domingo, junio 30, 2013

un poema de Enzia Verduchi

Señora Lexotan

Qué son seis miligramos
tres veces al día si con ello
se pueden anestesiar los sentimientos,
si controla la ansiedad del todo.
No ríes, no lloras, no percibes
ni el principio ni el fin del mundo.
Basta con abrir la boca:
el ama de casa no es indecisa
ante la gama del supermercado;
los adúlteros no discuten
la orfandad en el tálamo;
nada agrede al taxista
sólo el alto que obliga el rojo.
Señora Lexotán, con usted
no hay cabeza que perder.


Enzia Verduchi (México)
Publicado en http://www.poemaspoetas.com/enzia-verduchi/senora-lexotan
 

miércoles, junio 26, 2013

un poema de Claudia Hernández de Valle-Arizpe

Parque Forest

Ecuatoriano en un sector
español en el otro
marroquí en su explanada central.
Cada flanco una lengua diferente,
una comida distinta, un juego
para éste o aquel: allá el tenis,
aquí el futbol.
Venta de empanadas con azúcar
en el mismo lugar donde hace días
unos inmigrantes mataron a otro.

Ayer llegó la madre desde Quito
a recoger el cadáver.

Hoy domingo una familia come
berenjenas en caldo de tomate.
Con túnicas negras de la cabeza a los pies,
me sonríen las mujeres cuando me detengo
a ver su mantel y sus ollas sobre el césped.
Respira, respiro, y a lo lejos,
detrás de una loma, en el ala norte,

tres muchachas desnudas toman el sol.
En la senda más lóbrega
una pareja de viejos cecea
su eterna queja por este clima
y su odio hacia los moros “que están en todas partes”.

Entre las ramas de los tilos
el despropósito de cotorras trasatlánticas
advierte sobre las imparables,
benditas migraciones.


Claudia Hernández de Valle-Arizpe (México)
Publicado por http://www.revistasincope.com/site/2011/10/18/tres-poemas-%E2%80%A2-por-claudia-hernandez/

sábado, junio 22, 2013

algunos microcuentos de Carlos Seabra


365 - Hitchcock

A Olga le gustaba tanto vivir con seguridad momentos de miedo, que siempre colocaba fondos musicales de películas de Hitchcock al bañarse en la ducha.
350 - Madama
En el Congreso Nacional, ningún bloque tenía tantos diputados como la agenda de aquella madama.

291 - Falsificador

¡Qué injusticia!- pensaba el falsificador, preso con varios documentos de identidad. Fernando Pessoa tenía heterónimos y nunca fue a la cárcel.





Carlos Seabra (Brasil)
Publicados en su blog http://microcontosdocarlos.blogspot.com.ar/
Traducidos del portugués por Myriam Rozenberg

martes, junio 18, 2013

una canción de Renato Teixeira

Sé que el horizonte de este camino
No puede acabar en nada
Vos habrás de sonreir para mí
Pero las palabras no dirán
Si los vientos que nos llevarán
Vendrán

Sé que las apariencias no engañan
Cuando aparentemente inflaman
Mi mirada y tu mirada
Prefiero no me arrepentir
A simplemente no decir
Te amo

Y cuando el día nazca
Vos abrirás la ventana
Y dejarás el sol entrar
Y dejarás el sol entrar
Por la ventana

Renato Teixeira (Brasil)
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

viernes, junio 14, 2013

un poema de Marcia Arrieta

los viajantes

 

borramos los recuerdos o los recuerdos nos borran. nos volvemos el hámster, la tortuga, la carpa dorada, el asistente del mago, o la garza azul. asumimos la vida de los otros-doctores, maestros, abogados, poetas, músicos. inventamos personajes o nos volvemos personajes. personajes con sables claros, dragones, o árboles. somos todos enigmas. raramente hablamos.

 

Marcia Arrieta (Estados Unidos)
Publicado por http://www.blazevox.org/BX%20Covers/BXFall2012/marcia%20arrieta%20-%20Fall%2012.pdf
Traducido por Myriam Rozenberg

lunes, junio 10, 2013

la enfermedad desconocida


La farmacia de enfrente del hospital recibe a un cliente. Viene a comprar barbijos.

Cuenta que, separado por un tabique donde se encuentra internada su madre, hay un paciente que tose. Tose mucho, y los médicos que vienen a verlo, marchan vestidos como si fueran personajes de una película de catástrofe norteamericana, con uniformes blancos y unos cubrebocas con filtros.

El señor escuchó a los doctores preguntar a los familiares: ¿Tomaron las pastillas que les dijimos?

Es indudable que es algo contagioso. Pero ¿por qué no informan a los pacientes vecinos? ¿Y si hay una infección masiva dentro del nosocomio?

El farmacéutico comenta: Yo, que usted, pediría el traslado de su madre.

En eso estoy, contesta preocupado el cliente. Ante el temor, gasta el dinero en una caja de barbijos. Quizás no sirva para mucho, pero peor es no estar prevenido.

jueves, junio 06, 2013

un poema de Hal Sirowitz


Fingiendo

Fuimos a lo de Dan Lynch & escuchamos
a músicos Blancos fingiendo que eran
Negros. Y la gente que estaba al lado nuestro saltaba
para arriba & abajo, fingiendo que eran estrellas de rock.
Y puse mi mano en tu rodilla, fingiendo
que era tu amante. Permaneciste distante. Por qué
tenías que ser la única en insistir en ser tú misma?

Hal Sirowitz (Estados Unidos)
Publicado en http://www.thing.net/~grist/golpub/golmag/gol7/gsirowit.htm
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

domingo, junio 02, 2013

formalidades


Cuando se presentó el nuevo encargado de seguridad e higiene, anunció la realización por enésima vez de un simulacro de incendio.

Los comentarios que se hicieron fueron “Otra vez lo mismo”, “Estas cosas no sirven para nada”, “Solo nos hacen perder más tiempo”.

Entonces alguien preguntó si, en el simulacro, el personal de limpieza también tenía que participar.

“Obviamente”, contestó el encargado, “Se trata de reproducir situaciones reales”.

“Pues bien”, agregó ese alguien que había preguntado.”La última vez, las chicas de limpieza que están escondidas en un cuartito al fondo que ni siquiera tiene teléfono, salieron detrás de nosotros porque nos vieron huir, y una de ellas caminó por encima del supuesto foco. Si hubiera sido un siniestro real, la chica hoy sería cenizas.  No olvido la sorpresa de uno de los hombres de seguridad, cuando la vio emerger, atravesando el fuego imaginario , como si hubiera sido un mueble que no tenía obligación de desplazarse”.

“Buen dato” dijo con suficiencia el encargado de seguridad e higiene. El también ignoraba dónde estaba el cuartito donde descansaban las chicas y guardaban, además, los enseres de limpieza, que por otro lado, son perfectamente inflamables.