martes, agosto 13, 2013

un poema de Isaac Felipe Azofeifa


XL

 

Esa imagen inmóvil mientras mueves
hilo y aguja tan acompasada
-mente
se compone y ordena sobre el rayo
que la tarde te envía.
El sol es un carrete dándote hilos.
En su espuma dorada te reclinas
y piensas
un tranquilo pensar mientras descansas.

La tarde mientras tanto cae y apaga
su débil fuego,
y tu imagen se queda para siempre,
-con la espuma dorada que te envuelve,-
inmóvil, mientras
hilo y aguja cosen sueño y sueño
para la bandera
del grato amor sereno que han fundado
hilo y aguja y sol y tú, esta tarde.

 
Isaac Felipe Azofeifa (Costa Rica)
Publicado en Cien poemas de amor (Editorial Universidad Estatal a distancia)

 

1 comentario:

Claudia Tubilla dijo...

Solo una imagen queda fija... la de la persona en la que nos inspiramos...
bonita entrada :)