miércoles, diciembre 26, 2007

Golpes en la puerta


Mi padre es judío, mi madre es católica. Festejamos siempre todas las fiestas. Por eso no debió extrañarme que el 24 de diciembre, a la hora de la cena, escuchara golpes en la puerta.
“Debe ser Papa Noel” me dije.
Abrí y no encontré a nadie. Ni siquiera estaban los regalos a los pies del árbol.
Cuando volví a la mesa me pareció distinguir que alguien bebía de mi copa. Nuevamente hubo ruidos en la puerta. Me dirigí hacia ella, con miedo, esta vez, de abrir. Advertí que pasaban una nota por debajo.
“ Perdón, me equivoqué de día. Pero como es costumbre, no iba a retirarme sin brindar. Buenas noches. Felicidades. Eliahu”.

1 comentario:

Senén dijo...

Que hermosura este relato, tan lleno de cariño puro. Pocas veces logramos trasmitir ese sentimiento en forma tan clara.
Claro que pueden existir complicaciones!
Imaginate si vos te hacés islámica... bueno, el acabose. Je.
Has puesto musica portuguesa - excelente - te paso un link que me mandó un amigo portugués con un grupo de alli
http://grupo.cantodaterra.net/ver/audio.asp?a=1&t=17

Cariños
Senén