miércoles, junio 08, 2005

Saraband

No me sigas.
El único abrazo posible
es ese sueño
donde ya no toco
sarabandas.

Bajo tus pies
yo mordí la luz
arrodillada
en un otoño de extravíos.

Una carta oliendo a muerte
advirtió del vidrio de este amor
que me tenías
mas no le hiciste caso.

Anónima en la orquesta
soy flor deshojada
pero viva.
Aprendo a rearmar mi cuerpo
tan precario.

Tu sombra vuela sobre mí
pero ya no lloro
no duermo tus huidas
esa perversa codicia
por un paraíso inexistente.

Al tocar mis dedos la madera
asesino aquella novia antigua
y renazco al fin como una niña pura.

Hay que desbordar
de ángeles
el cello que acaricio.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es la pelicula de Bergman o la danza para parellas? Una o otra es plenamente elegante. Como podés interpretar con tamaña intensidad tantos sentimientos? Vivis? Estas viviendo?