domingo, mayo 28, 2006

III

El monje reza su plegaria
Luego pone las manos en la leche
Hace quesos de pasta semidura
Vacas monásticas libres de brucelosis
duermen al sonido de los cantos gregorianos

El monasterio teje su rosario
Huele a carne propia
a carne de la vaca
a líquidos que salen de la ubre

Comunidad y abad
monodia de las túnicas
El aislamiento es la entrega a la causa religiosa
La redondez del queso habla de infinitos terrenales
En el monasterio cada instante lleva a dios.

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