lunes, julio 05, 2010

un poema de Carlos Aguasaco

Nueva York a ras de tierra


La saliva de un hombre se convierte en granizo
Y cae desde los rascacielos directo hacia mi cabeza
¿Debo creer es una señal del cielo?
Quisiera escupir de vuelta y hacerle tragar su miseria
Mis palabras son un viento frío que corta en las orejas
Es mejor callarse y seguir el camino en busca de albergue
Dormido en el autobús,
sueño con una palabra convertida en flecha
Una pieza de hielo triangular capaz de cruzar el atlántico
Una paloma de viento frío, y de agua, que llegue hasta mi casa
Una imagen traslúcida que descienda sobre mi madre
Y le deje saber que estoy vivo

Carlos Aguasaco (Colombia)
Publicado en Arquitrave

No hay comentarios.: