sábado, septiembre 23, 2006

Un poema de Hedva Harechavi

Y esto curioso
Y esto curioso escuchar sus soplos
Y esto curioso colocar una corona alrededor de sus deseos
Y esto curioso y explicarle las ansias de amor y paz
Y esto curioso porque esta tarde un coro de ángeles cantará en su casa
Y esto curioso como si él estuviera hecho de una sustancia diferente
Y esto curioso ( difícil para mí de imaginar)
Y esto curioso y conceder, concederle, conceder
Y esto curioso sólo decir su nombre en voz alta
Y esto curioso darle un pedazo de papel y un lápiz
Y esto curioso aliviarlo de sus preocupaciones
Y esto curioso sacarle los zapatos
Y esto curioso sostenerle su mano comprensiva
cuando sus ojos se cierran, sus ojos

Y esto curioso, vale decir mi niño, sólo mi niño
después Dios y Sus acompañantes


Hedva Harechavi (Israel)
en Poetry International
traducido del hebreo al inglés por Vivian Eden
traducido del inglés por Myriam Rozenberg
( con retoques aportados por Gerardo Lewin)

2 comentarios:

angel dijo...

Hermoso, litúrgico y misterioso como los buenos poemas que ahora y por primera vez leo en tu espacio acompañado por un fado femenino que entraña el lamento y el deseo por partes y rasgueos intrínsecos e iguales.

Un gusto recorrer tu espacio.

Saludos...

Clara dijo...

Que lindo ser niño y que te reconozcan niño... y que el adulto sea adulto para vos cuando así es necesario. Bellísimo poema.

Qué loco justo hoy entré a pispear y no estaba inspirada para dejar mensaje !! Gracias por pasar, estábamos conectadas. Un beso !