domingo, mayo 30, 2010

un poema de Damário Da Cruz

Primero de abril del 64 en la calle Direita do Santo Antônio


Al poeta Miguel Carneiro

Qué son
esos navíos grises
en mi mar?

Qué son
esos ojos de niño
queriendo el mar?

Por qué la señora Mosa
maestra del primario
nunca me dijo
que toda dictadura
afea el agua?


Damário Da Cruz (Brasil)
Publicado en Poetas del mundo
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

sábado, mayo 29, 2010

un poema de Teresa Amy

Noche representada

no era el momento de velarme:
yo estaba cansada y me arrollé
debajo de una manta después de
un día complicado con
el caso genitivo. En la otra punta
de la casa ásperas las copas de pie
en las que habíamos tomado vino
como candelabros apagados
irresponsablemente altos  Con una forma
de silencio que me impedía dormir pude pensar
en mi muerte con triste exactitud:
mi dormitorio yacía estrecho de camas coloniales
el canesú de entredós
de mi traje celeste de enfant con cerquillo
arriba de la silla
Ladislao Fejn el relojero polaco
del apartamento uno
que nunca más salió al morir su mujer
y lo encontraron muerto
el recuerdo del yodo intolerable
de las lenguas de erizo
las oblongas grageas marrones
del mueblecito secretaire
que no me atreví a tocar jamás
le mur escrito con grafo en la pared
frente a mi cama Jeannée
con cinturón de cuero
debajo del vestido
cajas de laca japonesa y pinceles de marta
restos de marquetería en el apartamento nueve
mi hula hup amarillo detrás de la puerta y
la locomotora de metal en su caja de cartón gastado en el ropero
la terracita con murito quebrado
la cortina azul del cuarto de mi madre
mi madre

En la otra punta de la casa
sentado velabas pensando en
copas como mástiles abandonados:
las cortinas de dibujos egipcios
no tapaban
bastante
los últimos reflejos de la tarde
que podían resucitarme

Con un raro pudor yo no quería
romper la ilusión de mi muerte
el mundo privado de mi madre
tu cuidado  Una malla indecible
me cerraba la boca
ya no había luz
pero yo respiraba


Teresa Amy (Uruguay)
Del libro Cuaderno de las islas
Ediciones del Mirador

domingo, mayo 23, 2010

la flor anónima

Cuando cae la noche
la flor anónima
se abre
y se aferra a una efímera existencia

(Otra vez hay jadeos en el vientre)

sábado, mayo 22, 2010

de cotidiano

Subieron al colectivo y enojados
No nos dejás entrar porque somos discapacitados
Alardeaban de su falta de piernas
de sus muletas cubiertas de paño
Vos estás con el culo ahí sentado
y nosotros venimos de trabajar
Uno se tropezó
sonó un terrible estruendo
sobre el piso
una caída con convicción
como una contienda
No eran las piernas que no tenían
El vino barato que despedían sus cuerpos
nos tumbó a todos

un poema de Luis Pereira

................................................................................................me voy a poner trágico
..................................................................................."le obsequio estos versos por si
..............................................................................de pronto no volviéramos a vernos"


amores fascinantes/los que acaban por dejar
tierra arrasada
o amores como paisaje/los que/ descubren estaturas/ o
te miran
..............con ojos
/nunca vistos


Luis Pereira (Uruguay)
Del libro Pabellón Patrio (serie de relatos íntimos)
Editorial Yaugurú.

un poema de Noé Jitrik

Fuga y final: el tufo

Un hombre
indiscernible
como hombre
duerme en una plaza
desierta
de una ciudad silenciosa
y abandonada

inerme
ha hecho de un banco
un lecho
un circuito de baja
y profunda
soledad

de su soledad
y de su cuerpo emana
un tufo
importante
diríase también
quemante
devastador
¿será ese tufo el fuego
de la especie?

en su sueño denso
se ve que ha entrado
por el ojo
laberíntico
de la desgracia
o mejor dicho
de la desdicha
del no ser
que traza
arbitrario
y constante
un suave
un delicado perro.

Noé Jitrik (Argentina)
Del libro Cálculo equivocado
Editorial Tierra firme.

un poema de Jean-Paul Michel

“Ordena ese frío desorden de cosas dadas”

Ordena ese frío desorden de cosas dadas
Toma
Toda la belleza dada, todas las cosas dadas en exceso
Toma.
Que se sienta en tu paso gemir la tierra tierna
Marcha. Cadencia. Ritmo. Caza.
Todo lo perfecto real. Todo el Mal. Toma.
Sumérgete en él. Nadador oh escupe
junto a la sal la excitante
Alegría



Jean-Paul Michel (Francia)
Publicado en Poezibao
Traducido del francés por Myriam Rozenberg