viernes, enero 22, 2010

till there was you

1. Esa canción… Wonderful roses. Quién de los dos cantaba? Escuchándolos, yo fui un diccionario de inglés en la distancia. En enero, la mujer en el puente de madera, y una ilusión.

2. Él dice que hay muchas cosas que se ignoran. Ella no pregunta. Las mujeres nunca preguntan porque besan. Otra vez, diferentes cuatro voces inquietan como búfalos, hasta que viene la penumbra y el niño del sombrero se hace lágrima.

3. El hombre sabe sin batuta, sin embargo. En el peor ladrón hay un maestro que enseña el pentagrama. Oscilan los chillidos de las tubas, el trombón vierte sus pretéritos misterios, el fagot se adentra como un pincel al lienzo y así, prosiguen por las calles.

Una mañana profunda el pueblo se despierta e inventa un bosque de color.

lunes, enero 18, 2010

Réplicas / súplicas

Sólo es posible iniciar otro comienzo.
Señor, señor es lo que escucho repetir y repetirme.
Las noches se llevan los recuerdos en acequias.
Se salva lo intacto de las aguas.
Protege mi mundo y nuestro despertar.
Las moscas dejan su murmullo en las aceras
las piernas dóciles
los ojos arrastran el miedo desde ese ruido tosco.
Se torne el deseo una marcha que no se detiene.
El polvo es la luz en la piel
el nuevo esmalte
tierra y ladrillo sobre la historia morena.
Que dure mi vuelo su tiempo necesario.
Las calles, el fin, el sacrificio
la fe en el fuego
mi cáscara sudando en el cartón
el alma recobrada.
Desvísteme del áspero rocío.

domingo, enero 17, 2010

un poema de Esio Macedo Ribeiro

Contenido

Mi poesía no contiene colorantes
acidulantes, conservantes
vitaminas, sales minerales
proteínas o cualquier otro producto químico o natural.

Mi poesía no tiene dobleces
curvas enigmáticas
imitación, no anda detrás de nadie.
Solamente es, sólo se mantiene y el tiempo hace viento
sobre las hojas de papel.

Mi poesía es mi llanto largo,
ancho, suelto, amplio.
Mi poesía vive la vida de las cosas oscuras.


Ésio Macedo Ribeiro(Brasil)
Publicado en http://www.antoniomiranda.com.br/Iberoamerica/brasil/esio_macedo.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

domingo, enero 10, 2010

un poema de Rabindranath Tagore

La canción no cantada

La canción que vine a cantar permanece sin cantarse al día de hoy.

He pasado mis días encordardo y desencordando mi instrumento.

El momento no se hizo realidad, las palabras no han sido dichas correctamente;
Sólo existe la agonía del deseo en mi corazón.

La flor aún no se ha abierto, sólo el viento pasa suspirando.

No he visto su rostro ni he escuchado su voz;
Sólo oí sus pasos suaves en el camino por delante de mi casa.

Todo el día entero lo pasé colocando su asiento sobre el suelo;
Pero la lámpara no ha sido encendida y no puedo pedirle que entre a mi casa.

Vivo en la esperanza de encontrarlo, pero este encuentro no ocurre todavía.


Rabindranath Tagore (India)
Publicado en Poem Hunter
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

un poema de Alicia Ostriker


(Matisse-La bonheur de vivre)



Matisse, también

Matisse, también, cuando los dedos dejaron de trabajar
Trabajó más y más audazmente, sus colores primarios celebraron
Los matrimonios de la inocencia y la gloria, la inocencia y la gloria

Monet cuando las cataratas cubrieron sus ojos
Pintó volutas de furia, y cuando su vista se recuperó
Pintó nenúfares, Picasso afirmó

Yo no busco, encuentro, y se adhirió a esa historia
Sobre sí mismo e hizo que la historia se cumpliera.
Malditos los padres. Estamos hablando de rebeldía.


Alicia Ostriker (Estados Unidos)
Publicado en Poetry Foundation
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

sábado, enero 02, 2010

Boquetes en línea recta

Línea recta
la aurora en el bolsillo.
Un antifaz lejos del aire y un cuarto de reloj.

Dame tiempo.

Brazadas
navíos a lo largo del arroyo
asfódelos, mensuras.

Sobre la colcha de lino
cabalgan rigores
goces en el plexo solar.

Boquetes.
Degustación del verde.
Fiados y abrazados en ramas de cenizas.

viernes, enero 01, 2010

el santo

Acaba de empezar la lucha por el santo. Sus huesos en el mar, hace mil años, por esa estúpida indecencia de los marineros. Una hazaña mantener la barba blanca de los turcos, el oro y sus regalos. Partamos lo amarillo, lo que no se deforma, lo que esté vaciado de falacias y hagamos un museo en su memoria. ¿Y no es mejor si preguntamos, si quiere salir, en retroceso, si desea obrar nuevos milagros? Veamos. Observemos en el límite del cuerpo sus opiniones benditas, ligeras, como una magnolia cenicienta.

un poema de Despina Katsirea


(Straight on ´till morning- Zachary Brown)

A veinte leguas de ti
reside la primavera
pero nadie le da tu dirección
para encontrarte.
Así jamás aprendiste
cómo nace una flor
cómo respira un pájaro
y no es culpa tuya.

Ahora nuestro amor
contabiliza los saldos
cada tarde
entonces nos instalamos
e intentamos hacer
nuestras cuentas.
Tú, yo
y entre nosotros algunas cosas contables
-de la alegría, de la pena, de las lágrimas, de los dolores
que entran en la máquina humana
de la desesperanza-
nuestro balance.

Hay un vaso, sobre una mesa
y un hombre
sobre una cama.
Un vaso,
un hombre
y una cama.
Hay un techo bajo un tejado
una habitación
y una jaula.
Una soledad.


Despina Katsirea (Grecia)
Publicado en Maison de la poésieTraducido del francés por Myriam Rozenberg