sábado, diciembre 28, 2013

un poema de María Rosa Lojo

Dijo Lázaro, que volvió de entre los muertos

 

Allí el descanso, la dicha incorruptible
Allí el león y el cordero pacen juntos
Allí me miro en el espejo de Dios
Por siempre amado, tal como fui hecho
Allí yo lo era todo y era en todo

Allí era, Maestro, ¿por qué me devolviste?
 
María Rosa Lojo (Argentina)
Publicado en el libro Bosque de ojos (Editorial Sudamericana)

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