martes, diciembre 29, 2015

Un poema de Rachel Hadas





Electrocardiografía

Uno: pantalla de computadora de secretaría:
citas, cancelaciones. Dos: máquina

para la que estamos, registrando cada pulso de tu corazón
con imágenes granulares que pulsan y saltan

en sincronización con el interior oscuro.
Tres: pantalla anticlimática

de VCR, un dibujito viejo estridente, pequeño
graznando y temblando en el cuarto oscurecido.

Pasadas estas representaciones de visiones respectivas
nos movemos a la puerta siguiente. Aquí el examen

es palpable, es el estetoscopio en el pecho:
inspira, espira, levanta tus brazos, parate, ponte en cuclillas y descansa.

Estoy sentado, mirando fija y vagamente al cielo
desde el piso noveno, una vacuidad azul pálida

Qué es una ventana sino otro marco
o pantalla a través de la cual se reflexiona - es tiempo

o espacio que descascara su apagada fachada para mostrar
la pobreza de lo que realmente sabemos

a pesar de la opulencia de los datos que podemos ver
a través de las máquinas que perforan la opacidad?

Bueno, no más pantallas por un año más o dos
Gracias y adiós. Es hora de irse.


Rachel Hadas (Estados Unidos)
Publicado en http://www.pulsevoices.org/index.php/archive/poems/23-echocardiography
Traducido al español por Myriam Rozenberg

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