lunes, febrero 27, 2006

mi familia y yo

Los invito a ver las fotos de mi familia. Espero que me reconozcan.

la gota y el principio

En el principio había una enorme gota de leche

Orígenes del mundo-de la cultura fulbé

No hay más leche
Nada sale de los pechos desnutridos
El desierto no trae animales para el hambre
No hay fuerzas suficientes para ir en su búsqueda

El principio era una enorme gota de leche
hasta que llegó Doondari
que creó al hombre y su ceguera

Ya no importa quién es el culpable
con la hiel masticándose la boca
Las moscas están oliendo el cuerpo de la muerte
Tanto silencio no será quebrado por tambores

El relato era enorme
como una gota de leche cayendo en el desierto
Malditos niños con los labios quebrados
Nadie les avisó que estaban llegando tarde

El principio no se había hecho para ellos

jueves, febrero 23, 2006

Isabel La Católica

Quitad de mis oídos
las palabras almohada alfeizar
alférez alambique.
Ya no quiero nada que recuerde
a los musulmanes en esta tierra.
Para algo los vencí.
También a los judíos hube de expulsarlos por extranjeros.
Sólo los conversos y los ricos se quedaron.
Nos conveníamos mutuamente.

Allí anda el genovés descifrando mares.
Tiene la obligación de evangelizar las tierras descubiertas.
Pero no es la religión lo que me mueve.
Es el poder.

He demostrado que una mujer puede manejar enorme reino
como es verdad que es necesario un hombre
que le cuide las espaldas.
Por mí se hicieron en Roma grandes procesiones
Florencia y Nápoles montaron sus festejos
e Inglaterra me halagó redactando una proclama.

Yo era nadie hasta que tuve Castilla a mi destino.
Hice todo lo posible para alcanzarlo.
Una palabra previa al nombre todo lo modifica.
Reina Isabel.
Católica, por bula del papado.

Nadie entenderá jamás esta monstruosa pasión por dirigir.
El asombroso placer que da ser acatada.
No me equivoco cuando digo al confesor
que gozo mucho más tomando decisiones
que concibiendo hijos con Fernando.

martes, febrero 21, 2006

corbatas

LONDRES (Reuters) - Los médicos deberían dejar de usar corbatas y los tradicionales delantales blancos por que podrían ser los responsables de la propagación de una mortal superbacteria interhospitalaria, según un informe.

A mi padre, Marcos, médico
A Broderick Crawford

No, no será posible.
Cómo decirle a los médicos
que deben abandonar las corbatas?
Ese cuento de las infecciones intrahospitalarias es muy cierto
-la microbiología lo viene probando hace rato-.
Pero con qué cuerda van los doctores
a atar a nuestros pacientes?
Con qué instrumento hacerle marcar su sapiencia?

Alguien imaginó que será de las fábricas
del norte de Milán
perdiendo para siempre a sus más famosos clientes?
Quebradas para siempre
sus sedas llorando la nostalgia de camillas
cloroformo y enfermeras.

Oh British Medical Association
sus palabras han traído la desdicha
a la honra de estos hombres.

jueves, febrero 16, 2006

palabra en la orilla

Ya no te espero
Ya estoy regresando solo
de los tiempos venideros

(Silvio Rodríguez-Ya no te espero)


Los harapos del romance son como viajes por la tarde
Ellos también son fugaces
La rosa no pincha al forastero
Una gota de sangre se diluye en la hendidura del diluvio

Ahora hay una luna casta derramando
su luz sobre la calle violenta
Ya no precisa inmolarse

Basta de amapolas y versos para el olvido
Hay una palabra en la orilla

Nada
Nada

miércoles, febrero 15, 2006

82

El nieto es puro hombros.
Brazos escondidos en la tierra del sigilo.
La abuela encuentra en él una sonrisa conocida.
Un abrazo que regresa del cajón de la memoria.
Los hombros de la tierra se abren a la abuela.
Se arraiga el nieto, crece.
Se hace árbol y semilla.
Se conocen nieto abuela desde la memoria de la tierra.
La abuela es puro nieto reencontrado.

martes, febrero 14, 2006

jueguito

Jafet me invitó a participar de un juego que tiene las siguientes características.
Se deben describir 5 hábitos extraños de la persona y luego invitar a otras para que muestren los suyos en su blog.

Aquí van los míos:

1) Soy obsesiva con los libros , que son mis objetos preciados. No los escribo, ni permito que los rayen. Los venero limpios como a una virgen. Eso sí, si son libros usados los acepto como vienen pero nada de agregarle más laceraciones.

2) Para dormir necesito silencio. Nada de televisores a lo lejos- nunca sintieron ese ruido a onda propia de estos aparatos?-, ni mucho menos canillas perdiendo. He llegado a pasar la noche en vela por un maldito goteo de algún departamento vecino.

3) Cuando estudio no sigo el orden en que fueron dictados los temas. La mejor manera para estudiar en mi caso es el desorden, tomar cualquier bolilla. Pero aún ni así puedo concentrarme últimamente.

4) Antes de irme a dormir, tengo que pasar por el baño. No sólo para sacarme las lentes de contacto- hay un momento del día en que los ojos deben descansar- sino también porque tengo que hacer pis. Odio tener que levantarme durante la noche , y peor es en invierno!

5) A los postres tipo Royal les saco la película superficial que para mí se llama tapa. A los zapallitos rellenos les como el relleno y dejo el zapallito. Del pan dulce navideño como la masa. Y como ahora tengo prohibido los lácteos, a las pizzas con muzzarella le separo delicadamente este queso. En fin...ya ven, si me invitan a comer, sencillito lo mío.



Invito a contestar las mismas cuestiones a
Lili

Divanni

Laura

Calamaro

domingo, febrero 12, 2006

A modo de ejercicio

I

La anciana corta una manzana.
Al abrirla se detiene en su blanco.
Lustra la cáscara con una toalla.
El blanco de la manzana se oscurece.
La muerte se oculta en una toalla
lleva en la boca una manzana
mira con sus ojos en blanco.
En la toalla la manzana no habla
lo no dicho pinta blancos espacios.
La anciana es una manzana que escapa de la muerte.


II

La hija sufre la soledad
se queja de ella gritando como un trueno.
Tiene senos como campanas
pero el marido no intenta su tañido.
Hay tormenta.
Los truenos hacen sonar a la hija
que se asusta como un badajo.
Los senos se quejan de la hija que ni siquiera
se toca con las manos.
El trueno es marido de la hija
que hace de la soledad una campana.
La queja llega hasta los senos de otras hijas
que se aferran a sus maridos dispuestas
a salvar sus soledades.
La queja es el seno de la campana.


III

La justicia se pasea en un traje de abogado.
El traje está viejo pero el abogado no lo advierte.
En el traje pueden verse las huellas de otros casos.
Los ojos de la mujer del defendido
tienen esplendor de azúcar.
Edulcorados miran al abogado.
La justicia es alivio.
Todos los trajes son alivio si una necesita defensa.
Los ojos del traje dejan marcas
en la mujer del defendido
que mientras bebe café
pone en el azúcar un poco de justicia.
Cuando llegan a su casa
los ojos de la justicia
se alivian de su traje.


IV

En la noche se pinta una acuarela.
El carnaval ruge su aliento de juego.
Chicos corriendo con la espuma
comparsas mostrando habilidades.

La noche es desfile de carnavales
Otras piruetas y mascaradas se alientan en lo oscuro.
Acuarela del amor
espuma de la noche.

Habilidad de la acuarela:
pintar alientos en el juego.


V

Es extraño lo azul que vino el tiempo.
Parpadeaba su urgencia en la avenida.
Una batalla era el movimiento de sus ojos.
En ese tiempo la risa era extrañeza
-urgencias de residir en la batalla-.

No era azul el parpadeo
quizás un verde agua.
Pero su risa era la marcha de un tiempo extraño.

Los ojos de la urgencia ya no batallan con azules.
Ahora es tiempo de avenidas.


VI

De qué tesoro me hablas?
De qué rama tengo que colgarme
para ver el horizonte?
Alcanzar el trino de los pájaros.
exige sostenerse del coraje.
Quizás el horizonte no sea más que ramas.
Por eso atesoro semillas de los árboles.


VII

Mensajes en la neblina que traigan un nombre.
En esta cadera vacía se lastiman quimeras.
A qué sitio fui llegando incauta?
El abecedario trae sus neblinas en la playa.
El nombre es el sitio.
El mensaje una cadera.


VIII

Con una daga contemplo la memoria.
Siento hartazgo del día.
La indiferencia es un inocente abismo
un sonido descarnado.

La memoria es el sonido del abismo
el día una daga que descarna.
Duele contemplar
la inocencia que soy
de vez en cuando.


IX

El escenario se luce con un enfermo
que suelta lágrimas de desgano.
Afuera ruge el mar
y avanza sin hacer preguntas.

El desgano no es la enfermedad del mar
que bebe sal de las mujeres.
El tiene su propio escenario
donde se muestra gran actor
y la gente aplaude sus parlamentos.

Las lágrimas que avanzan no se detienen.
Las mujeres se preguntan qué hacer con tanta sal
a qué médico recurrir
dónde pronunciar los parlamentos.
El escenario está enfermo.


X

Un huracán ha entrado por mi cuarto.
Está deforme.
Tiene un peinado con limón y firmamento.
Viene lleno de guirnaldas que piden conciencia.
No alcanzo a ver mi cuadro colorido.
El huracán no entiende de relojes
me sofoca de íntimos pretextos.

Debo admitir que no soy conciente:
tengo el cuarto lleno de limones
y el firmamento se sofoca en un cuadro.
La conciencia nunca se colorea.
Siempre fue así.
Previsible.
El cuarto es una guirnalda de relojes
que no se deforma.

lunes, febrero 06, 2006

Versión en Rouge




A Wislawa Szymborska
A Krzysztof Kieslowski


Quizás lo que entonces le gustó
fue que nunca se veían:
era un amor de desencuentros
El estacionaba el auto y ella lo ignoraba en su ventana
Ella se exhibía desde un afiche
y él no había puesto los ojos en la imagen
El juez omnipresente fue hilvanando los destinos
Lo seductor era la idea
de que alguien existía en otro lado
y bastaba que un tercero acercara sus desdichas

Pero quién es capaz de detenerse
en una mujer que esculpe su cuerpo para fotos
y finge una sonrisa
tras el dolor enorme que es su hermano?
En un joven que intenta hacer justicia
y se olvida que nunca se comienza por la mano propia?

No existen los ancianos que, aburridos,
ofrecen pasajes
para cruzar el canal de la Mancha

Toda película admite su relectura

Lo único importante
lo que todavía la emociona
es que a pesar de la muerte en la tormenta
hay amores
en medio del naufragio

sábado, febrero 04, 2006

no alcanza

La muerte fuma un cigarrillo
en cualquier barco
aun viniendo de la Meca

La súplica no alcanza
ni toda el agua del mar
ni las señales del morse

Dios no protege
El destino ha sido siempre
materia de los hombres