miércoles, marzo 09, 2011

un poema de Khaled Mattawa

La historia de mi rostro

Mis labios vinieron con una caravana de esclavos
Que pertenecieron al Gran Sanussi
En Al-Jaghbub fueron liberados.
Siguien viviendo en el sector pobre de Benghazi
Cerca del hospital donde yo nací.

Nunca quisieron instalarse
En Tokara aquellos griegos
Cuyas cejas yo porto
-luego olfatearon la salvia salvaje
Y declararon a mi país su lugar de nacimiento

Los caballeros de San Juan invadieron Trípoli
Los residentes de la ciudad
Divisaron ayuda de Estambul. En 1531
Los turcos trajeron mi nariz.

Mi cabello se extiende
Hasta una concubina de Septimio Severo
Ella le hacía el desayuno
Dio a luz a cuatro de sus hijos

Uqba tomó mi ciudad
En el nombre de Dios.
Nos sentamos al lado de su tumba
Y te canto:
Dulces pestañas, filoso como una flecha
¿Es ese mi rostro el que veo
Reflejado en tus ojos?


Khaled Mattawa (Libia)
Publicado em http://www.pbs.org/newshour/art/blog/2011/03/conversation-khaled-mattawa.html

Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

2 comentarios:

Horacio Fioriello dijo...

que manera tan hermosa de cantarle a la propia identidad aun dudando de ella! gracias por acercar esta joya Myri!
chau

elescaramujo dijo...

así es Juande. nadie puede alardear de pureza, todos somos la mixtura de razas, etnias, religiones...y cómo potencian al árbol todas esas raíces! me encantó la forma en que lo dice el poema.