lunes, octubre 28, 2013

un poema de Rui Knopfli


Despedida

Todo entre nosotros fue dicho.
Estamos cansados y tristes
en este otoño de hojas planeando
y cayendo.
Entre nosotros las palabras colocan un mundo
de silencio y vacío estéril.
Los propios sueños se inflaron de neblinas
y el tiempo los amarillea.
Otoño de pensamiento, de hojas secas
y bancos abandonados de cemento frío
donde no cantan aves
y el viento desciende en giros flojos.
Apenas una vaga angustia presente
una nostalgia sin recomienzos,
el recuerdo, tibio a helarse como
venas de mármol.
Todo entre nosotros fue dicho,
miramos la podredumbre del parque,
el  viento, el repicar leve de las hojas
y, sin resentimientos decimos adiós.

Rui Knopfli (Mozambique)
Publicado en http://tulisses.blogspot.com.ar/2013/01/poesia-de-rui-knopfli.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

jueves, octubre 24, 2013

un poema de Elisa Balea

No

Yo no quiero morirme en un agujero.
Tú no quieres morirte en el agujero.
El no quiere morirse en este agujero.
Nosotros no queremos morirnos en los agujeros.
Ellos no ven el agujero.


Elisa Balea (Uruguay)
Del libro "Caminos de andar juntos" (Atico Ediciones)

miércoles, octubre 16, 2013

un poema de María Manuela Margarido


Paisaje

Atardecer....capín en la espalda
del negro reluciente
a camino del terreiro.
Papagayos cenicientos
estallan en la cresta de las palmeras
y se entrecruzan en el sueño de mi infancia,
en la porcelana azulada de las ostras.
Sueño alto , alto
como el cocotero en la orilla del mar
como sus frutos dorados y duros
como piedras cerradas
oscilando en el vientre del tornado,
surcando el cielo con su penacho
loco.
En el cielo pasa la angustia austera
de la revuelta
con sus garras sus ansias sus certezas.
Y una figura de líneas agrestes
se apodera
del tiempo y de la palabra.

María Manuela Margarido (Santo Tomé y Príncipe)
Publicado en
http://www.limacoelho.jor.br/index.php/Poemas-de-Maria-Manuela-Margarido/
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

sábado, octubre 12, 2013

un poema de Nathaniel Tarn


Antes de la serpiente

Sentado, enfrentando el sol, los ojos cerrados. Puedo oír el
sol. Puedo oír la vida del pájaro por millas a la redonda.
Vuela a través de nosotros y alrededor de nosotros, acapara
todo el espacio, como si no estuviéramos allí, como si nunca hubiéramos
interrumpido este lugar. Los pájaros se mueven tridimensionalmente
a través de nuestras cabezas, desde oreja a oreja. Qué están
haciendo, cantando en este otoño luminoso. Es
maravilloso estar tan solo, los dos, en este desierto
jardín. Olvidados, pero recordándonos
a nosotros mismos de un modo que ninguno nos recordará jamás. El
espacio entre los árboles,  el campo de arena descubierto
entre ellos, puedes ver la piel de la tierra la que
es mucho hogar. No podemos comprar o vender este
día maravilloso. Puedo escuchar el sol y, dentro
del sol, el viento que sale de los pulmones
del mundo desde una profundidad inconmensurable; sujetamos solo
un eco distante. Más allá de los pájaros hay personas
cargando sus nombres como grandes pesos.
Solo piensa: cargando X tu vida entera, o Y, o Z.
Cargando toda esa A y B y C alrededor contigo,
teniendo que ser A todo el tiempo, B o C. Aquí puedes
ser el sol, el pino, el pájaro. Puede ser
la respiración. Puedo decirte, pienso que esto puede ser
el Edén. Pienso que lo es.

Nathaniel Tarn (Estados Unidos)
Publicado en http://www.poets.org/viewmedia.php/prmMID/16353
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

martes, octubre 08, 2013

un poema de Arnaldo Antunes



Hace millares de _____________s.
Un_____________sucede cuando se va muy lejos.
El espejismo que un sujeto excava para sí mismo
Es la cara oscura del _____________.
(…)
No_____________se anda en círculos.
No se sabe el tamaño de un_____________,
si él va más a fondo.
Desde adentro tiene el tamaño del mundo.

Arnaldo Antunes(Brasil)
Publicado en http://rascunho.gazetadopovo.com.br/corpo-recheado/
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg


viernes, octubre 04, 2013

un poema de Esther Raab


Abuelas santas en Jerusalem

Abuelas santas en Jerusalem
Que sus virtudes me protejan.
El aroma de las flores y las orquídeas en flor
Me amamanté con la leche de mi madre
Los pies blandos como manos buscando
En la arena ardiente,
Y eucaliptos enredados
Cargados con abejas y avispas
Me susurraron una canción de cuna.
Siete veces me impregnaré
En el Mediterráneo
Para preparar al Rey David, mi amado,
E iré hacia él, con gloriosa dignidad,
Hacia los montes de Jerusalem.
Me sentaré con Deborah debajo del árbol de dátiles
Tomaré café con ella y charlaremos
Sobre la guerra y la defensa.
Abuelas santas en Jerusalem
Que sus virtudes me protejan.
Puedo sentir el olor de sus vestidos,
El aroma de las velas del Shabat y naftalina.

Esther Raab (Israel)
Publicado en Sarah's Daughters Sing: A Sampler of Poems by Jewish Women (editado por Henny Wenkart)
Traducido del hebreo al inglés por Abraham Birman
Traducido al español por Myriam Rozenberg