 2012
un poema de Bessy Reyna
¿Es esta la calle Broad en Hartford?
La vara reposando en la pared del frente
de la bodega. ¿Es una caña?
¿Qué está haciendo aquí rodeada de colillas
y frutas tan aporreadas que casi no han
sobrevivido el viaje.
Estas frutas y yo, convergiendo miles de millas de distancia
de lo que fue el inicio de nuestras jornadas.
Nuestras imágenes reflejándose juntas en los pequeños
espacios de la vidriera
que no han sido tapadas con anuncios para Café Bustelo
y detergentes.
Estas frutas. Esa caña. Yo.
¿Qué hacemos en este rincón de Broad Street?
¿Cuanto tiempo pasará antes de que empecemos a recordar
esas brisas tropicales y las atormentadas nubes de nuestras islas?
San Luís, el pequeño pueblo en Cuba
donde aprendí a decir caña, a saborearla, a querer más.
Juegos infantiles, inocentes, deliciosos como las cañas
que nos robábamos de los trenes cargados en el Central Unión.
Chiquillos peleándose para ser los héroes liberando de las cañas.
Yo quiero adueñarme de esa caña en Broad Street
bailar con ella. Correr de espaldas.
¡Ven, saboréame! me susurra Soy tan dulce
Si. Yo quiero saborear otra vez esta caña tan dulce.
Quiero disfrutarla ahora como lo hice antes. Ella quiere
que la posea, que la haga mía en medio de la calle.
Mis labios la rodean
mientras ella me promete llevarme al pasado
ser tan dulce, tan dulce,
como las tardes en San Luís cuando lo único que nos
importaba era el sonido del tren tentándonos
Sígueme, sígueme, sígueme, sígueme.
Tengo caña tan dulce, tan dulce.
Bessy Reyna (Panamá)
Publicado en su página http://www.bessyreyna.com/poem6.html
La vara reposando en la pared del frente
de la bodega. ¿Es una caña?
¿Qué está haciendo aquí rodeada de colillas
y frutas tan aporreadas que casi no han
sobrevivido el viaje.
Estas frutas y yo, convergiendo miles de millas de distancia
de lo que fue el inicio de nuestras jornadas.
Nuestras imágenes reflejándose juntas en los pequeños
espacios de la vidriera
que no han sido tapadas con anuncios para Café Bustelo
y detergentes.
Estas frutas. Esa caña. Yo.
¿Qué hacemos en este rincón de Broad Street?
¿Cuanto tiempo pasará antes de que empecemos a recordar
esas brisas tropicales y las atormentadas nubes de nuestras islas?
San Luís, el pequeño pueblo en Cuba
donde aprendí a decir caña, a saborearla, a querer más.
Juegos infantiles, inocentes, deliciosos como las cañas
que nos robábamos de los trenes cargados en el Central Unión.
Chiquillos peleándose para ser los héroes liberando de las cañas.
Yo quiero adueñarme de esa caña en Broad Street
bailar con ella. Correr de espaldas.
¡Ven, saboréame! me susurra Soy tan dulce
Si. Yo quiero saborear otra vez esta caña tan dulce.
Quiero disfrutarla ahora como lo hice antes. Ella quiere
que la posea, que la haga mía en medio de la calle.
Mis labios la rodean
mientras ella me promete llevarme al pasado
ser tan dulce, tan dulce,
como las tardes en San Luís cuando lo único que nos
importaba era el sonido del tren tentándonos
Sígueme, sígueme, sígueme, sígueme.
Tengo caña tan dulce, tan dulce.
Bessy Reyna (Panamá)
Publicado en su página http://www.bessyreyna.com/poem6.html
viernes, marzo 09, 2012
un poema de Oscar Arcos Palma
Saludo con Niebla
Le regalo, querida Violante
estas anebladas montañas de Oriente.
Obsequio digno de diosa
de inimaginables grises
verdes vivos y apocados
y ladrillos emparentados con el ocre
que los hombres hicieron surgir
desde tiempos sin memoria
del barro cocido a temperaturas de Averno.
No debería despreciar estas magníficas montañas.
Me dirá: "¿Qué hago con semejante regalo?
¿Dónde guardarlo, si en mi aposento
no hay cabida para enormes cachivaches?"
Pero será una broma en su boca
solo por contrariarme unos instantes.
Oscar Arcos Palma (Colombia)
http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
Le regalo, querida Violante
estas anebladas montañas de Oriente.
Obsequio digno de diosa
de inimaginables grises
verdes vivos y apocados
y ladrillos emparentados con el ocre
que los hombres hicieron surgir
desde tiempos sin memoria
del barro cocido a temperaturas de Averno.
No debería despreciar estas magníficas montañas.
Me dirá: "¿Qué hago con semejante regalo?
¿Dónde guardarlo, si en mi aposento
no hay cabida para enormes cachivaches?"
Pero será una broma en su boca
solo por contrariarme unos instantes.
Oscar Arcos Palma (Colombia)
http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm
lunes, marzo 05, 2012
un poema de Nadia Tuéni
Sucesos en Beirut
En la insignificancia de una vida,
un hombre
rompe la geometría.
Amablemente.
-Romper amablemente
la geometría euclidiana?
Vivir un quid pro quo imperial.
New York
es un dibujo de niño
que amenaza
la Vía Láctea.
Nadia Tuéni (Líbano)
Publicado en http://www.leb.net/~philo/arretee.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
En la insignificancia de una vida,
un hombre
rompe la geometría.
Amablemente.
-Romper amablemente
la geometría euclidiana?
Vivir un quid pro quo imperial.
New York
es un dibujo de niño
que amenaza
la Vía Láctea.
Nadia Tuéni (Líbano)
Publicado en http://www.leb.net/~philo/arretee.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
jueves, marzo 01, 2012
un poema de Juana Rosa Pita
Poema Viajes De Penélope (27)
Te has dado a la pasión de los espejos
quijote de los mares:
echas tu vida a pique por la fama
te das brillo en los hombros
y crees que los gigantes se convierten
en rústicos delfines
Se te detiene el tiempo en los palacios
donde cantan tus glorias
y lloras a luz viva
los recuentos de olvido:
con bravo sacramento
comulgas propia vida en canto ajeno
Ah si te desbautizaras…llegarías
Juana Rosa Pita (Cuba)
Publicado en http://www.poemas911.com/poema-viajes-de-penelope-27-juana-rosa-pita-poemas-de-amor/
Te has dado a la pasión de los espejos
quijote de los mares:
echas tu vida a pique por la fama
te das brillo en los hombros
y crees que los gigantes se convierten
en rústicos delfines
Se te detiene el tiempo en los palacios
donde cantan tus glorias
y lloras a luz viva
los recuentos de olvido:
con bravo sacramento
comulgas propia vida en canto ajeno
Ah si te desbautizaras…llegarías
Juana Rosa Pita (Cuba)
Publicado en http://www.poemas911.com/poema-viajes-de-penelope-27-juana-rosa-pita-poemas-de-amor/
domingo, febrero 26, 2012
un poema de Carmen Boullosa
El hilo olvida
El hilo olvida,
pierde la memoria que le dicta la postura de sus hilazas y se descompone.
No sabe cómo curvarse para tener la forma del carrete.
El hilo se deshila y entra, indócil, como traspasando
el filo de un grueso cuchillo, en la sabana densa,
en las guías de las hojas del guayabo, en el tallo tranquilo
que se convierte en raíz sin subordinarse, silencioso
y tenaz hasta alcanzar la caña, hasta ser la húmeda tierra.
Pero no es de ti de quien debo hablar sino de la sorda persecución
que he proseguido hoy de mi oído a mi otro oído.
De oreja a oreja corro cuando llego más lejos.
La sorda persecución de la cólera.
Y tú duermes.
Descansas simulando agitar con tu respiración el viento.
De oreja a oreja corro;
nada puede detener mi marcha; nada la olvida.
Y no escucho la única palabra que podría detener este
silencio desflorado.
(Tú duermes.
Acaricias el borde de mi cuerpo,
simulando.)
De oreja a oreja.
Nada puede traspasar un silencio que de oreja a oreja
corre protegido por el pabellón vegetal de su sordera.
Carmen Boullosa (México)
Publicado en http://www.poemasde.net/el-hilo-olvida-carmen-boullosa/
El hilo olvida,
pierde la memoria que le dicta la postura de sus hilazas y se descompone.
No sabe cómo curvarse para tener la forma del carrete.
El hilo se deshila y entra, indócil, como traspasando
el filo de un grueso cuchillo, en la sabana densa,
en las guías de las hojas del guayabo, en el tallo tranquilo
que se convierte en raíz sin subordinarse, silencioso
y tenaz hasta alcanzar la caña, hasta ser la húmeda tierra.
Pero no es de ti de quien debo hablar sino de la sorda persecución
que he proseguido hoy de mi oído a mi otro oído.
De oreja a oreja corro cuando llego más lejos.
La sorda persecución de la cólera.
Y tú duermes.
Descansas simulando agitar con tu respiración el viento.
De oreja a oreja corro;
nada puede detener mi marcha; nada la olvida.
Y no escucho la única palabra que podría detener este
silencio desflorado.
(Tú duermes.
Acaricias el borde de mi cuerpo,
simulando.)
De oreja a oreja.
Nada puede traspasar un silencio que de oreja a oreja
corre protegido por el pabellón vegetal de su sordera.
Carmen Boullosa (México)
Publicado en http://www.poemasde.net/el-hilo-olvida-carmen-boullosa/
miércoles, febrero 22, 2012
un poema de Agnes Nemes Nagy
Árboles
Hay que aprender. Los árboles de invierno.
Ese cubrirse hasta los pies de escarcha.
Inamovibles cortinajes.
Hay que aprender la franja
donde el cristal ya humea,
y el árbol va cruzando la neblina
como los cuerpos la memoria.
Y tras los árboles el río,
las alas silenciosas de los ánades,
la cegadora noche azul y blanca
donde hay paradas cosas en capuchas.
Hay que aprender aquí los gestos
inenarrables de los árboles.
Agnes Nemes Nagy (Hungría)
Publicado en http://www.poesiademujeres.com/search/label/Agnes%20Nemes%20Nagy-%20Hungr%C3%ADa
Traducido por Rodrigo Escobar Holguín y Vera Székács
Hay que aprender. Los árboles de invierno.
Ese cubrirse hasta los pies de escarcha.
Inamovibles cortinajes.
Hay que aprender la franja
donde el cristal ya humea,
y el árbol va cruzando la neblina
como los cuerpos la memoria.
Y tras los árboles el río,
las alas silenciosas de los ánades,
la cegadora noche azul y blanca
donde hay paradas cosas en capuchas.
Hay que aprender aquí los gestos
inenarrables de los árboles.
Agnes Nemes Nagy (Hungría)
Publicado en http://www.poesiademujeres.com/search/label/Agnes%20Nemes%20Nagy-%20Hungr%C3%ADa
Traducido por Rodrigo Escobar Holguín y Vera Székács
sábado, febrero 18, 2012
un poema de Juan Bañuelos
El mapa
He mirado la patria largamente.
Se le nota tristeza hasta en el mapa.
Las personas mayores nos explican
que es libre, sin acecho atentísimo de zarpas.
Y a punto estuve de quedarme ciego
porque a la patria la oscurecen llagas,
la pisan botas, se le cierran puertas:
necesaria prisión con calles vigiladas.
Con el sudor de todos levantamos la espera,
pues no hay dolor que dure lo que dura una mancha.
Que sabemos de noches, de sentencias, amigos,
pero también sabemos que llega la mañana.
Despertemos, seamos el metal derretido,
lo que quiera la sed, la tierra trabajada,
lo que quieran las piedras, la sencillez del huerto,
lo que pidan las llamas,
en fin -al fin- la piel abierta en surco.
He visto largamente el mapa.
Pensé en mis hijos. Duele. Y eran todos los niños.
Fui deletreando el nombre de la patria
mientras buscaba dónde, dónde poner los ojos.
Y recordé de pronto algo que sangra:
Mexicano de tierra ensalinada,
desollado haraposo,
comedor de la noche y de las hojas,
catástrofe de costa a costa,
ando buscando a un pueblo,
ando buscando a un pueblo.
Habla.
Juan Bañuelos (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/banueloj.htm
He mirado la patria largamente.
Se le nota tristeza hasta en el mapa.
Las personas mayores nos explican
que es libre, sin acecho atentísimo de zarpas.
Y a punto estuve de quedarme ciego
porque a la patria la oscurecen llagas,
la pisan botas, se le cierran puertas:
necesaria prisión con calles vigiladas.
Con el sudor de todos levantamos la espera,
pues no hay dolor que dure lo que dura una mancha.
Que sabemos de noches, de sentencias, amigos,
pero también sabemos que llega la mañana.
Despertemos, seamos el metal derretido,
lo que quiera la sed, la tierra trabajada,
lo que quieran las piedras, la sencillez del huerto,
lo que pidan las llamas,
en fin -al fin- la piel abierta en surco.
He visto largamente el mapa.
Pensé en mis hijos. Duele. Y eran todos los niños.
Fui deletreando el nombre de la patria
mientras buscaba dónde, dónde poner los ojos.
Y recordé de pronto algo que sangra:
Mexicano de tierra ensalinada,
desollado haraposo,
comedor de la noche y de las hojas,
catástrofe de costa a costa,
ando buscando a un pueblo,
ando buscando a un pueblo.
Habla.
Juan Bañuelos (México)
Publicado en http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/banueloj.htm
martes, febrero 14, 2012
un poema de Murièle Modély
Le echo raíz al baniano?
No te arraigo
nada
Nada de nada
mi amor
Yo sé
Tú sabes
los sentimentos no
son
más que hiedras en
descomposición
las raíces en
el aire
no llevan a ninguna
parte
en el cielo no
impulsan
más que briznas
del azar
Tú ves
Yo veo
sobre nuestras pieles en la
cama
nuestras viejas
mordeduras
bajo las nubes
todos
los viejos
choques
Murièle Modély (Francia)
Publicado en su blog http://l-oeil-bande.blogspot.com/2011/12/je-tenracine-le-banian_13.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
No te arraigo
nada
Nada de nada
mi amor
Yo sé
Tú sabes
los sentimentos no
son
más que hiedras en
descomposición
las raíces en
el aire
no llevan a ninguna
parte
en el cielo no
impulsan
más que briznas
del azar
Tú ves
Yo veo
sobre nuestras pieles en la
cama
nuestras viejas
mordeduras
bajo las nubes
todos
los viejos
choques
Murièle Modély (Francia)
Publicado en su blog http://l-oeil-bande.blogspot.com/2011/12/je-tenracine-le-banian_13.html
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
viernes, febrero 10, 2012
un poema de Georges Castera
La carta sobre el mar
El tiempo amenaza la ciudad
de un cañón de ondas
Tu me escribes que los árboles
estrangulan los pájaros
y que la muerte hace centro
sin juego de palabras
el bilingüismo entre los muslos
No sé más si afuera
mi pasión aterriza en castástrofe
O si…
Tres puntos suspensivos
la luz se transformó en gritos
el viento lastimado es inhallable
Tomé todos los riesgos
sin bandera blanca
hacia la cima de las palabras
Ciudad absoluta en lo efímero
ciudad agobiada en el mal vivir del poema
ciudad para la vida anecdótica
sin importancia
sin puerta de seguridad
sin puerta de salida
vida alcanzada a primera vista por el mar
bajo peso de alambradas de espinos
Georges Castera (Haití)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=162&L=1&author=gc00&show=Bio&cHash=350fd45e85
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
El tiempo amenaza la ciudad
de un cañón de ondas
Tu me escribes que los árboles
estrangulan los pájaros
y que la muerte hace centro
sin juego de palabras
el bilingüismo entre los muslos
No sé más si afuera
mi pasión aterriza en castástrofe
O si…
Tres puntos suspensivos
la luz se transformó en gritos
el viento lastimado es inhallable
Tomé todos los riesgos
sin bandera blanca
hacia la cima de las palabras
Ciudad absoluta en lo efímero
ciudad agobiada en el mal vivir del poema
ciudad para la vida anecdótica
sin importancia
sin puerta de seguridad
sin puerta de salida
vida alcanzada a primera vista por el mar
bajo peso de alambradas de espinos
Georges Castera (Haití)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=162&L=1&author=gc00&show=Bio&cHash=350fd45e85
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
lunes, febrero 06, 2012
un poema de Samuca Santos
poema frito en la lengua
de la ventana
marea inflando
en el mangle del huerto
saúnas festejan no-sé-qué
aratus suben en las cercas
los barcos, sabios
no dicen nada, se balancean
y a la mañana hay dos caminos:
la espiral de los errores
las esquinas del caos
y un tercero, innombrable
y secreto, herméticamente callado
no soporto estos días
que comienzan con poemas así
Samuca Santos (Brasil)
Publicado en http://www.interpoetica.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=765&catid=47
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
de la ventana
marea inflando
en el mangle del huerto
saúnas festejan no-sé-qué
aratus suben en las cercas
los barcos, sabios
no dicen nada, se balancean
y a la mañana hay dos caminos:
la espiral de los errores
las esquinas del caos
y un tercero, innombrable
y secreto, herméticamente callado
no soporto estos días
que comienzan con poemas así
Samuca Santos (Brasil)
Publicado en http://www.interpoetica.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=765&catid=47
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, febrero 02, 2012
un poema de Philippe Denis
Rápido en ser-
se está allá
recluido
en la espera.
La afección del lagarto-
se sabe.
El estiramiento de lo posible-
se sabe.
El nombre
se levanta-
tiene el sabor
de un cólquico
despedazado
Philippe Denis (Francia)
Publicado en Poezibao
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
domingo, enero 29, 2012
un poema de Luís Carlos Patraquim
(Egipto en el Nilo - Foto de Edwin Tump)
Elegia del Nilo
Azul y blanco y el dios cocodrilo en el margen
Delante de las ruinas de Karnak,
como subes, visto desde aquí, de las aguas oscuras
Donde Ogum vertió sus lágrimas y cant´
El surco venidero, persistente y duro caminante
De sul para norte sobre las arenas, rasgando la voluble piel
De los dioses.
Reyes y templos, en tus márgenes ordenaron el mundo
Entre cada ciclo solar, suspendidos del fin;
Y alabo la ciudad de los que partieron, el flujo de la piedra
que todavia interrumpem la geometria del eterno
emergiendo de tu indiferncia; Tu, que escondes los gatos
inmóviles y los sabes para siempre espíritus sueltos, erizados; y te delitas,
los vendo en la ronda de los dibujos enigmáticos, escondiéndose junto a los
Sarcófagos que extrapolan de Ti, como si tu lecho derramado
Se hubiese erguido, de la soledad granular, el perfil oblongo
De la cabeza de Nefertiti y te extendieses en la belleza efímera
De los esponsales de la Carne;
Oh materia perecedera que las ánforas guardan,aguardan,
Nosotros que perdemos el divino sello de las libaciones inaugurales y salmodiamos,
En el miedo litúrgico de la palabra olvidada, el simulacro del Libro
Y la salvación de los muertos;
Lo que subía de ellos, extirpadas las vísceras , iluminados por el oro y el agua
De la que eras la sustancia!
Bajaron las noches y el desmundo bebió en tus márgenes
Mientras Tú cantabas y era de ti el canto
Moldeando la forma, lastimando las ciudades y levantándolas,
Con nuestros pies descalzos sobre la hierba, agachados
Y ligeros, una inscripción de sangre diluyéndose
Hasta el mar.
Luís Carlos Patraquim (Mozambique)
Publicado en http://lyrikline.org/index.php?id=162&L=1&author=lp01&show=Poems&poemId=5391&cHash=dc3bbe4d40
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
miércoles, enero 25, 2012
un texto de Angela Pradelli
(Moisés recibiendo las Tablas de la Ley- Marc Chagall)
La lectura enlaza la memoria con el instante del puro presente; une los tiempos de los textos, todos diferentes, con el modo más inmediato en que vivimos la vida de cada día. Cada jornada renovamos la acción milenaria de leer.
Enlazar la lectura con el presente sugiere llegar hasta el primer lector de la humanidad para conocer la matriz de la lectura. Ese lector habita en nuestros modos de leer y en la marca que la lectura deja en el desciframiento de la herida del mundo, en la comprensión del sentido de los signos.
Quién es el primer lector de la Biblia, el libro de los libros en el que se escribió la historia de la humanidad y en el que se contaron ya todas las historias. De las tres religiones monoteístas, dos de ellas, leen sus propias vidas en ese libro sagrado, que es historia y simbolismo al mismo tiempo.
En Exodo, Dios llama a Moisés para que suba al monte Sinaí y lo designa como único lector de las tablas.
Claro que hubo lectura y escritura antes de Moisés, pero para él escribe Dios por primera vez, y es a él a quien por primera vez hace leer y escribir al dictado de su palabra.
Moisés, que había sido educado en la corte, sabía leer y escribir pero tenía problemas de tartamudez y por eso se sorprende cuando Dios lo elige, cuestiona la elección divina porque lo angustia: “Yo soy torpe de palabra” dice, “Yo soy torpe de lengua”. Pero finalmente acepta, sube al monte y pasa cuarenta días con sus noches leyendo las tablas en soledad. Cuando regresa al campamento y ve el becerro que habían mandado a construir los israelitas se enfurece con ellos y rompe las tablas. Pero en seguida Dios se presenta de nuevo a Moisés y le ordena: “Labra dos tablas de piedra como las primeras, sube donde mí, al monte y yo escribiré en las tablas las palabras que había en las primeras tablas que rompiste”.
Y aunque Dios le dice a Moisés, que él mismo reescribirá las palabras sobre las tablas, más adelante le ordena que escriba esta segunda versión. “Dijo Yahveh a Moisés: ‘Consigna por escrito estas palabras, pues a tenor de ellas hago alianza contigo y con Israel. Moisés estuvo allí con Yahveh cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las diez palabras’”. (Ex. 34, 27-28). La escena de Moisés lector y escritor fortalece la alegoría en el sentido de que funde lectura y escritura en un mismo gesto de un único acto.
En el medievalismo, el aprendizaje de la lectura se celebraba con carácter de rito iniciático. La celebración de los iniciados en la lectura siempre se realizaba durante la fiesta de Pentecostés, fiesta que recuerda los cincuenta días de la aparición de Dios en el monte Sinaí y la entrega a Moisés de las tablas.
De Moisés descendemos lectores. Nuestra matriz de lectores tiene estas características: la tartamudez, la torpe lengua, la lectura de las palabras divinas (que son órdenes, reglas, normas), la destrucción del texto, la reescritura humana, pero dictada por Dios, para recuperar el texto destruido.
Tal vez Dios haya elegido a un torpe de palabras para mostrarnos en un didactismo exagerado que podremos abordar la lectura aun partiendo de la torpeza más incómoda.
Cuarenta días y cuarenta noches permaneció Moisés en el monte, se abocó a esa lectura, sin comer pan ni beber agua. En ese ensimismamiento, en la intimidad del hombre que lee hay también un signo que es propio de la lectura. Cuarenta días con sus noches leyendo sólo diez palabras: la lectura exige un tiempo lento para descifrar los signos.
Las dos veces que Dios convoca a Moisés para leer las tablas le pide que suba al Sinaí. Hay una relación entre la altura y la lectura. Se lee desde cierta altura, y también: la elevación de la lectura, de la lectura como ascensión, ciertos vuelos.
En Una historia de la lectura, ese bello libro de Alberto Manguel, el autor afirma: “Según el midrash –una colección de comentarios eruditos sobre los significados posibles de los textos sagrados, la Torá que Dios entregó a Moisés en el monte Sinaí era al mismo tiempo un texto escrito y una glosa oral. Durante los cuarenta días que Moisés pasó en el desierto antes de regresar a su gente, leía la palabra escrita de día y estudiaba el comentario oral de noche”. ¿Qué nos dicen estos comentarios eruditos?
Que la lectura de un texto nunca es pura en el sentido de que siempre está enriquecida por otras lecturas, distintas voces, interpretaciones. Los pretextos y los textos posteriores también van a desembocar en el texto madre, aumentan su caudal, cargan sus aguas. Las diversas lecturas, capa tras capa, van explorando la complejidad de las palabras y, una tras otra, todos los lectores enriquecen los signos que leemos.
No tenemos el primer texto divino, no tenemos el escrito original. Nuestro mundo se ha regido por una segunda versión mitad divina, la dicta Dios, y mitad humana, la escribe un hombre.
De la escena bíblica recibimos tal vez el legado de pronunciar todas las letras, aun en la dificultad y la angustia de la propia tartamudez que esparcimos sobre los textos.
Suele decirse que escritura y lectura son dos caras de una misma moneda. La afirmación tiene la intención de unirlas pero las presenta separadas. El relato de Moisés es rico también en el borramiento de la escisión entre lectura y escritura. Moisés sube al monte Sinaí a leer pero para leer tiene que escribir. Leer es escribir y escribir es leer. No son dos, es una única operación.
Hay un énfasis en el valor de la relectura. La reescritura humana es una operación tan poderosa que hasta puede escribir la palabra de Dios y soportar su dictado divino. Y una pregunta implícita: lo que nosotros escribimos, y en consecuencia lo que leemos, ¿nos lo dicta Dios? ¿Son nuestras palabras o es la suya? Un legado que dice también que la lectura y la escritura, aun cuando se experimente en ella fracaso y frustración, aun así, la lectura puede recuperarnos de la destrucción y rescatarnos del aniquilamiento.
Angela Pradelli (Argentina)
Publicado en Revista Ñ.
http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Biblia-aventura-primer-lector_0_602339777.html
sábado, enero 21, 2012
un poema de Marcia Frazão
Grafito, Sartre & Lee Konitz
Por qué los portaminas no conmueven?
Los grafitos bien que podían conmover.
Improvisar notas
Sin verbos
Conjunciones
Preposiciones
Señales.
Los grafitos debían ser maleables
Rápidos y reticentes
Como un solo de Lee Konitz.
Los grafitos bien que podían ser sueltos,
Etéreos
Ásperos
Inexplicables.
Los grafitos debían parar de intentar
Explicar el mundo,
Personas
Estados y tiempo.
Los grafitos debían olvidar la náusea
y escuchar más música.
Marcia Frazão (Brasil)
Publicado en http://www.blocosonline.com.br/literatura/poesia/pcoisas/poecoi116.php
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Por qué los portaminas no conmueven?
Los grafitos bien que podían conmover.
Improvisar notas
Sin verbos
Conjunciones
Preposiciones
Señales.
Los grafitos debían ser maleables
Rápidos y reticentes
Como un solo de Lee Konitz.
Los grafitos bien que podían ser sueltos,
Etéreos
Ásperos
Inexplicables.
Los grafitos debían parar de intentar
Explicar el mundo,
Personas
Estados y tiempo.
Los grafitos debían olvidar la náusea
y escuchar más música.
Marcia Frazão (Brasil)
Publicado en http://www.blocosonline.com.br/literatura/poesia/pcoisas/poecoi116.php
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
martes, enero 17, 2012
un poema de Sebastião Edson Macedo
Una cosa otra cosa
Una cosa es este poema ahora
llamar a mi amigo para adentro
Muchas son las páginas de la gameleira
Aguas que me atraviesan
Sé de espliegos un rezo fuerte
Para desamarrar pajarito
Y porque recojo hojas en la calle
Otra cosa es abrir la casa
Dejar este poema para después
Sebastião Edson Macedo (Brasil)
Publicado en http://adrianolobao.blogspot.com/2009/01/6-poemas-de-sebastio-edson-macedo-02.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Una cosa es este poema ahora
llamar a mi amigo para adentro
Muchas son las páginas de la gameleira
Aguas que me atraviesan
Sé de espliegos un rezo fuerte
Para desamarrar pajarito
Y porque recojo hojas en la calle
Otra cosa es abrir la casa
Dejar este poema para después
Sebastião Edson Macedo (Brasil)
Publicado en http://adrianolobao.blogspot.com/2009/01/6-poemas-de-sebastio-edson-macedo-02.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
viernes, enero 13, 2012
un poema de Lorezo García Vega
Astas
Astas,¿astas de qué ?, ¿es que esty mirando por mirar?
mirando,mirándome quizá, de abajo arriba, de arriba abajo.
Así que por el estilo, diremos, a lo que es dar vueltas (¿qué clase de vueltas?) en torno a lo que de mí se ha ido.
Me explico, pero ¿cómo me podré explicar? pues desde una zona, pero ¿dónde esta esa zona?, lo increíble, lo tan perdido que es incríble que ahora tan, como diminuto objeto, reaparezca:nombre, o una ceja recordada (?), o una astilla.
Con lo que se trata, quizá, de lo que pudiera meterse en un escapulario de ceniza. pero, pensándolo bien, ¿es un escapulario de ceniza? No,no es eso; si fuera no podría ser eso; ¿cómo podría ser eso? A lo más sería, si queremos decir algo, la Forma que no cuaja, que nunca cuajará.
Forma que es mi inmadurez petrificada.
Y yo además,y yo además, y yo además. Y es que, de esa zona de la cual acabo de hablar, no distingo, a veces, ni un pequeño detalle de mi cuerpo. Pero ¿no es demasiado tonto intentar cajas de música silente, con tantas, todas:esas capas de pasado que,ya, se me han ido muriendo?
Lorenzo García Vega (Cuba)
Del libro No mueras sin laberinto. Editorial Bajo la Luna.
Astas,¿astas de qué ?, ¿es que esty mirando por mirar?
mirando,mirándome quizá, de abajo arriba, de arriba abajo.
Así que por el estilo, diremos, a lo que es dar vueltas (¿qué clase de vueltas?) en torno a lo que de mí se ha ido.
Me explico, pero ¿cómo me podré explicar? pues desde una zona, pero ¿dónde esta esa zona?, lo increíble, lo tan perdido que es incríble que ahora tan, como diminuto objeto, reaparezca:nombre, o una ceja recordada (?), o una astilla.
Con lo que se trata, quizá, de lo que pudiera meterse en un escapulario de ceniza. pero, pensándolo bien, ¿es un escapulario de ceniza? No,no es eso; si fuera no podría ser eso; ¿cómo podría ser eso? A lo más sería, si queremos decir algo, la Forma que no cuaja, que nunca cuajará.
Forma que es mi inmadurez petrificada.
Y yo además,y yo además, y yo además. Y es que, de esa zona de la cual acabo de hablar, no distingo, a veces, ni un pequeño detalle de mi cuerpo. Pero ¿no es demasiado tonto intentar cajas de música silente, con tantas, todas:esas capas de pasado que,ya, se me han ido muriendo?
Lorenzo García Vega (Cuba)
Del libro No mueras sin laberinto. Editorial Bajo la Luna.
lunes, enero 09, 2012
un poema de Amos Oz
(El Rey David- Eugène Ristau)
Salmo de David
En la casa del ahorcado no se debe decir que la cuerda fue
detrás del cubo. No es banal que una mujer sea hechizada
por una sombra ambulante en Adullam o aquí,
en las llanuras de Bhután. A tu edad, David,
el de los bellos ojos, no tocaba el arpa,
tan sólo con la flauta hacía bailar a las ciervas.
Y con ese instrumento cautivó a Mijal,
a Ajinoam y a Abigail como si fuera una cuerda.
era un instrumento sencillo y pobre, pero las jóvenes
eran embaucadas por la triste melodía de ese extraño,
sonrosado y pícaro, que danzaba y bailaba y pastoreaba
entre los lirios y apacentaba el viento y desfloraba mujeres
cuyos cuerpos tempestuosos se estremecían
bajo su mano, empapada de grasa y sangre de héroes y hábil
con la honda. Así deambuló, mató, amó, venció a diez mil,
y así se convirtió en rey. Años después, en aquel terebinto,
fue la cuerda detrás del cubo. Después, duelo. La casa
del ahorcado. Después, el arpa de los salmos. Al final, la daga.
Cómo ha declinado el día. Ha terminado.
Ahora, polvo.
Amos Oz (Israel).
Publicado en el libro El mismo mar. Editorial Siruela.
traducido del hebreo por Raquel García Lozano.
jueves, enero 05, 2012
un poema de Giovanna Ianni
IV
En un lugar
la vía abierta del mundo
Y en el fondo están los ojos
y no se siente frío ni calor
Sobre el pico más alto de la noche
hay una senda que se traza
En un lugar
el agua cálida durmiente
Y el jardín de lunas que se mueve
y el vestido entre las manos
Sobre el deseo más alto de la noche
hay una osadía de alas
En un lugar
el suspiro minúsculo se transforma
Y el deseo se llora y se ríe
y la ventana separa del mundo
Sobre el espejo más alto de la noche
la senda el deseo las alas
Giovanna Ianni (Argentina)
Del libro Esta frágil realidad. Editorial Vinciguerra.
En un lugar
la vía abierta del mundo
Y en el fondo están los ojos
y no se siente frío ni calor
Sobre el pico más alto de la noche
hay una senda que se traza
En un lugar
el agua cálida durmiente
Y el jardín de lunas que se mueve
y el vestido entre las manos
Sobre el deseo más alto de la noche
hay una osadía de alas
En un lugar
el suspiro minúsculo se transforma
Y el deseo se llora y se ríe
y la ventana separa del mundo
Sobre el espejo más alto de la noche
la senda el deseo las alas
Giovanna Ianni (Argentina)
Del libro Esta frágil realidad. Editorial Vinciguerra.
domingo, enero 01, 2012
un poema de Primo Levi
Partigia
¿Dónde estáis, partisanos de todos los valles,
Tarzán, Riccio, Sparviero, Saetta, Ulises?
Muchos duermen en tumbas decorosas,
El resto, blanco ya el cabello,
Narran a los hijos de los hijos
Cómo, en el remoto tiempo de la certeza,
Rompieron el cerco de los alemanes
Arriba donde pareciera flotar el telesférico.
Algunos compran y venden terrenos,
Otros mordisquean la pensión de la Seguridad Social
O se arrugan en las dependencias de la Administración.
Alzaos, ancianos: para nosotros no hay descanso.
Vayámonos de nuevo a la montaña.
Lentos, cansados, vendadas las rodillas,
Con el peso del invierno en la espalda.
El descenso del camino será duro,
Duro nuestro lecho, duro el pan.
Nos miraremos sin reconocernos,
Desconfiados unos de los otros, dolidos, oscuros.
Como en aquel entonces, centinelas,
Vigilando al alba el ataque enemigo.
¿Cuál enemigo? Todos somos enemigos.
Vencido cada cual por su propio límite,
La mano derecha enemiga de la izquierda.
Viejos: alzaos, enemigos de vosotros mismos:
Nuestra guerra nunca ha terminado.
Primo Levi (Italia)
Del libro A una hora incierta. Editorial La Poesía, señor hidalgo.
Traducido del italiano por Jeannette L. Clariond.
¿Dónde estáis, partisanos de todos los valles,
Tarzán, Riccio, Sparviero, Saetta, Ulises?
Muchos duermen en tumbas decorosas,
El resto, blanco ya el cabello,
Narran a los hijos de los hijos
Cómo, en el remoto tiempo de la certeza,
Rompieron el cerco de los alemanes
Arriba donde pareciera flotar el telesférico.
Algunos compran y venden terrenos,
Otros mordisquean la pensión de la Seguridad Social
O se arrugan en las dependencias de la Administración.
Alzaos, ancianos: para nosotros no hay descanso.
Vayámonos de nuevo a la montaña.
Lentos, cansados, vendadas las rodillas,
Con el peso del invierno en la espalda.
El descenso del camino será duro,
Duro nuestro lecho, duro el pan.
Nos miraremos sin reconocernos,
Desconfiados unos de los otros, dolidos, oscuros.
Como en aquel entonces, centinelas,
Vigilando al alba el ataque enemigo.
¿Cuál enemigo? Todos somos enemigos.
Vencido cada cual por su propio límite,
La mano derecha enemiga de la izquierda.
Viejos: alzaos, enemigos de vosotros mismos:
Nuestra guerra nunca ha terminado.
23 de julio de 1981.
Primo Levi (Italia)
Del libro A una hora incierta. Editorial La Poesía, señor hidalgo.
Traducido del italiano por Jeannette L. Clariond.
jueves, diciembre 29, 2011
un poema de Dolors Alberola
Refranero del can
El poema es el mejor amigo del hombre.
Detrás de un gran poeta existe un perro.
París bien vale un ladrido y Edith Piaf es la luna.
Hasta mayo, no te rasques el verso.
No sólo de la gramática vive el hombre.
Más vale canto en mano que aullido en los bares de la vida.
Vine, mordí y vencí. Vino, lamió y triunfó
-el hueso estaba echado-.
Las autoridades solitarias advierten
que la vacunación puede dañar, terriblemente, a la poesía.
Dolors Alberola (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/Dolors_Alberola.pdf
El poema es el mejor amigo del hombre.
Detrás de un gran poeta existe un perro.
París bien vale un ladrido y Edith Piaf es la luna.
Hasta mayo, no te rasques el verso.
No sólo de la gramática vive el hombre.
Más vale canto en mano que aullido en los bares de la vida.
Vine, mordí y vencí. Vino, lamió y triunfó
-el hueso estaba echado-.
Las autoridades solitarias advierten
que la vacunación puede dañar, terriblemente, a la poesía.
Dolors Alberola (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/Dolors_Alberola.pdf
domingo, diciembre 25, 2011
un poema de Linda Zisquit
Un Midrash moderno
¿Hemos envejecido
antes de nuestro tiempo
cruzando nuestros brazos
sin una sonrisa
o un pedazo de pan
como monos, nuestros rostros
Irreconociblemente humanos?
Saltamos y aplaudimos
para ser malditos o burlados.
Y cuando hablamos
nadie presta atención.
Y cuando dormimos
Incluso un pájaro puede despertarnos.
Linda Zisquit (Israel)
Publicado en http://bostonreview.net/BR18.1/zisquit.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
¿Hemos envejecido
antes de nuestro tiempo
cruzando nuestros brazos
sin una sonrisa
o un pedazo de pan
como monos, nuestros rostros
Irreconociblemente humanos?
Saltamos y aplaudimos
para ser malditos o burlados.
Y cuando hablamos
nadie presta atención.
Y cuando dormimos
Incluso un pájaro puede despertarnos.
Linda Zisquit (Israel)
Publicado en http://bostonreview.net/BR18.1/zisquit.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
miércoles, diciembre 21, 2011
un poema de Rachid Khaless
Extracto 2
Del río que, en lo oscuro, roda sus olvidos, amo las piedras y amo más el agua que corre, libre de su camino. Como el líquido que repta viajo a la orilla de una casa violenta donde la luz vendrá a encadenarse. Tengo dudas sobre mi camino, y serpenteo allí donde la razón es línea recta. Lo desconocido es mi cosecha y de mi mano amaso mi cólera y la ofrezco en pan. Nada contradice mis entrañas. Modelo los vientos, pulo las piedras,-las mismas aceradas-, cincelo la arcilla y el aluvión, engaño la ilusión y a las pestañas mismas las maquillo, a la cisura le ofrezco las muletas-¡y me río de eso!- a la muerte le doy, mientras que la noche esposa lo blanco, de mi ladera, doy una línea del horizonte.
Rachid Khaless (Marruecos)
Publicado en http://www.maisondelapoesie.be/textes_et_poemes/textes_et_poemes.php?id=236
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
Del río que, en lo oscuro, roda sus olvidos, amo las piedras y amo más el agua que corre, libre de su camino. Como el líquido que repta viajo a la orilla de una casa violenta donde la luz vendrá a encadenarse. Tengo dudas sobre mi camino, y serpenteo allí donde la razón es línea recta. Lo desconocido es mi cosecha y de mi mano amaso mi cólera y la ofrezco en pan. Nada contradice mis entrañas. Modelo los vientos, pulo las piedras,-las mismas aceradas-, cincelo la arcilla y el aluvión, engaño la ilusión y a las pestañas mismas las maquillo, a la cisura le ofrezco las muletas-¡y me río de eso!- a la muerte le doy, mientras que la noche esposa lo blanco, de mi ladera, doy una línea del horizonte.
Rachid Khaless (Marruecos)
Publicado en http://www.maisondelapoesie.be/textes_et_poemes/textes_et_poemes.php?id=236
Traducido del francés por Myriam Rozenberg
sábado, diciembre 17, 2011
un texto de Paulo Polzonoff
Cosas banales acaban determinando toda una vida de alegría o sufrimiento. Episodios sobre los cuales no tenemos control. Al final, ¿quién puede saber lo que va, o no, ser internalizado por un niño? Tenemos la impresión de que solamente los hechos importantes se amarran a la memoria profunda. Cuando, en verdad, un día cualquiera puede ser determinante.
Esta es la historia de un día cualquiera que fue determinante para mí.
Era el primer boletín de primer grado. Un momento ansiado. Aquel pedazo de papel mediría, con precisión matemática, cuanto aprendí en varios campos del conocimiento humano, desde lengua portuguesa a matemática, pasando por la ciencia. Y , con precisión cromática (marcas verdes, amarillas o rojas) , afirmaría o negaría mi aptitud para la vida en sociedad, diciendo si yo era participativo o si tenía buena conducta por ejemplo.
Siempre fui un niño de buena conducta. Nunca me suspendieron. Nunca pelee.
Pero, por algún motivo, la maestra Tania, de primer grado, halló mejor, en aquel primer boletín, alertar a mis padres de que mi comportamiento en el aula era AMARILLO. No verde, lo ideal, ni rojo, abominable. Amarillo. Alerta. Fue con terror que vi aquel amarillo manchando mi boletín. Mi primer boletín. Fui a hablar con la maestra y ella dio una respuesta evasiva cualquiera. Dijo, probablemente, que yo conversaba demasiado en El aula. Mentira. Hoy sé que Ella probablemente ni se acordaba de mi y completó aquellos cuadraditos amarillos al azar motivada por el cansancio de la noche o una tensión premenstrual.
Cosas banales determinan la vida de las personas.
Llegué a casa y le mostré el boletín a mi madre. Hasta entonces, yo no estaba muy preocupado. Enojado con la injusticia, tal vez, pero no preocupado. Cuando mi mamá llegó del trabajo, más cansada de lo que yo era capaz de comprender en esa época, le entregué orgulloso, mi boletín. Mi esperanza era que ella me elogiara por las notas altas. Pero las cosas banales, marcas amarillas contra un pedazo de papel color rosa, determinan la vida de las personas.
Mi madre prestó atención solamente para mi comportamiento amarillo. Peligroso. Al borde del abismo. Era como si yo fuera un potencial psicópata. Las notas pasaron desapercibidas. Al inicio de esa noche, todo lo que escuché fue que mi comportamiento era horrible, indigno, etc. Pedí disculpas. Prometí mejorar. Pero el daño estaba hecho. Ni la maestra ni mi madrea ni yo sabíamos de eso en esa época.
Dos meses más tarde, el segundo boletín. Notas altas. Y las mismas marcas amarillas en el espacio “comportamiento”. Estaba maldito.
Después de eso, todas las referencias a mi comportamiento fueron buenas. Las notas continuaron altas. Hice de las mías, como todo niño saludable, pero siempre supe esconder mis travesuras mas graves. Crecí, me hice adulto y padre. Pero aquellos espacios amarillos todavía me asombran. Me sacan de quicio. Me dan ganas de llorar.
(Debido a estas marcas amarillas, ya tuve ganas de morir).
Nadie tiene obligación de conocer esta historia. Ninguno está obligado a calmar mi dolor por causa de aquellos cuadraditos amarillos. Pero, ya dije, cosas banales determinan la vida de las personas. Y siempre que recibo cualquier tipo de mala anotación en mi boletín emocional, entro en pánico. Porque me doy cuenta, que por más que me esfuerce para ser el niño ideal, siempre habrá cosas banales, sobre las cuales no tengo control ( el cansancio de la maestra, la confusión entre algún alumno conmigo), que me señalarán como alguien reprobable.
Paulo Polzonoff (Brasil)
Publicado en su blog http://www.polzonoff.com.br/page/12/
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Esta es la historia de un día cualquiera que fue determinante para mí.
Era el primer boletín de primer grado. Un momento ansiado. Aquel pedazo de papel mediría, con precisión matemática, cuanto aprendí en varios campos del conocimiento humano, desde lengua portuguesa a matemática, pasando por la ciencia. Y , con precisión cromática (marcas verdes, amarillas o rojas) , afirmaría o negaría mi aptitud para la vida en sociedad, diciendo si yo era participativo o si tenía buena conducta por ejemplo.
Siempre fui un niño de buena conducta. Nunca me suspendieron. Nunca pelee.
Pero, por algún motivo, la maestra Tania, de primer grado, halló mejor, en aquel primer boletín, alertar a mis padres de que mi comportamiento en el aula era AMARILLO. No verde, lo ideal, ni rojo, abominable. Amarillo. Alerta. Fue con terror que vi aquel amarillo manchando mi boletín. Mi primer boletín. Fui a hablar con la maestra y ella dio una respuesta evasiva cualquiera. Dijo, probablemente, que yo conversaba demasiado en El aula. Mentira. Hoy sé que Ella probablemente ni se acordaba de mi y completó aquellos cuadraditos amarillos al azar motivada por el cansancio de la noche o una tensión premenstrual.
Cosas banales determinan la vida de las personas.
Llegué a casa y le mostré el boletín a mi madre. Hasta entonces, yo no estaba muy preocupado. Enojado con la injusticia, tal vez, pero no preocupado. Cuando mi mamá llegó del trabajo, más cansada de lo que yo era capaz de comprender en esa época, le entregué orgulloso, mi boletín. Mi esperanza era que ella me elogiara por las notas altas. Pero las cosas banales, marcas amarillas contra un pedazo de papel color rosa, determinan la vida de las personas.
Mi madre prestó atención solamente para mi comportamiento amarillo. Peligroso. Al borde del abismo. Era como si yo fuera un potencial psicópata. Las notas pasaron desapercibidas. Al inicio de esa noche, todo lo que escuché fue que mi comportamiento era horrible, indigno, etc. Pedí disculpas. Prometí mejorar. Pero el daño estaba hecho. Ni la maestra ni mi madrea ni yo sabíamos de eso en esa época.
Dos meses más tarde, el segundo boletín. Notas altas. Y las mismas marcas amarillas en el espacio “comportamiento”. Estaba maldito.
Después de eso, todas las referencias a mi comportamiento fueron buenas. Las notas continuaron altas. Hice de las mías, como todo niño saludable, pero siempre supe esconder mis travesuras mas graves. Crecí, me hice adulto y padre. Pero aquellos espacios amarillos todavía me asombran. Me sacan de quicio. Me dan ganas de llorar.
(Debido a estas marcas amarillas, ya tuve ganas de morir).
Nadie tiene obligación de conocer esta historia. Ninguno está obligado a calmar mi dolor por causa de aquellos cuadraditos amarillos. Pero, ya dije, cosas banales determinan la vida de las personas. Y siempre que recibo cualquier tipo de mala anotación en mi boletín emocional, entro en pánico. Porque me doy cuenta, que por más que me esfuerce para ser el niño ideal, siempre habrá cosas banales, sobre las cuales no tengo control ( el cansancio de la maestra, la confusión entre algún alumno conmigo), que me señalarán como alguien reprobable.
Paulo Polzonoff (Brasil)
Publicado en su blog http://www.polzonoff.com.br/page/12/
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
martes, diciembre 13, 2011
Cuando lo que importa es el nombre
¿Cómo se llamaba
la heladería?
La memoria es un alambre maleable.
Doblado y doblado
llega a un punto
y se corta.
La proposición dice:
recuerda.
Cerró apenas unos meses.
Quizás Verona o Venecia o Trieste.
Se enredan las ciudades
en mis cejas
porque el buen helado
viene de Italia
(así dice la historia
y hay que creerle).
Gelatteria.
Un átomo es un nombre
una astilla en un suburbio.
¿ Qué podría definir
a un heladero
que era al mismo tiempo,
arquitecto,
hincha de Racing
y exponía con cariño
la foto de un gato
blanco y negro?
Dolce. Se llamaba Dolce.
Por eso lo olvidaba.
la heladería?
La memoria es un alambre maleable.
Doblado y doblado
llega a un punto
y se corta.
La proposición dice:
recuerda.
Cerró apenas unos meses.
Quizás Verona o Venecia o Trieste.
Se enredan las ciudades
en mis cejas
porque el buen helado
viene de Italia
(así dice la historia
y hay que creerle).
Gelatteria.
Un átomo es un nombre
una astilla en un suburbio.
¿ Qué podría definir
a un heladero
que era al mismo tiempo,
arquitecto,
hincha de Racing
y exponía con cariño
la foto de un gato
blanco y negro?
Dolce. Se llamaba Dolce.
Por eso lo olvidaba.
viernes, diciembre 09, 2011
un poema de Amelina Correa
XVII
(Juan de la Cruz se complace en introducir a unos novicios en el éxtasis divino)
Fray Juan contempla
a los novicios.
Entran azorados en el recinto
oscuro,
con la luz de una vela dorando su tez pálida...
Muchachos
apenas
con el furor bullendo
dentro de las venas,
prendiéndose en sus cuerpos
como una mariposa enfebrecida.
La inocente claridad de su mirada
perpleja.
Nunca sintieron antes
nada parecido.
El fulgor de una llama,
apenas.
Un relámpago brillante
apenas.
Un amado entrevisto en la espesura
apenas. Un deseo punzante.
Y ellos no comprenden
sino su cuerpo pleno
y señalado.
Sino la extática visión
arrebatada.
Sino el amor dormido.
Y extrañados, perplejos,
duermen arrebolados esa noche.
Fray Juan sonríe.
Amelina Correa (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/AMELINA_CORREA.pdf
(Juan de la Cruz se complace en introducir a unos novicios en el éxtasis divino)
Fray Juan contempla
a los novicios.
Entran azorados en el recinto
oscuro,
con la luz de una vela dorando su tez pálida...
Muchachos
apenas
con el furor bullendo
dentro de las venas,
prendiéndose en sus cuerpos
como una mariposa enfebrecida.
La inocente claridad de su mirada
perpleja.
Nunca sintieron antes
nada parecido.
El fulgor de una llama,
apenas.
Un relámpago brillante
apenas.
Un amado entrevisto en la espesura
apenas. Un deseo punzante.
Y ellos no comprenden
sino su cuerpo pleno
y señalado.
Sino la extática visión
arrebatada.
Sino el amor dormido.
Y extrañados, perplejos,
duermen arrebolados esa noche.
Fray Juan sonríe.
Amelina Correa (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/AMELINA_CORREA.pdf
lunes, diciembre 05, 2011
un poema de Ana Marques Gastão
Siempre uno de nosotros
Siempre uno de nosotros
huye. Agua sombría
asustada y continua
agua en cielo diverso
como diverso soy yo
suelo sin flor.
Vana palabra, múltiple
palabra, distante
simiente entre el arco
y la cuerda. Nada sana
en mi cuerpo ciego
yo que imagen soy,
no alegoría.
Temblor antiguo, árbol
sin fruto, nada resiste
en esta ciudad sin casa
-sólo la garza llega en su
planeo porque el tiempo
nunca es largo.
Ana Marques Gastão (Portugal)
Publicado en http://poesiaseprosas.no.sapo.pt/ana_marques_gastao/poetas_anamarquesgastao_sempreum01.htm
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Siempre uno de nosotros
huye. Agua sombría
asustada y continua
agua en cielo diverso
como diverso soy yo
suelo sin flor.
Vana palabra, múltiple
palabra, distante
simiente entre el arco
y la cuerda. Nada sana
en mi cuerpo ciego
yo que imagen soy,
no alegoría.
Temblor antiguo, árbol
sin fruto, nada resiste
en esta ciudad sin casa
-sólo la garza llega en su
planeo porque el tiempo
nunca es largo.
Ana Marques Gastão (Portugal)
Publicado en http://poesiaseprosas.no.sapo.pt/ana_marques_gastao/poetas_anamarquesgastao_sempreum01.htm
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, diciembre 01, 2011
Shelf life
El local persiste mas se arrumba.
Apellido italiano bautiza la farmacia
famosa por mil robos.
Las drogas tuvieron olores
que se perdieron.
Después las góndolas resistieron vacías.
Gondolieri. Barco que transita un agua sucia.
Mantengo mis canciones.
Doy clases de guitarra, enseño artesanías
La música y el arte son otras de las formas
que presentan los remedios.
El local es una caja de hierros oxidados.
El cartel con el nombre se vino abajo.
No sólo los fármacos poseen vencimiento.
Apellido italiano bautiza la farmacia
famosa por mil robos.
Las drogas tuvieron olores
que se perdieron.
Después las góndolas resistieron vacías.
Gondolieri. Barco que transita un agua sucia.
Mantengo mis canciones.
Doy clases de guitarra, enseño artesanías
La música y el arte son otras de las formas
que presentan los remedios.
El local es una caja de hierros oxidados.
El cartel con el nombre se vino abajo.
No sólo los fármacos poseen vencimiento.
domingo, noviembre 27, 2011
un poema de Ana Patricia Santaella
Un pájaro visita en noviembre un patio de guzmanas
Sintió en el costado
la fuerza incontenible de la noche,
la trémula venida de lo indecible.
El patio a oscuras,
la oscura maroma del brocal,
y la negritud del alba
sumergida en lo profundo.
Un pájaro se guarneció en la galería,
miró,
la roja retirada de los pétalos,
la cobriza hojarasca,
la enea,
resplandecer por la escarcha.
Acongojado saltó,
al musgo abúlico del pozo,
a las hojas lacias de los Ficus,
a los yermos tiestos del anochecer.
Sintió,
el frío intransigente de lo gris,
el agua incolora de las demoras,
la tierra
sin embargo,
caudalosa del brotar.
Ana Patricia Santaella (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/Ana_Patricia_Santaella.pdf
Sintió en el costado
la fuerza incontenible de la noche,
la trémula venida de lo indecible.
El patio a oscuras,
la oscura maroma del brocal,
y la negritud del alba
sumergida en lo profundo.
Un pájaro se guarneció en la galería,
miró,
la roja retirada de los pétalos,
la cobriza hojarasca,
la enea,
resplandecer por la escarcha.
Acongojado saltó,
al musgo abúlico del pozo,
a las hojas lacias de los Ficus,
a los yermos tiestos del anochecer.
Sintió,
el frío intransigente de lo gris,
el agua incolora de las demoras,
la tierra
sin embargo,
caudalosa del brotar.
Ana Patricia Santaella (España)
Publicado en http://www.andalucia.cc/viva/mujer/antologia/Ana_Patricia_Santaella.pdf
miércoles, noviembre 23, 2011
un poema de Aline Pettersson
Estofado
¿Y cómo hablar del sencillo placer
del tiempo que se dilata
en la cóncava oscuridad
del barro?
¿Y cómo del crepitar
de la cazuela
anundando fragancias y texturas
al calor de su fiebre?
Suave borbotear de transparencias,
matices,
sabores,
el espesarse lento de los jugos en la oquedad
donde arde la vida
que será transfigurada.
El blanco iridiscente en la cebolla,
el manto de cobre
que arrebuja a la zanahoria
en su danza.
Y las negras esferas de pimienta,
y la carne sellada al rojo vivo
con adorno de laurel
y de hinojo.
El humo se eleva por los aires,
se cuela por la nariz palpitante.
La boca se humedece,
anticipa el deleite
que mi manos
-cumplido su oficio-
dejaron al tardo transcurrir
de este tiempo de fuego.
En torno al viejo encino de la mesa,
yo y mi madre y mis hijos y sus hijos
en sosiego esperamos.
Pero mi hambre es tan agónica
y tan ávida la sed
que mientras arda la vida,
mientras aliente su fuego
jamás podrán saciarse.
Aline Petterson (México)
Publicado en http://www.periodicodepoesia.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=580&Itemid=82
¿Y cómo hablar del sencillo placer
del tiempo que se dilata
en la cóncava oscuridad
del barro?
¿Y cómo del crepitar
de la cazuela
anundando fragancias y texturas
al calor de su fiebre?
Suave borbotear de transparencias,
matices,
sabores,
el espesarse lento de los jugos en la oquedad
donde arde la vida
que será transfigurada.
El blanco iridiscente en la cebolla,
el manto de cobre
que arrebuja a la zanahoria
en su danza.
Y las negras esferas de pimienta,
y la carne sellada al rojo vivo
con adorno de laurel
y de hinojo.
El humo se eleva por los aires,
se cuela por la nariz palpitante.
La boca se humedece,
anticipa el deleite
que mi manos
-cumplido su oficio-
dejaron al tardo transcurrir
de este tiempo de fuego.
En torno al viejo encino de la mesa,
yo y mi madre y mis hijos y sus hijos
en sosiego esperamos.
Pero mi hambre es tan agónica
y tan ávida la sed
que mientras arda la vida,
mientras aliente su fuego
jamás podrán saciarse.
Aline Petterson (México)
Publicado en http://www.periodicodepoesia.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=580&Itemid=82
sábado, noviembre 19, 2011
trama que se irradia
Es un cuestionamiento narcisista
¿Esa imagen invertida es
la forma bruta
en su esencia
o la reconstrucción
que la mente
en su amplio laberinto
imagina?
Humo que se esconde entre paréntesis
(soy)
esa trama que se irradia
entre el cuerpo
y el espejo.
¿Esa imagen invertida es
la forma bruta
en su esencia
o la reconstrucción
que la mente
en su amplio laberinto
imagina?
Humo que se esconde entre paréntesis
(soy)
esa trama que se irradia
entre el cuerpo
y el espejo.
martes, noviembre 15, 2011
un poema de Alicia Poderti
TRASLACIÓN
Siete gritos
fueron cruz
siete palabras.
(Ya echan suertes
para ver
a quién le toca
la ropa
del que vive
condenado).
Alicia Poderti (Argentina)
Siete gritos
fueron cruz
siete palabras.
(Ya echan suertes
para ver
a quién le toca
la ropa
del que vive
condenado).
Alicia Poderti (Argentina)
viernes, noviembre 11, 2011
II (no vayas al oeste)
II
No vayas al oeste
No abras la puerta que prohibe
No mires el mar
No escuches sus rugidos arteros
como carcajada de hombre
La libertad
es un camino ignominioso
te desconcierta
se expande bajos tus pies
te pierde
El este es el ala rota de los herejes
No puedes disponer
No hay botes que amarrar
ni sótanos donde morir un día
No sopla el viento que ensucie tu cabello
(De la serie inconclusa de Rebecca)
No vayas al oeste
No abras la puerta que prohibe
No mires el mar
No escuches sus rugidos arteros
como carcajada de hombre
La libertad
es un camino ignominioso
te desconcierta
se expande bajos tus pies
te pierde
El este es el ala rota de los herejes
No puedes disponer
No hay botes que amarrar
ni sótanos donde morir un día
No sopla el viento que ensucie tu cabello
(De la serie inconclusa de Rebecca)
lunes, noviembre 07, 2011
un poema de Kléber Adorno
Pasividad
Fue deprisa,
Un relampagueo indiscreto
Se instaló en mí.
Vino de adentro
Mil años de sabiduría.
Y me olvidé.
Fue deprisa,
Ya dije.
Un relampagueo apenas.
Kléber Adorno (Brasil)
Publicado en http://www.ubebr.com.br/post/poesia/poesias-de-kleber-adorno
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
Fue deprisa,
Se instaló en mí.
Vino de adentro
Mil años de sabiduría.
Y me olvidé.
Fue deprisa,
Ya dije.
Un relampagueo apenas.
Kléber Adorno (Brasil)
Publicado en http://www.ubebr.com.br/post/poesia/poesias-de-kleber-adorno
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, noviembre 03, 2011
un poema de Chico Perna
Serpiente de fuego
No saben los hombres
que el fuego consume
así como el agua,
todo lo que ve.
Un corredor de fuego,
una serpiente de llamaradas,
una convulsión de calor y amarillo.
Lo espeso tiembla,
grita,
estalla.
Rápidamente
es consumido.
Los hombres
endemoniados
roban de los dioses el fuego,
y lanzan sus llamas,
quemando lo seco
que brotaría,
lo verde todavía tierno.
Los hombres,
sin escrúpulos,
sin culpa,
sin misericordia,
roban de la naturaleza la vida.
De un lado,
el río,
“serpiente de vidrio”,
navega.
Del otro,
lo espeso,
serpiente de fuego,
sangra.
Los hombres,
señores del fuego,
se burlan de los dioses,
al anunciar su negligencia,
su insensatez,
paseando por las calles anchas de la ciudad,
en sus autos de aire.
Los barrios,
dolidos por abandono,
con sus galles atragantadas de humo,
gimen desolados.
Las casas,
que también gritan,
vomitan el tizne de las hojas quemadas,
el polvo que se propaga por sus balcones,
asistidas por el bochorno de esos largos días.
Chico Perna (Brasil)
Publicado en http://www.ubebr.com.br/post/poesia/cobra-de-fogo-por-chico-perna
Traducido de portugués por Myriam Rozenberg
No saben los hombres
que el fuego consume
así como el agua,
todo lo que ve.
Un corredor de fuego,
una serpiente de llamaradas,
una convulsión de calor y amarillo.
Lo espeso tiembla,
grita,
estalla.
Rápidamente
es consumido.
Los hombres
endemoniados
roban de los dioses el fuego,
y lanzan sus llamas,
quemando lo seco
que brotaría,
lo verde todavía tierno.
Los hombres,
sin escrúpulos,
sin culpa,
sin misericordia,
roban de la naturaleza la vida.
De un lado,
el río,
“serpiente de vidrio”,
navega.
Del otro,
lo espeso,
serpiente de fuego,
sangra.
Los hombres,
señores del fuego,
se burlan de los dioses,
al anunciar su negligencia,
su insensatez,
paseando por las calles anchas de la ciudad,
en sus autos de aire.
Los barrios,
dolidos por abandono,
con sus galles atragantadas de humo,
gimen desolados.
Las casas,
que también gritan,
vomitan el tizne de las hojas quemadas,
el polvo que se propaga por sus balcones,
asistidas por el bochorno de esos largos días.
Chico Perna (Brasil)
Publicado en http://www.ubebr.com.br/post/poesia/cobra-de-fogo-por-chico-perna
Traducido de portugués por Myriam Rozenberg
domingo, octubre 30, 2011
un poema de Lucia Koury
Certidumbre
El embarazo
cayó sobre mi cabeza
como una fruta madura.
Puf.
Y germinó, suculento,
en todos mis sentidos.
Lo presentí en un sueño
petulante y obstinado…
Lo sentí en los pechos
mayores y entumecidos.
Lo confirmé
en los exámenes de costumbre.
Antes de la decisión
el pánico desmedido.
Después,
las ganas locas de conocer a Ana,
Mariana, Camila,
quizás Isabel.
Lucia Koury (Brasil)
http://rebra.org/escritora/escritora_ptbr.php?assunto=texto&id=1245
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
El embarazo
cayó sobre mi cabeza
como una fruta madura.
Puf.
Y germinó, suculento,
en todos mis sentidos.
Lo presentí en un sueño
petulante y obstinado…
Lo sentí en los pechos
mayores y entumecidos.
Lo confirmé
en los exámenes de costumbre.
Antes de la decisión
el pánico desmedido.
Después,
las ganas locas de conocer a Ana,
Mariana, Camila,
quizás Isabel.
Lucia Koury (Brasil)
http://rebra.org/escritora/escritora_ptbr.php?assunto=texto&id=1245
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg
jueves, octubre 27, 2011
un poema de Judith Herzberg
Sonidos de la ciudad
Los Sonidos de la ciudad en una noche tibia
tienen, como en una pintura, un antecedente.
Un avión ruge contra el sustrato de autos,
una motocicleta se abate clamorosamente hacia la izquierda.
Me gusta escucharla, me hace pensar en
el 22 de junio de 1964, que es esta tarde.
Judith Herzberg (Holanda)
Publicado en http://cs-music.com/features/looking.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Los Sonidos de la ciudad en una noche tibia
tienen, como en una pintura, un antecedente.
Un avión ruge contra el sustrato de autos,
una motocicleta se abate clamorosamente hacia la izquierda.
Me gusta escucharla, me hace pensar en
el 22 de junio de 1964, que es esta tarde.
Judith Herzberg (Holanda)
Publicado en http://cs-music.com/features/looking.html
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
jueves, octubre 20, 2011
un poema de Robert Bly
Rezo por mi padre
Tu cabeza está todavía
inquieta, rodando
hacia el este y el oeste.
Ese cuerpo en ti
insistiendo en vivir
es el viejo halcón
para quien el mundo
se oscurece.
Si no estoy contigo
cuando mueras
es eso.
Está bien.
Esa parte de ti limpió
mis huesos más
de una vez. Pero
te encontraré
en el halcón joven
a quien veo tanto
dentro de ti como de mi; el
te guiará
hasta el Señor de la Noche,
que te dará la ternura
que quisiste aquí.
Roberto Bly (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/poem/26066
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
Tu cabeza está todavía
inquieta, rodando
hacia el este y el oeste.
Ese cuerpo en ti
insistiendo en vivir
es el viejo halcón
para quien el mundo
se oscurece.
Si no estoy contigo
cuando mueras
es eso.
Está bien.
Esa parte de ti limpió
mis huesos más
de una vez. Pero
te encontraré
en el halcón joven
a quien veo tanto
dentro de ti como de mi; el
te guiará
hasta el Señor de la Noche,
que te dará la ternura
que quisiste aquí.
Roberto Bly (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poetryfoundation.org/poetrymagazine/poem/26066
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg
domingo, octubre 16, 2011
poemas de Catalina Boccardo
Monte (relatos de mi madre)
1
animales serpentean aquel monte
2
3
4
5
6
7
8
9
11
12
13
14
15
16
17
---------------------------
Catalina Boccardo (Argentina)
animales serpentean aquel monte
la mujer lleva agua
ondulante cántaro
su corazón
bendiciones tierra y lluvia
hacia la madrugada
buscará cosechas
cualquier espina de algodón
es de temer
palmeras recortan soles
su mano una sombra
el tábano
muere en un salto
del fuego
todos los pequeños
corren riesgo
la inmensidad
ahí
sin descanso
orilla cada fruta
la guayaba
es sólo débil por fuera
luego te fagocita los labios
y bajo el mosquitero
séptimo
pequeño lobizón
su noche láctea
dos balas de plata
el vecino jala el gatillo
un gemido y
desmemoria
un gemido
10
trajinada la piel
como mis abuelas
peregrinaje
desde algún silencio
algodonar
tristeza
de mi madre
se nutre con sonidos antiguos
sus poemas
agrietan mis pies
desnudos
desnuda
sobre la vertiente
yacarés
su arena espermática
la tarde
caída
nace con ojos amarillos
dentro
una herida de víbora
se defiende
a mis ancestros formoseños
---------------------------
hierro 3 a kim ki duk
del golpe 3
su desliz corporal
las manos tocan
una pelotita
en el estómago
dicen basta
o no dicen
es amor_ me digo
luego de observar
algunas posibilidades
que la policía llegue
dónde la morada
mientras el corte
sangra menos
la casa vacía
un buen sitio
y no atiendas el teléfono
por ese infalible enojo
contra tu boca o deseos
que no puedas reprimir
el corte
sangra menos
con su ausencia
Catalina Boccardo (Argentina)
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