miércoles, junio 28, 2006

relámpago furtivo

Para mí la felicidad siempre habría de ser clandestina
(Clarice Lispector - Felicidad clandestina)


Una mujer llega hasta la música brillante de la tormenta
en el fondo de esta lágrima grande como una voz
que descose el espejo
roto el lenguaje
labios estrangulados
peligroso es que se inclinen hacia un nombre

En lo más profundo del pecho
la intemperie
un camino sin faldas
embriagada de risa / fulgurante de orgasmo
andando en secreto lascivo de la quemadura
demente felicidad del viento tibio
atraviesa el umbral de su salvación
lumbre de susurros en la tarde
noches de playas
travesía indecible de los sueños

Nadie nunca vio el despliegue
de su relámpago furtivo
magno tumulto ajeno al veneno de este mundo
extrañamente en pie / inquebrantable
sólo su cuerpo entero
se lleva los tatuajes
de tanta dicha imperceptible

miércoles, junio 21, 2006

un poema de Phillippa Yaa de Villiers

Me afeité la cabeza. Revelé el cráneo que el sino hizo pasar por las puertas de la sangre: ¿el mayor error de mis padres?

Tal vez. Pero no soy la única
una refugiada de la legitimidad,
aquí estoy entonces, aquí estoy.

Soy la colonia del amor prohibido,
donde el hijo de África
y la nieta de Escocia
pasaron el ADN, negaron su prole:
maldito bebé, precipitándose a la vida.
¿Un caso perdido?

Tal vez. Pero no soy la única:
Una refugiada de la legitimidad
Aquí estoy entonces, aquí estoy.

Soy su matrimonio fantasma
hecho carne.
Soy su “sí, quiero”,
y sus votos no pronunciados hablan ahora. .
No hay anillo que adorne el matrimonio de mí conmigo,
es infinito y dorado.
En todos lados estoy sola, y ningún lugar es mi hogar,
les doy mi palabra,
¿a ancestros no escuchados?

Tal vez. Pero no soy la única:
Una refugiada de la legitimidad
Aquí estoy entonces, aquí estoy.


Phillippa Yaa de Villiers (República Sudafricana)
Publicado en http://imaginingourselves.imow.org/pb/Home.aspx?lang=3

domingo, junio 18, 2006

del santuario ungida

en la bruma el artificio
la luz ladra la dulzura
que se acopla rizo
de ansias aceitadas tardes
en comprender que el papel de celofán
no brilla ni resuena sin el pujo
de un capullo éxtasis de la luciérnaga que ilumina
breve y vive para dejar a la deriva
la noche ebria la entrada a los indicios
del santuario ungida en sus flancos
relieve de arabescos diestros
de sus formas un estupor de aguas
nunca quietas

jueves, junio 15, 2006

balanceando

con las piernas al aire
mujeres
se balancean

dos se dejan llevar
dos hacen fuerza
sin ímpetu el columpio no se mueve

colgadas en el aro
de otra mujer gigante
diminutas damitas
se divierten

cuando crecen un día
se ponen aros fuertes
de sus orejas se cuelga
cada hija

las pequeñas vaginas
inexpertas
se ríen a destiempo

domingo, junio 11, 2006

del horror la poesía en los textos de Hannah Szenes

Hacia el pasado, el futuro... Cesarea

Sólo cuando lleguemos a la ciudad de las espadas,
susurraremos en voz queda unas palabras:
aquí estamos, hemos vuelto.
Y en voz queda responderá el silencio de las piedras:
Dos mil años os hemos esperado.



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En fuegos de guerra, en un incendio, en la pira,
entre los tempestuosos días de sangre,
enciendo mi pequeña lámpara,
para buscar, buscar a un hombre.
Las llamas de la pira sofocan mi lámpara,
la luz del fuego ciega mis ojos;
¿cómo podré mirar, ver, conocer, reconocer
a alguien cuando esté a mi lado?
Pon una señal, Dios, ponla en su frente,
para que en el fuego, en el incendio y en la sangre
reconozca el centelleo puro, eterno,
que he buscado: un hombre.

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En la cárcel

Uno... dos... tres... ocho pasos de largo,
dos de ancho...
La vida se cierne sobre mí como un interrogante.
Uno... dos... tres... Quizá otra semana.
O el fin de mes aún me encuentre aquí.
Pero sobre mi cabeza... la nada.
Ahora, en julio, cumpliría veintitrés años...
Escogí número en un juego arriesgado.
El dado da vueltas. He perdido.

Hannah Szenes (Hungría-Israel)

sólo una poeta como Szymborska...

Primera fotografía de Hitler


¿Y quién es este niñito con su camisita?
Pero ¡si es Adolfito, el hijo de los Hitler!
¿Tal vez llegue a ser un doctor en leyes?
¿O quizá tenor en la ópera de Viena?
¿De quién es esta manita, de quién la orejita, el ojito, la naricita?
¿De quién la barriguita llena de leche? ¿No se sabe todavía?
¿De un impresor, de un médico, de un comerciante, de un cura?
¿A dónde irán estos graciosos piecitos, a dónde?
¿A la huerta, a la escuela, a la oficina, a la boda
tal vez con la hija del alcalde?

Cielito, angelito, corazoncito, amorcito,
cuando hace un año vino al mundo,
no faltaron señales en cielo y en la tierra:
un sol de primavera, geranios en las ventanas,
música de organillo en el patio,
u presagio favorable envuelto en un fino papel de color rosa.
Antes del parto, su madre tuvo un sueño profético:
ver una paloma en sueños, será una buena noticia;
capturarla, llegará un visitante largamente esperado.
Toc, toc, quién es, así late el corazón de Adolfito.

Chupete, pañal , babero, sonaja,
el niño, gracias a Dios, está sano, toquemos madera,
se parece a los padres, al gatito en el cesto,
a los niños de todos los demás álbumes de familia.
Ah, no nos pondremos a llorar ahora, ¿verdad?,
mira, mira, el pajarito, ahora mismo lo suelta el fotógrafo.

Atelier Klinger, Grabenstrasse, Braunen,
y Braunen no es una muy grande, pero es una digna ciudad,
sólidas empresas, amistosos vecinos,
olor a pastel de levadura y a jabón de lavar.

No se oye el aullido de los perros, ni los pasos del destino.
El maestro de la historia se afloja el cuelloy bosteza encima de los cuadernos.


Wislawa Szymborska(Polonia)

martes, junio 06, 2006

en casa y yo sin poder ir...

De sorpresa, como suceden siempre las cosas importantes me enteré de que mañana toca Mísia en el teatro Coliseo. Y no puedo ir a verla!! Volverá a Buenos Aires? Aquí el reportaje que le hizo La Nación