miércoles, agosto 15, 2012

nada que decir

Las palabras salen de su boca sin dormir siesta
revolotean sus ojos pero no mira
acentúa el tono cuando lanza
te parece admirar a un hombre que anda armado

no sabía que en el fondo de mi boca está anclada la historia
con la misma fuerza que los dientes
no es sólo que he comido libros y diarios como un menú recetado
sino que me he alimentado de años y años de experiencia
-ese trago tan amargo-

le contesté que me nombre uno tan sólo uno
que desde los años 40
no haya goteado plomo
entre sus protestas

como si por primera vez escuchara la palabra sindicato
aparece un bostezo sobre la mesa
y ya no tiene nada que decir

2 comentarios:

dijo...

me gusta mucho, y todo lo último.

:)

elescaramujo dijo...

gracias! Espero que sigas pasando por el blog. Saludos!
Myriam