jueves, diciembre 22, 2005

Souk el-Tawil

Hoy he visitado Souk el-Tawil.
Miles de personas rodando su sonrisa
con un vano candor.
Si los comerciantes hubieran apreciado
que yo buscaba mi naturaleza
entre ceniceros de cerámica y coloridas alfombras
quizás habrían vociferado mi nombre
-simplemente la firmeza de dos sílabas-
para que algún transeúnte me comprara.
Pero valgo más de lo que alguien
está en condiciones de pagar
y no sé cuánto tiempo ha de transcurrir
para que un nuevo cliente
se fije en mi aspecto.

jueves, diciembre 15, 2005

sus años aguardando




En la espalda de la vida
el cierra los ojos muerde sus labios habla a oscuras

Una vez hizo el esfuerzo
y recordó que fue feliz bajo el abanico del viento
felicidad dice
como si la luna se alzara por su boca

sabe que va a llegar un sueño susurrante y duradero

aún no está dispuesto
aunque ejercita deambular por las sombras

la aurora todavía es bocanada
embrujo de oro

la hierba es acuarela que perfuma el mundo

el vientre de su gata

una arcilla más que poblará la tierra


por detrás del recuerdo un pasillo largo y zigzagueante


lleva
sus años aguardando



miércoles, diciembre 14, 2005

pesadilla del vacío


Trae la luna
pon su fuego sobre la gastada piedra del pavimento
quiero la luz murmurando altivas canciones a la ciudad
femenina piel que puja amaneceres al comienzo del siglo

Todas las primaveras parece que renaciera
entre charcos de asfalto y pampas imaginarias
arpegiando desde el suelo
malas vidas pocas certidumbres
hamaca ingenio de milagro y sacrificio

En esas construcciones de voluntad compleja
suena una copla que abunda en ironía

Todo lo que aquí resiste/
no existe no existe

Es de una crueldad inmensa
canta y repite estribillo hasta cansarse
hasta que quizás alguno se lo crea

Trae la luna
pon su fuego sobre la gastada piedra
la noche es pesadilla del vacío
y nadie quiere internarse en su follaje

entre los rascacielos



Entre los rascacielos
no hay presagios de nubes
sordo queda el espanto de la lluvia
esa luz que penetra las aristas de hormigón
la recta brecha que cumple su mandato

desde esta perspectiva
doblada en extrañísimo ataúd
me pregunto por mí
una caverna oscura
una blanda hierba que juega su ritual
conociendo la anemia de los años

un avión se mueve a lo lejos
y sustenta una visión
de estrella en pleno día
pero pequeño es su brillo
como minúscula soy
y nimio es el viento del sudeste

entre los rascacielos
sin el óxido que dejan las voces del orgullo
gimo
eternamente

sin dejar
rastro

domingo, diciembre 11, 2005

palabras a una muchacha



dile a esta muchacha lo que antes no sabías, cuéntale que cruzabas perdido por lugares sin nombre

(José Agustín Goytisolo- El buen amor)



Quién dijo que el hombre varado en su memoria
no tiene flores extrañas
para pintar
entre los muslos
sin prisa inesperada
la letra de la vida

dile a esta muchacha
que ese insomnio ese silencio
es como una calavera desnuda
como un baldío en una calle cualquiera

que antes no sabías
que los colores cargan extrañas perversiones
que la tiniebla viste atuendos fluorescentes
que sólo hubo lluvia mojando las palomas

ella te espera aquí
en una esquina
para pensar en otras cosas más terrenales

cómo el amor se entrega en colibríes que salen de dos cuerpos
cómo es una lengua metáfora de mil promesas
morir y renacer mientras los relojes pasan

y tú te encuentras

sábado, diciembre 10, 2005

las puertas del cielo

Por las puertas al cielo
un disfraz de seda
la primera palabra

Después bajando el arroyo
una tarde de abrigo
deja huellas que resbalan

Con su cabellera de verbos
el énfasis es la pintura de un cuadro
el guiño de un abanico de flores

Pinta con carmín esta esquela
la noche no se despide
si no caen los muros

si no se juntan las aguas

miércoles, diciembre 07, 2005

esencia fugitiva


En el rojo canto del verano
empiezas a encender tu esencia fugitiva
como una errante furia de la noche.

Se acabaron los destierros incurables.
Nadie más te ahuyenta.
La ciudad es tuya. Tu propio enigma.

Hay que saber bucear en la ambigua pena de la nada
sin vocación de olvido
mientras llega el aire grave del futuro.

Un espejo trunco
te refleja el vientre
espiando otras partes intangibles.

Entonces te preguntas
cuál fue tu viento primitivo?
de qué mar estás hecho?
quién sino tú construirá tu imagen en el barro?

transmigración


Si no estás exagerando
y quieres extraviarte en el cuerpo de otra época
o quizás en la orgánica de un esqueleto por venir
he aquí tu sueño como un animal decapitado

un cóncavo invierno habrá de cobijarte
como si fuera lo mismo lo siniestro del solsticio
un poquito de sombra
la cofradía de olvidos marchando bruscamente
hacia el fértil terreno donde se auguran cielos
y plagas de nubes lacrimosas

en ese contexto
de ramitos imprecisos de milagros
y fríos brazos y rostros que no hablan
te acordarás de haberte conocido?

don

En estos días
apagar el pensamiento acalambrado
y desaparecer

todo ocurre como un crepúsculo
son pocas las cegueras
donde la palabra no penetra la palabra

erigida mi defensa se profana con un rostro
él también es un silencio
una cautela corpórea

he perdido la razón
como una música propicia
y
me
elevo

tengo el don de otra travesía

espejo


Mi mujer de sexo de espejo
(André Bretón- La unión libre)



Soy un espejo inescrutable
Te doy tu imagen
que se exilia en este plano gris

Morir fundidos en esta sombra niña
que crece
impiadosa

Nadie ve lo eterno en cuatro ojos
que se superponen
Es un paisaje sin tiempo

Me devuelves tu mirada
hecha poema

tu herida
vaciada
en la mía

jueves, noviembre 24, 2005

encima de los tiempos


Sin dejar de mirarse
un hombre
es decir todo el universo
elude las palabras imprecisas
persiste en embrujar con voces y asonancias

por encima de los tiempos
concibe la idea de quedarse
la sangre drenando por la tierra
como un enigma sin memoria

después de tantas idas y venidas
es su nuevo contacto con los seres
paradoja misterio del origen
cómo siguen en órbita girando
esas masas de lumbre desplegadas

salir del pedestal
estarse en el silencio
la nariz adherida en la vidriera
le cuestan a esos ojos perdurables
precisa secretas relaciones
que alguien se alimente de su cuerpo

domingo, noviembre 20, 2005

breves pensamientos para tanta soledad

www.tochtli.net
No esperas cartas, llamadas telefónicas.
Los que te amaron están lejos.

Elegía-Joaquín Giannuzzi


I
El televisor prendido recitando voces luminosas.

II
No mirarse en el espejo. Evitar los desengaños.

III
La noche peina una sombra que no se anima a entrar.

IV
Con un violento escalofrío voy en busca de otros labios .

V
El cuerpo prisionero de los meandros de la duda.

VI
Sólo de versos se sostiene este presente.

VII
En un remoto lugar los recuerdos me extorsionan.

VIII
Como decir adiós a ese incendio temerario?

IX
Soy el deseo gritando entre sollozos.

X
Para qué sirve tanta libertad?

jueves, noviembre 17, 2005

jueves de Riachuelo

Los autos suben callejones de chimeneas apagadas.
Hace rato que nadie estaciona en las ramas de tizne.
Sólo se exhibe la cara pálida en suspenso
mirando avisos de un diario que jamás escribe para todos.
En la plaza esperando que llueva de una vez sobre los párpados
alguien trafica la náusea de estar vivo.
Cómo decir que este árbol lleva el estrépito de aves?
Cómo contar que en su copa se acarician fetos como sueños?
En este riachuelo obsoleto
las voces se hacen frías y redondas
la muerte camina a su lado meneando las caderas.
Una mano florece en la avenida
deja besos como plumas a unos niños desnudos
que dormitan fosas de pegamento.
Una niña se ríe, estalla en carcajadas,
porque flota la bolsa por el aire
y ella va detrás como un cometa.
No llegará a la edad de pintarse los labios.

martes, noviembre 15, 2005

como un prisma





Primero la hice reir a carcajadas
con mi actitud cambiante veleidosa
bajo perfil pero añorando quizás
algunas plumas para bajar las escaleras
tímida vedette buscando primer plano

después minutos apenas
pasamos al horror
a describir aquello que nunca había pensado
las fotos que cargaron en maletas
utensilios inútiles para usar a donde los llevaban
pañales que no habrían para los que subían a los trenes
insólitos vestuarios para ponerse en el momento de los gases

lo siento, sí, lo siento
hoy hice llorar a mi psicóloga
pero mis genes cargan la memoria
de atrocidades vividas hace tres generaciones

soy así producto de esta herencia
triste para siempre
alegre cuando estoy con él
difícil separarme las partes
-al desarmar un prisma no lo tengo-

soy compleja

lunes, noviembre 14, 2005

Kris Krawczyk & Goran Bregovic-Daj Mi Drugie Zycie -Del CD Kris & Goran

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miércoles, noviembre 09, 2005

la misma piedra

En ese entonces la felicidad era la risa lejana de un demonio
simple de alcanzar si uno se vendía
como una cosa usada.
Quise alejarme.

Con los brazos abiertos proclamé la viudez de la noche
la mortalidad de los excesos
la epopeya resuelta del abatimiento.
Tonta de mi cambié de geografía
pensé que el clima sería limpio renovado.
Huía de las lluvias.

Me equivoqué
-inevitablemente siempre me equivoco-.

Humedecen.
Todas las lluvias son iguales.

lunes, noviembre 07, 2005

LoveJohn Lennon

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la propia ausencia

You don't have to say you love me
Just be close at hand

(You don´t have to say you love me-Elvis Presley)




El agua de la nada mil veces me aprisiona
a esto vine al mundo?
a llorar en silencio un nombre que no tengo?
a desplegar la cadena que me ata hasta donde más no dé?

La noche trae en sus ojos de plata el eco de otras pesadumbres
quizás más graves funerarias
sin caminos de retorno
pero sólo sé de mi dolor

Alejada aún de sueños venideros
me aferro a éste, poco vulgar, no cotidiano
y pongo mi mano en el escalofrío que produce
tremenda sensación inigualable

Paso horas escribiéndole al amor, quién lo diría?
Algo me dice que no hay que quedarse con las ganas
una voz piadosa me conversa
de este vértigo que viene al recordarte

Ya lo ves, no necesitas decirme que me amas
en las caricias invisibles que me das yo te pronuncio
de un modo tierno e inmortal
en ese instante no hay herida no hay vacío
todo es prodigio exacto atravesándome

Pero si al fin hay un final
-es previsible-
que estalle este latido en mis pedazos
quédate cerca
no sé cómo será la mariposa sin las alas

Cómo será partir desde la propia ausencia?

viernes, noviembre 04, 2005

Veletas


I

Una veleta oxidada sostiene un gallo que a nadie despierta:
se cansó de cacarearle al mundo.

Ahora el tiempo que cambia de sueños
acomoda la cresta del gallo a su modo.

El ave es presa de su edad
y de la rigidez de un cuerpo que forjaron otros.

Una vez más cuando el viento conduce
nos deja estos dolores.



II
(Veleta en Centenera )

Lo primero es mirar mis manos:
qué es lo desean escribir.
Luego viene el ritual de desgajarme
como una fruta escondo un ser profundamente tierno.
Sentada mientras marcho al trabajo
el pensamiento es un mar que alterna
el sosiego con la tempestad.
Nada me distrae de obsesiones azules
que tienen todo el futuro por delante.
En Centenera mis ojos se posan en la flecha:
el gallo gira y se afirma su imagen en el aire.
La veleta marca su sentido
pero al fin soy yo la que no tiene rumbo.

jueves, noviembre 03, 2005

breves y retóricas

Cómo será el gemido y cómo el grito
al escapar mi vida entre la tuya

Cardo o ceniza-Chabuca Granda





Cómo renacer si no se fue del todo
mi vida entre la tuya?
A dónde irá el gemido?
A quién el grito que te correspondía?

En casa de noche compruebo
el volumen que queda de mi voz.

martes, noviembre 01, 2005

Somewhere is my love-Savina Yannatou- Del CD Sings Manos Hadjidakis

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El angel de la bicicleta-Leon Gieco- Del CD Por favor,perdon y gracias.

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lunes, octubre 31, 2005

vaivén

Lo ha intentado muchas veces.
En el árbol aquel colgó una voz y una palabra.
No le sirvió la sonrisa tonta de la buena gente
la confianza ilimitada de los ilusos.
Entre tantos poemas lo azul se diluyó como un cielo lejano.
Lo indecible fue una hebra voladora.
Tejió una tela extraña: no sabía a dónde asirse.
Para poder escapar ahora escribe flores
dibuja en la piel caricias descendiendo de los pájaros.
No sabe hablar de amor:
las cuatro letras requieren de estrategia
la sensatez de un cuerpo acompasado
mas el suyo es un permanente vaivén
entre el futuro que no llega y un ayer que apenas toca.

viernes, octubre 28, 2005

Londres en el sueño


El tiempo contraía la enfermedad de los relojes.
Pero sólo había un presente
que desdeñaba el manantial de la palabra.
En esa destreza de mujer pragmática
jamás pensé en calles costaneras
ni en puentes antiguos sobre el río Támesis.
La mirada abarcaba un trayecto sinuoso heterogéneo
para el cual hay que nacer ejercitado.

Londres era una intensa niebla.
Yo la atravesaba
como quien acepta su destino
en una tragedia inevitable
de la que no se tiene culpa.

sábado, octubre 22, 2005

a la sombra del diluvio

qué es esa lluvia?
hacia dónde construye su corriente?
hay que encontrar el curso que se viste por la noche
una imagen sin edad
un puerto inverosímil

tanta agua no me purifica
más bien me hunde al fondo de la fosa
no es un flujo ilimitado
-solamente el amor se acerca al infinito-

mas cuando va a acabarse?
para qué sirve un diluvio duradero
sin que el esfuerzo de uno solo de los hombres
pueda salvarlo en el tiempo de su arca?

miércoles, octubre 19, 2005

materia transitoria



At night I lay alone in my bed
With an image of you goin' around in my head


Traveling Wilburys-Congratulations

A la noche los sonidos que se mezclan son el eco de su voz
y las palabras calientes que ella nunca ha pronunciado.
Habla y calla alternadamente
al ritmo del cuerpo que se embriaga
frente a otro lejano inaccesible.

En la cabeza es materia transitoria
silueta que viene reclamando una cosa bien constituida.
A partir de esta especie de dolor ella domina el arte de la duda.
Qué es la emoción ocupada por el verso de un poema?
Hacia dónde se encamina para redimir las negaciones?

En la ventana ella observa venir una sombra que fractura la propia en mil pedazos.
Acostada en la cama dispone de un fortuito erotismo:
cede a los deseos de la imagen fantasma
susurra el amor en un orgasmo que carga el peso de los años.
La misma melodía se repite de modo infatigable.

Quien la pueda ver deberá soportar las lágrimas
que por diversas razones se derrumban de sus ojos
y un intenso aroma a hombre que quedó ardiendo en el aire.
Ella recoge ese olor y cobija con ese abrigo fugaz
cada desnivel de su pequeño mundo.

viernes, octubre 07, 2005

su nombre en el cristal

Ella escribe con el dedo su nombre en el cristal

(Zoé Valdés- Vagón para fumadores)


No hay un gong que suene irreverente
que diga ahora entre sonrisas frías
debes caer en sus brazos
La palabra es un punto esencial de este mundo extravagante
Está prohibido callarse
aunque también es un derecho
dejar la boca semiabierta

A veces para apagar el fuego
ella escribe su nombre breve en el cristal ahumado
deseando que el tiempo pase para acorralar las penas
se echa a cuentagotas la niebla en la mañana
para no ver las luces
el sol es un contacto amargo
si no sale de su boca

Ella dice
con la primera costilla nací de él
Nací con él al inicio de los tiempos
Sólo que ella lo supo años más tarde
mirándose los pies descalzos
desnudos ya los pechos
sin ombligo
pura desmesura

En la pequeña mano se deslizan verbos
que duermen sueños justos
amar desear gozar sentir
beber libar chupar tener
y en el papel escribe
poemas ciertos y también monstruosos
de nada de eso puede desdecirse

En el cristal por cierto es más efímero
aunque ella quiere que sea para siempre

martes, septiembre 27, 2005

Lo fácil

Llaga se dice fácilmente.
(Eduardo Milan-Excelente lenguaje)



Buscar adentro de la sala
la caída de un cuerpo
que se azota de golpes como ángulos existen.
Sentir el dolor excesivo que no se sublima
alborotado murmullo inmerso en su evidencia.
Hablar de la herida
del pico del ave que lacera.
Desquitarse de todo secreto
de la bolsa de anzuelos
que ponen las pieles moradas.
No es rojo color de cerezas
apenas pincel de la sangre.

(Se escribe lo roto lo enfermo la astilla
y espera su turno
un diccionario entero de palabras vírgenes)

lunes, septiembre 26, 2005

No paró de llover



No paró de llover
estoy con una tiara de problemas
no es mi infancia
quizás sí
o la cabellera de la adolescencia.
No conmemoro fechas que manchan
pero mis manos se entintan igual.
Hermético el camino
me cuesta abrir esa canción con olor a jazmines.
Lagunas anegan la memoria
recuento gotas fétidas
riachuelos que se abren.
Me obligo a ponerme fuerza en los pulmones
a respirar a respirar
ya vendrán otras circunstancias.

martes, septiembre 13, 2005

aprendizaje

Yo no quería que ellos me enseñaran
el llanto de la madrugada
los ángeles tentadores y difusos
con los que iba a encontrarme
las uñas oscuras y crecidas de los corderos.

Pero hubiera estado bueno
poder leer en un libro
que los secretos del sol son demasiado perfectos
porque nadie es capaz de adentrarse en ese calor espantoso
al igual que los otros no pueden subir
hasta la línea de luces que chorrea mi mente.

El futuro es un ave que gime y se escapa de mis frágiles manos
vuela hacia bosques nublados donde reina el silencio.
Mi cuerpo se extiende colgado a campanas y flores:
flamea su aroma de mar , tañe alboradas de fuego.
Los ojos preguntan con frío sobre el ser y la nada.
Mi desnudez es eterna.

jueves, septiembre 08, 2005

breves pensamientos para cruzar la noche


I
Ansiedad de insomnio y atropina
Otra noche que temo morir.

II
Estrellas prolongan su llanto. Ecos de la edad del mundo.

III
Voy caminando en sueños con pasos furtivos.

IV
Caigo de rodillas rindiendo pleitesía.

V
Dios se hace torbellino en mi boca.
No puedo pronunciar otros nombres.

VI
Siento venir tus manos que me abrazan en la sala oscura.

VII
Me pregunto qué soy además de vísceras dolientes.
¿Una sombra rota que oscila entre dos luces.?

VIII
Cuando mi cuerpo se vaya
igual te seguiré amando.

IX
La rosa es la víspera de una ciudad perfecta.

X
Amanezco
libre
de toda atadura.

lunes, septiembre 05, 2005

nocturno en Buenos Aires

Encontré que la ciudad me miraba
con sus grandes ojos de neón
reflejando mis zapatos gastados de andar por ella.
Yo no tuve respuestas para darle
-nunca tengo respuestas-
sólo pude decirle que es impulso absoluto
quizás cercano a lo sexual
lo que me hace caminar
entre cuerpos de transeúntes que desconozco
dibujando sus rostros
para llevarlos a otros sitios
con un poco menos de desdicha.

No me aflige esta ignorancia peregrina
más bien me despega de una narración lineal
de los hechos que produzco.
Salir de mí, deshacerme de este entramado
que clava en la noche rumores de un lirismo inacabable.
Soy un caracol que deambula en estas calles de larga duración
pronta a enroscarse ante el menor ataque
arrancando el olor a mal de las esquinas
devorando los yuyos mal crecidos
sobre la desnudez endeble de las flores.

Ahora siento que la luna es indecente
ilumina la voz que pide mi socorro.
Una lágrima fina, ondulante,
toca el armazón de mi edificio.
Buenos Aires me extiende las manos
y no entiendo ese gesto.
Nunca fui de las que le hacen promesas.
Confundida, no sé qué ofrecerle.
Y no hay un tango que pueda describir lo que se siente
contemplar a esta mole de ciudad llorando.

Juana de Arco

Sólo obedece a las voces que la llaman.
Entregada a la hoguera
su herejía es ser más potente que los hombres.

lunes, agosto 29, 2005

pensando en A.

Es extraño porque no siempre me acuerdo de A. y sin embargo hoy ya van dos veces que pienso en ella. No fue mi amiga, pero imposible olvidarla, ibas a algún acto del Partido y ahí la encontrabas. L. era otra cosa. L. prácticamente vivía en la Federación. Una charla en un local y L. aparecía, bajita, flaquita, con sus 70 años a cuestas, y ese pelito corto platinado con flequillo, resabio de las primeras décadas del siglo pasado. G. me dijo un día que L. era la viuda de un socialista famoso, por lo menos famoso para los militantes, no para las masas que años tras años venían ignorando la lucha del Partido. No era culpa de ellos, no, algo andaba mal en el Partido porque el mensaje no llegaba. Una de las últimas veces que vi a L. fue en una charla que hizo el Lic. JMG hablando de las privatizaciones de las empresas de aviación. Era la primer época del menemismo y la gente festejaba las privatizaciones como un castigo a la ineficiencia del estado. Después sería tarde para arrepentimiento.

Pero dejemos a L. y volvamos a A. Ella formó parte del grupo de un diputado conocido. No se si él ha hecho algo por ella, me refiero a ayudarla económicamente; ella era maestra, no creo que su jubilación fuera muy buena. A. era un soldadito en las actividades partidarias y a veces uno siente a que a personajes como estos, militantes de toda la vida, nadie los reconoce demasiado. Se decía de ella que había tenido un gran amor, hombre del Partido, escritor y periodista, que nunca había dejado a su esposa y tenía con A. una relación intensa. El murió de noventa y pico de años y parece que seguían saliendo. Supongo que una relación así se sostiene con mucha conversación y mucho compromiso. Una vez leí que uno debía elegir al compañero fijándose en la conversación que se puede tener con él, porque cuando en el futuro lo físico pase a ser algo secundario, la relación se basará en el diálogo. En fin, A. vivía sola, tal vez algunos sobrinos pasaban a saludarla cada tanto.

Una vez el diputado conocido le organizó a A. una cena homenaje, fue en el comedor del Congreso, me acuerdo porque ese día me reencontré con S. Habíamos militado en juventud durante años y problemas personales de ella- y también políticos- nos habían alejado. Pero yo siempre le mandaba saludos a través de su padre, otro militante de esos de fierro. El me decía: S. anda apocada y yo me la imaginaba a ella, arrolladita en su cama, triste, dejando toda su potente verborragia a un lado. Cuando con los años volvimos a estar juntas y pasamos esa barrera de ser compañeras a convertirnos en amigas y luego a elegirnos como hermanas, supe que había sido así, ella tirada, no levantándose de la cama, dejándose estar, abandonada a su suerte. A eso le llaman depresión y cuando ella piensa lo que superó dice que no le desea a nadie ese estado, ni al peor enemigo. Y yo le creo, porque yo también pasé por tristezas profundas pero por suerte no llegué al punto de establecer en mi cama el sitio de vivir.

El día de la cena homenaje, A. encabezó la mesa larga, había un montón de compañeros que habían dejado de militar cuando integramos la Alianza, y siempre es una alegría volver a encontrarse. El diputado hizo un discurso y todos nos emocionamos porque en definitiva cuando hablan de un militante están hablando de nosotros. Pero pasó el tiempo y sólo vi a A. en el Centro Cultural San Martín, yo trabajando en la Legislatura que entonces funcionaba ahí y ella bajando de su clase de coro. No debería haberme llamado la atención pero me dije, esta mujer a sus 70 años todavía tiene ganas de hacer cosas, canta y encima no lo hace sola, ella canta en colectivo. Una conducta de vida, evidentemente, hasta en los pequeños detalles. Meses después supe que un auto le había pasado por encima, si ella cruzó mal o el auto avanzó sin pudores no es algo que cambie demasiado las cosas: ya no quedó bien para caminar y encima perdió audición ,aún si se gritaba ella ya no oía. La muerte de su pareja también la tenía deprimida. Si uno midiera el tiempo por los hechos políticos, sucedieron tantas cosas que es igual a decir que pasaron muchos años. Las internas en el Partido se hicieron más feroces y se llegó al punto de no saludarse con compañeros de toda la vida, como si en vez de adversarios ahora fuésemos enemigos. Mientras el enemigo real se paseaba muy orondo destruyendo leyes obreras, dejando millones de personas en la calle, vendiendo las joyas de la abuela y paseando en Ferrari Testarrosa. Y el Partido, como reflejo del país, se fue convirtiendo en un sálvese quien pueda.

Ya no recuerdo quién me dijo que A. vivía en un geriátrico, que sus parientes la pusieron allí porque ya no podía manejarse sola. Creo que además era fuera de la Capital. Supongo que eso la debe haber destruido, una mujer tan activa, de pronto encerrada y lejos de lo que le gustaba, no sería muy saludable para ella. Estoy pensando que tendría que preguntar en la Federación si alguien sabe más de su destino. Honestamente no sé por qué hoy, en este domingo tan gris, A. se me vino a la memoria.

viernes, agosto 26, 2005

breves pensamientos para no perder la memoria



I
Como un imán caigo de nuevo en el campo magnético de la historia.

II
Pañales desbocados: espejos de la desaparición.

III
Un cartel invisible reza no te metás.

IV
Cuando caminar se hace ronda en una plaza.

V
Bajo las baldosas hay gritos que nadie escucha.

VI
Cómo hacer para que la pelota cuente lo que se calla?

VII
Es mentira: no es la fiesta de todos.

VIII
Soy la niña que se hamaca mientras sangran las palomas.

IX
Qué suerte que la puerta estaba oxidada.

X
Basta! Basta! Basta!

Saco los pies de la tiniebla
corro el velo de la ventana
y una brújula me conduce
al extremo sonido de los cuerpos.

Recién en ese momento
la poeta logra callar.

lunes, agosto 22, 2005

breves pensamientos para escalar una montaña




I
Lo que llevo escrito es pura grafía cotidiana.

II
También en el papel existe el borde.

III
El instante derrotado se revela ahora poesía.

IV
Del interior unos signos sangran sobre la hoja.

V
Hundirse en la celulosa y deshacerse del vacío.

VI
Cuando sale la lluvia navegan los versos fracturados.

VII
Sobre la espalda vuelan los panfletos.
Otra forma heroica de escritura.

VIII
El conjunto es la tristeza del espejo.

IX
Mejor buscar una sustancia que se inflame.

X
Canta el amor
y será bandera entre los hombres.

todo x dos pesos

Yo guardo las formas.
Dejo mis bolsas a la entrada
para evitar comentarios por lo bajo
de los vendedores.
No quiero terminar como esa mujer
que fue corrida por la china
con un palo de amasar
extraña sisebuta venida de oriente
gritando ladrona, ladrona.

A mí me gusta perderme en esos laberintos importados
porque poco queda nacional en los estantes
y no es culpa del negocio
es algo más grave que no se cocina a estos niveles.

Tampoco ya es verdad el nombre conocido
Todo x dos pesos
A ese precio sólo se consigue
un paquete de incienso de lavanda
o una colita grande para el pelo
tal vez con buena suerte
un cuadernillo con dibujos
para que pinten con crayones los más chicos.

Hay tantas cosas inútiles
que me llaman la atención!
Siento como si me dijeran con lujuria
mirame, comprame.
Así observo un salero de vidrio
delicadamente tallado
y un portarretrato cuyo diseño
no tiene nada que envidiar
a los que vienen de Italia.
Unos alhajeros musicales
me llevan a las horas de mi infancia.
Hay juguetes que harán dichoso a cualquier niño:
un dinosaurio colorado con el huevo de su cría color ocre
una barbie que no logro discernir si es real o imitación.
Lo que haría yo con mucha plata!

Maldita consumista grito cuando me miro en el espejo
y salgo avergonzada
tragándome unas campanitas que cuelgan en el techo
y cantan desoladoras coplas de despedida.

jueves, agosto 18, 2005

cubanitos con dulce de leche

Va arrastrando sus pies por el asfalto.
Temo que venga un viento fuerte y se lo lleve.
En la bandeja los cubanitos tiemblan
por el terremoto de sus manos.
Me pregunto cuántos años tendrá.
Los que trabajan en la calle
aparentan más de los que tienen
como si el sol y el aire les desgastaran el rostro.
Aunque en el cuerpo también resuenan las colisiones
de los coches, sus aceleraciones,
la indiferencia fatal de los choferes.
No tiene voz para vocear
y las monedas del bolsillo no hacen el ruido suficiente
para que cualquiera advierta su presencia.
Vamos, le digo mentalmente,
crucemos de una vez la Juan B. Justo.
Pero mientras yo avanzo
el viejito intenta subir a la vereda,
zigzaguea como puede ciertos autos...
Es que nadie tiene ansiedad de cubanitos
con gran relleno de dulce de leche?

martes, agosto 16, 2005

la sombra de las sombras

Unas nenas vienen avanzando
entonces les pregunto
es ésta Carlos Melo?
Mientras contestan que sí y doy las gracias
veo los juguetes en sus manos.
Allá a unos metros se ve una multitud de chicos
esperando por pelotas y muñecas.
Es día del niño pienso.
Está el político que perteneció a un partido grande
y ahora se corrió más a la derecha.
Sale de aquel local hacia su coche.
Ya hizo la buena obra del día
ironizo
y no puedo olvidarme
de esos pequeños a la puerta de la Casa Cuna
peleando por los obsequios baratos e importados del payaso
mientras las madres se insultaban
porque algunos de sus hijos
se habían aferrado a todos los juguetes.

La ciudad se hace cada vez más vieja
y parece imperceptible el rumor de los carros
nervaduras de hierros carcomidos
que cargan pobreza y resentimiento
además de los cartones en su panza.
No dan ganas de andar caminando
detrás de la sombra de las sombras
y sin embargo estoy aquí.

Es el frío me digo al borrar con mi mano izquierda
la lágrima rebelde que se fuga.
Cómo hacer de este texto algo menos gris
si se perdió mi tinta azul
en el empedrado?

Barracas al sur


La encuentro en una esquina,
salto de cama rojo, bien potente,
imposible no mirarla,
con una bolsita de supermercado,
ajena a los problemas del mundo.
Yo me detengo en ciertas casas.
Dejo lo que el trabajo me obliga.
Y degusto ese color gris de las calles
que no desentona
con las casas de principios de siglo XX.

A veces mis ojos me piden eternizar
ese momento
y entonces saco mi cámara de fotos:
casas viejas, con rejas oxidadas por el tiempo,
nombre de constructor italiano en la fachada
y maldigo no poder atar el olor que llega del Riachuelo.

Sigo la trayectoria que me impuse
y otra vez la veo.
Sigue con sus pasos cansaditos
amputando el silencio.
Luego miro un perro callejero
husmea la basura, toma agua
que corre a la orilla del cordón de la vereda
y me sorprendo frente al templo de los masones.
Me da vergüenza sacar una foto
porque hay gente que mira
pero hace unos meses estuve en su interior:
el piano viejo, los asientos estratégicamente ubicados,
y la inscripción que recuerda al arquitecto del mundo.

Ahora regreso , voy hacia mi último punto.
Me espera nuevamente el olor a choripan
de aquella esquina
y allí está ella.
No sé si se dio cuenta que ya nos encontramos
varias veces.
Cruza la calle, viene hacia mí
me dice qué frío que hace hoy
y le contesto que sí, que hay que cuidarse.
Yo me voy y ella se aleja,
se va haciendo más pequeña.
Y me saca una sonrisa
la vieja caminando por Barracas.

domingo, agosto 14, 2005

qué bello es vivir



Se diría que no me gusta el cine norteamericano. No me agrada porque no creo en finales felices- aunque a veces suceden cosas tales en la vida diaria-. Tampoco me parece interesante un relato lineal. Si bien los días se suceden unos a otros, hay millones de instantes y tantos pensamientos que los surcan, que uno transcurre yendo y viniendo por la mente. Pero debo admitir que hay viejas películas que se han grabado como un sello sobre mi memoria y es curioso, porque no sólo tengo el recuerdo de haberla visto, en qué momento, junto a quién, sino que viene a mí el mismo sentimiento, es decir, como si el tiempo no hubiera pasado, me sorprendo nuevamente. Y hay films comprometidos y de avanzada y hay historias en blanco y negro y las hay que han sido coloreadas y de tan repetidas en la tele se han hecho demasiado cotidianas. Es así, que para navidad es inevitable que pasen doblada o subititulada esa película de final feliz, sí, pero no de relato lineal que es "Qué bello es vivir" de Frank Capra, con protagonismo de James Stewart. Sé que los argumentos no se cuentan pero es inevitable decir que un hombre con dinero tiene deudas y su tío pierde el dinero para pagarlas y él queda en la bancarrota,entonces se emborracha y piensa que en realidad no tendría que haber nacido, que es mejor terminar con su vida. Pero un ángel que aún no ha ganado sus alas, le hace ver qué habría pasado con el pueblo si él no hubiera vivido, gente pobre que no habría podido acceder a su casa propia, y alcanza a ver a su mujer solterona, trabajando aún en la biblioteca popular. Entonces él comprende lo importante que fue su vida para los demás y decide no suicidarse. El final es a pura lágrima para mí, y ahora que lo escribo lloro como una condenada, con cada habitante del pueblo que le reconoce su actitud de tantos años haciendo una colecta para que él pueda pagar su deuda. Ups!!! Estaría bueno que cada vez que uno se deprime viniera un ángel a mostrarnos las cosas buenas que hicimos en la vida. Dónde está mi ángel, que no lo veo??? En fin, voy a secarme las lágrimas y regreso.

sábado, agosto 13, 2005

cuadrado negro


Abro la ventana
todo es negro
y tengo que imaginar lo que se oculta
por ejemplo la luna en el interior de la noche
como una máscara mortuoria de guerreros
en pose de temblor
(pliegues de llantos contenidos por años
es hora de morir y ni siquiera en cruz
se aferran al arrepentimiento)

Igualmente surca el rasguño de los búhos
que se lanzan a mirar con sus pequeños ojos
y susurran nuestros vicios de jóvenes cuerpos
desnudos al balanceo de las manos
(en el borde de la ducha
sopla un viento fuerte y elocuente
también el amor es ciego y atraviesa los días
ignorando todos los portones)

Con la música al fondo
paralizo mis pupilas que no ven
un estrépito de voces gravita en la avenida.
Imposible combinar sus pasos
y mis gestos que se alejan cómo pálidos mares.
Me ato a lo oscuro, a la perfección de lo inasible
y no sé qué puede ser más heroico
más cristalino que lo profundo de la sombra

viernes, agosto 12, 2005

miércoles, agosto 10, 2005

luz azul


Bajo una luz azul
enceguecida estoy.
Indefensa.

Escondiéndose
de la fuente de sus sueños
mi cuerpo desnudo
se delata.

lunes, agosto 08, 2005





Dicen que el viaje nunca termina.
O más bien que el viaje termina cuando es relatado.
Yo no sé cuán interesante puede ser un viaje en subte.
Pero en ese trayecto
que para mí suele durar una media hora
además del eco del tren al pasar por el túnel
bajo ese firmamento de piedra oscura
las voces se enrollan multiplican
y el paisaje de columnas
obliga a orientar los ojos hacia el horizonte del vagón.

Entonces se me vienen poemas enteros
que luego desecho por feroces e indescifrables.
Miro setenta veces siete
a los pasajeros de enfrente
que juegan a desnudarme en su imaginación
mientras de reojo el libro de mi vecina
me parece muy bueno.

Así paso el tiempo
entre murmullos y ronroneos
porque si se viaja en subte
-se sabe-
es de mala educación andar profiriendo gritos.
Todo debe ser la apariencia
de una contraseña infranqueable
que sólo podrá descubrirse
al volver a inspirar
el aire nauseabundo encima de la tierra.

domingo, agosto 07, 2005

mi Buenos Aires querido

Puente Alsina y el Riachuelo-mi paisaje laboral

sábado, agosto 06, 2005




Estos poemas son
una imagen interior
una foto sacada tras el detalle de la lágrima
un flechazo en el cuerpo de ciertos hombres
un jadeo modesto de la sangre.

No hay una única cara
sin embargo.
Repetición confusa de verbos anodinos
conjugados en primera persona
-del singular y plural
ya no interesa-
con un rabioso placer
de haberse abierto paso contra paredes virginales.

De veras
una lágrima cae
como si fuera un ejercido derecho
y no hay rima que espante
a esta boca raramente incisiva.

Estos poemas son
como una mosca molestando a un elefante
y en el cielo febril un abanico de espuma:
se parten en grietas
languidecen por la confusión del viento.

Unos poemas sin halo
sin rouge y sin corpiño
escritos por unos dedos pequeños
que palpan astillas de cristales
y contienen su sed tomando agua de mar
sin saber o haciendo que no sabe
lo que osmóticamente le espera.

En fin
solamente
unos poemas
para mirarse el ombligo.

sofocante




Un poco sofocante aquel sábado a mediodía
José Carlos Becerra-Aguas Costeras


Existe una palabra más extraña que el amor?
Un poema debería hablar de otras cosas
menos predecibles
del mágico aire que previene una tormenta
de la diversidad de colores de los atardeceres
de las moléculas pequeñas que gotea la lluvia
de las leyes que rigen la termodinámica,
por ejemplo, la ley de la entropía:
En un sistema aislado
la tendencia es ir hacia el desorden.

No deseo escribir en esta página
que Clausius tenía razón:
No es posible proceso alguno
cuyo único resultado sea
la transferencia de calor
desde un cuerpo frío a otro más caliente.

Ah yo creía ingenua
que mirando por una ventana
iría a tropezarme con sus besos.

El amor: este humo abundante
que escapa del centro de mi hoguera
y supera, contra todo pronóstico, las nubes.

miércoles, agosto 03, 2005

breves pensamientos para remontar el río


I
aullar en voz tan alta
hasta quedar sin gemidos

II
hombre adulto desdibuja
su imagen de noviembre

III
dejame a oscuras con la propia mano
que se hace danza

IV
la realidad es clorofila
pinta todo de un único color

V
un mundo estalla
bajo el polvo de los instantes

VI
dos veces en el sueño
dardos buscan el límite de lo volátil

VII
cruzando el ecuador hay otro aire

VIII
para qué
retomar la amarga palabra de lo ajeno

IX
el olvido no es oasis

extensísimo

desierto

X
desnuda recorro vacíos
nunca nada fui

lunes, agosto 01, 2005

Eva en el principio



Ahora que el origen me salpica
de avispas que me mantienen alerta
agazapada tras las horas que transcurren
convierto la belleza de los sueños
en esta entrada hacia la especie.

Como una actriz pequeña y principiante
toco mi cuerpo miro mis manos
que escribirán elementales señales
en el libro más leído del mundo.

Me esperan
en un edén multicolor
pintarrajeado

un hombre un dios una serpiente.



II
Adán
qué es esta ciudad de árboles y plantas?
De qué están hecho los fondos de los mares?
Dime cuál es ese animal
que nos mira desde lo alto
y no llegan mis ojos
al comienzo de sus patas?
Por qué llueve desde arriba?
Qué es ese redondel que brilla en medio de la noche?

Dime
ahora que caminamos desnudos
bajo un cielo de fragancias que enamora
de quién es esa voz que habla
que te dice mi hijoy con esa dulzura de su verbo
te da órdenes?

Contéstame Adán
-soy nueva en esta tierra de tardes y alboradas-
por qué corres a cumplirlas?



III
Ya me has explicado lo importante.
Me dijiste que él es quien hizo todo este planeta
este ancho y largo territorio
en que retozamos libres como cualquier animal.

Que en cinco días
él separó la luz de la negrura
y creó los cielos y las tierras
y reunió las aguas en los mares
y produjo hierba verde, con su semilla y árbol que da fruto
y pintó las estrellas y lo rojo del sol y lo blanco de la luna
y ordenó a las aguas y a los cielos
que dieran seres vivientes.

Pero le faltaba algo para quedarse satisfecho.
Entonces tomó un pedazo del polvo de la tierra
y sopló con esa fuerza que sólo tienen los dioses.

Pero no entiendo...
Cómo es que los dos estamos hechos
a su imagen y semejanza?

viernes, julio 29, 2005

retrato


Ahí va la M.
Qué chica buena .
No, mejor: generosa.
No, mucho más : sensible.
Qué interesantes las cosas que dice ante tanta gente. Podríamos invitarla a hablar. A que cuente sus experiencias o sus actividades.

Pobre de ella, pienso yo. Adjetivada así, falta que le digan simpática y está completa. Nadie ve que es una mujer, tan oculta está, como las ramas de los árboles. A veces deambula sin rumbo gracias al viento de la noche. Yo la veo venir, sus pelos que bailan como un augurio de azúcar. No improvisa inocencia. Es así, conoce la teoría que distingue el corazón de la sangre. Pero poca práctica. Se ofrece como llanto en el crepúsculo. Vacila , teme sufrir por el amor hechizada. Su muerte avanza a un costado. No quiere anticiparse. Le mira las manos, son suaves pero están llenas de sal. Ella va a esperarla toda la vida para que aprenda que hay sustancias que no deben tocarse. Y va a enseñarle a volar, con los hombres, antes que la fuerza de su boca se la lleve.

miércoles, julio 27, 2005

Aaron



( sobre un cuadro de J-M Basquiat)

Muévete de una vez Aarón.
Estoy cansada de observarte contemplar
con tus ojos amarillos
esperando que la vida mute desde este loco infierno.
Qué me importan los autos de cuatro puertas
las mujeres que caminan ligero cruzando la avenida.
Deja de pegar tu cara al ventanal
que ya tienes la nariz cuadrada.
No ves la aureola que queda en el vidrio?
Como si espiar a los demás fuera
algo ineludible
circunstancia adecuada a un hombre ciudadano
Qué nunca miras el interior de esta sala?
Que no hay alfabeto para deletrear
cuando te miras al espejo?
Y no contestas porque el lenguaje
es un avance de los tiempos
y tú estás allí suspendido en el inicio del mundo
cuando los ojos eran la única forma vital
de la abundancia.

alfabeto de miel



(sobre la obra Alfabetos grises de Jasper Johns)

De un panal también puedo
hacer un alfabeto cuneiforme.
Cada celda es una frágil boca
con que la abeja habla.

lunes, julio 25, 2005

Genghi y el secreto



Tú no tienes necesidad de ser el príncipe Genghi para ser amado.
Marguerite Yourcenar
El último amor del príncipe Genghi




Dama del Pueblo de las Flores,
ahora que Genghi, el seductor de Asia,
a quien tanto amaste, está muerto,
no rompas en llanto.
Antes de partir el recordó en voz alta
a la Princesa Azul , su primera mujer,
a la Dama del Pabellón de las Campanillas,
a la joven madrastra con quien fueron infieles a su padre,
a la esquiva mirada de la Dama Cigarra del Jardín
a la resignada Dama de la Larga Noche
y a las que lo acompañaron en su soledad voluntaria:
Ukifine, la hija del granjero So- Hei
y la sumisa y entrañable Chujo,
las cuales eras tú,
su antigua concubina,
escondida bajo otros aromas y vestidos,
que en su vejez de hombre ciego y casi sordo
no supo reconocer.

No te lastimes porque en su larga lista de amantes
él no tuvo palabras para ti.
No es que te haya olvidado. No.

Es que eras su más distinguido secreto
y tu nombre tan dulce y venerable
que lo conservó por siempre
para que no anduviera de boca en boca.

lunes, julio 18, 2005

oscura / blancura / pechos / mancha / vientre / pura / profunda

Ya no soy pura.
Hace rato que dejé mi ingenuidad tirada junto a la ropa.
Quizás me quede de blancura esta mancha
que me marcaste en el vientre.

Siento una profunda pena de la niña que fui.
Ella ignoraba el calor que tienen los pechos
cuando se ama.

Sin embargo, en la incertidumbre de la noche oscura
también añoro la infancia que abandoné.
Porque en ese tiempo lejano
el amor no dolía.



para mi lector/a anónimo/a que me sugirió la página del ciclo La dichosa palabra a donde envié este poema improvisado.

miércoles, julio 13, 2005

la despedida



El pasado todo arrasemos.
Turba esclava : de pie, de pie.
El mundo cambiará de bases.
Hoy nada sois. Todo seréis.

La Internacional

Tengo la esperanza aún en rojos vientos
pero quiero decir que no creo como entonces
no ya en esas manos que se unían conmigo
trenzadas en banderas.
Ya no me conmueven sus frases agitadas
donde yo me abrigaba sedienta de utopías.
Y no tengo señores .
No los tuve al entrar
es decir
entré porque no los quería.

Por el cristal de los años veo rostros que se alejan.
Algunos optaron por cambiarse de vestuario
subidos a la escena esperan por aplausos de nosotros
y miden el espacio para pisar nuestras cabezas.
Otros gritaron en congresos protestaron
y buscaron un camino más difícil:
organizan comedores cortan rutas
salen en los diarios con casacas de colores
pero no se quiebran
acarician ideas hoy desmoronadas.

Me vienen tantos nombres
tantos compañeros
que parece mentira que pasaron los años
en octubre serán diecisiete para ser más concreta
es decir casi nada la mitad de mi vida.

En la calle son más los que revuelven basura
y aunque son menos los que paran
los salarios siguen por debajo de lo corresponde.
En las villas no hay agua ni gas
y los niños continúan exhibiendo sus vientres hinchados.

En el sentido inverso a la corriente me pregunto:
Alcanzó lo que hice?
En qué fallé/fallamos?
Y el silencio que viene
es una manzana amarga que debo masticar poquito a poco.

Esta noche que escribo
bajo la tregua que me declara la conciencia
miro en el espejo lo que se muestra de mí:
una mujer cansada que se carga los bolsos
y aunque ya no queda ante quién realizar
la ceremonia ritual de despedida
levanta con dolor su mano izquierda
y tras el rigor que encierra ese puño cerrado
se derrama en lágrimas cuando dice adiós.

lunes, julio 11, 2005

mientras tanto qué?

El vaticinio dice amaneciendo

Gonzalo Rojas.

Mientras tanto qué?
Ni un pájaro lloviendo en las estrellas
y en la cama el ruido furiosamente cierto
del paso del reloj.

Un entusiasmo que no se precipita
más bien es un indócil personaje de los días
que no halla su lugar.

Una especie de conciencia lacerada
se azota solitaria en la penumbra
se espanta por los giros perfectos de ciertos arlequines.

Opio es la palabra inevitable
que adormezca la multitud de ardores trenzados a ese cuerpo
aunque visto así ,de paso, nada parece incomodarle.

Quizás debamos darle la razón
a quien sostiene
que la poesía nunca es suficiente
para calmar una vida desdichada.

de lo que le pasó a Ravi Shankar en un avión

Ravi tiene razón.
Es mejor que no asista al concierto de Arles.

Solamente un imbécil
puede interpretar
la vida
con las cítaras rotas.

jueves, junio 30, 2005

ángel de la noche








Tengo el cansancio anticipado de lo que no voy a encontrar.
Fernando Pessoa





Me dicen que
hay que probarse la esperanza
cada tanto
pero yo no conozco esos vestidos.

Ando desnuda
vulnerable
como los árboles
que no pueden correr cuando
llega la tormenta.

Me cuentan
relatos de finales felices
y se me escapan bostezos centelleantes:
la vida no es tan aburrida.

Lo que perdí es todo lo vivido.
Me falta ganar lo que se viene.

Sin embargo
este poema en un ademán intenso
exhibe el rostro de la asfixia.
Ahogado de mí
intenta por enésima vez resurrecciones.

Nada de eso me interesa.
Camino con el tedio de la tristeza deglutida
por la escalera en espiral
hacia el universo de la noche.

jueves, junio 23, 2005

el hambre de la hembra


fue cuando el hambre terminó con Eva
Alejandro Filio



es otra vez de noche
y no me cuesta nada dibujar tus labios en besos
fugaces sobre el cuerpo

las horas repiten sílabas de dos alientos jadeantes
todo se hace tan real como hace un rato

he oído que el amor no se busca
apenas se encuentra
y yo te encontré callejeando como un perro

pero los perros suelen encontrar humanos
distinguidos por su bondad y puertas
que se abran para darles un plato de comida

yo?
estoy en esta plaza mirando caer la lluvia que no cesa

domingo, junio 19, 2005

contemplación



Alguien contempla un recuerdo
aplastado contra el cielo.

En la ciudad
ni viento ni árboles
se encumbran tan alto
como un hombre
con su muerte.

De aquel lado del poema
la misma desnudez.

gestos de lluvia

Sus ojos son la muerte en el espejo

reflejo divino empujado hacia un norte

en forma de gestos de lluvia.



Para dibujar el cielo en la mejilla

hace falta una fragancia de azules

besos de ananá deshaciendo la sangre.



Si la ciudad fueran sólo los cuervos

una densidad de barro cubriría las bocas.



Pero ellos corretean de día

y de noche son otras las sombras.



¿De qué garganta se sueltan?

¿De qué jazmines huyen en la brisa

hacia un bosque de fuego?



Vendrán sus voces, moribundas,

a cantar ardientes profecías.



Como un cisne

batiendo sus alas

hacia la absurda sonrisa de la tierra.

jueves, junio 09, 2005

Saraband II

En esos meses
yo caminaba al sol
bebía whisky por las tardes
reía y lloraba con la niña

cortaba frutas
que destilaban su fragancia limpia
ajena a tanto encierro

escuchaba historias extrañas
de madre muerta vigilante
desde una foto color sepia

el pueblo no era demasiado grande
para tanto desprecio del padre por el hijo
y tanto odio del hijo por el padre

volviendo a casa
visité a mi hija loca
y descubrí que yo era como aquellos

esa revelación me supo a hiel

desnuda y frágil me dejó
más que la extracción del útero
y el tiempo con su paso irremediable

miércoles, junio 08, 2005

Saraband

No me sigas.
El único abrazo posible
es ese sueño
donde ya no toco
sarabandas.

Bajo tus pies
yo mordí la luz
arrodillada
en un otoño de extravíos.

Una carta oliendo a muerte
advirtió del vidrio de este amor
que me tenías
mas no le hiciste caso.

Anónima en la orquesta
soy flor deshojada
pero viva.
Aprendo a rearmar mi cuerpo
tan precario.

Tu sombra vuela sobre mí
pero ya no lloro
no duermo tus huidas
esa perversa codicia
por un paraíso inexistente.

Al tocar mis dedos la madera
asesino aquella novia antigua
y renazco al fin como una niña pura.

Hay que desbordar
de ángeles
el cello que acaricio.

sábado, junio 04, 2005

la historia se repite

en las próximas mujeres
vienen soldados
desfilando

el regreso

los fantasmas de los asesinados
regresan de la noche
se sientan a la cama

con las manos armadas de pinceles
devoran sus dolores
se inventan un cuerpo

amanecen
nuevamente

martes, mayo 31, 2005

hablo de un lugar

Me duele caminar
calculando las horas de silencio
promesas oxidadas
tras una sonrisa falsa de ocasión.

Hablo de un lugar
donde la harina desnuda
las vértebras del trigo
donde en verano se encierra
la humedad envuelta del poema
y los obreros gastan sus ojos
buscando en el diario
palabras invisibles.

No es difícil tener piedad de los bares
donde se beben cántaros de olvido.

Cada vez más figuras aplauden enjauladas
dobladas como barcos de papel
una música triste que llueve entre los árboles.

No se trata de un país

No de límites
Ni mapas
Ni banderas

Es la plaza del barrio
Es la escuela
Son los niños en la calle

Unas simples palabras:
Mi madre
Mi padre
Mi hermano.

sábado, mayo 28, 2005

(variaciones sobre una película de Kusturica)



I
Sobre las olas la sombra de los siglos
bajo la hierba se evapora el hombre
su fuerza se desprende como un único poema
desconoce la luna el sol el pez
no las palabras
Pero qué es una lengua ejercitada
si la voz no captura la imagen
No hay ninguna verdad en la letra
oxidada de cubierta criatura.

Era mejor la promesa del combate
las paredes que habitaban un mundo protegido
veinte años con olor a rancidez
guardianes del espanto.

II
La novia ronda nubes
danza acrobacias en el agua
Su vestido es un inmenso viaje a la inocencia
El no sabe nadar, no sabe nada.
El horror de los granos de la arena
envuelven como piel
un cuerpo que no sale de su asombro.
Ella lo espera con una flor deseosa
para juntos germinar
suspendidos en el tiempo.

III
Algo es inaudible en los caminos
las venas de la tierra
y esa música infinita de muertos enlazados.

viernes, mayo 27, 2005

verde la voz

Comenzó con un poco de muerte
negando la nave de un vitral sin manchas
el alma como mosaico de cenizas
el agua en la madera
linaje de ojos desdentados
la verdad ejecutada de nuevo
y la escritura vómito de aserrín
en las muñecas.

Espigas en cercos de lluvias
una sobrecarga de cristal en la neblina
el camino borrachera de vinagre
los pies en cada cosa
un látigo delgado como hilo de seda
bajo un único siglo que se nombra
verde la voz implora sobre el viento.

domingo, mayo 22, 2005

[La gota es un hilito...]

La gota es un hilito teje olas
la carne se mueve levanta
rumor como luz quieta
el hijo es sombra de palabras vacías.

Sin acentos que resuenen la memoria
el jadeo crece y cómo
compara el ensayo de este escrito.

Cada línea se agrieta condenada
la página recoge su raíz
se estampa en el desierto de interiores.

Desdichas habitan cuerpos
hemorragias epidermis hendiduras
nerviosa soledad lirismo inquieto.

Belleza irreal sílaba esquiva
en el aire un papel redondo arrugas
no hay huida que desnude los anzuelos.

jueves, mayo 12, 2005

La hermana ( Myriam)

Moriré desnuda
al fin como he nacido.
Con la lepra marcándome
la cara por la maledicencia.
La catástrofe de haber supuesto
que mi voz también era la voz
adecuada para hablar hacia lo alto.
Yo no era la elegida.

Han pasado muchos años.
Esa línea que es el horizonte
se me mueve.
No llegaré a tocar lo prometido.
No lo veré.

y a la noche recuerdo
tus manitas enchastradas
tus piecitos fríos
y esas aguas que te llevaban
desde las lágrimas de mis ojos
hacia un futuro diferente.
Yo te salvé, hermano,
porque era a mí a la que mataban
eras tú o sea yo
la sangre de mi sangre.

Ojalá tú puedas pisar
esa lejana tierra que se parece
a la creación de un sueño colectivo.
Y si no es así
los hijos llevarán nuestros nombres
a medio enterrar entre las tiendas
que construyan y el viento del desierto.



---
este poema se refiere a Myriam, la hermana de Moisés, tal cual narra la Biblia.

sábado, abril 30, 2005

Amaterasu

I
Por el enigma del rencor
se esconde
en la cueva del silencio.
Se cansó de llorar en lo angosto de su rostro.

Su voz así lo dicta:
La piedra tapará la cueva
Y en la cabeza de los hombres
Todo será sombras y malos espíritus.

Sabe que tanta oscuridad
también preocupa a los dioses.

II
Los que hablan están atormentados.
La vida sin luz es un paraíso perdido.
Ahora se acuerdan del dolor en los ojos?
Y a ella no le ardió la orilla de las lágrimas?
Algo habrá que hacer.
No se puede ejecutar prodigios
sin un radiante manantial que se beba.


III
No hay quien se resista a un espejo.
Menos una mujer que cautiva
aún se considera hermosa.
Se doblega además a la joyas
que se cuelgan del árbol.

Todavía es neblina la ausencia.
Pero la risa del dios
es un dulce viento que seduce.

Al abrirse la puerta todo comienza a enceguecer

martes, abril 26, 2005

la gata y la noche



Se podría hablar de la espesura de la noche
por ejemplo.
el lugar donde abandono mis pesares
-a esa hora suele haber una fractura de mi cuerpo
ideas e ilusiones se deslizan por ella
primero en forma suave
luego festejando la infinita libertad-.

Mi gata me acompaña
se acomoda en la parte más alta de la almohada
y su posición me recuerda al Libertador
mirando hacia la patria
sobre la alta cordillera
en ese imaginario caballo blanco.

Después nos miramos detenidamente
nos olemos
y cuando al fin se decide yo ya le abrí
parte de la cama para que se acurruque.

Entonces como si se pasara una escoba
se van todos los malos pensamientos
y me duermo felizmente acunada
por el penetrante arrullo de la gata.

En la noche se trenzan nuestros sueños.

lunes, abril 25, 2005

cuarto oscuro

Hay que mirar con cuidado el documento.
Disculpe señor si lo incomodo.
Es que estoy tratando de ver sus rasgos en la foto.
Usted era muy joven por entonces.
Basta ver que es libreta de enrolamiento.
¿Dónde dice que hizo la colimba?
¿En el sur? ¿Dos años?
Y que las cartas de su novia no llegaban.
Pero igual ella lo esperó.
¡60 años de casados!
Felicitaciones.
Eso tiene que llamarse amor.
Su señora vota en otro colegio.
Ah el padrón lo tienen en la comisaría.
Si no, hay un local partidario en la otra cuadra.
¿Es hipertenso?
No se preocupe, por meter la boleta en el sobre
no creo que le suba la presión.
Póngase los anteojos, lea bien, no se equivoque.
Ya sé que usted es más responsable que muchos jóvenes.
Pero recuerde.
Alguien nos dejó este país así.
Quiere que lo acompañe hasta adentro.
Le leo las boletas, usted elige por supuesto.
Sí, son muchos partidos como siempre.
Nunca ha sido fácil ponerse de acuerdo.
Espere que le ponga la firma
si no el sobrecito no vale.
Adelante, no se olvide,
sea uno más que piense por nosotros

jueves, abril 21, 2005

actos

En ese bar se juntan
los que festejan el primero de mayo
sin saber que nunca hubo nada para festejar.
Como si tuvieran la delicadeza de no tocar lo tenebroso
mencionan al pasar a Sacco y Vanzetti
para congraciarse.
Quieren que la gente gane la calle nuevamente.
Pero entonces es mejor una kermesse
o esperar el feriado de carnaval.
Ese día los obreros lo destinan a dormir la siesta
y comer locro.
No esperen encontrarlos
en la esquina con blancas y celestes banderas
porque eso compañeros y compañeras
ya es mitología.
Los demás déjenlo a nuestras manos.
Nosotros sabemos cómo fomentar la unidad del pueblo
haciendo miles de actos al mismo tiempo
cada partido y agrupación por separado.

jueves, abril 14, 2005

pegajosa

En la tarde la lluvia es pegajosa
labios en botella de coca cola.
Dulce ésta, triste la de más allá.
Quizás un ángel se pasee en los camiones.
Aferrado al volante lucha con el tráfico
insultando por haberse recortado las alas.
Ahora hay que esperar que vuelvan a crecer.
Tiempo de expectativa.
Siempre.
Los autos no avanzan.

Toda la ciudad recita desesperanza.
Pero sobre el puente mirar es distinto
capa de grafito en los ojos
grises de tizne
carbón que no se usa pero que pinta las casas
lata retorcida del puente
riachuelo de maldiciones de miles de años.
Flotantes e intocables pasan sueños en el agua.
Pútrida ya no es. Líquido apenas.
Turbiedad de demonios industriales.

Agridulce semilla es escribir.
Ni en papel.
En una computadora que no palpa
mis tensiones. O mis miedos.
Sólo Lennon en la tarde no se adhiere chicle.
Love is the answer.
Love is a flower, you got to let it grow
.
Me presta la voz que me prestó adolescente
y dice por mí lo que todavía no puedo.

lunes, abril 11, 2005

poemario improvisado

I
Realmente no sé si es un poeta inventado
si acaso un heterónimo
como los de Pessoa
Probablemente no tenga su nivel literario
pero es sospechosa su forma de escribir
y mucho me temo que ni siquiera se haya muerto.
Que sólo sea un engaño para sus devotos lectores.


II
No sé como llegue hasta él
Se me ocurrió un apellido al azar
y lo metí en el buscador
Sorpresas te da la vida
Esperé un poeta mediocre
me encontré con alguien que narraba
unos días tristes y cansinos
y describía una noche comatosa.


III
No es que sea un día distinto
Bah si lo es.
Un día que empieza con él
siempre es un día diferente
Y me pongo tan tonta.
Más tonta.
No sé qué decir.
En esos momentos nadie imaginaría que escribo
que he hablado ante cientos de personas
Es increíble que haya gente
todavía en el mundo
que pueda comerte la lengua
sacarte hasta el habla.
Poderoso don la seducción.
De la que humanamente carezco.

IV
(Salvador Villanueva)

Un hombre que se exige el rigor de las abejas
es alguien que pretende
una línea recta
una tarea definida y limitada
No me imagino a él
usando ese rigor más que para escribir poesía
Aunque su escritura de poeta lánguido
no sea más que la frustración por no haber podido conseguir
todo lo que de la vida esperaba.


V
Estoy empezando a creer que de verdad existió
un Villanueva escritor

Su otro apellido de lluvia me sonaba a chiste argentino
Ahora que lo estoy confirmando
hasta podría imaginar una voz grave y cascada
para decir las cosas más irónicas.


VI
Ey Salvador
yo no padezco lo mismo que vos
por suerte a esta edad otros son los achaques.
Enfermedad crónica
de eso algo sé
Vivir con medicamentos
no es lo mismo que vivir de los medicamentos
Espero que algún día suceda
y que tanta inversión en las farmacias
me sea devuelta
no creo que sea setenta veces siete
aunque por qué no.


VII
Todo el día yendo y viniendo
Conozco más líneas de colectivos
e incluso mas calles que muchos taxistas
En una ciudad como la nuestra no estar pegado a la filcar
es una bendición
A veces creo que mi cansancio
se debe exclusivamente a los viajes
a ese fluir en la nada durante tantas horas
Siempre ese lapso me parece un tiempo perdido.
Será que lo único que hago además de leer es pensar
y es terrible encontrarse a solas tanto tiempo
con nuestra censurante voz interior.


VIII
Volanteo en la puerta
para que los chicos vean las cosas que estamos haciendo
Aprovecho a dialogar con algunos
que te hacen planteos notables y otros
que no saben en que mundo vivimos
Muchas veces funciono de guía turística
indicando los diversos lugares en que se desarrollan las cosas
Otros no me escupen porque son educados
pero deben sentir que mi volante contagia
Nunca supe que las letras enfermaban
( ah los dictadores si que lo creían).

IX
Me gusta el microclima de la facultad
ámbito adonde no llega la lluvia
y ni siquiera calienta el sol
Todo el año es templado.
O templanza.
Que es lo que hay que tener
para aguantar
tantos años sin largar la carrera
o cometer suicidio.

X
Mis amigas están como yo.
Hablamos de hombres sin entender
si está bien haberlo llamado
quedarse esperando
si les interesamos
o es natural que esté tan enamorado.
Lo mejor es no hablar. No seguir.
De tanta absurda teoría
vamos a enloquecer.


XI
Ya no espero que escriba
como no espero que caigan flores del cielo.
Si algo hay que ser en la vida
es ubicado
tocar la tierra con los pies
y si es posible con las manos.
Dejarle los sueños
a los que únicamente tienen por oficio
ser poetas.
Yo como es obvio
no lo soy.


XII
Esta polifuncionalidad
este ser presidenta y empleada
secretaria general y aprendiz de poeta
niña con pretensiones de mujer
o mujer con pretensiones de niña
es un modo de hincarle el diente al vacío
si es que alguna vez tuvo carne para morder.


XIII
Tengo frío
El mismísimo otoño ha llegado
Cuando venga el invierno
temo morir congelada.
Una amiga en el colegio
solía decir que faltaba calor humano.
Pensándolo bien
quizás ella
o la memoria de su voz
mientras hacíamos el test de cooper
tienen razón.
Ahora me falta encontrar el humano que me abrigue.


XIV
Escribir
como una convulsión
como una tos
como si tuviera un maní atragantado.
Escupir lo que se esconde
tras el broncoespasmo.
Histamínicas palabras
que me inflaman el pecho
hasta dejarme los pulmones torcidos.
Escribir como si fuera una mujer
que sufre
para no admitir
que padezco en realidad.
Una verdad oculta
tras las ramas del poema.


XV
Esta mañana dije lluvia
y ahora en la noche está lloviendo.
Falta que diga amor
y se me cumpla.

viernes, abril 01, 2005

mujer peinándose

Pongo el peine en el agua
Mojo una a una las hebras del cabello.
Y mientras las gotas resbalan por las castañas hileras
de felicidad perdida
me miro en la inexacta ondulación del vidrio espejado.

Caigo con violencia al rostro
que viaja fugitivo y languidece en ocres
mi mente inquieta a veces me traiciona
será verdad que el anillo no dijo
o quizás fue mentira
lo que mi ardor hablaba

Los dedos dilatan rizos.
Como si pudiera despojarme de presencias
haciendo extensión
desde los huesos del cráneo
y descubriera que es fácil reinventar la vida
en la humilde ceremonia de cepillarme el pelo.

Cuando el tiempo parece que sobrara
y el silencio es un amarillo agrio
que profundiza la desnudez de mi lamento
te pido que no ingreses a mi pieza
aunque esté peinando mi cabello para nadie.

culebras blancas

La mujer sueña culebras blancas:
atesora el veneno del deseo.
El calor le despoja el vientre
le exprime unas aguas cálidas
a través de sus íntimas ropas.

Nunca pensó que fuera tan fácil
estrecharse a las sábanas y gozar
imaginando que un barco la navega.
Esculpe la tela como si fuera barro
eva morena procreando a sus dioses.

Mujer atlántica mujer pacífica
Sus olas arrebatan todos los sentidos
Y aunque no acierta con sur ni norte
en su bitácora escribe poderosas letras
que salen de lo más profundo de las vísceras.

Esa mujer que se aferra a la cama
con la ilusión de que alguien
él
la ame
enlazado a su cuerpo que estalla jazmines
seguirá durmiendo tórrido espejismo.

esfinge de arena


El mar allí y el rumor de sus olas muriendo.
Barcas que se alejan sobre un jardín peregrino de ofrendas.
Quién se anima a viajar sin luminaria y sin rumbo
andar como palabra errante perdida aún en círculos.
La noche es una boca que no se atreve a anunciar lo que se viene:
es apenas la vida como otro lenguaje.

La soledad es lo que queda en la orilla.
La rigidez del cuerpo.
La sed que es memoria extraviada.
La lujuria escondida en el negro de las máscaras.
Ni mímicas antiguas
ni flores aleteando en los pezones.
Alguien que se cansó de amar
y se volvió esfinge de arena
al desbordarse el reloj del tiempo.

miércoles, marzo 30, 2005

parpadeos de otoño



Presiento la respiración de tus ojos
tras el vidrio de la ventana.
Palomas grises nacen en el borde alejado del horizonte
derraman una luz que se pierde
en los escondites de mi intimidad.

Flores sedientas de rocío
son mis piernas desnudas.
Sobre un camino grávido de imposibles
danzan sus parpadeos de otoño
una canción de obedientes fervores
en la vergüenza morena del crepúsculo.

Un blanco pañuelo rodea mi cuello
se adhiere al rescoldo susurrante de la piel.
Me coloco las medias
y en el minúsculo movimiento ascendente
amarro tus ojos que se vuelcan deseosos
en la garganta de la tierra fértil que soy
como un brebaje tibio largamente esperado
a través de los poemas y los años.

martes, marzo 01, 2005

orígenes II

Ningún aliado vio sus cuerpos cadavéricos
su desnutrición avanzada
la mueca que expresaba un dolor putrefacto.

Ellos no fueron la bolsa de huesos que sonreían al paso de los tanques
que miraban su avance con una soledad penosa.

Nadie los fotografió con las ropas colgándole de las caderas
los ojos como cuencos vacíos
sin fuerzas siquiera para comer respirar pedir ayuda.

Resignados a su destino amarillo
mis bisabuelos fueron ese humo que alguien dejó escapar
judías cenizas que volaron de un campo de concentración.

miércoles, febrero 23, 2005

la casa

A veces
siento en la casa
las gastadas manos de los ancianos que la habitaron
las ventanas en simbiosis con sus respiraciones
el pasillo deletreando el pasaje de sus pies cansados.
Entonces me callo para escuchar
el rústico lenguaje que ha sido
como una epifanía tendida entre sus camas
una densidad de textos entretejidos que apelmazaban el silencio.

Allí podían verse sus ojos trasplantados al infinito de los libros
los contornos de las ondas de la radio que susurraban
la inminencia de la compañía.
y las alas aplastadas imposibles de realizar un nuevo viaje.

A veces
aunque pasa desapercibido para todos
se oye la prepotencia de mis manos
los colores ahogados en las persianas
y el pasillo se encuentra demasiado consumido
para descifrar las pisadas de mis pies
que entre códigos secretos de gramáticas
poco a poco
van envejeciendo.

martes, febrero 22, 2005

a imagen y semejanza

Creados a imagen y semejanza
somos dioses que escribimos un mosaico de verbos
un mundo que se sostiene desde un soplido.

Luminarias que confirman las tinieblas precedentes
distraen el orden de las cosas.
Cómo diagramar el viento la tierra los mares?
Cómo hacer surgir la mirada poderosa de los pájaros?
Con qué carretel trenzar la forma de las nubes
los abismos murmurantes de la atmósfera?

Cuánto esperar para que el último invento
ese que creamos a imagen y semejanza
salga de lo continuo de su sueño
se avergüence de la vestimenta que no tiene
renuncie a su paz
se nos vuelva en contra?

lejanía

Alejándome de mí
como se apartan esa cintas
usadas en la gimnasia artística
dejo de mirar el vacío
que me trajo tu ausencia
el patético monólogo
que evidencia el hundimiento de mis huesos
en un mutismo prolongado.

Pero me deslizo hasta un límite innegable:
la distancia de la cinta
que llega hasta un punto en que regresa
al sonido inesperado de mi cuerpo.

A menos que yo elija
abandonarle la mano
entonces habré de escaparme
de mi de ti
para siempre.

bosque

Nuestros bosques no obligan el hombre a perderse

José Lezama Lima (Pensamientos en La Habana)



Y sin embargo participando de la voluptuosidad
extendida de la noche presiento
que el infierno es un aforismo calvo y repetido
donde se entrecruzan hiedras ovilladas con temores.

El bosque es simplemente
un redondel de espesura
médula impulsada por émbolos de palomas
arroyos que transcurren su embriaguez sin escalofríos
hasta que un cuerpo monstruoso en su mirada
separa la proclama
del pañuelo que alza como un rótulo.

Grotesca estela de pisadas
-espejos somnolientos de las nubes-
se penetra más cuando se procura agudizar los sentidos
desperezarse de la oscura sabiduría de las hojas.

El tronco mendicante estira sus ramas
como abanico que se reinventa
y como una inútil red sin trapecio
atrapa las hebras de la piel
para contraerlas en una escultura de flor.

El asombro por la danza de colores del amanecer
no clarifica la inquisición de la culpa
no deshace el metal que se ahonda en la espalda.

Cuesta escapar entre laberintos de alcaloides
que balbucean desde la hierba
fragmentos de sueños sucesivos
que se ofrecen como el cálido pan del mediodía.

embriaguez

A esta hora
la ciudad entera arde de alcohol
que se bebe como un río
La calle grita en ruidos de autos
trampolines hacia otras vísceras de edificaciones.

A medianoche
el espejo donde me miro se torna sofocante.
Es suficiente que me venga
tu cuerpo desnudo
aromas de almendras y maderas
belleza que se despedaza entre mis manos frágiles.

Rompo todos los verbos
No me alcanzan para describir cómodamente
lo que hierve en la ferocidad de mi cama.

Tanta embriaguez bendice mi vientre
y apenas sobrevivo.

Azules desconocidos, perpetuos colores



Le apremia un nuevo asombro:
confesarse en su cansada desnudez
compartir en el adentro de una ola
la melodía de espuma que traza el océano.

Pero el miedo a buscarse
anunciando la pulsación de la experiencia
espiral de incienso que reclama
llovizna de futuros en el aire
ensombrece sus ojos cuando declina el verano.

Una ausencia temprana desmorona el silencio.
Y una luz peregrina avanza hacia sus bordes
para esculpir azules desconocidos.
perpetuos colores que estallan como un planeta remoto.

Entonces moja con los pies el agua y se adelanta.

Poemínimo

dormirse soñándose ave
copular con el viento
espejismo de quien escribe

desplegando sus alas.

Dicen que es inaudito

Dicen que es inaudito
traicionar las reglas de la buena cortesía
pero con mi inefable luna del amanecer
borracha de esa atmósfera fantástica
me oí gritarle al cuidador del cementerio
cara redonda
glóbulos de aceite en la papada
que defiende su experiencia de mosca
girando en torno de los mortales.

“ Yo le custodio la tumba”
asegura y fanfarronea
más hipócrita que político en campaña
-domina las malas artes de la oratoria:
los largos discursos
las promesas precisas
los verbos encendidos
los silencios estudiados
los susurros hipnóticos-.

Como si yo no supiera desde hace tiempo
que es el mismo muerto
quien bebe las flores
hace cantar a los pájaros
y resguarda su última morada.

Un poema para matar el tiempo


Un poema para matar el tiempo
un texto para olvidar
que el enjambre de horas
es una fuente de campanadas que queman
una soledad de árbol de hojas marchitas
un surco donde los cuervos riegan sus graznidos

La vigilia infinita de la tarde
anuncia su grandeza
como una vieja arquitectura se despliega esbelta
arrastrando mis grises pensamientos
me hace cabalgar en un caballo alado
oscuros lagrimones
párpado damasco
y sella con un lacre la silueta vulnerada de mi lengua.

Mientras
con la ternura elemental
que precede a un abismo que se desconoce
el encuentro de cicatrices en un instante denso y obediente
revoloteantes sombras de un espejo mudo
escribo un poema
simple inexperto fugaz
para decir que se me va la vida
entre tanto aburrimiento.

El grito y el nombre

Temo encontrarte y no reconocerte.
Temo extender la mano y no tocarte.
Temo girar los ojos y no verte.
Temo gritar tu nombre y no nombrarte...

(Antonio Gala-Hoy me pasa el amor)


Esta noche
mi pena desciende como un robusto hechizo
sobre la llaga del recuerdo.
Cabalgo en ella
como si la melancolía fuera una yegua
que echa a andar insomne
entre el aroma a trigo de la pampa.

En esta colorada urgencia
yo me reparto y me condeno
a quemarme en el vértigo de una imprudente evidencia.
Llamarte en el silencio
y tropezar con el eco de mi voz multiplicada
juego de espejos que nunca se destruyen
como no muere la flor aunque se arrugue y se marchite.

Sólo la muerte es capaz de detener
esa mirada cúspide de eternidad.
Sólo el zumbido imperfecto de la negativa
triunfa sobre el misterio de la vibración del aire.

Danza en la uva el latido del vino.
Así se agita mi cuerpo con tu nombre.

Las palabras


He llegado a soñar con las palabras

Roberto Juarroz




Entre los sueños de ayer y los tropiezos de hoy
hay una zona situada en el aire de la noche
cuya historia muy poco conocemos.

No está vedado su vértigo.
Sin embargo suele dormitar sin la interrupción
de nuestras ansias y desilusiones.
Sólo pueden asirlas
unas manos abiertas
que ya nada reclaman y que poco esperan..

Pero cansadas de estar solas
las palabras que allí residen
se hunden en la cueva de la memoria
y se ordenan en una coreografía nunca vista.
O quizás se inventan
para dar testimonio del simple aroma que son
livianas y frágiles
en su viaje irreversible hacia la muerte.

La Magdalena

Yo lavé sus pies con mis cabellos en rizos
y el perfume que llevaba en el vaso de alabastro.

El sacó de mí
siete demonios carmines de mi cuerpo
siete serpientes que ataban mi cintura
a la manzana.

Impacto fue la benevolencia
de la resurrección de mi hermano
como un cristal vibrante
temblé al ver tanto prodigio.

Frente a la cruz permanecí en su agonía
Como hojas secas
su sangre cayendo en la trampa de la brisa.
El bello rostro moreno
desplegaba el otoño en la mirada.

Y el domingo
sorprendida ante su sepulcro abierto
oí su voz llamándome
María, María
y caí frente al sonido
otra vez –como aquel día primero-
avergonzada.

Hoy me viene el recuerdo
de esas noches de tibieza compartidas.
Ningún evangelio relata los cuerpos en penumbra
los olores eslabones de suspiros.
Un hombre destinado a hacerse dios
no tiene sexo
sólo una vida escrita para la entrega pública.

Si lo amé acaso
ya no importa.
El me amó
con la frenética pasión de los hombres solitarios
-aquellos que saben que han venido
no a contemplar el cielo
sino a crearlo-


Ahora el tiempo
es un apacible infinito que lleva su nombre.

Azucena

Azucena
ama de casa
conoce poco de banderas y manifestaciones
sabe de ollas cucharas y sartenes
de hilos lanas y tijeras
de baldes escobas y plumeros

Pero cuando a una mujer
como Azucena
le sacan un hijo
se lo desaparecen
recorre pasillos
discute con funcionarios
curas políticos y militares
junta a otras madres desesperadas
se organizan.

A todo esto se aprende.