martes, abril 26, 2005

la gata y la noche



Se podría hablar de la espesura de la noche
por ejemplo.
el lugar donde abandono mis pesares
-a esa hora suele haber una fractura de mi cuerpo
ideas e ilusiones se deslizan por ella
primero en forma suave
luego festejando la infinita libertad-.

Mi gata me acompaña
se acomoda en la parte más alta de la almohada
y su posición me recuerda al Libertador
mirando hacia la patria
sobre la alta cordillera
en ese imaginario caballo blanco.

Después nos miramos detenidamente
nos olemos
y cuando al fin se decide yo ya le abrí
parte de la cama para que se acurruque.

Entonces como si se pasara una escoba
se van todos los malos pensamientos
y me duermo felizmente acunada
por el penetrante arrullo de la gata.

En la noche se trenzan nuestros sueños.

2 comentarios:

Myriam dijo...

linda saliste Menina

Myriam dijo...

linda saliste Menina