martes, febrero 22, 2005

Un poema para matar el tiempo


Un poema para matar el tiempo
un texto para olvidar
que el enjambre de horas
es una fuente de campanadas que queman
una soledad de árbol de hojas marchitas
un surco donde los cuervos riegan sus graznidos

La vigilia infinita de la tarde
anuncia su grandeza
como una vieja arquitectura se despliega esbelta
arrastrando mis grises pensamientos
me hace cabalgar en un caballo alado
oscuros lagrimones
párpado damasco
y sella con un lacre la silueta vulnerada de mi lengua.

Mientras
con la ternura elemental
que precede a un abismo que se desconoce
el encuentro de cicatrices en un instante denso y obediente
revoloteantes sombras de un espejo mudo
escribo un poema
simple inexperto fugaz
para decir que se me va la vida
entre tanto aburrimiento.

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