miércoles, agosto 30, 2006

negación

Al salir de mi casa
vi a un joven evangelista tratando de convencer
a una transeúnte
Parecía vencida
Toda esa información sobre el Apocalipsis tan lejano
se le cruzaba con el ruido del tren
que era lo único que de verdad se le alejaba
Cuando pasé por su lado
a la manera de los buenos
jugadores de rugby
el joven me retuvo preguntándome
si tenía unos minutos para darle
Le dije que no
y agregué no creo en dios
Continué caminando
Pensé entonces que dios había bajado en mi auxilio
pidiéndome que lo negara
Bajo el influjo de una fuerza desconocida
sólo me limité a cumplir con su voluntad.

martes, agosto 29, 2006

las que luchan

(Llegar - Ana Ortega)


Después de lady Godiva
realizar una protesta desnuda
no es revolucionario.
Quizás el gusto íntimo
de mostrar las curvas a los presidentes
como un objeto más
que se pone a la venta.

Extraño a las mujeres vestidas
que cambiaron el mundo
con el erótico entusiasmo de sus manos
y la sensualidad vehemente de sus palabras.

En esos movimientos audaces
Rosa, Eva y Alicia
eran plena mujer
fuerza y hermosura.

Sus pechos escondidos
nos amamantan a todos
desde entonces.

jueves, agosto 24, 2006

un poema de Mirella Muià

La Madre (I)
Cuando nací
ya existía ese sordo rumor:
alguien tejía,
no supe nunca quién
(¡tal vez una vecina,
una mujer de negro
olvidada?).
No importaba-era siempre
ese sordo sonido
que iba y venía
en un cuarto lejano.
Lo he oído por años.
Cuando nació mi hija
todas estaban
a mi alrededor:
yo buscaba
qué era lo que faltaba
-era ese sordo ruido.
Alejé entonces con mis propias manos
el paño fresco de la frente
y dije a las mujeres que una de ellas
fuera a un cuarto lejano
y se sentara al telar.
Fue así que volví a oírlo,
y hubo de nuevo aquel
escandido silencio.
Mi hija nació en ese silencio.


Mirella Muià (Italia)
Del libro El astro disperso, antología de poetas italianos realizada por Pablo Anadón. Ediciones del Copista.

jueves, agosto 17, 2006

un poema de Françoise Lison-Leroy

Lo incisivo


Sin ternura/vuestras siluetas guardan nuestros juegos/sin dormir/sin ceder/rebuscar todavía y todavía/mil instantes/a solas con nada/hay que retener/hacer crujir la escalera de madera/el parquet/para saberse pesada.



Françoise Lison-Leroy (Bélgica)
traducción del francés por Myriam Rozenberg
Publicado en Les Printemps des Poètes

domingo, agosto 13, 2006

la ocarina suena


(La joueuse d´ocarina - Alexandra Dani)



Soy la griega
divina de anhelante languidez con un dedo
seda descendiendo por los ramos brillo
celeste trashumante envuelta
en fresias antenitas de alelí sobresalto
alas de tamaño justo la historia
se escribe misteriosa
se baña en porvenir extremo
examen de pistilos
pradera novia
yuyitos criminales
si digo algo que sea como un clavo
presión hiriente hundida en la pasión
de la ignorancia morder alambres
de promesas lampiñas tarascón que muda dientes
el vello agazapado
descuido el tintineo de breteles
sílfide el nylon
la ocarina suena transpirada.

domingo, agosto 06, 2006

el 7 de agosto leo mis poemas en Bartolomeo

El lunes 7 de agosto leo mis poemas en el Bar Bartolomeo, en el ciclo de poesía que conduce Daniel Grad. La dirección es Bartolomé Mitre 1525 a las 20,30 hs. Los otros poetas que leen conmigo esa noche son María Cristina Santiago, Santiago Bao (de Villa Gesell) y Sergio Kisielewsky.

Si tienen ganas y tiempo...los espero!!

hoy Dulce Pontes

Tuve que cambiar la música porque la tecnología me impide hacer sonar a Katia Guerreiro como yo quería. Así que vamos a escuchar a otra gran fadista llamada Dulce Pontes, cantando la canción Cançao do mar. Estoy un poco desconcertada porque yo conocía esta canción en castellano por Chavela Vargas-si no me equivoco con el nombre Soledad-. No sé quién es el autor entonces. Pongo la letra en portugués porque corresponde a esta versión.

Cançao do mar

Fui bailar no meu batel
Além do mar cruel
E o mar bramindo
Diz que eu fui roubar
A luz sem par
Do teu olhar tão lindo
Vem saber se o mar terá razão
Vem cá ver bailar meu coração
Se eu bailar no meu batel
Não vou ao mar cruel
E nem lhe digo aonde eu fui cantar
Sorrir, bailar, viver, sonhar contigo

sábado, agosto 05, 2006

el ciego sabe


El ciego sabe.
Hay límites que no se pueden transponer.
Los colores son simplemente
metáforas absurdas.
Cuando el ciego dice rojo
no está diciendo rojo
sino lo que imagina que es el rojo.

- También los videntes tenemos
una ilusión del rojo-

El ciego piensa.
Nunca verá brillar el sol
el obsceno hueco de la luna
las formas de las nubes
listas para armar rompecabezas
la gota del rocío montando su figura
circular sobre la hierba
las variantes prolijas de la rosa
tampoco sus espinas.

No le digas al ciego
que la tierra tiene bordes donde va a caerse
cordones que lo derriban al asfalto
verde y urgencia en otros ojos
y azules de un futuro tan distante.

Anda con su bastón blanco por la vida
y comprende.

jueves, agosto 03, 2006

a partir de hoy Katia Guerreiro suena en el blog

Katia Guerreiro ya sonó tiempo atrás en este espacio. Otra fadista excepcional. Es médica, lo cual me alienta a pensar que aun como farmacéutica puedo mantener la sensibilidad poética. (Que se lea esta frase con ironía, por favor). En un reportaje que le hicieron y donde le preguntan cuáles son sus ambiciones como fadista, teniendo en cuenta que no abandona su profesión contesta : " No pienso mucho en eso. Nunca pienso mucho a largo plazo. Soy una persona de aprovechar los momentos y saborear la vida, sin prisa para llegar a ningún lado. Soy joven y tengo tiempo en mi vida para muchas cosas. He de tener todo aquello que merezca tener". Dejo la letra de la canción, As rosas/Promessa del disco Fado maior. Espero que les guste.

As rosas/ Promessa
(Sophia de Mello Breyner)

Quando à noite desfolho e trinco as rosas
É como se prendesse entre os meus dentes
Todo o luar das noites transparentes,
Todo o fulgor das tardes luminosas,
O vento bailador das Primaveras,
A doçura amarga dos poentes,
E a exaltação de todas as esperas.
Quando à noite desfolho e trinco as rosas,
És tu a primavera que eu esperava,
A vida multiplicada e brilhante,
Em que é pleno e perfeito cada instante.
Quando à noite desfolho e trinco as rosas,
És tu a primavera que eu esperava.

un poema de Anne Waldman

A orillas del agua (Berthe Morisot)


Berthe Morisot


Hacia el final de sus días ella dijo que
el anhelo de llegar a la fama después de muerta
se le antojaba una ambición desmedida.
"La mía", agregó,
"se limita al deseo de pintar
cosas, la más mínima de ellas,
algo mientras sucede".
Un crítico escribió acerca de la muestra realizada
en el "salon des impressionnistes" individualizando
a la Morisot: "son cinco o seis lunáticos,
uno de ellos, mujer".


Anne Waldman
(Estados Unidos, 1945)
traducido por Esteban Moore
en Letralia