sábado, abril 28, 2007

cartas que llegan


Te escribí una carta desde Viña que alcanzó tu mano
con la leyenda “estoy en Chile”
como si dijera “aquí a la vuelta”.
Mi rostro es para vos la forma de mis letras
y tus letras, ingeniero, tienen hálito de versos.

No conozco tu voz y sin embargo
me cuenta, en Alemania,
que estás bien, que la primavera
está por empezar
y que no te acostumbrás a tanta lluvia.
Para qué? Latinoamérica vivió entre vendavales
y ahora tanta humedad no es aventura.

(Cierta vez la voz le habló a mi madre
una noche sangrienta de la patria
y ofreció su casa en caso de emergencia).

Volverás a Concepción
y nada habremos hecho para sacarnos de la sombra.
Vos tu vida. Yo la mía.
Pero hace falta que conteste
las cartas que me llegan
en palabras negras y redondas
con aroma a amigo y cordillera.

5 comentarios:

Los viajes de Sisifa dijo...

Quizas... es una suerte de insilio...
talvez..

Verónica Cento dijo...

Myriam


Un poema muy emotivo
Quizás de esa clase de cosas a las que uno no sabe qué responder exactamente...me conmoviste.

Un abrazo

laveron dijo...

esas cartas que tanto viajan.
Myriam...con que poco decís tanta cosa que se agolpa.
un besote!

Lidoneta -lacerillera- dijo...

tiempo que no venía. Me pongo al día. Un placer.

Adal dijo...

¡Que fuerza tiene la Palabra cuando se atrapa! ¡Mucho más cuando le damos alas!