viernes, octubre 28, 2005

Londres en el sueño


El tiempo contraía la enfermedad de los relojes.
Pero sólo había un presente
que desdeñaba el manantial de la palabra.
En esa destreza de mujer pragmática
jamás pensé en calles costaneras
ni en puentes antiguos sobre el río Támesis.
La mirada abarcaba un trayecto sinuoso heterogéneo
para el cual hay que nacer ejercitado.

Londres era una intensa niebla.
Yo la atravesaba
como quien acepta su destino
en una tragedia inevitable
de la que no se tiene culpa.

1 comentario:

Diego dijo...

Hola Myrian,que buena imagens. Me gusto mucho por que me hico recuerdá alguen que amo y que vivi em Londres. Que bueno tambien que usted habla mucho de la lluvia. Elemiento de mis afetos.