martes, agosto 16, 2005

la sombra de las sombras

Unas nenas vienen avanzando
entonces les pregunto
es ésta Carlos Melo?
Mientras contestan que sí y doy las gracias
veo los juguetes en sus manos.
Allá a unos metros se ve una multitud de chicos
esperando por pelotas y muñecas.
Es día del niño pienso.
Está el político que perteneció a un partido grande
y ahora se corrió más a la derecha.
Sale de aquel local hacia su coche.
Ya hizo la buena obra del día
ironizo
y no puedo olvidarme
de esos pequeños a la puerta de la Casa Cuna
peleando por los obsequios baratos e importados del payaso
mientras las madres se insultaban
porque algunos de sus hijos
se habían aferrado a todos los juguetes.

La ciudad se hace cada vez más vieja
y parece imperceptible el rumor de los carros
nervaduras de hierros carcomidos
que cargan pobreza y resentimiento
además de los cartones en su panza.
No dan ganas de andar caminando
detrás de la sombra de las sombras
y sin embargo estoy aquí.

Es el frío me digo al borrar con mi mano izquierda
la lágrima rebelde que se fuga.
Cómo hacer de este texto algo menos gris
si se perdió mi tinta azul
en el empedrado?

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