jueves, junio 28, 2012

cotidiano 07


07.

Ella tiene comportamiento de reloj
tic tac tic tac
si la lengua la convoca, habla
                                 por detrás
porque de frente es fatiga, incertidumbre
oculta en las paredes es más fácil
destrozar con la mira telescópica
al soldado
una línea de sombra culebrea
y ella no quiere ceder
me llaman dice
al despedirse
las armas se besan
con la arena

domingo, junio 24, 2012

un poema de Pedro Paredes

¿De qué astros son aquellos seres que se multiplican?

¿Qué nave invisible los transporta en un instante?
¡Habla, Beatriz!
¿De qué material son las columnas de tu templo?
Y dime por qué
.............................la hoja no se agita cuando pasas
y dime por qué
..............................mi lunes cae en este vuelo puro....
..............................y es mi martes adivinanza cruel
..............................y la hora que sigue un año
ardiente desorden del combustible de la tierra.
¡Habla, Beatriz!
Qué hacías en la quietud de la tarde,
en la soledad de la lluvia,
en la multitud de las calles.
Hoy en el mar entre gaviotas
como una gran pregunta y gobernarla...
¡Quién eres!
Ola para un viaje equivocado
Carta arrepentida o tormento arrodillado

Que mi ciudad se hace una isla fuera de Chile.
...................Beatriz es la pregunta más hermosa.


Pedro Paredes (Chile)
Publicado en http://sureando-sureando.blogspot.com/2008_01_01_archive.html

miércoles, junio 20, 2012

de otra bandera

estoy buscando la bandera
es la casa de gobierno
no hay señalización por dónde se entra
no creo que nos pidan documentos
veo jóvenes fumando en la puerta
-algo bueno, es libre de humo-

me acerco y pregunto
entro por la puerta del costado, la de los empleados
algo me arrastra siempre a los edificios gubernamentales
-¿sentirme hormiga entre los leones?
¿león entre las hormigas?-

hombres atienden en los pasillos
hablan de impuestos planes de pago
en el centro
una bandera que hizo historia
cruzó montañas con un general enfermo
los empleados pasan por su lado, la circundan
es demasiada cúspide para tanta vida mediocre

el soldado que custodia se disloca
me cuenta los hechos
sabe más que los libros
después de la charla
me indica la salida
salgo por la puerta grande
bajo numerosos escalones

sábado, junio 16, 2012

cotidiano 06


06.

Cuevas donde los fantasmas recorren antiguas hosterías
maderas que el viento desprende sabiamente
En ese rincón
el sol salía solamente en la ruta
Adentro
una rara milanesa con una salsa roja
El francés salió del baúl de la boca
como un silbido
y armó tímidamente unas preguntas
Así
en la mitad de la mesa
se pudieron comunicar
un matrimonio apacible de Toulouse
con una joven porteña
En esos trotes
supieron que a los trenes
no los había arrastrado el zonda
sino apenas
singulares
decisiones
del hombre.

martes, junio 12, 2012

un poema de Elías Uriarte


Donde el poeta desde un oscuro país del sur propone una inversión de la cultura de su tiempo


No, no es el lenguaje.
El mundo no es el lenguaje.
Esa hoja
No es tocada por la palabra
Hoja,
Ese cielo en retirada,
Esa ventana incendiada
En el centro del follaje
No son tocados por el lenguaje.

Hay una soledad perfecta,
Oculta,
Tras las palabras.

Escucha ese viento:
Él se nombra
Aunque no supieras cómo se llama,
No lo rozará un solo dedo de inteligencia,
No lo empañará el más leve pétalo de cálculo,
Retiren los Documentos de Identidad al Universo.

Ahí van los ríos,
Los amores,
Las dinastías,
Las guerras.

Secretos,
Por debajo.

Escucha ese murmullo.


Pon el oído,
Pon el oído,
Poeta comanche:
Al mundo, te digo, no lo toca el lenguaje.



Elías Uriarte (Uruguay)
Del libro Hiroshima. Vintén Editor.
Publicado en http://www.vinten-uy.com/pdf/hiro.pdf

sábado, junio 09, 2012

Río Rojo



Rio Rojo



río:


paso que divide las orillas


aguas rojas


cruce como una letra           




                                                       S





de un lado al otro


etapas de la vida





de un lado: un joven con un niño

                                                                           del otro: cientos de arrieros comandados por un hombre





                                                    en el medio el desierto



un viejo difícil vende su ganado


y entonces


                                      hambruna /castigo/ rebelión/ biblias/ tumbas





más solos


cuidarse las espaldas



mujer que aparece tras los indios





¿adónde van los búfalos, sus cuernos en punta?





lastiman





igual que las armas


que resuelven conflictos a disparos



un viejo que fue joven se deja vencer por un hombre que fue niño

martes, junio 05, 2012

un poema de Ana Arzoumanian

Envenenado. ¿O habrás muerto por haber bebido agua helada
cuando te subió la fiebre? Te abrazaré durante diecinueve años.
Prepararé especias y aceites perfumados, postergaré lo inevitable.
Mirra pura molida, canela. Una pequeña hoz corta la piel sobre el
esternón, unos golpes de mazo de madera sobre el cuchillo, como de
latonero. Levantan el hueso del pecho; te buscan la raíz de la lengua.
No por la boca. Por el esófago. Sacan la lengua por el esófago. Te
abrazo, grito: lo que yo necesito mi lengua tu boca tu lengua.

Yo estoy desesperado desto.

Incisiones en los brazos, las piernas y los muslos para que
penetre el tomillo, la flor de lirio, la canela. Cosen con costura de
pellejero, y luego pintan con acacia. Treinta kilogramos de mirra y
aloe y una piedra de ágata para pulir.

La Católica Reyna echa una resina de olíbano sobre un pedazo
de carbón encendido. Supura y cristaliza; huele.

Deseo más que ninguno bolver a Flandes.

Están tus dedos, y tu mano; están tu cuello y tus hombros.
Estás para siempre, tan quieto. Mientras, te crecen las uñas. Comerte
esas uñas que van creciendo.

Tus dedos están ahí, pero es acá adentro donde se mueven;
cálidos, dibujan lunas, soles, elementos circulares. Tus dedos
moviéndose. Tengo una caja llena. Las reliquias de la corona; los
cabellos de Cristo y de la Virgen, miles de huesos de distintas partes
de cuerpos santos. Mi caja llena de un sudor dulce. Una colección
de cuernos de rinocerontes, cornamentas.

No iré a misa. En los monasterios, en las criptas, saquearán mi
caja llena. En esta caja donde te crecen las uñas. Donde te como las
uñas mientras te miro, mientras viajo hacia la capilla real de
Granada. Viajo abrazada con tus dedos rozándome la primerísima
cuna.

Disponen una venda con un lienzo de seis centímetros de
ancho. Sin embargo, no podrán vendarte aquí adentro donde estás.
Acá, no entran vendas.

Yo estoy desesperado desto

Sahumar en incienso. El tercer, el séptimo, el trigésimo día.
Desengancho los alfileres de hierro que sostienen el velo para que
vengas desnudo. Desnudo el ombligo. A la altura de la pelvis, en
columnas de espesor, hacia abajo; agua dura. Visos, ondulaciones
que tienen las piedras, las maderas. Siento el latido del agua, su
lecho vibra de azul río hasta mi vientre. Erguido, al mar, volcarte
agua.

Debajo del hielo, Alteza, hay agua líquida.


Ana Arzoumanian (Argentina)
Del libro Juana I (fragmento)

Puede leerse completo en la página de la autora http://anaarzoumanian.com.ar/descargas/libros/Juana_I.pdf

viernes, junio 01, 2012

un poema de Monique Facuseh

Ciudad al fondo

El viento se extendía como un bosque de grosellas.
A lo lejos, el banco de nubes semejaba la ciudad.
Sus finas torres como alfiles me aproximaban
secretamente a sus orillas.
Atrás queda el vaho que escasamente se sujeta del
recuerdo.
Soy otra. Me convierto entonces, en el pensamiento
diario, ese compuesto de bulla y carcajada o de
silencio; un silencio abreviado, justo y vengativo.
Me convierto en los sueños sin memoria o en
aquellos peregrinos que se plantan al costado como
un pedazo perdido.
Llego. Del otro lado soy habitante desprendido.
Mi cobija es otro sol y es otro canto.
La ciudad al fondo tiene la forma del amor.


Monique Facuseh (Colombia)
Publicado en http://www.casadepoesiasilva.com/poetascolombianos.htm