lunes, abril 11, 2005

poemario improvisado

I
Realmente no sé si es un poeta inventado
si acaso un heterónimo
como los de Pessoa
Probablemente no tenga su nivel literario
pero es sospechosa su forma de escribir
y mucho me temo que ni siquiera se haya muerto.
Que sólo sea un engaño para sus devotos lectores.


II
No sé como llegue hasta él
Se me ocurrió un apellido al azar
y lo metí en el buscador
Sorpresas te da la vida
Esperé un poeta mediocre
me encontré con alguien que narraba
unos días tristes y cansinos
y describía una noche comatosa.


III
No es que sea un día distinto
Bah si lo es.
Un día que empieza con él
siempre es un día diferente
Y me pongo tan tonta.
Más tonta.
No sé qué decir.
En esos momentos nadie imaginaría que escribo
que he hablado ante cientos de personas
Es increíble que haya gente
todavía en el mundo
que pueda comerte la lengua
sacarte hasta el habla.
Poderoso don la seducción.
De la que humanamente carezco.

IV
(Salvador Villanueva)

Un hombre que se exige el rigor de las abejas
es alguien que pretende
una línea recta
una tarea definida y limitada
No me imagino a él
usando ese rigor más que para escribir poesía
Aunque su escritura de poeta lánguido
no sea más que la frustración por no haber podido conseguir
todo lo que de la vida esperaba.


V
Estoy empezando a creer que de verdad existió
un Villanueva escritor

Su otro apellido de lluvia me sonaba a chiste argentino
Ahora que lo estoy confirmando
hasta podría imaginar una voz grave y cascada
para decir las cosas más irónicas.


VI
Ey Salvador
yo no padezco lo mismo que vos
por suerte a esta edad otros son los achaques.
Enfermedad crónica
de eso algo sé
Vivir con medicamentos
no es lo mismo que vivir de los medicamentos
Espero que algún día suceda
y que tanta inversión en las farmacias
me sea devuelta
no creo que sea setenta veces siete
aunque por qué no.


VII
Todo el día yendo y viniendo
Conozco más líneas de colectivos
e incluso mas calles que muchos taxistas
En una ciudad como la nuestra no estar pegado a la filcar
es una bendición
A veces creo que mi cansancio
se debe exclusivamente a los viajes
a ese fluir en la nada durante tantas horas
Siempre ese lapso me parece un tiempo perdido.
Será que lo único que hago además de leer es pensar
y es terrible encontrarse a solas tanto tiempo
con nuestra censurante voz interior.


VIII
Volanteo en la puerta
para que los chicos vean las cosas que estamos haciendo
Aprovecho a dialogar con algunos
que te hacen planteos notables y otros
que no saben en que mundo vivimos
Muchas veces funciono de guía turística
indicando los diversos lugares en que se desarrollan las cosas
Otros no me escupen porque son educados
pero deben sentir que mi volante contagia
Nunca supe que las letras enfermaban
( ah los dictadores si que lo creían).

IX
Me gusta el microclima de la facultad
ámbito adonde no llega la lluvia
y ni siquiera calienta el sol
Todo el año es templado.
O templanza.
Que es lo que hay que tener
para aguantar
tantos años sin largar la carrera
o cometer suicidio.

X
Mis amigas están como yo.
Hablamos de hombres sin entender
si está bien haberlo llamado
quedarse esperando
si les interesamos
o es natural que esté tan enamorado.
Lo mejor es no hablar. No seguir.
De tanta absurda teoría
vamos a enloquecer.


XI
Ya no espero que escriba
como no espero que caigan flores del cielo.
Si algo hay que ser en la vida
es ubicado
tocar la tierra con los pies
y si es posible con las manos.
Dejarle los sueños
a los que únicamente tienen por oficio
ser poetas.
Yo como es obvio
no lo soy.


XII
Esta polifuncionalidad
este ser presidenta y empleada
secretaria general y aprendiz de poeta
niña con pretensiones de mujer
o mujer con pretensiones de niña
es un modo de hincarle el diente al vacío
si es que alguna vez tuvo carne para morder.


XIII
Tengo frío
El mismísimo otoño ha llegado
Cuando venga el invierno
temo morir congelada.
Una amiga en el colegio
solía decir que faltaba calor humano.
Pensándolo bien
quizás ella
o la memoria de su voz
mientras hacíamos el test de cooper
tienen razón.
Ahora me falta encontrar el humano que me abrigue.


XIV
Escribir
como una convulsión
como una tos
como si tuviera un maní atragantado.
Escupir lo que se esconde
tras el broncoespasmo.
Histamínicas palabras
que me inflaman el pecho
hasta dejarme los pulmones torcidos.
Escribir como si fuera una mujer
que sufre
para no admitir
que padezco en realidad.
Una verdad oculta
tras las ramas del poema.


XV
Esta mañana dije lluvia
y ahora en la noche está lloviendo.
Falta que diga amor
y se me cumpla.

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