sábado, mayo 12, 2007

hilvanando cenizas

(Firebird- Marc Chagall)





en puntas de pie
se pone sobre mi cama
me dejo acunar
sé que soy esa niña que no tuvo

en Varsovia alguien la mecía
deseándole un futuro
......................................sin piedras
......................................sin cerraduras

es fantasma
............................hoy
sonrisa que se forma
............................si se mira bien
hilvanando cenizas

ella se despega
..........................el gas
para abrazarme

y yo

sobrina de una tía que llovizna
cada año sobre el mundo

le extiendo mis manos


3 comentarios:

laveron dijo...

"sobrina de una tía que llovizna
cada año sobre el mundo"
creo presuponer porque llovizna...en ese maldito humo que la extrajo de la tierra.

AHHHHHHH, te envidio.....
En otro orden, esa frase me caló...me recordó a una tía abuela mía que prácticamente me crío...me llevó al pasado. Este poema me derramó lágrimas.
Bellísimo.
Besos
Laura

orillas de la cuentera dijo...

Myriam

tenés una voz potente y tierna,que elevan estos poemas donde la historia del dolor y la sangre te penetran como las cenizas a la tierra.
ambas dejan memoria

poemazo!
besos mabel

elescaramujo dijo...

Laura: cómo andás tanto tiempo? Sí, todos nos reconocemos en los versos de otros, mientras estemos dispuestos a abrirnos. Siempre resuena algo más que el eco de los otros. besotes!

Mabel: es difícil escribir sobre este tema. Si lo intento ex profeso no sale nada, hay un bloqueo inevitable. Tiene que salir como una exhalación, como un soplo contenido que se libera. Besotes!