domingo, octubre 23, 2016

Microrrelato sobre una noticia de diario


Un hombre, llamado Salvador, paseaba con su familia por las playas de Mar del Plata.

Se había detenido a mirar el mar, sus grandes olas, mientras se hacía las mismas preguntas que se hacen todos cuando se confronta esa enorme inmensidad: qué pequeños que somos, para qué hemos sido creados, quién habrá en el universo además de nosotros.

De pronto, entre todo lo que lleva y trae el agua, vio una botella de vidrio que flotaba.

Era, quizás, una botella paseandera, como esos objetos que, en los cuentos de Hans Christian Andersen, recorren el mundo, para adquirir experiencia.

La botella tenía un papel enrollado en su interior.
Consciente de que ese era un hallazgo maravilloso, algo anacrónico por cierto, Salvador quiso acercar la botella.

Caminó unos metros y encontró la rama de un árbol, con la que apenas alcanzó a pegarle unos golpes al vidrio.

Entusiasmado, Salvador bajó por la escollera para intentar agarrar la botella con la mano.

Con los pies hundidos en esa mezcla dolorosa de piedra y arena, y el agua llegándole a las rodillas, una ola inmensa lo arrastró, recibiéndolo en su tibieza.

La familia, desesperada, gritó. Vinieron entonces los hombres de Prefectura, pero a pesar del esfuerzo, sólo retiraron un cuerpo muerto.

De la botella nadie más habló.

En su interior alguien había escrito: Ahora conocerás todos los secretos.



miércoles, enero 06, 2016

Un poema de Shirley Kaufman

Su mujer




Pero fue cierto que ella
miró para atrás. No por
curiosidad, algún grumoso
alcance de la mente
que torna todas las formas en columnas.

Pero para ser sólo quien ella era
apartada de ellos, el lugar
explotando, y ella misma
definida. Observándolos derritiéndose
en una pila de desechos y el
deslizamiento de las llamas
dentro de sus bocas.
Examinando sus propios labios luego,
la frialdad, hasta
que ella pudo saborear la sal.

Shirley Kaufman (Estados Unidos)
Publicado en http://wanderinghebrew.com/2014/11/23/parshat-vayera-tethered-to-an-inept-husband-lots-wife-showed-courage-by-looking-back/
Traducido al español por Myriam Rozenberg

sábado, enero 02, 2016

Un poema de Rosalind Brackenbury


Poesía en tiempos de guerra

Quiero olvidar sus nombres, los generales,
los consejeros, los dirigentes marionetas,
los inflados y los caídos

No quiero conocerlos,
no escuchar sus planes, sus excusas,
el Presidente y los hombres del Presidente,
el Papa con su humareda blanca para el vudú,

los trajes, corbatas, dientes, insignias,
las armas, los nombres de los camiones y las armas

Quiero olvidarlos a todos,
ser lavada de ellos,
para empezar de nuevo: donde nadie sepa
quién es uno,
o lo que él cree.

Darle mi atención a:
las hojas del frangipani desenroscándose,
el aroma del jazmín,
una persona ayudando a otra a cruzar la calle;

a las semillas,
a los principios; a una palabra clara para la cual
no haya engaño ni alternativa

Rosalind Brackenbury (Inglaterra)
Publicado en https://www.poets.org/poetsorg/poem/poetry-time-war
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg