jueves, marzo 31, 2011

un poema de Clarisse Nikoidsky

Este poema en ladino está musicalizado por Dina Rot.

Estu es solu para ti para mi


Estu
es solu para ti para mi
no lis diziremus nada
nada a ningunu
mus vamus a ditiner
bien quietus
como si no si pasava nada
intri ti
intri mi

Y quien va ver
mi manu
tu manu
mandarzi un bezu
que ni la boca veyi
como si no si pasava nada
Intri ti
Intri mi

Clarisse Nikoidsky (Francia)
Letra y audio en http://manuelharazem.blogspot.com/2007/08/poemas-musicados-en-sefard.html

martes, marzo 29, 2011

un poema de José Tolentino Mendonça

Bicicletas

Por mucho tiempo amaré las casas que existen apenas
Para guardar una bicicleta o los remos de un bote
Las casas interesantes no tienen pretensión ninguna
Están cerca de nosotros en la hora necesaria
Pero en cualquier momento
Con más claridad
Se alejan de las certezas que perdemos
Y de la inmensidad que se avista desde allá

Un viejo proverbio dice:
Si dieras un paso atrás, tal vez te coloques a tiempo
De una estación clemente

José Tolentino Mendonça (Portugal)
Del libro "O Viajante sem Sono" (Assirio & Alvim, 2009)
Publicado en http://poesiailimitada.blogspot.com/search/label/JOS%C3%89%20TOLENTINO%20MENDON%C3%87A
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

domingo, marzo 27, 2011

un poema de Zolani Mkiva

Hijo de la tierra

No tengo labios perfumados
Pero digo la verdad

No tengo ojos de gato
Pero puedo ver los verdaderos colores del universo

No tengo orejas de burro
Pero puedo oír lo que tiene sentido y lo que es una molestia

No tengo nariz de perro
Pero puedo olfatear y distinguir entre monóxido de carbono y oxígeno

No tengo un gran corazón
Pero tengo pasión por el amor y amo al pueblo

No tengo manos suaves
Pero puedo librar a mi pueblo de las sombras

Soy el hijo de la tierra
Como las hijas de la tierra

Soy el filamento de la libertad
Soy el pistilo de la paz
Soy el cáliz de la conciencia
Soy la corola de la causa del pueblo
Soy el polen de la prosperidad
Soy la antera de las soluciones amigables

Soy el tallo de nuestra sociedad
El hijo de la tierra

Zolani Mkiva (Sudáfrica)
Publicado en Poetry International
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

viernes, marzo 25, 2011

un poema de Andrée Chedid

Una meta

El manantial algunas tardes
Se inicia lejos de los caminos

El presente consume la memoria
Sin herir

Todo nos colma ciertas tardes
Incluso nuestras ciudades de asfalto

El agua multiplica estas tardes
Nos brinda semejanza

Un pensamiento en conducir
Y el amor como una meta


Andrée Chedid (Egipto-Francia)
Del libro Fraternité de la Parole.
Publicado en Poezibao
Traducido del francés por Myriam Rozenberg

miércoles, marzo 23, 2011

un poema de José Rui Teixeira


                                                 (Pintura abstracta- Denis Tevekov)



Cuando yo era niño

Cuando yo era niño los viejos escogían días
amarillos para morir. Llevaba los pies descalzos
sobre muchos caminos como si no oyese
a mi madre llamarme desde casa. Sentía
miedo. El cielo pesaba rojizo sobre
mi cabeza como el lino sobre los muertos
Después hubo muchos inviernos

Intemperies
de silencio debajo de las bóvedas habían anunciado
el fin del mundo.

Cuando yo era niño las paredes de casa eran permeables
a la luz. Y mi madre tenía la densidad interior de una mesa
y brazos extensibles como antorchas
o bosques de abedules. Mi madre descansaba sobre la superficie del otoño como un ángel herido.

Cuando yo era niño las baldosas de la cocina representaban
constelaciones. Yo tenía miedo de atravesar el corredor
y esperaba pacientemente el día de la ira del Señor.

Cuando yo era niño anochecía sobre la verdad intrínseca
de haber calles pequeñas y horizontes pequeños
en el fondo de las calles.

Los viejos se sentaban en el umbral
de las puertas en las noches de verano y las muchachas sangraban
lentamente el calor dentro de sus pulmones
y les crecían los senos y se encerraban en casa.
Mi madre me decía: no tengas miedo. Yo repetía:
no tengas miedo. Cuando yo era niño mi madre
descansaba sobre la superfície del otoño como un ángel herido.


José Rui Teixeira (Portugal)
Publicado em http://www.arquitrave.com/archivo_revista/arquitrave44.pdf
Traducción de Miriam Reyes

lunes, marzo 21, 2011

un poema de Yun Tong-Tu


                                                            (Pintura abstracta II-Celina Abril)


Contando las estrellas

Arriba en el cielo donde las estaciones pasan
El otoño llena el aire.
En esta quietud
Podría casi contar estas estrellas otoñales
Aunque no podría contarlas una por una
….


Yun Tong-Ju (Corea)
Publicado en http://www.online-literature.com/forums/showthread.php?t=44717
Traducido del coreano por Jaihuin Kim en el libro Master Poems from Modern Korea since 1920
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

sábado, marzo 19, 2011

una canción de Vander Lee (cantada por Maria Bethânia)

Estrella


El tren del deseo penetró en la noche oscura
fue abriendo sin censura
el vientre de la tierra morena
el rocío vale y la flor
que nace de ese placer
en ese destello de dolor
mi canto es solo para decir
que todo esto es por ti

Yo vi
Me transformé en estrella

Una balsa a la deriva, cielo abierto
lleva a los corazones despiertos
a soñar con tierras libres
vino a la mañana y partí
pero cómo llegué aquí
los astros lo pueden contar
el día en que me perdí
fue que aprendí a brillar

Yo vi
Me transformé en estrella

Vander Lee (Brasil)
Canción cantada por María Bethânia
Letra y video en http://www.youtube.com/watch?v=BX0Y8CrmGFY

viernes, marzo 18, 2011

nombres que se repiten

Las calles cargan nombres que se repiten
nombres que también se alzan en plazas, estatuas, campeonatos
Lo que deba ser bautizado tendrá el pasado de sus cuerpos

Van a caernos con sus pesos muertos
como lo hicieron en vida

Viéndolo bien, me asusta su falta de autoestima

De eso estoy segura

Grabarse en el metal o en la piedra
no es de hombres que acepten
que todos somos
al fin
polvo y olvido.

jueves, marzo 17, 2011

un texto de Jacques Sternberg

Los esclavos

En el comienzo, Dios creó al gato a su imagen y semejanza. Y desde luego, pensó que eso estaba bien. Porque, de hecho, estaba bien. Salvo que el gato era holgazán y no deseaba hacer nada. Entonces, más adelante, después de algunos milenios, Dios creó al hombre. Unicamente con el objeto de servir al gato, de darle al gato un esclavo para siempre. Al gato, Dios le había dado la indolencia y la lucidez; al hombre, le dio la neurosis, la habilidad manual y el amor por el trabajo. El hombre se dedicó de lleno a eso. Durante siglos construyó toda una civilización basada en la inventiva, la producción y el consumo intenso. Una civilización que, en suma, escondía un único propósito secreto: darle al gato cobijo y bienestar.

Es decir que el hombre inventó millones de objetos inútiles, y por lo general absurdos, sólo para producir los contados objetos indispensables para la comodidad del gato: el radiador, el almohadón, el tazón para la leche, el tacho con aserrín, el tapiz, la alfombra, la cesta para dormir y puede que incluso la radio, porque a los gatos les gusta mucho la música.

Sin embargo, los hombres ignoran esto. Porque lo desean así. Porque creen ser los bendecidos, los privilegiados. Tan perfectas son las cosas en el mundo de los gatos.


Jacques Sternberg (Bélgica)
Del libro Cuentos Glaciales. Editorial La Compañía.
Traducido del francés por Eduardo Berti.

martes, marzo 15, 2011

un poema de Yukio Tsuji

Ron y nieve

Acostumbraba a correr descalzo en la cubierta
sentado en el mástil todo el día detrás de una bandera destrozada
y a seguir el vuelo de los albatros.
Una vez crucé los estrechos donde los tiburones se reían,
aterrorizado por el furioso barba negra Edward Teach.
Los quince de nosotros a bordo cantábamos “A las islas Coffin”.
Sin embargo,
Alexandre Sergeevich.
no puedo recordar cómo bebí mi ron.
Lo corté con agua? Con hielo?

No podría hacerlo la nieve también?
Así como dejo este viejo antro estridente
los copos de nieve fría agarran mis pestañas
y rápidamente recobro la sobriedad.
No puedo recordar dónde, pero tiempo atrás
estaba a horcajadas sobre un caballo y pensando en una canción
cuando me perdí de repente en la oscuridad.
Quién era yo entonces?
Diganme, ron y nieve, devuélvanme
los nombres de la gente que fui y no fui.


Yukio Tsuji (Japón)
Publicado en PoetryInternational
Traducido del japonés al inglés por William I. Elliott y Kazuo Kawamura
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

domingo, marzo 13, 2011

epígrafes del libro Kim de Kipling

A medida que leía el libro Kim de Rudyard Kipling me di cuenta que los epígrafes podían ser leídos en forma separada del libro y que mantenían un fuerte sentido.

Aquí pongo la recopilación que hice de ellos, para tenerlos todos juntos.

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Capítulo 1

¡Vosotros que avanzais por el camino angosto,
Bordeando el fuego del infierno hasta el Día del Juicio,
Sed comprensivos cuando los paganos rezan
A Buda en Kamakura!

Buda en Kamakura

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Capítulo 2

Y aquel que lo desee, liberado de orgullo,
Sin despreciar ninguna fe de ni sacerdocio
Podrá sentir el alma
De Oriente en Kamakura

Buda en Kamakura

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Capítulo 3

Oh, voces de las almas todas que se aferraron
A la vida, y se esforzaron de escalón en escalón,
Cuando la regla de Devadatta todavía era joven,
Sí: el viento cálido trae a Kamakura.

Buda en Kamakura

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Capítulo 4

La buena suerte no ha sido nunca una buena dama,
Sino la más despreciable de las rameras,
Marrullera, malhumorada y testaruda,
Difícil de manejar o de montar.
Dile hola y saludará a un desconocido!
Reúnete con ella y se preparará para marcharse!
Abandónala por ser una arpía incorregible
Y la muy desvergonzada vendrá a tirarte de la manga!
Largueza! Largueza, oh Fortuna!
Otorga o niega a tu capricho.
Si no me preocupo por la Fortuna,
Aún tendrá que seguirme!

Los pozos de los deseos

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Capítulo 5

Llego otra vez al lugar de donde procedo.
Alimentado, perdonado y reconocido de nuevo,
Reclamado por la carne de mi carne,
¡De nuevo hermano de mi propia sangre!
Ya aderezan para mí el ternero cebado,
Pero las ahechaduras tienen mayor encanto…
Creo que mis cerdos me convienen más,
Me vuelvo sin dilación a las zahúrdas.

El hijo pródigo

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Capítulo 6

Ahora recuerdo camaradas…
Viejos compañeros de juegos en nuevos mares…
Cuando comerciábamos con oropimente
Entre los salvajes.
Diez mil leguas hacia el sur,
Y treinta años más tarde…
No conocían al noble Valdés,
Pero a mí me conocían y me querían

Canción de Diego Valdés

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Capítulo 7

¿En provecho de quién se equilibran los soles fecundos
Con ignorantes estrellas y lunas que ocultan estrellas?
Introdúcete, tu llegada por completo inadvertida.
Los Cielos tienen sus elevadas contiendas, como la Tierra las suyas, inferiores.
Heredero de estos tumultos, de esta alarma, de esa refriega
(Atado siempre por el pecado de Adán, de tus antepasados y el tuyo propio);
Alza los ojos, traza tu horóscopo y descubre
Qué planeta redime tu árido destino o lo condena!

Sir John Christie

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Capitulo 8

Algo debo a la tierra en que crecí,
Más a la vida que me alimentó
Pero aún más a Alá que me dio una cabeza
Con dos lados.
Podré pasarme sin camisa ni zapatos,
Amigos, tabaco o pan
Antes que perder un solo instante
Uno de los lados de mi cabeza.

El hombre con dos identidades

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Capítulo 9

S’ doaks era hijo de Yelth el prudente,
Jede del clan del Cuervo,
Itswood el Oso lo tuvo a su cuidado
Para hacer de él un hechicero.
Listo y veloz en el aprendizaje,
Era la personificación de la audacia;
¡Bailó la terrible danza de Klu-Kwallie
Para divertir a Itswood el Oso!

Leyenda de Oregón

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Capitulo 10

Vuestro terzuelo pasa demasiado tiempo sin volar, señor. No es un halcón niego
Sino un halcón de paso que ya cazaba antes de lo atrapásemos,
Peligrosamente libre en el aire. A fe mía que si yo fuera su dueño
(como es mío el guante en que se posa cuando está cansado)
Lo haría volar con un halcón veterano. Está en buenas condiciones
Plumado a la perfección, habituado a los hombres, bien curtido…
Y ¿quién podrá arrebatarle el aire?

Gow’ s Watch

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Capítulo 11

Da al hombre que no está hecho
A su oficio
Espadas que lanzar y recoger,
Monedas que hacer tintinear y recoger después,
Hombre para herirlos y curarlos luego,
Serpientes para encantar y atraer…
Y se cortará con el filo,
Le desobedecerán las serpientes,
Le traicionará su torpeza,
La gente lo menospreciará…
¡No así el que ha nacido malabarista!
Pizca de polvo o flor marchita,
Fruta lanzada al aire o varita prestada,
Bastan para su necesidad y refuerzan su poder,
¡Completan el hechizo o desatan la risa!
Pero un hombre que, etc.

La canción del malabarista, Opus 15.

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Capítulo 12

¿Quién no ha deseado el mar, el espectáculo del agua sin límites?
¿El avanzar y detenerse y lanzarse y estrellarse de las enormes olas perseguidas por el viento?
¿El lustroso abultamiento abovedado antes de la tormenta, gris, sin espuma, gigantesco y cada vez más alto?
¡La calma chicha sobre el regazo del Ecuador, o el soplo enloquecido del huracán?
¡Su mar por no mostrarse nunca el mismo, su mar y su unanimidad por debajo de toda apariencia…El mar que colma su ser?
¡Así y no de otra manera, así y no de otra manera deseas sus montañas los montañeses!

El mar y las montañas

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Capítulo 13

¿Quién no ha deseado el mar, el inmenso y desdeñoso oleaje?
¿El estremecimiento, la caída, el giro antes de que surja el bauprés apuñalador de estrellas,
Las ordenadas nubes de los alisios y el rizado zafiro rugidor abajo,
Las borrascas no anunciadas que acechan en los acantilados y el sordo retumbar de las velas del trinquete?
Su mar, siempre distinto en cada maravilla y siempre el mismo, el mar que colma su ser?
¡Así y no de otra manera, así y no de otra manera deseas sus montañas los montañeses!

El mar y las montañas

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Capítulo 14

Mi hermano se arrodilla (así dice Kaber)
Ante piedra y bronce a la manera de los paganos,
Pero en la voz de mi hermano oigo
Mis propios sufrimientos sin respuesta
Su Dios es el que los hados le asignan…
Su plegaria es la de todo el mundo…y también la mía.

La plegaria

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Capítulo 15

No me apartaría por un emperador,
Ni cedería el paso a un rey.
No me inclinaría ante la triple corona,
¡Pero este caso es diferente!
No lucharé con las potencias del aire,
¡Centinela, déjalo pasar!
Bajad el puente levadizo, es el señor de todos nosotros
¡El soñador cuyo sueño se hizo realidad!

El asedio de las hadas


Del libro Kim de Rudyard Kipling. Editorial Planeta DeAgostini. 2003.
Traducido por José Luis López Muñoz.

viernes, marzo 11, 2011

un poema de Egito Gonçalves

Budapest

Isabel de Hungría nunca atropellaría un gato, ni con su
delicado borceguí, al mirar el Danubio desde lo alto de la ciudadela.
Isabel hacía milagros y trasmitió los genes a su nieta para
hacer que aparecieran rosas en el delantal que D. Dinis
compró una mañana en la feria de Coimbra.

Isabel observó los puentes del Danubio, uno de los cuales tenía su
nombre, exclamó extasiada Oh! Ah! y arrancó en su Opel en el momento
en que el gato atravesaba, corriendo, para agarrar la mejor
franja de luz solar en la vetusta muralla. Sentí el inesperado sobresalto
del neumático y pensé, amargado: Turismo obliga!

Pero vi al felino salir del otro lado y percibi que el lugar se
mantenía marcado por el espíritu de Isabel de Hungría
-o entonces
el gato salió de un poema de György Somlyó.

Egito Gonçalves (Portugal)
Publicado en http://poesiailimitada.blogspot.com/search/label/-%20Poesia%20portuguesa
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

miércoles, marzo 09, 2011

un poema de Khaled Mattawa

La historia de mi rostro

Mis labios vinieron con una caravana de esclavos
Que pertenecieron al Gran Sanussi
En Al-Jaghbub fueron liberados.
Siguien viviendo en el sector pobre de Benghazi
Cerca del hospital donde yo nací.

Nunca quisieron instalarse
En Tokara aquellos griegos
Cuyas cejas yo porto
-luego olfatearon la salvia salvaje
Y declararon a mi país su lugar de nacimiento

Los caballeros de San Juan invadieron Trípoli
Los residentes de la ciudad
Divisaron ayuda de Estambul. En 1531
Los turcos trajeron mi nariz.

Mi cabello se extiende
Hasta una concubina de Septimio Severo
Ella le hacía el desayuno
Dio a luz a cuatro de sus hijos

Uqba tomó mi ciudad
En el nombre de Dios.
Nos sentamos al lado de su tumba
Y te canto:
Dulces pestañas, filoso como una flecha
¿Es ese mi rostro el que veo
Reflejado en tus ojos?


Khaled Mattawa (Libia)
Publicado em http://www.pbs.org/newshour/art/blog/2011/03/conversation-khaled-mattawa.html

Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

lunes, marzo 07, 2011

un poema de Rui Pires Cabral

Marlborough Drive

Si pudiéramos estar felices no sería más bella
la voz del trompetista de Oklahoma? Oh, there' s
a lull in my life.* Si, el amor es triste y el mundo
es arduo y nunca nos sirvió como convenía. Pero
en las cercanías de la villa, en el Volkswagen de segunda
mano, mira cómo resplandecen los vidrios de Marlborough
Drive al atardecer! Una ambición sentimental
a nuestra pequeña escala, prados entre castaños,
dos onzas de tabaco para enrollar. Qué importa
que todo ruede para un fin y que nuestra verdadera
condición sea morir un poco más a cada instante?
La piel reconoce estas canciones, sabe que es junio,
conoce la calle que debemos escoger. La piel
es sabia. Por una vez, que valga la pena morir.


*en inglés en el original: “Oh, hay una tregua en mi vida”

Rui Pires Cabral (Portugal)
Publicado en http://casadospoetas.blogs.sapo.pt/tag/rui+pires+cabral
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

domingo, marzo 06, 2011

itinerarios

A las 7 de la mañana, me levanté con puntadas en el vientre.
Había dormido poco.
Un rato antes la gata saltó sobre mi cuerpo
como si fuera un aeroplano que busca aterrizar.
Mi abuela y mi madre ya están en la cocina, charlan
sobre el nuevo negocio cordobés que instalarán en la esquina.
Son de Ordoñez y tienen tambo.
Mi abuela dice que allí estuvimos paseando
siguiendo el trabajo de Oscar.
El Banco de la Nación Argentina traza itinerarios
que no figuran en ninguna guía turística.
Tampoco los dolores saben
dónde empiezan
ni cómo terminan.

sábado, marzo 05, 2011

una canción de Chico Buarque ( que es un poema)

Construcción

Amó aquella vez como si fuese la última
Besó a su mujer como si fuese la última
Y cada hijo como si fuese el único
Y cruzó la calle con su paso tímido
Subió a la construcción como si fuese máquina
Levantó en la altura cuatro paredes sólidas
Ladrillo con ladrillo en un dibujo mágico
Sus ojos embotados de cemento y lágrima
Se sentó para descansar como si fuese sábado
Comió porotos con arroz como si fuese un príncipe
Bebió y lloró como si fuese un náufrago
Bailó y carcajeó como si oyese música
Y tropezó en el cielo como si fuera un borracho
Y flotó en el aire como si fuese un pájaro
Y acabó en el suelo hecho un paquete flácido
Agonizó en el medio del paso público
Murió en la contramano estorbando al tráfico
Amó aquella vez como si fuese el último
Besó a su mujer como si fuese la única
Y cada hijo suyo como si fuese el pródigo
Y cruzó la calle con su paso borracho
Subió a la construcción como si fuese sólida
Levantó en la altura cuatro paredes mágicas
Ladrillo con ladrillo en un diseño lógico
Sus ojos embotados de cemento y tráfico
Se sentó para descansar como si fuese un príncipe
Comió poroto con arroz como si fuese el máximo
Bebió y lloró como si fuese máquina
Bailó y carcajeó como si fuese el próximo
Y tropezó en el cielo como si escuchase música
Y flotó en el aire como si fuese sábado
Y acabó en el suelo hecho un paquete tímido
Agonizó en el medio del paseo náufrago
Murió en la contramano estorbando lo público
Amó aquella vez como si fuese máquina
Besó a su mujer como si fuese lógico
Levantó en la altura cuatro paredes flácidas
Se sentó para descansar como si fuese un pájaro
Y flotó en el aire como si fuese un príncipe
Y acabó en el suelo hecho un paquete borracho
Murió en la contramano estorbando el sábado

Por ese pan para comer, por ese suelo para dormir
El certificado para nacer y la concesión para sonreír
Por dejarme respirar, por dejarme existir
Dios se lo pague
Por la cachaza gratis que tenemos que tragar
Por la humareda y la desgracia, que tenemos que toser
Por los andamios colgantes que tenemos que caer
Dios se lo pague
Por la mujer llorona que nos va a alabar y escupir
Y por las moscas bicheras que nos van a besar y cubrir
Y por la paz postrera que nos va a redimir en fin
Dios se lo pague

Chico Buarque (Brasil)
Letra en portugués y video en http://letras.terra.com.br/chico-buarque/45124/
Traducida del portugués por Myriam Rozenberg