domingo, noviembre 26, 2006

la olla

-Pero no es que seamos más dignos, ninguna persona es digna. No estamos hechos para la dignidad.
-¿Cómo deberíamos estar hechos para poder ser dignos?
-Sin deseos- respondió Jacobo Weir-.

(El Once-Marcelo Birmajer)


El orgullo es una piedra que pesa. No se trata de dinero, ni vestidos sino de hambre. Ese desierto bordado en el estómago , nada sofisticado, no exigente, apenas una educada súplica del jugo gástrico. Pero ella jamás dirá que tintinea el deseo por alimento, que la plata es un pájaro avanzando por el aire, inalcanzable, que el trabajo es escaso para un recién recibido. Nadie va a enterarse de eso. Orgullo dulce como el sabor del durazno que se aleja, empuñadura de todas las acciones, águila que revolotea sobre la tecla del piano, desgraciado marfil, no comestible. Ella prende la hornalla, carga de agua la olla, no se avergüenza. Humo que nace, vapor sin aroma ni acrobacia, engaño de vecinos y de suegros. Ella es fuerte en dignidad, sólo la tuberculosis la tumba en los meses que se juntan.

jueves, noviembre 16, 2006

un poema de Anise Koltz

La vida no es un largo río tranquilo


La vida no es un largo río tranquilo
es una carnicería

Y ustedes me piden
una poesía ornamentada de flores
de pequeños pájaros

Discúlpenme Damas Caballeros
cada uno de mis poemas
entierra vuestros muertos


Anise Koltz (Luxemburgo)
en Lyrikine

traducido del francés por Myriam Rozenberg

domingo, noviembre 12, 2006

ambigüedades


Ulises y Penélope (Liliane Caumont) www.caumont.com


¿Quién de los hombres eres y de dónde?
¿Donde están tu ciudad y tus padres?
(Homero- La Odisea)






A veces viajo
salgo en busca de derrotas
de muertos de lejano origen
monstruos prohibidos
cantos de sirenas que se ensañan con los nautas

Otras veces espero
hago lazos con la tierra
bajo un eco oscuro de lenguajes
mientras todos conocen mi comienzo y desenlace
soy la única que anudo el sueño del amor
y a la noche cuando el vértigo del sexo
me doblega
como una silueta infame
desarmo ligaduras
envejezco doliendo

A veces imagino que regreso
para arder en noche violenta
tantos años bajo vientos desgastantes
lamiendo mis heridas
fastidio de gangrena de memoria

Otras veces fantaseo que parto
que el tálamo está sin uso pero viejo
el agua me fecunda nómade
y en el encuentro del sol
los pájaros ovillan los ajuares

Soy a veces la que vengo
otra veces la que voy
ambiguamente
el propio Ulises
la misma Penélope.

viernes, noviembre 10, 2006

o olhar

Hoy pongo la inconfundible voz de Teresa Salgueiro del grupo Madredeus a sonar en el blog. Del disco Euforia, la canción O Olhar


O Olhar
(Letra de Pedro Ayres Magalhães
Musica de José Peixoto)

Olha para mim
nos olhos
agora
olha para mim
sereno
olhar
anda ver aquinos olhos
o mar
olha para mim
com o teu
olhar
vem partir na sensação
de que vamos viajar
só nós dois na ilusão
de tanto amar
vem daí com a tua mão
que eu quero acarinhar
vem contar-me essa visão
do teu olhar

martes, noviembre 07, 2006

barquero




En el exceso el mundo exclama su penuria
La mía es un triunfo de aire fresco
Quién leerá tus cartas el día de mañana?
Quién le pondrá velo a tus enigmas?

Entonamos un canon desangrado
No lo hagas
No lo hagas
No te juntes con los muertos
Pero en el agua pútrida no piensan los remistas
apenas se emborrachan con la nafta

Vamos a abrir el frasco
vamos a echar lo negro a su lugar de origen
saquemos la mortaja de esta pieza
este cauce mugriento se purga por el río
donde el tiempo no finge más ceguera

Adiós adiós barquero que te aíslas
ya no oyes los gritos

Hay demasiado puerto

sábado, noviembre 04, 2006

un poema de Dalmacia Ruiz-Rosas Samohod

de equivocación en equivocación
es poco lo que avanzo
porque estoy encerrada no creas que estoy muerta
y que así será siempre
es cierto que la fortuna no está ahora conmigo
pero tengo mis dos piernas
el ánimo tranquilo
y una buena reserva de todo lo tonto



Dalmacia Ruiz-Rosas Samohod (Perú)
en Urbanotopía

miércoles, noviembre 01, 2006

agüita de sandía

Acuden las viejas del pueblo al escucharse clamores. Adolescente, aferrada al niño , la historia del infortunio. Helada va quedando su memoria. La tibieza se anuncia en la penumbra. Donde antes encantamiento, agüita azucarada de sandía, ahora azul la piel. Las manos rancias quieren besar la frente del que entró al sueño. Ella no deja. La pampa, fantasma que todo lo examina, se oscurece. Ya no es banquete, ya no es más trigo, no hay viento que borre esta tempestad. Pureza se atenúa, puerta que la esperanza ha abandonado, duele la entraña, se hace ceniza. El día sale de su silueta. Todo se remonta de su sitio. Las viejas pretenden abrir festejo: alguien marcha hacia el cielo todavía con alas. Lecho blanco que acune al angelito. Canción que salga de los senos. Comida y baile desde la pena? Baguala abortando vocación de lágrimas ? Nadie va a quitárselo de nuevo: ya lo hizo la muerte. Un último arrorró, argentinito, antes de que te vengas recuerdo trashumante. El útero es corteza , rompe en mil pedazos.