domingo, marzo 28, 2010

(re)nacimiento

Ahora todos lo conocen. Se abren las hendijas, y la ciénaga señala cada uno de sus nombres. Invita el aire enrarecido, despiertan los secretos, estuvimos juntos en la plaza, era creativo, tocaba la guitarra.
Su cuerpo ya no asciende en escalones, sus manos se han quedado sin monedas y en una despedida que no tuvo, le nacen amigos inmortales.

martes, marzo 16, 2010

esto es

No, esta noche, no.

Esta noche no pidas morfina.
Es verdad que abre otra geografía
un trayecto menos sibilante.
Pero la droga te lleva tan lejos
tan pero tan lejos.
Está bien que en tu imaginación
el dinero cantado y bailado
paga el hilván en tu ojo
se mastica el dolor
de lo que alguna vez fue una dádiva rizada
y ahora es una planicie sin prosapia.
Y no lo obviaste:
pusiste en el centro de tu cielo
el nombre líquido.
Como una espuela lo arrojaste
para dejar huellas.
Habrían de encontrarlas.

Entonces tu alma ya ahuecada
pidió en naufragio la morfina
y lo caliente dio paso al rigor
a la dureza irredenta del cuero.
Blanco y negro
como una holando argentina
que se desmancha.
Ya no hay tensión
como tampoco propiedad,
juegos de niños
caminatas bordeándose la tierra.
Ahora se escuchan tus gemidos como un eco
y la plata se lame en las heridas de los otros.

Esto es.
La vida es esto.

lunes, marzo 15, 2010

mirada en Andes

Cosas que pienso al verlos: el nomadismo me da miedo. La caminata hacia ninguna parte. El desahucio desprovisto de destino. La falta de ocasión, de oportunidad, de oficio. Ellos, sin embargo, están ahí, clavados en Andes como tres montañas. Un muchacho, una chica, un travesti. Hablan bajo, fuman y se abrazan. Se mueven poco, apenas un cruce de vereda, el pasaje de un umbral al frente del carrito. No migran, no están en viaje perdurable. Acontecen, hace rato que llegaron a sí mismos.

miércoles, marzo 03, 2010

un poema de Shrikant Verma

Kalinga
Sólo Ashoka volvió
El resto todavía está buscando Kalinga
Sólo Ashoka camina con la cabeza encorvada
El resto
Marcha adelante con tranco de vencedor

Solo en los oídos de Ashoka el grito rebervera, el resto
Se ríe tontamente

Sólo Ashoka depone las armas
Sólo Ashoka
Estaba luchando.


Shrikant Verma (India)
Publicado en Indian poetry

Traducido del inglés por Myriam Rozenberg



Según el Ashoka avadana, Ashoka construyó una prisión donde se dedicaba a torturar a los presos. En el mismo texto se nos cuenta cómo intentó torturar a un monje budista que parecía inmune al sufrimiento. Aśoka, impresionado, se convirtió al budismo, destruyó la prisión y se propuso construir 84.000 stupas budistas por todo el imperio.

Otras fuentes afirman que fue después de las devastadoras consecuencias de su guerra en Kalinga, durante el octavo año de su reinado, se sintió tan culpable que estó lo llevó a convertirse al budismo, influido según las fuentes por su esposa o concubina Deví.
(Fuente: Wikipedia)