lunes, agosto 09, 2010

un poema de Michel Leitis

Avaro


Aligerarme
desnudarme

reducir mi equipaje a lo esencial

Abandonando mi larga cola de plumas
de plumaje
bordados de realces de plumones

devenir pájaro avaro
ebrio del solo vuelo de sus alas


Michel Leitis (Francia)
Publicado en Poezibao
Traducido del francés por Myriam Rozenberg

domingo, agosto 08, 2010

cuestión de tiempo



(Robert Mitchum en Out of the past)

Jeff:-There ' s no way to win.
Kathie:-Is there a way to win?
Jeff-No, but there's a way to lose slower.

Jeff:-No hay forma de ganar.
Kathie:-¿Hay alguna manera de ganar?
Jeff:-No, pero hay una manera de perder más lentamente.

sábado, agosto 07, 2010

un poema de Rhea Tregebov





Qué te hace estar seguro?

Qué te hace estar seguro
que una cosa es mejor que otra?
Bajé por la vereda
con una bolsa llena de comestibles-
leche, manteca, huevos, naranjas, uvas-
Puedo caminar todo el camino a casa
y nunca creer que alguna vez fueron tocados
por un par de manos humanas.
Faltan dos días para Pascuas
y no puedo comprar lirios.
No puedo identificar su muerte.
Volviendo del supermercado
soy muy cuidadosa con los huevos.
Me enseñaron a ser cuidadosa con los huevos
nunca romper nada.
Romperé la piel de las uvas
contra mi lengua, pero los huevos
los tragaré enteros.
Qué te hace estar seguro?
Puedo vivir en una casa toda mi vida
y nunca mirar hacia el patio
y ver los arbustos presionando sus verdes patas
contra el viento, ávidos, enojados como estoy yo.
Todo quiere vivir.
Yo también.
Todo quiere vivir por siempre.


Rhea Tregebov (Canadá)
Publicado en http://rheatregebov.ca/?page_id=395
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg


jueves, agosto 05, 2010

un poema de Lilia Chaves

Poniente blanco



Anduve pintando poesía en las palabras
Fingiendo el tiempo en sueños imposibles
Inventando urgencias sin sentido
Conviviendo ausencias
Midiendo el porvenir

Anduve desperdiciando el rostro en las esperas
Sintiendo el mundo en vacíos inolvidables
Anduve pasando el sol desprevenido
Bebí auroras
Embriague mis cielos

Ahora, me trazan las letras tardíamente
Me sueñan los versos tristes en los papeles
Me convertí en el silencio de la página vacía
El gesto sin toque
El sentido sin forma

Me pesa la inanidad blanca del poniente


Lilia Chaves (Portugal)
Publicado en http://poemariodemariana.blogspot.com/2005/02/llia-chaves.html
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

miércoles, agosto 04, 2010

un texto de Orhan Pamuk



Guardad silencio y escuchad cómo me convertí en un rojo tan prodigioso. Un maestro ilustrador que entendía de pigmenos machacó en un mortero con sus propias manos las mejores cochinillas rojas secas llegadas del lugar más cálido de la India hasta convertirlas en polvo muy fino. Preparó una mezcla con cinco dracmas de aquel polvo, un dracma de planta jabonera y medio dracma de venturina, echó tres cuartillos de agua en una cazuela y puso a hervir la jabonera, luego añadió la venturina y lo mezcló todo bien. Dejó herviri la mezcla él tiempo que tardó en tomarse tranquilamente un café. Y mientras él se tomaba el café, yo me impacientaba como el niño que está próximo a nacer. Cuando el café le despejó la mente y agudizó su mirada como la de un duende, echó el polvo rojo a la cazuela y lo mezcló bien con uno de los limpios y delicados palillos que usaba para tal menester. Ahora iba a convertirme en un auténtico rojo, pero mi consistencia era tan importante... Era absolutamente necesario que el agua no hirviera en vano auque, por supuesto, debía hervir algo. Cogió una gota del líquedio con el extremo del palillo y se la puso en la uña del pulgar (los otros dedos no servían en lo más mínimo). ¿Oh, qué hermoso era ser rojo!.Le teñí la uña de rojo pero no me derramé como el agua por los bordes; mi consistencia era la correcta pero aún tenía grumos. Apartó la cazuela del fuego, me filtró pasándome a través de una tela limpísima y así me hizo más puro. Luego volvió a ponerme al fuego, me hirvió dos veces más hasta hacerme bullir, añadió un poco de alumbre machacado y me dejó enfriar.
Pasaron varios días y yo permanecí allí, en la cazuela, sin mezclarme con nada. Me apetecía que me pusieran en todas las páginas, en todos los lugares y en todas las cosas y quedarme allí parado me partía el corazón. En medio de aquel silencio medité en lo que significaba ser rojo.


Orhan Pamuk (Turquía)
Del libro Me llamo Rojo
Editorial Punto de lectura.
Traducción Rafael Carpintero

martes, agosto 03, 2010

un poema de Enrique Fierro

Documentos, noticias: Cerbatana de los dioses

Muere la metonimia
y reina la metáfora

Nieve no puede ser
pero la nube
se desplaza y amores
encendidos arrastran
el puro color vivo
de lo verde y la llave
de la lluvia de fósforo

¿difícil de pintar?

todo es provincia
piadosa y es hora
de dar vuelta al frío


Enrique Fierro (Uruguay)
Del libro Queda
Editorial Artefato.

lunes, agosto 02, 2010

un poema de Albano Martins

Diálogo



Llevarás
de la mano
al niño
hasta el río. Le dirás
que el agua es ciega
y sorda. Muda,
no. Que lo digan
los peces, que en silencio
sostienen con ella
su diálogo
líquido, de líquidas
sílabas
de vocales
sumergidas.


Albano Martins. (Portugal)
Publicado en http://www.citador.pt/poemas.php?op=10&refid=200810170305
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

domingo, agosto 01, 2010

un poema de Diego Licio

si el mundo / si estuviera al revés de lo dado vuelta que está / si el tiempo / no fuera una pérdida / si no importara como habla mi razón / si no fuera un muro / si fuera más de lo debido/ si no debiera más de lo que he sido /  si no importara ganarle algo al tiempo / si a nadie / si el juego no tuviera las reglas tan mentirosamente rígidas / si pudiera salir / si aún continuara jugando / si no quisiera tirar más el dado / si quisiera quedarme en el mismo casillero / si esperar/ y resguardarme / y guardarte un lugar / si no acordáramos más nada/ si no tuviera idea de mi próximo movimiento / si pudiera elegir por lo menos / si en realidad / creeme / no quisiera obtener ninguna gracia / si el mundo no estuviera dado vuelta/ y así/ no sería necesario estar al revés del mundo / si no fuera yo el que llorara por mí/ si solo a mí me doliera  seguir girado / si me mareara / si no fuéramos tantos / y pateáramos el tablero.


Diego Licio (Uruguay)
Del libro Toda generalidad es falsa.
Editorial Artefato.