sábado, julio 31, 2010

un poema de Luísa Neto Jorge

Vengo de adentro, se abrió la puerta



Vengo de adentro, se abrió la puerta
ni todas las horas del día o de la noche
me servirán para mirar del naciente
al poniente y las islas a medias.
Hay un juego de relámpagos sobre el mundo
de sólo imaginarla, la luz me fulmina
en la otra cara todavía es sombra
Baños de sol
en las primeras arenas de la mañana
mansedumbres en la piel y del laberinto
la convulsiva circunvalación del cuerpo.



Luísa Neto Jorge (Portugal)
Publicado en http://poemas-poestas.blogspot.com/search/label/Lu%C3%ADsa%20Neto%20Jorge%20-%20Poemas
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

viernes, julio 30, 2010

un poema de Alex Pausides

Discurso de Ulises


No estamos en la tierra de nadie
Ni tendrás que atarme al mástil con los oídos tapados
La música encantada no es ciertamente el enemigo
Y nadie teme al susurro que se cierne
Mi esquife prorrumpe en medio de las aguas nada impolutas
Pero Itaca es más que una visión del mediodía
Itaca es algo más que un riesgo al horizonte

Alex Pausides (Cuba)
Publicado en http://costari.ca/poesia/category/poesia

jueves, julio 29, 2010

Todo aquel que despierte

Todo aquel que despierte
el gesto suspendido
que se calle

Solos detrás de la envoltura
andrajos de muslos que se chocan

La pieza que es guarida
insinúa las dádivas

Ella............ abre............. sus.............. cerrojos

...........Él............. con.............. tanta................. hambre

Silencio

Luciérnagas
arrancan el antaño
dolor que se desdice en manos
que no menguan

Más allá de la puerta
intimidad
que no debemos escuchar

martes, julio 27, 2010

Dorada como llamándome

A lo lejos se ve. Dorada como llamándome. Cada palabra que pienso, es un paso que me estimula a dar. Me restituye una identidad que creía perdida. Roja como esa mancha que ha durado cinco siglos. Vigorosos, no fueron más que tres, pero hemos dejado la trampa. Es como una estrella, que ahora grabo en el pecho, como si arrancara del cielo una luz precisa.

Corro la enorme distancia. Quiero tocarla. Es una llamarada que se abre, que se cierra. Moverse es andar la vida. Quedarse quieto evanescerse.

A lo lejos se ve. Es de una materia incandescente. Dorada, como llamándome.

Doy lo que pienso: estímulos, pasos, palabras.

lunes, julio 26, 2010

La derrota

De a poco se apagan los timbales

No sirven para nada
pechos fríos
estos indios no se hicieron para el ataque
Mirad sus nombres
por cada uno de ellos pagarían millones
no por lo que piensan sus cabezas
sino por la forma en que utilizan las armas

Pero qué monstruoso

No alcanzaron los susurros
los jadeos ni los gritos
ni ese gringo infiltrado que prometía
dejar a los enemigos sin espada
No somos favoritos
repetían antes de la batalla como un conjuro
pidiéndole a los dioses que no los abandonaran

Pero el invasor nos acorraló de entrada

Alguno intentó custodiar la tierra
usando boleadoras
no hizo falta
los conquistadores corrían a la velocidad
de los fantasmas que habrían de gestar

Y así nos congregamos

Retazos de banderas sin ceremonias
las mujeres y los niños llorando
Los viejos espantan los sueños
de las viejas armaduras que una vez enfrentaron
analizando estrategias
sosteniendo hipótesis de travesías
recordando huesos partidos y otras crueldades

La guerra ya no es nuestra

Por eso lamemos la cabeza
la barba envejecida del cacique
una guadaña para ese cuerpo que adoramos
-lejanos tiempos
los indios
que se lanzaban en equipo-

Ahora lo iremos a descuartizar.

domingo, julio 25, 2010

las verdades

Cuando Fede le grita a la nena
Vos quedaste última
y los padres de ella nos miran
y luego Fede agrega
Y la mamá es una sucia
y pregunto asombrada por qué
y Fede porque está chupando una lapicera
y Mauri se levanta susurrando
que le da vergüenza
y yo suspiro que a mí también
en realidad
nos da satisfacción
que diga la verdad
porque todavía los chicos pueden

sábado, julio 24, 2010

un poema de Sarita Medina López

Danza del arroz


Arrúllanse entre sí
las flores de las faldas
de doncellas y sabias.
Las suaves espigas pueden ser aún más doradas
que el dios incandescente
sólo el viento y los canarios
no se hunden con la negra tierra.
Los más robustos parten luego
con el grano hecho roca
que asoma la esperanza de que vendrá la bonanza
fuerte la chicha será
y humeante arroz
mantendrá a los hombres
fortalecerá a los niños.
Nada se mueve en el fango
los venados han venido a buscar su tarde
y todos nosotros sintiendo
la lejanía del verano.

Sarita Medina López (Venezuela)
De Bajos los soles de la villa, 1993
Publicado en http://www.kalathos.com/may2000/poetas.html#18

viernes, julio 23, 2010

un poema de Sebastián Rivero

despedazando ovejas


despedazando ovejas
tiñendo de rojo
la lana que pronto
mecería el sueño de Agamenón
no presiente Ayax
el vuelo del engaño
la acechanza tendida
por la locura.
en su desvelo
Aquiles cae bajo su espada
una y mil veces.
Ignoa que otro filo
lo acosa
imprevisible como
una flecha
y que arrancará
sus ojos
cuando despierte
de la fiebre
en que fue un títere
de una comedia atroz
(vasto teatro del mundo).
se arrancará los ojos
igual que el ciego
que selló su destino
entre blancas espumas
de mareas de palabras.


Sebastián Rivero (Uruguay)
Del libro La cárcel del silencio.
Editorial Artefato.

jueves, julio 22, 2010

un poema de Isel Rivero



Catálogo de guerra


Este es un nuevo catálogo.
Puede escoger los productos de acuerdo a sus necesidades
tamaño, posición y reflejos, longitud y latitud.
Cada objeto que se muestra en esta lista
está descrito de acuerdo al largo, duración y equipo utilizable.
Además puede encontrar un registro privado
con la lista de aquellos que participan o están involucrados.
Desde luego puede usted tomar partido
O no;
como nuestro cliente favorito no pretendemos influir en su decisión final.

También incluimos un catálogo de los actores
incluyendo líderes , refugiados de índole periférica,
que los identifica aparte de las masas:
grupos no gubernamentales
soldados para el mantenimiento de la paz
estados fallidos o dependientes
grupos étnicos divididos claramente por religión e ideología
corporaciones famosas.
Todo ello accesible
de acuerdo al nivel de complejidad
pero preparado para satisfacer sus necesidades y las de su familia.

Si se decide a comprar
debe estar seguro de que nuestros productos
son constantemente actualizados
Y nunca serán tecnológicamente obsoletos
a no ser que las facciones se autodestruyan
en cuyo caso nuestro seguro a todo riesgo
garantizará su inversión.

Quizás le interese examinar nuestro programa de mantenimiento
que llevará un pequeño sobrecargo y un escenario diferente.

Cuando termine de comprar
encontrará que el producto final
puede tener usos tanto terapéuticos como pedagógicos.
Puede que calme su conciencia estresada
su insomnio
ya que lo llevaremos a donde está el vórtice de la acción
Y hasta le enseñe una lección de geografía a sus chicos.


Isel Rivero (Cuba)
Publicado en La Zorra y el Cuervo

miércoles, julio 21, 2010

un poema de Lúcia Aizim




(Traditions-Naomie)


Linaje


Yo, allí.
Entre la aurora y la noche
La luz y las tinieblas
desde el primer día.

Hay todo un linaje espiándome
espiando mis pasos.

No importa dónde vaya
por ciudades, aldeas, mares
llevo conmigo sus voces,
sus vestidos, sus pesares.
A veces sus alegrías, también.

Voces ancestrales: imploran, ordenan
No nos dejen en el olvido.

Salida de su desierto la multitud.
Entre ellos, ahí estaba yo.

Yo allí.
Estaba entre la aurora
y la noche, la luz y las tinieblas,
desde el primer día.

Cuando de la nada fueron creados
las aves y las aguas, el aire y las aguas.
He aquí cuando el Eterno encendió
las estrellas del cielo. Yo estaba ahí.

Hay todo un linaje espiándome
hace siglos, milenios.

Hija de la cepa de los profetas
familia de pastores.



Lúcia Aizim (Ucrania-Brasil)
Publicado en Noaj: revista literaria de la Asociación Internacional de Escritores Judíos en Lengua Hispana y Portuguesa, Nº 16-17 julio 2007
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

martes, julio 20, 2010

un poema de Mário Chamie

El preceptor y el pupilo




El buen preceptor
no pertenece al partido
del verde
ni al partido del azul
en el juego del circo.


El buen preceptor
no dobla la cerviz
al poder implícito del pupilo
que azul o verde
lo oye contrito

Apenas
en obediencia
a la luz interna
del saber convencido,
el buen preceptor
en los círculos
azules o verdes
del circo
toma lo dicho por lo dicho
y no se dice
arrepentido.

Lo más
es el poder de su pupilo
que verde
en su saber
de azules descripto
hace de su preceptor
(habido y tenido)
callado esclavo amargo
de un verde-azul
poder proscripto.


Mário Chamie (Brasil)
Publicado en el libro Caravána contraria
Geração Editorial
Traducido del portugués por Myriam Rozenberg

lunes, julio 19, 2010

un poema de Laura Alemán

Profesor

Profesor
Años sin verlo
Los ojos gastados nublados
como asordinados
Los gestos cansados pausados
como aletargados

Profesor
Años que no lo veía
La sonrisa de antes
................................vivaz
repentina
La ironía de siempre
...............................mordaz
incisiva

Y un tibio temor
Un tenue temblor

Cerca del fin
Una humildad desconocida


Laura Alemán (Uruguay)
Del libro Viento
Estuario Editora

domingo, julio 18, 2010

un poema de Sonia Chocrón

IV


Soy Raquel de las cumbres de Toledo
la amamantada con leche y miel
casa fértil ya bendicha por las madres
ancestrales de mi fe
He dos mirlos muy despiertos por mirada
que aferrada al oriente está esperando
de una espera que es laguna adormecida
el retorno a la tierra prometida
Si de amores requerida fuese
sepan que bajo mi cinto trema el hogar
que ofrezco
y sobre mi cabeza la creación toda cunde
Soy Raquel .........la toledana
y cada mujer en mí es
Pues yo soy una..... soy cinco soy diez
Soy Eva desterrada
y soy Rut la moabita
y soy la reina de Saba
y Ester y la noche y Heloísa
Al fin que soy quien esto escribe
tierra de siembra....... vigorosa
y leve


Sonia Chocrón (Venezuela)
Del libro Toledana
Publicado en Solo Literatura

sábado, julio 17, 2010

amanecer de lo caduco

Las rocas intercambian

los hombres y mujeres cuyos nombres
tenían la forma del camino
Nada extrajeron de ellos
ni una injuria ni un insulto ni un secreto

Con la picota
arrancando las piedras a los muros
y la transparencia
limpiando la espuma desarmada
este vértigo de catacumbas
ha entrado al amanecer de lo caduco.

Antigua forma del acero que no se oxida
el discurso en laberinto
se encripta entre los dobleces de la jornada
se enlaza en esta huida
demorada
despedazada
hace 20 años.

viernes, julio 16, 2010

un poema de Jeanette Lynes



La oración de Twiggy


Disculpe Deidad suprema de la delgadez
Debe conocerme como Lesley Hornby de Londres Norte. Esto es lo que pasó-
Me estaba enjuagando con un shampú en la peluquería, el tipo dijo “Sígame Señorita”
Por no comer me dieron un Mustang. Lo gané- con un esfuerzo bárbaro
manteniendo mis ojos bien abiertos con tres pares de falsas pestañas que pesaban mucho.
No tuve menstruaciones desde 1962 (no recuerdo aquellos Alcatrazes del torso). Fui el rostro de 1966. Me llamaron:
Persona abandonada, la que enciende, marioneta pinchada. A Norte América le gustan los nombres
las mujeres cóncavas. Hice la tapa de Vogue 4 veces- más que la Reina!
Newsweek me llamó cuatro extremidades en busca de un cuerpo (ingenioso)
No quisiera fanfarronear-apenas escuché que tienes un sistema de recompensa-me gustan que los puntos se me acerquen. Oh hombre menudo, pido por una sola cosa –un recuerdo sencillo-
el sabor del chocolate. Oscuro. Semi-dulce. No la cosa verdadera, simplemente la idea de la cosa. Amen.


Jeanette Lynes (Canadá)
Publicado en This Magazine
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

jueves, julio 15, 2010

Borrar no se llama desinterés

Borrar no se llama desinterés

-despojos de una amistad que nunca creció-
Después el siglo acecha con vientos
y una nostalgia de azul soterra el instinto

La danza nunca puede ser tácita
en el silencio y la abstracción
sólo los difuntos se dan la mano

Quien interesa, nos habla
a quien intereso le escribo
-aunque en nuevos nervios
y sangre en rastros- .

miércoles, julio 14, 2010

un poema de Amarilis del Carmen Terga Oliva

En la tierra de Uruk



En la tierra de Uruk las estrellas caen sobre mí.
Despierto entre calles angostas. Busco en la ciudad
aromas tibios que rondan mis pies.
La arcilla pasa y me encuentra cada mañana apacentando las cabras.
Voy con el cortejo de himnos por los montes de Uruk.
La lluvia coloca tus ojos en asientos de grana.
Te busco entre las piedras. Las estrellas caen sobre mí
y no puedo evitar recordarte esta mañana.
Regresamos de siglos escritos en un testamento apócrifo.
No puedo tocarte desde la arcilla. Pertenezco a una edad sin luz.
Mi nombre pudo ser Ninsun, Leda, Gilgamesh.
Te cuento historias de hombres que anclaron barcas
y plantaron la tierra. Me levantas del polvo
con manos que pueblan de higos la huerta.
He contado a mi madre este sueño. Regresas a la tierra de Uruk
y caminas feliz junto a mí.

 
Amarilis del Carmen Terga Oliva (Cuba)
Publicado en http://arique.50webs.com/terga-amarilis.html

martes, julio 13, 2010

un poema de César Bisso



Justicia



Mi hermana
creía
en la justicia:
"aférrate a ella
único remedio
de los que nada tenemos"
decía
con voz débil.

Murió joven.
Amarga y pálida
su agonía
esperando
un remedio inútil.



César Bisso (Argentina)
Del libro Contramuros
Ediciones Libros de Tierra Firme

lunes, julio 12, 2010

Cosquín-1980

En el estanque estaban los botecitos oxidados
nadie se subía
el agua estaba llena de verdín
era como una saliva pegajosa
Preferíamos jugar al metegol con el grupito de chicos
La banda del intendente ya llegó-gritábamos como locos
Ya éramos banda, ya respondíamos a un intendente

Cuando se acababan las siete pelotitas
buscábamos piñas de formas que también giraban
Hacíamos trampa pero la diversión nos duraba horas
y mientras tanto, el dueño del bar no nos decía nada

A la noche, a la hora de dormir
se podía escuchar a los botecitos andando
conducidos por fantasmas
que palpitaban sus gritos agudos sobre los remos
sonaban como chirridos, crujidos de metal, estridencias de chapas
hasta que del festival venían las voces de la cacharpaya
y con la fuerza espasmódica del canto
los callaba a todos
entonces sí dormíamos
acunados por el temblor sedante de la tierra

Era un tiempo y un país que desconcertaba
pero éramos chicos
nuestro mundo se limitaba a jugadores
que se movían como los egipcios, solamente de costado
y que se dejaban manejar por nuestras manos inexpertas
Nuestra vida no era mucho más que eso
Quizás también fotos sobre las ruinas jesuíticas
escondites que otros no hallaron
en las montañas

domingo, julio 11, 2010

un texto de Marguerite Duras

Un hombre.


Está de pie, mira: la playa, la mar. La mar está baja, apacible, la estación es indefinida, el tiempo, lento.

El nombre se encuentra en un camino de tablas colocado sobre la arena.

Va vestido con ropas oscuras. Puede distinguirse su rostro.

Sus ojos son claros.

No se mueve. Mira.

La mar, la playa, hay charcos, superficies aisladas de agua tranquila.

Entre el hombre que mira y la mar, siguiendo la orilla de la mar, lejos, alguien camina. Otro hombre. Va vestido con ropas oscuras. A esta distancia su rostro es indis-tinto. Camina, va, viene, va, vuelve, su recorrido es bastante largo, siempre igual.

En alguna parte de la playa, a la derecha del que mira, un movimiento luminoso: un charco se vacía, una fuente, un río, unos ríos, sin punto de reposo, alimentan el abismo de sal.

A la izquierda, una mujer con los ojos cerrados. Sentada.

El hombre que camina no mira, nada, nada que no sea la arena que tiene ante él. Su caminar es incesante, regular, lejano.

El triángulo se cierra con la mujer de los ojos cerrados. Está recostada en un muro que delimita la playa hacia su final, hacia la ciudad.

El hombre que mira se encuentra entre esa mujer y el hombre que camina por la orilla de la mar.

Debido al hombre que camina, constantemente, con una lentitud regular, el triángulo se deforma, se reforma, sin romperse nunca.

Ese hombre tiene el paso regular de un prisionero.

El día declina.

La mar, el cielo, ocupan el espacio. A lo lejos, la mar ya está oxidada por la luz oscura, al igual que el cielo.

Tres, son tres en la luz oscura, en la red de lentitud.

El hombre sigue caminando, va, viene, frente a la mar, al cielo, pero el hombre que mira se ha movido.

El deslizamiento regular del triángulo sobre sí mismo acaba:

El hombre se mueve.

Comienza a caminar.

 
Marguerite Duras (Francia)
Del libro El amor (fragmento)

sábado, julio 10, 2010

un poema de Rita Wong

Blues del denim



hay montañas de denim en mi placard
ropas usadas bien gastadas, jeans andrajosos,
pantalones ajustados adolescentes, monos jardineros holgados,
años de pegajosas estampidas hacia afuera

nada hay entre
las ropas de trabajo de los obreros & yo
sus cincuenta centavos el sudor de un día
me abraza fuerte cada mañana

los dedos derechos de mi tía
con las demandas de trabajo a destajo
cómo producía docenas de jeans bajo la luz tenue
una víctima más para la ropa casual

el algodón recolectado por trabajadores hambrientos
golpeados dentro de la estructura & sumisión en fábricas remotas
disimulados dentro de las ofertas de las secciones de negocios

el denim negro con dedos amputados
moviendo hilos sangrientos desde los bolsillos
anudando en mi pecho mientras miro en mi placard
no encuentro nada para usar

nada, eso es, pero
el desgarro de una malla desteñida delgada
desbordando el trabajo dentro de la visión del consumidor
harapiento con culpa, ignorancia, miedo
pero aún así se tensa una pancarta
en el viento para el cambio


Rita Wong (Canadá)
Publicado en http://blogs.eciad.ca/ritawong/poems/
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

viernes, julio 09, 2010

un poema de Benjamin Dean

autos autos autos ( un poema en el punto máximo del petróleo en el pasado)



mira todos esos autos
piensa en todo el petróleo
imagina este mundo post petróleo

imagínalo con cuidado
imagínalo bien

los autos transformados
en grandes y oxidadas
altas camas de jardín
alineadas a lo largo
de lo que antes fueron rutas y autopistas

vegetarianos y árboles de frutas
comprando en el mercado
con bicicletas
hechas de ruedas de madera


Benjamin Dean (Estados Unidos)
Publicado en su blog http://www.socialpoems-politicalpoems.info/search/label/Ecological%20Poem
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

jueves, julio 08, 2010

un poema de Clóvis Brondani

La educación por el polvo



Los hechos y las cosas cotidianas
Nos parecen dulces y saludables.
Encarnan la dulzura de aquello que no se evapora,
Como si el tiempo y la felicidad se extendiesen hasta el infinito.
Mientras, dulces engaños son
Estos pensamientos seguros con respecto al mundo.
Tontos somos todos, nosotros que creemos en aquello que nos cerca
Y nos dejamos seducir por el canto de las sirenas.
Nada más fugaz que el tiempo
Ni más frágil que la felicidad.
Todo es inseguro, todo es fugaz
Y seguro, sólo la muerte fatal.
Que las rocas duren toda la eternidad, aceptemos!
Que el agua se renueva en un ciclo indestructible frente a nuestros ojos, todo bien!
Pero esto no garantiza la eternidad de las cosas.
Del concreto al polvo, basta un instante de segundo.
Basta un guiño de ojos y la fortuna ataca.
Y nosotros, desprotegidos, nos ahogamos en las aguas turbias del mecanismo insano del universo.
Nos apegamos demasiado a las cosas y a nuestra felicidad.
Como si fuesen la representación de lo absoluto.
Y entonces, en el instante inesperado, se deshace nuestro mundo bien construido
Deberíamos aprender la dura lección del polvo
La ley universal a la que todos estamos sometidos.
El polvo: he aquì el gran destino de todo.
A qué pedagogía grande él nos somete.
Pero siempre olvidamos la lección
Como pésimos alumnos que creen en cuentos de hadas.
El tiempo: gran dios que todo lo consume
Nos engaña con la promesa de la eternidad
Nos imaginamos eternos y no comprendemos el significado mágico del instante
Desconsideramos el instante en nombre de lo eterno
Confiamos demasiado en la permanencia de las cosas
Y desaprendemos la trágica lección de Heráclito,
Debemos permanecer siempre atentos,
La fiera en la selva nos acecha,
Y en su salto fulminante,
En sus garras nos transformará, en conjunto con nuestras cosas y creencias,
En un pequeño montículo de polvo.
Lo que en verdad, siempre fuimos.


Clóvis Brondani (Brasil)
Publicado en  Blog dos poetas
Traducido del portugues por Myriam Rozenberg

miércoles, julio 07, 2010

aforismos de Adolfo Castañón



Aforismos



HAY DOS PLATONISMOS en la lengua. El de los platos y el de las ideas, el sabor y el saber.

*

AL SEDENTARIO le queda del viaje la lengua que lleva de fuera y entonces escribe por sabor.

*

CUANDO EL SABOR te agrie el paladar, abre la boca, saca la lengua, rómpete la cabeza.

*

LA LENGUA o es una melindrosa nostálgica o es una aventurera. Cuando nostálgica es dogmática, provinciana y sedentaria; aventurera, va en pos del sabor al garete, ávida, nómada, curiosa.

*

LA COCINA ES UN PLACER de diplomático frustrado.

Las guerras o alianzas que no han podido impedir en la mesa de negociaciones las promueve como delicatessen.

*

CUANDO UN HOMBRE trabaja con demasiada frecuencia en la cocina es que está cocinando a su mujer.

*

PAN Y CIRCO se resuelve intra-muros como sexo y comida: el mal sexo es como harina cruda; el bueno siempre es recalentado.

*

SI UN HOMBRE y una mujer preparan juntos una comida, al terminar pueden prescindir de comer y de copular. Pero si no la han preparado juntos, pueden comer y copular porque de todos modos nunca estarán satisfechos.

*

AMAR Y COMER al mismo tiempo sólo es una modesta perversión insignificante comparada con la de acariciarse y guisar.

*

HAY DIVERSAS CLASES de fetichismo. Ahí están, por ejemplo, quienes cocinan con guantes.

*

QUÉ DECADENCIA: nos quejamos por un pelo en la sopa en vez de pedir más.

*

PORQUE TE DESEO ya no te seguiré besando: un amante de veras se levanta con ganas de otro poquito.

*

HAY QUE COMER LOS FRUTOS en temporada; la carne, en fuego.

*

EL AVORAZADO puede empezar un banquete por el plato fuerte. Como no discrimina, le resulta fácil conciliar postres y bocadillos.

*

LA ENSALADA es como la castidad: verduras frescas, una parte de vinagre por otra de aceite.



Adolfo Castañón (México)
Publicado en Literal Magazine

martes, julio 06, 2010

un poema de Beatriz Maslíah

Frío


No ay kuna

entre las pedras
no ay ande arekosherse.

La negra sisyón
del kamino ieva a finir
en el ryo silenziozo

No ay benadam
no ay akontezer,
no ay morada
ainda no se fraguó la palabra.


Beatriz Maslíah (Argentina)
Publicado en Sefaraires

lunes, julio 05, 2010

un poema de Carlos Aguasaco

Nueva York a ras de tierra


La saliva de un hombre se convierte en granizo
Y cae desde los rascacielos directo hacia mi cabeza
¿Debo creer es una señal del cielo?
Quisiera escupir de vuelta y hacerle tragar su miseria
Mis palabras son un viento frío que corta en las orejas
Es mejor callarse y seguir el camino en busca de albergue
Dormido en el autobús,
sueño con una palabra convertida en flecha
Una pieza de hielo triangular capaz de cruzar el atlántico
Una paloma de viento frío, y de agua, que llegue hasta mi casa
Una imagen traslúcida que descienda sobre mi madre
Y le deje saber que estoy vivo

Carlos Aguasaco (Colombia)
Publicado en Arquitrave

domingo, julio 04, 2010

un poema de Marcos Doños

Sefarad


A mi abuelo, Roberto Alejandro Doño, quien se alejó de pequeño, una día y para siempre, de Bodrum, el Halicarnaso de Heródoto, ese lugar donde yo debo retornar algún día.


Mi nombre,
Que hurgo en el tiempo.
La dulce lengua de mi abuelo orando
“Patrón del mundo, no me manques”.

Yo, judíoexpatriado
Por la espada del griego
Por la espada de asirio
Por la espada latina.

Yo, judíoespañolexpatriado
En las hogueras ardientes
De inocentes herejes.
En los caminos infinitos del terror.


¿Qué fue de mí después del Templo?

Dicen que construí versos en España.
Dicen que profané sábados con Jesús judío.
Dicen que también canté a mi amada
Romances prohibidos.

Sé que hay claves.
En los cante jondos, Claves
En las Mil y una noches,
Que alguna vez susurró
Una tía de nombre Sarina
Y su tandur y las almendras
Entibiando el crepúsculo.

Sé que hay claves.
En los viajes de mi abuelo
Que se aleja
De las costas del Egeo
Con mi sangre futura a cuestas.

Ser judío.
Ser el judío y el hijo del judío.
Ser el judío oráculo del faraón.
Ser el judío profeta del universo.
Ser el judío príncipe de Ra y de Osiris.
Ser el judío de Judea, el judío
Bajo la sombra de Zeus y de Júpiter.
Ser el judíoespañol.
Ser el judíoespañolturco.
Ser el judíoespañolturcoargentino.
Ser el judío culpable de todos los males.
El inextinguible judío
Del tránsito de puertos
Y de puertas
Y de lenguas
Y de llaves.

El de los sueños
De un futuro pasado.

El judío Inhóspito,
Despiadado,
Desesperado.
El judío de la espada y el cañón.

Ser el judío
Que siempre retorna.

Ser la partícula
De un extraño hilo
De palabras
Tejidas
En un Libro eterno.



Marcos Doños (Argentina)
Publicado en Tarbut Sefarad

sábado, julio 03, 2010

La sombra del azar

También el aguacero cuesta

la lluvia
la corriente
el río
el mar
raudales
arroyuelos
regatos
torrentes
esteros y riachuelos

La espesura , el exceso
la sombra del azar
no están escondidos
en el tono
en el extraño color
que enseña el agua

Lo difícil
lo que se vuelve ardor
sin límites
está en la fuerza
que se le da
a los remos

viernes, julio 02, 2010

un poema de Sarojini Naidu




El rival de la reina

La reina Gulnaar se sentó en su cama de ébano
Alrededor de ella estaban esparcidas incontables tesoros

Las paredes de su cámara estaban ricamente incrustadas
Con ágata, granito, ónix y jade;

Los tejidos que velaban su delicado pecho
Resplandecían con los tonos de una cresta de un avefría

Pero aún así ella se miraba en el espejo y suspiraba
“Oh Rey, mi corazón está insatisfecho”.

El Rey Feroz se inclinó desde su sillón de ébano
“ No fue cumplido tu último deseo, Oh cariño?”

“Hable tu boca y mi vida se derrochará
En aclarar el cielo del descontento”

“Estoy cansada de mi belleza, cansada de
Este esplendor vacío, de esta dicha sin sombra”;

Con nadie a quien envidiar ni contradecir
Ni mi sueño ni mi día tienen sabor ni sal

La reina Gulnaar suspiró como una rosa susurrante
“Dame una rival, Oh Rey Feroz”.


II

El Rey Feroz dijo a su jefe El Vizir
“ Eh, antes del amanecer de mañana estate aquí

Envía de ahora en adelante mis mensajeros allende los mares
Para buscar siete novias bellas para mí,

Radiantes de rasgos, majestuosas de semblante
Encuentra siete sirvientas para la Reina Persa”

…..

Siete nuevas mareas de lunas al llamado de la Tarde
El rey Feroz condujo hasta la habitación de la Reina Gulnaar

Una reina joven mira como la estrella de la mañana
“Te traigo un rival, Oh Reina Gulnaar”

Pero aún así, ella se miró en el espejo y suspiró:
“ Oh Rey, mi corazón está insatisfecho”.

Siete reinas brillaron en torno a su cama de ébano
Como siete gemas blandas en un hilo de seda

Como siete lámparas hermosas en una torre real
Como siete pétalos luminosos de la flor de la Belleza

La reina Gulnaar suspiraba como una rosa susurrante:
“ Donde está mi rival, Oh Rey Feroz?”


III
Cuando los vientos de la primavera despertaron las inundaciones de la montaña
Y encendieron la llama de los capullos de los tulipanes

Cuando las abejas hablaron alto y los días se alargaron
Y los durazneros emocionaron a la canción de la oropéndola

La reina Gulnaar se sentó en su cama de ébano
Engalanando con joyas su cabeza exquisita;

Y aún así se miró en el espejo y suspiró:
“ Oh Rey , mi corazón está insatisfecho”.

La hija de la Reina Gunsaar de 2 primaveras de edad
Con vestidos azules bordados con borlas de oro

Entró corriendo hacia sus rodillas como un mágico bosque
Y arrancó de sus manos el espejo

Con rapidez, se echó encima de sus propios bucles claros
La coronilla con terminaciones de perlas de su madre

En un instante se encaprichó
Y apretó el espejo con un alegre y apresurado beso

La Reina Gulnaar se rió como una rosa temblorosa
“ Aquí está mi rival, Oh Rey Feroz”.


Sarojini Naidu (India)
Publicado en Poem hunter
Traducido del inglés por Myriam Rozenberg

jueves, julio 01, 2010

un poema de Nicolás Alberte



EL VIENTO
que es como un cancionero popular bajo las faldas
el viento de octubre en la rambla
y por sarandí
el que odian los ciclistas
el viento de la primavera
deja huellas en los ojos
conozco las letras, amo la canción
el viento
que es como un carnaval bajo las faldas
soplos de vida nueva en la tarde
montevideana


Nicolás Alberte (Uruguay)
Del libro Montevideanas
Editorial Artefato