jueves, mayo 30, 2013

un poema de Shota Iatashvili


Un beso

Cuando tienes diabetes por deficiencia de palabras,
Tres cucharaditas de palabras
Pongo en tu sangre y las mezclo bien,
Al mismo tiempo irrumpo en respiración
De manera que la enfrío rápidamente y
Luego pongo el borde de la taza
En mis labios.

Mientras tanto tomo la taza
Con ambas manos,
Sujetándola fuertemente.

Y cuando coloco la taza vacía
Sobre el suelo y desde el fondo de ella
Escucho ciertos sonidos
Dubitativos sublevándose,
Siento en ellos
La dulzura
Lingüística
Del azúcar que agregué.

Shota Iatashvili (Georgia)
Publicado en http://www.poetryinternationalweb.net/pi/site/poem/item/11299/auto/A-KISS
Traducido al inglés por Donald Rayfield
Traducido al español por Myriam Rozenberg

domingo, mayo 26, 2013

pared de hospital


 
(foto: Hospital Santojanni- Myriam Rozenberg)

Su sueño era poder colocar la inscripción en la pared del hospital. Siempre que pasaba con el 4 se esforzaba por mirar lo que ya estaba escrito. Cuando a él le tocara, no iba a ser menos, nada de dejar pasar la oportunidad.

Por eso, pensando en el momento clave, llevó no sólo los documentos de su mujer sino también un marcador negro de trazo grande, indeleble.

No le importaba si había gente que le parecía vulgar. Una vez había escuchado a una señora decir que esas leyendas eran como las placas en las tumbas de los cementerios, despedidas definitivas en un cuadrado de mármol o bronce. Pero él disentía, ahí se recordaba a los muertos y esto era completamente diferente.

Mientras su mujer estaba sufriendo en la sala, él observaba dónde quedaría mejor, si sobre la pared más externa, si en la interna detrás de la rampa para sillas de ruedas, o en el hallcito de espera. Sería afuera, para que fuera más notoria, detrás de la escritura de ese padre que había puesto con un marcador y haciendo sombra que Aká nació Tiziano. Se detuvo también ante las otras leyendas: “Acá nació Valentín Tomás 17/11/12 a las 20:31 te amamos, papá, mamá, abus y tíos”, “ Acá nació Renata 13 noviembre 2012 Te amamos papá y mamá”.

Estaba nervioso, aún el médico no salían. En la salita de espera, junto a él, estaban reunidas unas chicas esperando a otra parturienta, la hermana de aquellas, que desde hace largas horas venía luchando para concretar el parto.

Parece que era difícil ser madre, y él meditaba, sería difícil ser padre también. Tener un trabajo que ahora no tenía, levantarse a la noche ante el llanto de su hija, cambiarle los pañales, cuidarla mientras la madre hacía la limpieza en la casa de la patrona, bañarla en el fuentón de lata.

Se rascaba la cabeza, reflexionando en todo esto cuando  apareció el médico por fin, avisando que la nena había nacido. Antes de entrar a ver a su mujer, corrió desesperado a grabar en el muro pintado de ocre: “Acá nació Uma, te amo, papá”.

Vio venir a las chicas que esperaban, una de ellas también buscaba un lugar donde escribir. Curioso, esperó a ver cuál sería ahora la inscripción, entonces leyó: “Mariela, dale, nena, nacé, tus tías”.

Evidentemente había gente con situaciones más complicadas, pensó, y corrió a abrazar a su mujer y a esa pequeña bebé que tantas alegrías le traería.

miércoles, mayo 22, 2013

un poema de María Kril


(Gallo, gallinas y pollos - Manuel Dominguez)

El ritual

Era normal matar una gallina.
Mi padre aparecía
y el cuchillo brillaba.
Ella entregaba el cuello
y caía enrojecida como una ciruela madura.
Agua caliente, vahos de horror,
saliva burbujeante,
globos que ascendían sin alas,
deshojada y desnuda frente a mis ojos.
La mortaja del aceite en la cocina;
no había rezos ni flores,
ni llanto, ni vacío,
sólo un ángel que limpiaba el patio.
Devoradores, todos aplaudían el ritual
y vestían la mesa de contentas ensaladas,
de cálidos zapallos y tomates.
Esperaban, ansiosos
envueltos en pan, la primer dentellada.

Y yo, en silencio,
como la novia que enciende el cuello,
comía muerte sin saberlo
y me llenaba de plumas la garganta.


María Kril (Argentina)
Publicado en La que mira la puerta (Ediciones Tren de la palabra)

sábado, mayo 18, 2013

como ese libro de poemas


Como ese libro de poemas.  Con portada impecable y leve decoloración en el lomo.
Hay una atracción en su interior-sólo funciona adentro de la casa- con precios irrisorios, accesibles.
Son rostros humanos los que salen de sus sillas, cautivados por esa rica variedad de poesía (plisados y arrugas de origami, sencillos y, al mismo tiempo, extravagantes).
Al penetrar en esas hojas, un jardín acogedor hace olvidar el exceso de barniz que albergó una vez en la envoltura.
Hoy segrega  el olor desagradable de lo que se desgasta.

martes, mayo 14, 2013

un poema de Moshe Dor


Topografìa


Mi tierra natal es
tu tierra del cuerpo:
tus pechos - las colinas
de Jerusalem
tu vientre - el valle costero,
y entre tus cosas a veces
la salinidad del Mar Muerto
y a veces
el dulce Kinneret.


Moshe Dor (Israel)
Publicado en http://pionline.wordpress.com/2012/12/06/interview-with-poet-moshe-dor-and-translator-barbara-goldberg/
Traducido del hebreo por  Barbara Goldberg
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

viernes, mayo 10, 2013

un poema de Jorge Prieto

Ser libre

Ellos me trajeron.

Quisieron que mirara
para un lado
otras veces
al revés,
de reojo nada
y hacia adentro nunca.

Cuando les pareció
me vendieron.
Ni el precio me dejaron ver.


Jorge Prieto (Argentina)
Publicado en el libro Album de esperas y otros asuntos (Ediciones El mono armado).

lunes, mayo 06, 2013

un poema de Ibn Al Labanna


Al-Mutamid y su familia van al exilio

 

Olvidaré todo
excepto la mañana
al lado del Guadalquivir
cuando fueron llevados hacia los barcos
como los muertos a sus tumbas.

Multitudes que empujaban cubrían ambas orillas
para verlos, perlas preciosas,
sin rumbo en la espuma del río.

Las jovencitas dejaron caer sus velos
arañaron sus rostros,
y rasgaron sus vestiduras.

En el momento en que se fueron,
una conmoción  interminable liberó
una protesta atronadora
de despedidas y lamentos.

 

Ibn Al Labanna (Taifa de Mallorca )
Publicado en Poems for the Milennium Volume four (Universidad de California)
Traducido del árabe al inglés por Cola Franzen
Traducido del inglés al español por Myriam Rozenberg

jueves, mayo 02, 2013

un poema de María del Rosario Andrada

En las cuerdas invisibles
la araña
atrapa insectos de colores,
destroza sus cabezas,
cuelga como trofeos
                          lo que resta.
Aún el reptil jadea bajo el agua
y espera que la luz
                          señale
el momento exacto para emerger.
La noche es cálida, sofocante
y se prolonga en el infinito
sin pausa.
También el magma
se escurre
                silencioso,
incandescente
por las rocas.
                  Desde entonces el equilibrio
fue el desorden.
                   Dios bendijo los días y las noches
y sentenció al hombre.


María del Rosario Andrada (Argentina)
Publicado en el libro Ultimo resplandor (Ediciones del Dock).