jueves, febrero 23, 2006

Isabel La Católica

Quitad de mis oídos
las palabras almohada alfeizar
alférez alambique.
Ya no quiero nada que recuerde
a los musulmanes en esta tierra.
Para algo los vencí.
También a los judíos hube de expulsarlos por extranjeros.
Sólo los conversos y los ricos se quedaron.
Nos conveníamos mutuamente.

Allí anda el genovés descifrando mares.
Tiene la obligación de evangelizar las tierras descubiertas.
Pero no es la religión lo que me mueve.
Es el poder.

He demostrado que una mujer puede manejar enorme reino
como es verdad que es necesario un hombre
que le cuide las espaldas.
Por mí se hicieron en Roma grandes procesiones
Florencia y Nápoles montaron sus festejos
e Inglaterra me halagó redactando una proclama.

Yo era nadie hasta que tuve Castilla a mi destino.
Hice todo lo posible para alcanzarlo.
Una palabra previa al nombre todo lo modifica.
Reina Isabel.
Católica, por bula del papado.

Nadie entenderá jamás esta monstruosa pasión por dirigir.
El asombroso placer que da ser acatada.
No me equivoco cuando digo al confesor
que gozo mucho más tomando decisiones
que concibiendo hijos con Fernando.

3 comentarios:

laveron dijo...

excelente!!! en esa españa fue uno de los sitios donde árabes y judíos vivieron en paz y crearon una cultura, que aún hoy, pervive en nuestro lenguaje. en conocimientos filosóficos, matemáticos, astrológicos, etc...hasta el bañarse proviene de esos tiempos...
Un beso...
laura

laveron dijo...

raro...escribí un comment y no salió.¿vos lo ténes para revisar o salen directo? pregunto porque en la coctelera son directos.
otro beso!!!!!
yo

Myriam dijo...

Laura: sí, ese tiempo previo a tanta expulsión en España fue maravilloso,por eso esta mirada irónica sobre la reina que nos enseñan en las escuelas. Yo no filtro los mensajes, acá es directo,supongo que algún problema del blog- estos cosos funcionan como quieren jaja- . Besos.