viernes, febrero 09, 2007

el orden de los objetos

Entonces arriba de la mesa
quise poner en orden mis objetos
Se me vino una sombra melancólica
Pensé: nunca lo hicimos sobre la mesa de la cocina
apenas en el sillón del living de mi casa

Cómo me gustaría que me dijeras
que me amás y me extrañás
Mentime un poquitito
No, no, mejor no me mientas
Ya sé lo que decís si te escondés
ya sé lo que callás cuando colmás de palabras el viento

Ayer Orfeo dejó de ver el sol
para recorrer la geografía atroz del vientre de la tierra
Blimunda se lastimó los pies
subiendo y bajando los pastizales portugueses
Amores que son la guerra y el poema
voces que nos bautizan
como si cayéramos al mundo
nuevos
escapando de la desgracia de la noche
Polvo fuimos
al polvo volveremos
pero ahora mezclados
tu piel contra la mía
dos cáscaras fundiéndose

Hoy quise poner en orden mis objetos
y me salió un escrito desalineado
pleno de temor y de sollozo
Dispara sus balas escondidas
sobre el pequeño cuerpo
a mansalva

6 comentarios:

Paz dijo...

Si el caótico desorden te inspira tanto pues que sea dos veces desordenado para leer tanta genialidad .

Paz/

Anónimo dijo...

qusiera saber cuales fueran los objetos que te hicieran traer la sombra de alguem.

Anónimo dijo...

que es mansalva?

Lidoneta -lacerillera- dijo...

Un placer leerte.

Juan de los Palotes dijo...

Señora: buen poema de lo cotidiano, de sus elucubraciones y faenas, objetos? con que objeto realmente los ordena, no me queda claro si el sugeto es el objeto o el objeto es el sujeto.
A todo esto; él, que objetó?

besosssssss!

juande

Adal dijo...

El polvo nos deja hechos polvo.

Las sorpresas que encuentro cuando miro por las ventanas del calabozo.

Te abro una puerta al Jurutungo.