sábado, enero 31, 2009

ay Milka!


Te di la pierna para que cruzaras de un sillón a otro, como un puente.
La quisiste después, para cruzar las fronteras de este mundo. No pude dártela, te quería en éste.
Te veo saltar de estrella a estrella, Milka, como la reina que sos, portando el fuego de tu Tea.
En el suelo están las cosas que hacen mal. Arriba, arriba, tu cuerpo arde, aunque afuera llueve.

3 comentarios:

Alacazum dijo...

Incrível como os animais deixam imensos caminhos de saudade. Creio ser isso "SAUDADE" que te embala neste poema.

Senén dijo...

Que carita tristona tenía en esta foto. Amorcito peludo. No dejes de sacar a otro de las mazmorras del abandono y darle todo ese cariño amiga.
Te entiendo perfectamente.
Senén

divannimolotov dijo...

Cerro ciclo, pero abrio otro.
Eso solo tu lo sabes.

Abrazos Myriam.
DMTV

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